Escrito en el siglo IV a.C., la Retórica puede categorizarse como un tratado en el arte de la persuasión y una de las más importantes contribuciones de la mente del prolífico Aristóteles al mundo de la filosofía. La Retórica fue desarrollada durante muchos años como una forma de expansión de las ideas y críticas expresadas por Platón, pero que luego Aristóteles desarrolló de tal manera que esta colección de ideas se convertiría en el tiempo en la piedra angular de toda una rama de la filosofía y el pensamiento occidental.
«Ningún conocimiento oculto ha sido tan celosamente guardado como los fragmentos de las enseñanzas herméticas, los que han llegado hasta nosotros a través de las centurias transcurridas desde los tiempos del Gran Fundador, Hermes Trismegisto, «el elegido de los dioses», quien murió en el Antiguo Egipto, cuando la raza actual estaba en su infancia.» Es estas palabras se resume lo que es El Kybalión: nada menos que la obra cumbre del ocultismo universal. La obra de Hermes es la prístina alfaguara de donde brotan las aguas de la gran verdad espiritual que han hecho germinar tantas y tan extrañas religiones y mitologías a lo largo de la historia. Mas a pesar de estas variaciones exotéricas y corruptibles, la verdad original enseñada por Hermes, esotérica e incorruptible, ha sido guardada intacta, en su pureza primitiva, por un reducido número de hombres que en cada época reservaron su conocimiento para aquellos que estaban prontos para comprenderlo.
Entre las siete tragedias de Sófocles (c. 496-406 a.C.) que se han conservado completas, Antígona ocupa sin duda un lugar privilegiado. Como figura heroica la trascendencia de la protagonista ha propiciado innumerables relecturas a lo largo de los siglos (con una excelente acogida en el teatro contemporáneo) y ha dado pie a especulaciones filosóficas de todo pelaje. El personaje, encarnación del conflicto entre individuo y sociedad, lo consiente y lo aviva. Creonte, rey de Tebas, impone la prohibición de dar sepultura a Polinices, alzado contra el estado y muerto en lucha fratricida. Antígona, contraviniendo esas órdenes explícitas, arroja un puñado de tierra sobre el cadáver de su hermano, proporcionándole así un enterramiento simbólico.
Entre las siete tragedias de Sófocles (c. 496-406 a.C.) que se han conservado completas, Antígona ocupa sin duda un lugar privilegiado. Como figura heroica la trascendencia de la protagonista ha propiciado innumerables relecturas a lo largo de los siglos (con una excelente acogida en el teatro contemporáneo) y ha dado pie a especulaciones filosóficas de todo pelaje. El personaje, encarnación del conflicto entre individuo y sociedad, lo consiente y lo aviva. Creonte, rey de Tebas, impone la prohibición de dar sepultura a Polinices, alzado contra el estado y muerto en lucha fratricida. Antígona, contraviniendo esas órdenes explícitas, arroja un puñado de tierra sobre el cadáver de su hermano, proporcionándole así un enterramiento simbólico.
Con veintidós años Charles Darwin se embarcó como naturalista sin paga en el navío de reconocimiento HMS Beagle para emprender una expedición científica alrededor del mundo. Fruto de esta experiencia fue tanto su Diario del viaje del Beagle como su obra capital El origen de las especies, para muchos el libro científico más influyente jamás escrito, donde explicaba la evolución de todas las formas de vida ancestrales que habían poblado la Tierra a lo largo de los tiempos. La nueva teoría científica defendía que las poblaciones evolucionan durante el transcurso de las generaciones mediante un proceso conocido como selección natural, o de la supervivencia de los más aptos, y presentaba pruebas de que la diversidad de la vida surgió de la descendencia común a través de un patrón ramificado de evolución. Esta revolución de Darwin vino a completar la de Copérnico y Newton: el ser humano sabía ya que el universo obedece a leyes inmanentes que determinan todo cuanto sucede en la naturaleza. Sin embargo, esta revolución científica había dejado fuera de su alcance el origen de los seres vivos, cuyas maravillosas adaptaciones parecían ser el cumplimiento de una finalidad preestablecida: el ojo, exquisitamente diseñado para la función de ver, la mano, para sujetar objetos, o los riñones, para regular la composición de la sangre... Pero la selección natural, convertida en ley, pasaba a ocupar un espacio que hasta entonces se había reservado exclusivamente a Dios.
En un libro corto de 81 artículos. Con él se inicia como fuente histórica la doctrina Taoísta. El objetivo es aproximar al misterio del Tao a todo creyente taoísta que desee perfeccionarse pudiendo alcanzar el grado de hombre sabio.
Quizás hoy provoquen vergüenza nuestras prisiones. El siglo XIX se sentía orgulloso de las fortalezas que construía en los límites de las ciudades y, a veces, en el corazón de éstas. Se complacía en esa nueva benignidad que reemplazaba los patíbulos. Se maravillaba de no castigar ya los cuerpos y de saber corregir en adelante las almas. Aquellos muros, aquellos cerrojos, aquellas celdas figuraban una verdadera empresa de ortopedia social. Quienes robaban eran encarcelados, también aquellos que violaban o mataban. ¿De dónde proviene el curioso proyecto de encerrar para corregir, disciplinar, controlar, que traen consigo los códigos penales de la época moderna? ¿Es una herencia de las mazmorras medievales? Más bien, una tecnología novedosa: el desarrollo de un conjunto de procedimientos de coerción colectiva para dividir en zonas, medir, encauzar a los individuos y hacerlos a la vez dóciles y útiles¿. Vigilancia, ejercicios, maniobras,puntajes, rangos y lugares, clasificaciones, exámenes, registros: una manera de someter los cuerpos, de dominar las multiplicidades humanas y de manipular sus fuerzas, que fue desplegándose en los hospitales, en el ejército, las escuelas y los talleres: la disciplina. El siglo XIX inventó, sin duda, las libertades, pero les dio un subsuelo profundo y sólido: la sociedad disciplinaria, de la que aún dependemos.
La Metafísica, uno de los tratados fundamentales de Aristóteles (384-322 a. C.), tuvo como génesis un conjunto de escritos independientes, cuya finalidad original era sobre todo educativa. Así pues, por su naturaleza, la Metafísica no puede considerarse tanto la exposición de un sistema perfectamente acabado como una obra que aborda diferentes temas a lo largo de catorce libros. No obstante, su concepción integral acaba dando a luz la ciencia «más allá de la física», es decir, la filosofía primera. La Metafísica no solo es un libro pionero, sino que se trata una de las obras capitales de la filosofía, cuyo peso e influencia son inmensos e inabarcables. En este cuidado volumen se presentan tres versiones del texto aristotélico.
«Todas las perlas de la sabiduría pitagórica reunidas en una edición con las interpretaciones de dos ensayistas: el filólogo, traductor y académico francés André Dacier, y el teósofo español Federico Macé.
En la manera de entender el Camino está la clave del confucianismo. Confucio afirma que el hombre debe establecer su corazón en el Tao y armonizarse con el cosmos, pero al contrario de lo que defendían los seguidores de Lao Tsé, para él «es el hombre el que ensancha el camino y no el camino el que ensancha al hombre». El Tao es un ideal de perfección que se alcanza con la práctica de virtudes puramente humanas: el Camino sólo halla plenitud cuando el hombre lo recorre. Y de ahí la importancia de los tres pilares de su sistema ético: el Jen o la suma de benevolencia, humanidad y altruismo; el Li o las costumbres de la sociedad educada en la decencia, la cortesía y la piedad filial, y el Yi, o principio de justicia y rectitud que debe guiar todo comportamiento humano. El ser humano puede seguir trabajando su naturaleza para mejorarse a sí mismo, mas al cultivar su persona y respetar a los demás, contribuirá asimismo a la perfección y la tranquilidad de toda la comunidad.
Una de las obras más importantes y trascendentales del francés Jean Jacques Rousseau (1712-1788) que fue motor de la Revolución Francesa junto con el Espíritu de las Leyes de Montesquieu y ¿Qué es el Tercer Estado? Del Abate Sieyès. Todos los sistemas políticos modernos posteriores han tomado como modelo en mayor o menos medida esta obra del prolífico pensador.
Punto y linea sobre el plano, reúne soportes estético-teóricos de la segunda etapa de la obra del excelso pintor ruso. Erigido sobre un análisis más riguroso que el de su primer texto reflexivo acerca de los imperativos pictóricos- aunque sin abandonar jamás el matiz y la vinculación filosófica a la que apela como desenlace racional-, este libro dirige su artillería hacia la órbita geométrica para desmontar su atributo de perfección. El latido, la tensión oculta, emergen de las formas geométricas para potenciar una nueva pintura donde los sentidos- desentumecidos de percepciones figurativas- puedan interactuar con el lienzo. Arte de lo intangible y lo imperecedero: invisibilidad material del arrebato sensitivo. La razón del espíritu -duplicación en profundidad de todo ente vivo- gobierna estas páginas.
Considerada como punto de partida de una nueva etapa de la sociología, " Las reglas del método sociológico " (1895) constituye una de las obras fundamentales de Émile Durkheim (1858-1917). Varias son las ideas relevantes de esta obra clásica: la distinción entre lo normal y lo patológico, la diferenciación entre estructura y función, la noción de ideología. Sin embargo, Santiago González Noriega -prologuista, anotador y traductor de esta edición- destaca el concepto de " hecho social " como la contribución más preciosa de Durkheim a la teoría sociológica. Completan el volumen otros escritos sobre filosofía de las ciencias sociales, dedicados asimismo al estudio del concepto y del método de la Sociología: «La concepción materialista de la historia», «Nota sobre la morfología social», «Sociología y ciencias sociales», «Debate sobre la explicación en historia y en sociología» y «Una definición de la sociedad».
La República o de lo justo, es la obra en la que el filósofo griego Platón (428-348 a.C), discípulo de Sócrates y maestros de Aristóteles, Desarrolló la idea del Estado ideal y los conceptos de Gobierno, Justicia, educación y Poder político.Es autor, además, de los diálogos: Critón, Fedón, Fedro, Georgias, y el banquete, entre otros. Su particularidad es que, en todos ellos, dio la palabra a su admirado maestro,Sócrates. Al igual que éste, enseño en los Jardines de Academos, en Atenas, y allí expuso su filosofía. Su método era la Dialécta, y arguía que la verdad radicaba en las ideas, entidades inmutables y universales; y, por encima de todo, colocaba la idea del Bien.
No podía faltar en la colección La tabla esmeralda, una obra de la importancia del Kybalion que es seguramente la obra cumbre del ocultismo universal. El libro es la versión clásica llevada a cabo por Tres Iniciados, y constituye una recopilación rigurosa de las enseñanzas herméticas del sabio Hermes Trismegisto, "el tres veces grande", el supremo y más antiguo maestro del pensamiento hermético. Las trascendentales enseñanzas que reúne este volumen resultan imprescindibles para todos aquellos que en nuestro atribulado mundo aspiran a acceder a la antigua y eterna sabiduría del conocimiento ocultista.
Obra aparecida en 1880. Se trata de una serie de largos pensamientos presentados en forma de aforismos de variados temas de tipo moral, religioso, culturales, sociales, familiares, etc.
Es una de las últimas obras del pensador germano Friedrich Nietzsche, no publicada hasta 1985, entre momentos lúcidos y de enajenación. En ella el autor reivindica, por encima de la moral decadente del Cristianismo, la virtud del espíritu libre. Sólo el hombre fuerte tenía el derecho a existir.