Tres asesinatos entre los cientos que no alcanzan para titulares de tapa ni convocan a las cámaras de los canales de Buenos Aires. Tres casos que llegan desordenados: los anuncia la radio, los conmemora un diario de pueblo, alguien los recuerda en una conversación. Tres crímenes ocurridos en el interior del país, mientras la Argentina festejaba el regreso de la democracia. Tres muertes sin culpables. Convertidos en obsesión con el paso de los años, estos casos dan lugar a una investigación atípica e infructuosa. La prosa nítida de Selva Almada plasma en negro lo invisible, y las formas cotidianas de la violencia contra nenas y mujeres pasan a integrar una misma trama intensa y vívida. Con este libro, la autora abre nuevos rumbos a la no ficción latinoamericana.
En Otra, Lorena Pronsky, autora de libros bestseller, explora el instante en que una mujer se enfrenta a decisiones capaces de torcer su biografía. Una novela íntima sobre la identidad, el deseo y las preguntas que aparecen cuando vivir como siempre ya no alcanza. ¿Cuánto de cordura se necesita para tomar las decisiones adecuadas? ¿Cuánto de locura para llevarlas a cabo? En una noche de insomnio, Carola, agotada de confrontarse a su imposibilidad de escribir, decide atravesar la penumbra de su silencio. Lo que durante meses creyó un bloqueo artístico, se revela como un umbral inesperado y trascendental. A través de conversaciones íntimas -con su amiga Sofía, su hermana Julia, sus terapeutas, las voces de sus muertos y un amor interrumpido- Carola se enfrenta a una verdad que la transforma y empuja a torcer su propia biografía. Una mujer al borde del agotamiento. Un bloqueo que no es lo que parece. Una vida que ya no alcanza. Una novela atravesada por una pregunta que insiste: ¿Tiene que convertirse en Otra para vivir la vida que realmente desea? O, en realidad, ¿deberá construir los espacios donde pueda ser más ella que nunca? Con humor descarnado, lucidez y una valentía poco frecuente, Lorena Pronsky -a través de un personaje entrañable como Carola- se adentra en territorios incómodos de la mente humana, donde las verdades dejan de callarse y una vida puede, por fin, empezar a respirar.
Un misterioso edificio construido en una isla en 1924, un diario escrito por un fugitivo encerrado en sí mismo que se enamora de una mujer impasible, y un comentarista que lo desautoriza en distintas notas al pie. Para la mayoría de los lectores —y qué difícil sería desmentirlos—, La invención de Morel es la obra maestra de Adolfo Bioy Casares, una novela con componentes filosóficos tan potente que llegó a influir, especialmente por medio de Lost, sobre el universo aún en boga de las series. Una trama con aparecidos tan adelantada a su tiempo que su lectura es capaz de resignificar, incluso, episodios traumáticos de la historia de Argentina que, al momento de su publicación, ni siquiera podían sospecharse.
Año 1014. Tras derrotar a los búlgaros en la batalla de Klyuch, el emperador bizantino Basilio II ordena arrancar los ojos de los quince mil soldados del ejército enemigo, dejando tuerto a uno de cada cien hombres para que guíen a los ciegos de regreso a casa. Durante semanas, una columna de desarrapados recorre a tientas el largo camino hasta la capital búlgara, donde los recibe el zar Samuel, que ante el terrible espectáculo de sus hombres humillados, cae fulminado por la pena. Lo sucede en el trono su hijo Gavril, heredero de un imperio amenazado que deberá defender haciendo uso de la astucia para elevar la moral del pueblo después de la última derrota. Murallas afuera, los enemigos acechan, mientras en las calles de la ciudad los soldados intentan retomar sus vidas. Hay quien se esconde y guarda silencio, está el que descubre que sus manos pueden sustituir a la vista, algunos temen parecer monstruos y no falta aquel que hace un buen negocio vendiendo preciosas cuentas de cerámica que simulan ser ojos. Y entre todos ellos hay un escriba invidente que, incapacitado para copiar lo que ya fue escrito, vuelca en el pergamino una historia que crece en él: la de los quince mil ciegos y su inesperada revancha. Historia, inventiva y poesía confluyen en este magnífico retablo inspirado en las crónicas medievales y en uno de los episodios más crueles de las guerras bizantinas. El ejército ciego nos habla, con deliciosa ironía e ingenio, sobre las narrativas del pasado y sobre cómo el testimonio de los vencidos desaparece fácilmente en el olvido.
Este estuche reúne tres pilares fundamentales de Jorge Luis Borges: Poesía completa, Cuentos completos e Inquisiciones. Un compendio imprescindible para adentrarse en la obra de un autor que reinventó la literatura en español y sigue desafiando nuestra manera de pensar, soñar y recordar. Poesía completa recoge toda la obra poética de Borges, desde sus inicios modernistas hasta los poemas más íntimos y metafísicos de madurez. Aquí emergen sus obsesiones habituales el tiempo, la memoria, los laberintos, los espejos, el amor y la eternidad y su reflexión sobre la propia creación literaria. Cuentos completos ofrece por primera vez todos los relatos de Borges en un solo volumen: ficciones, narraciones fantásticas, universos paralelos, especulaciones filosóficas, historia, identidad. Desde «El Aleph» hasta «El jardín de los senderos que se bifurcan», «Las ruinas circulares», «Funes el memorioso», «Pierre Menard» o «El Sur», este libro es una odisea narrativa que expande los límites de lo posible. Inquisiciones es el primer libro en prosa de Borges, publicado en 1925. En él resuenan ecos de sus lecturas, sus influencias literarias, filosóficas y culturales: desde Quevedo y Unamuno hasta la tradición idealista, pasando por ensayos sobre autores poco conocidos, metáforas, reflexiones tempranas que ya anuncian el Borges que vendría. Una pieza clave para entender sus raíces, sus dudas y su formación intelectual.
"El Hombre Mediocre" es un ensayo sociológico escrito por José Ingenieros en 1913 que sigue siendo relevante en la actualidad. Si estás buscando una obra que te haga reflexionar sobre la sociedad en la que vivimos y cómo podemos mejorarla, este libro es para ti. En "El Hombre Mediocre", Ingenieros explora la mediocridad en la sociedad y cómo podemos superarla. El autor define lo que él considera como "hombre mediocre" y argumenta que la mediocridad es un problema que afecta a la sociedad en su conjunto. A lo largo del libro, el autor analiza las causas de la mediocridad y ofrece una serie de recomendaciones para superarla. Una de las principales críticas que hace Ingenieros es al sistema educativo de su época.
Vida y literatura se confunden aquí, y pocas veces el resultado de una confusión ha sido tan gozoso. El inimitable estilo de Mario Delgado Aparaín juega con absoluta libertad en estas páginas que parecen decididas a borronear las fronteras entre memoria y ficción con tal de llegar al corazón de la verdad de una época privada, de un sentimiento y de una existencia. El autor narra un asombroso puñado de vivencias de su infancia y juventud con tal pulso e intuición que el relato se expande a cada momento, desbordando la realidad para encontrar dulzura aun en la desdicha. «Tardé demasiados años en entender que lo más preciado que tenía en la vida era mi propia historia. Y por esa comprensión tardía es que ahora no pretendo que mi memoria sea tan buena como para rescatar todos los episodios de aquella época en la que el tiempo era tan largo que los días parecían terminar y empezar varias veces, sin noches de por medio». Inundaciones bíblicas y yeguas de nobleza eterna; infelices fulminados por rayos fulgurantes, lobisones y orejas cortadas; ninfas seductoras, sicarios, guerrilleros y canallas; monjas fugitivas, matreros y pícaros carameleros, entre otros, dan forma al torbellino narrativo de este libro en cuyo centro palpitante se encuentra una familia que busca su destino.
El rescate de un libro esencial de la literatura latinoamericana del siglo XX, a cien años del nacimiento de Ángel Rama. El año 1974 no fue fácil en la vida de Ángel Rama. En enero decidió radicarse definitivamente en Venezuela para seguir allí su carrera universitaria. A mediados de año, cuando le negaron la renovación del pasaporte uruguayo, se definió su exilio. Al mismo tiempo, la fundación de la Biblioteca Ayacucho le encomendó la función de director literario. Marcada por los destierros y los desplazamientos, la historia de América Latina debía encontrar un legado civilizador en los textos seleccionados que formarían la colección. Rama encarnaba esos designios. En diciembre, fechaba el prólogo de un libro que, aunque su alcance parecía más modesto, ya formaba parte de un proyecto mayor, del cual contenía los principios fundamentales. Porque Primeros cuentos de diez maestros latinoamericanos, selección que Rama podía hacer en virtud del vasto conocimiento de los autores elegidos, se sostenía en dos principios esenciales: la plena confianza en el carácter humanizador de la literatura y la apuesta en ella como camino hacia la plena y total libertad de los pueblos latinoamericanos. Rama buscó el origen de la creación de diez escritores a lo largo de cincuenta años del siglo XX, obsequió al lector el placer de la lectura de los cuentos y lo ayudó a comprender ese proceso con diez introducciones acordes a cada escritor. El resultado fue este libro excepcional.
El primer libro de Clarice Lispector, con el que obtuvo el Premio de la Fundación Graça Aranha 1945 y se reveló como una de las grandes promesas de la literatura brasileña de todos los tiempos. Nadie duda hoy de que la obra de Clarice Lispector es, en nuestro tiempo, una de las expresiones más profundas de temas que nos desbordan: el silencio y el ansia de comunicación, la soledad en un mundo en el que la comunicación ficticia nos abisma en el desamparo, la situación de la mujer en un mundo creado por los hombres… Así, Cerca del corazón salvaje es el intento de construir la biografía de Joana desde la infancia hasta la madurez a través de la búsqueda de la verdad interior, del estudio de la complejidad de las relaciones humanas, y del olvido de la muerte, la del padre, que ella no aceptará jamás.
Un soplo de vida representa una de las experiencias más esplendorosas y radicales del lenguaje literario, que lleva al límite las posibilidades del discurso. En los años finales de su vida, antes de su prematura desaparición —una partida inesperada, ya que su enfermedad se manifestó apenas unos meses antes de su fallecimiento—, Clarice Lispector plasmó en esta obra muchas de sus reflexiones más profundas sobre la literatura y la existencia. Un soplo de vida puede entenderse como una indagación literaria en la que la autora se entrega a una meditación exhaustiva sobre el acto de escribir y sus implicaciones. Escrito en paralelo a La hora de la estrella, este texto adopta la forma de un diálogo casi místico entre un autor —una proyección de la propia Lispector— y su creación, Ángela Pralini, que encarna las inquietudes de la autora. La obra explora con intensidad la fascinación de dar vida a personajes y mundos imaginarios. Tras la muerte de Lispector, su secretaria organizó y estructuró los fragmentos que conforman esta obra siguiendo las indicaciones que ella había dejado. Como pieza póstuma, Un soplo de vida ofrece una perspectiva reveladora sobre la trayectoria de Lispector.
«Lispector escribía como si nadie antes hubiese escrito. Fue uno de los genios del siglo XX, en la misma liga que Flannery O'Connor, Jorge Luis Borges y Fernando Pessoa. Extraordinariamente original y brillante, seductora e inquietante». Colm Tóibín Esta es "la historia de una inocencia herida, de una miseria anónima, una breve e intensa visión del absurdo que supone una existencia anodina...". En las páginas de La hora de la estrella, considerada una de sus obras más importantes, aparece en toda su magnitud el personalísimo estilo de Clarice Lispector: su peculiar forma de transformar las palabras en imágenes vigorosas y puras se une aquí a una compleja estructura formal.
Este volumen reúne toda la narrativa breve de la autora que insufló vida a las inquietudes universales de la existencia cotidiana o los eternos interrogantes de la condición del ser humano. Autora de brillantes y personalísimos relatos que figuran entre los más emblemáticos de la literatura brasileña, Clarice Lispector está unánimemente considerada como una de las más importantes voces del siglo XX. Su figura y su legado irradian hoy en día el mismo magnetismo que ha conseguido cautivar a los lectores de todo el mundo desde que apareciera publicado su primer libro.
La belleza de los textos de Elvira Sastre acompañada, por primera vez, de sus propias fotografías analógicas, la mayoría de ellas inéditas. Un libro íntimo y personal en el que refleja su mundo interior tanto con palabras como con imágenes, estableciendo un diálogo entre ambos que resalta su composición estética. Costumbrismo, naturaleza, sencillez, hogar, raíces, detalles: así es este proyecto, vibrante y emotivo; una suerte de cuaderno de bitácora vital conmovedor e imprescindible.
Escritos en 1872 y 1879, respectivamente, los dos volúmenes que componen el poema épico Martín Fierro son la culminación del género gauchesco y el máximo exponente de la literatura argentina a nivel mundial. A través de la narración de las peripecias del héroe -el gaucho Fierro, uno de los personajes más vitales, brutales y contradictorios de las letras nacionales-, José Hernández pone en evidencia la cruda realidad a la que se veían enfrentados los hombres del siglo XIX enviados a la frontera a luchar contra los indios, y denuncia los abusos de poder por parte de un Estado corrupto y arbitrario. El poema viene precedido por una magnífica introducción del escritor Carlos Gamerro, quien advierte que el mundo de Martín Fierro se ha convertido prácticamente en el nuestro y que constituye un punto de inflexión crucial en la literatura argentina.
Las Heras es una localidad ubicada en la provincia argentina de Santa Cruz, que brotó en el desierto patagónico con la llegada del ferrocarril y la explotación del petróleo por parte del Estado. Cuando la prosperidad se desvaneció, entre otras cosas por la privatización de la petrolera, solo quedaron el viento, la indiferencia y un puñado de habitantes. Entre 1997 y 1999, el suicidio de doce jóvenes, todos muy conocidos en la ciudad, sacudió a Las Heras. No hubo un listado oficial de aquellas muertes, nadie encendió las luces de alarma. Se decía que en el pueblo pasaban cosas raras, que detrás de las muertes se encontraba una secta, pero también que, en aquella tierra desolada, no había futuro para la juventud. Publicado en 2005, Los suicidas del fin del mundo fue el libro fundacional de Leila Guerriero. La periodista argentina viajó a Las Heras para indagar en la serie de suicidios. Recorrió las mismas calles ventosas por las que habían caminado los suicidas y entrevistó a madres, novios, hermanas y amigos de los muertos, a prostitutas, peluqueros y profesores de colegio que los habían conocido. Para reconstruir aquellas vidas, escuchó testimonios a veces inconclusos, a veces contradictorios, que daban cuenta de existencias duras y olvidadas. La cronista se mueve por las páginas con voz recogida y observa, con una sensibilidad que no se permite el sentimentalismo, el relato comunitario que revela la tragedia. Las voces de los dolientes atraviesan esta crónica, rodeadas por un paisaje yermo que Guerriero convierte en parte fundamental de la narración. Con lenguaje crudo y eficaz, se hunde en las profundidades de la pérdida, el dolor, la violencia, el desempleo y la marginalidad en un pueblo que podría contar la historia de tantos otros. De fondo, persiste el alarido del viento que chirría en un presente aún sin perspectiva ni esperanza.
Un calor que no da tregua. Una noche cuya oscuridad se alarga. La adolescencia y su rebeldía y las primeras experiencias. «No había mucho más que hacer ese verano», leemos. A partir de ahí, una enorme historia que se abre a tantas posibilidades como lecturas: crisis y memoria de una dictadura, incógnitas e inquietudes, desencanto y búsqueda. Personajes que se ahogan y dudan. Asesinos en serie, lo siniestro y la enfermedad. Música y consecuencias.
Las historias de Samanta Schweblin obsesionan e hipnotizan, cuestionan la realidad como cada sombra y cada golpe, acechándonos en las noches de insomnio. En los cuentos de Pájaros en la boca el lector deberá mirar de frente esos mundos, en los que el crujido de las alas de un pájaro, una mujer abandonada en la ruta o el infierno fantasmal de un asesinato son la confirmación de que la vida puede ser tan pesadillesca como hermosa. En la huella de Raymond Carver, David Lynch y Flannery OConnor, la escritura de Schweblin difumina con maestría la línea entre lo extraño y lo cotidiano, arrastrando al lector a un estimulante tour de force que le acelerará el pulso.
Estamos en Macondo y su región una vez más, entre personajes y episodios reconocibles, pero ahora caen pájaros muertos sobre el poblado, rompiendo mosquiteros y alambradas, un cura ve al diablo o afirma haber encontrado al judío errante, y visitar la tumba de un ser querido supone un riesgo impredecible. Y hay que enterrar a la Mamá Grande, soberana absoluta de este mundo, que falleció en olor de santidad a los noventa y dos años, tras haber conservado la virginidad durante toda su vida, y a cuyos funerales acude el presidente de la República y hasta el Sumo Pontífice en su góndola papal, pero también guajiros, contrabandistas, arroceros, prostitutas, hechiceros y bananeros llegados para la ocasión. «Ésta es, incrédulos del mundo entero, la verídica historia de la Mamá Grande, soberana absoluta del reino de Macondo, que vivió en función de dominio durante 92 años y murió en olor de santidad un martes de septiembre pasado, y a cuyos funerales vino en Sumo Pontífice.»
Los cuentos que componen Turbación —el libro inédito más reciente de una de las voces más singulares e intensas de la literatura contemporánea— confirman la vigencia y audacia de una escritora que ha hecho de la intimidad un campo de batalla estética, donde el temblor, la vergüenza y el goce se confunden hasta volverse una misma forma de existencia, esa espesa materia incontenible: «“Turbación viene de turba”, anotó el psicólogo en su cuaderno de notas. La turba era un líquido negro, pegajoso, que suele encontrarse en ciénagas y pantanos.»
Las tragaperras, el bingo y los casinos son para muchos una distracción inofensiva, un vicio socialmente aceptado, lo más parecido a ir al burdel en familia. Para otros, en cambio, el juego es una experiencia extrema: erótica y mística, lúcida y absurda, una forma de enfrentarse al destino cuando ya no queda nada que perder. A punto de cumplir cuarenta años, Jorge —periodista y lector fervoroso de Dostoievski— deambula en ese territorio ambiguo donde el azar gobierna y la razón se suspende. Entre salas de bingo y casinos tan lujosos como decadentes, sesiones de psicoanálisis, viajes, amantes ocasionales y escapadas al refugio que alguna vez fue hogar, el protagonista ensaya una exploración radical del deseo, la adicción y la libertad. Publicada originalmente en 1992, esta novela se lee hoy con una vigencia inquietante: porque el juego sigue siendo el único lugar donde, como escribió Dostoievski, nada depende de nada. Si Dios juega a los dados, el jugador puede contestarle: «Yo, también». Cristina Peri Rossi despliega aquí una prosa incisiva, sensual y lúdica, capaz de convertir una noche de juego en una metáfora del mundo contemporáneo.