Texto denso y de insondable profundidad humana y psicológica que ejemplifica el mundo literario de la mujer que cambió el rumbo de la literatura brasileña. La manzana en la oscuridad, cuarta novela de Clarice Lispector, es la crónica de la reconstrucción de un yo destruido. Martim está convencido de que ha asesinado a su esposa. En un delirio de culpa y pena, en mitad de la noche, comienza una huida que lo llevará al desierto más árido de Brasil, donde las piedras son sus únicas interlocutoras. Llegará a una hacienda aislada a cargo de Vitória, una solterona con miedo de vivir, y de su obsesiva prima Ermelinda, que tiene pánico a la muerte.
La lámpara es la segunda novela de Clarice Lispector y trata sobre la soledad y la introspección de Virginia, una joven que vive en un ambiente familiar opresivo y que se enfrenta a la posibilidad de un incesto con su hermano Daniel. La novela explora cómo la soledad de Virginia distorsiona su percepción de la realidad y la lleva a construir su propia versión de la verdad, a través de relaciones ambiguas y una intensa vida interior
Cada mes de agosto Ana Magdalena Bach toma el transbordador hasta la isla donde está enterrada su madre para visitar la tumba en la que yace. Esas visitas acaban suponiendo una irresistible invitación a convertirse en una persona distinta durante una noche al año. Escrita en el inconfundible y fascinante estilo de García Márquez, En agosto nos vemos es un canto a la vida, a la resistencia del goce pese al paso del tiempo y al deseo femenino. Un regalo inesperado para los innumerables lectores del Nobel colombiano.
Este libro de relatos puede leerse como una novela, o como once breves novelas archivadas en la carpeta Mis documentos. A veces parece que hablara un mismo personaje, trasunto del autor, que recuerda sus desventuras como estudiante y como profesor, o que registra su malhumorado intento de superar el tabaquismo. Pero la ilusión de una vida propia, fomentada por la famosa carpeta de Windows, se rompe pronto: los documentos de uno son, en el fondo, los documentos de todos, parece decirnos Zambra, en especial si se habita un país que necesita indagar en el pasado. Con el fino sentido de la ironía y la precisión que ya le conocemos, con humor y melancolía, con espíritu paródico, con aliento lírico y a veces con rabia, Alejandro Zambra traza la anodina existencia de unos hombres que se repliegan en una idea antigua de la masculinidad, o el tránsito de unos seres pendulares que apuestan sus últimas fichas al amor. La incesante búsqueda del padre, la obsolescencia de objetos y de sentimientos que parecían eternos, el desencanto de los jóvenes de la transición, la impostura como única forma de arraigo y la legitimidad del dolor son algunos de los temas que cruzan este libro. Mis documentos muestra a un autor que consolida y proyecta hacia lugares nuevos su personal estilo. La presente reedición viene acompañada de dos textos, del crítico británico James Wood y la escritora chilena Alejandra Costamagna, que sirven como testimonio de la aceptación crecientemente entusiasta que ha cosechado la trayectoria de Alejandro Zambra por parte de la crítica internacional y de la admiración que suscita entre sus colegas una carrera merecedora de premios muy destacados.
Tres niños se obsesionan fatalmente con una casa abandonada que marcará para siempre sus vidas. Un hombre es testigo de horrores inexplicables en un palacio en ruinas. Una presencia siniestra se esconde en un antiguo hotel junto al mar y acecha a una de sus huéspedes. Tres relatos herederos de la mejor tradición del terror clásico que articulan el toque narrativo inconfundible de Mariana Enriquez con la maestría de Santiago Caruso y nos llevan al horror y al dolor que habita en nosotros de una manera perturbadora.
En Malinche, Laura Esquivel reimagina con su inconfundible fuerza narrativa la vida íntima de un personaje atravesado por el deseo, la culpa y la ambición, invitándonos a mirar más allá del mito para descubrir a la mujer de carne y hueso. Entregada como esclava en su niñez, forzada a aprender nuevas lenguas, unida a Hernán Cortés como amante y consejera, pieza clave en alianzas políticas, la Malinche se convirtió en el puente vivo entre dos civilizaciones enfrentadas, quedando su nombre marcado con fuego en la Historia.
Publicado originalmente en 1940, cuando Amanda Berenguer tenía diecinueve años, A través de los tiempos que llevan a la gran calma constituye una pieza fundamental para comprender el origen de una de las poetas más importantes de la literatura uruguaya y de la Generación del 45. A través de cantos, plegarias, meditaciones y visiones atravesadas por imágenes simbólicas de gran potencia, Amanda Berenguer construye una poesía donde el tiempo adquiere dimensión espiritual y la experiencia humana se convierte en una búsqueda constante de trascendencia. La muerte, la soledad, el amor, la fe, la naturaleza y el misterio aparecen como estaciones de un recorrido interior que anticipa muchas de las preocupaciones centrales de toda su obra futura.
Una historia cruda y luminosa sobre el cuerpo, el deseo y el derecho a ser. En una Buenos Aires inflamada por el miedo, el deseo y la crisis, Lautaro y Carolina aprenden que sobrevivir también puede ser una forma de amor. Las lágrimas saben por qué cruza la vida de un joven gay criado bajo la sombra de una familia militar y la de una travesti salteña que llega a la capital buscando un cuerpo, un nombre y un lugar propios. Entre hospitales, hoteles, canciones, violencia policial, VIH y calles encendidas por el derrumbe del 2001, ambos descubren una amistad capaz de desafiar la vergüenza, el silencio y la condena social. Una novela sobre los cuerpos que resisten, las familias que se eligen y la belleza feroz de quienes se atreven a existir cuando el mundo insiste en expulsarlos.
Un día de primavera, mucha gente empieza a llegar al pueblo mexicano donde viven Mateo y Tomás. Entre estas personas desplazadas por la sequía está Tiana, que llega con su familia y con Fuego, un perro de un pelaje rojo como nunca se había visto por ahí. Al principio, mucha gente del pueblo mira con desconfianza a los nuevos, pero los niños no tardan en aliarse con Tiana y Elena para organizar la misión de proteger al río de quienes lo están contaminando. Llegaron con el viento es una aventura valiente sobre protección de la naturaleza, pero también sobre la mirada de los otros, sobre la capacidad transformadora de las infancias y sobre la amistad. Una novela que crea conciencia e inspira a pensar que un mundo más justo es posible. «Todos somos nuevos alguna vez, nuevos en un pueblo, nuevos en la escuela, nuevos en el trabajo, nuevos al nacer. ¿Y qué hubiera sido de nosotros si nos rechazaban los demás?».
La novela más personal y entrañable de la aclamada escritora argentina Claudia Piñeiro, autora de Betibú y Las viudas de los jueves. En el verano de 1976 una niña "perspicaz, observadora e intuitiva" está lista para dejar atrás la infancia. Su pequeño mundo familiar y suburbano, atravesado por las tensiones del esfuerzo diario y el resentimiento de las ilusiones perdidas, está dominado por una figura central y referente: su papá. Un padre apuesto, a la vez cómplice y ensimismado, que llegado el momento le exigirá una prueba de lealtad. Un comunista en calzoncillos es una novela sobre la infancia, pero también el retrato de una época, una clase y un país. La realidad política en Argentina, que hasta el momento llegaba asordinada a las casas del pueblo y al horizonte infantil, irrumpe en forma de censura, secretos y sospechas. Los grupos se abren en bandos y las familias se parten, la protagonista prueba el sabor de la soledad y por primera vez necesita preguntarse: ¿qué se puede decir?, ¿qué se debe callar? Así, el relato da en el blanco, en el punto justo donde se cruzan la intimidad y la vida social. Y mientras tanto la indómita memoria, que se vuelve tanto hacia el pasado lejano como hacia el presente de la escritora adulta, enciende y apaga los focos del recuerdo en esta novela, la más personal y entrañable de Claudia Piñeiro.
«Una escritura en perpetuo movimiento y detenida, paradojalmente, en esos andenes que son "pausa que restaura la marcha". La marcha del lenguaje y de la vida, de la memoria puesta en palabras y de las palabras puestas en el tiempo/espacio del poema. Es "vía recorrido trazado" de una voz (o unas voces, porque la alteridad juega aquí su partida). El ejercicio de un trabajo escritural del que la autora y la hablante poética no salen ilesas. Quien lea Andenes, tampoco.» Gerardo Ciancio «A partir de un recuerdo de infancia, la escritura de Tatiana Oroño se expande como si tejiera una tela de araña, aparentemente a la deriva, pero abarcando en su red múltiples recuerdos, intertextualidades, hechos, reflexiones, todo lo cual trama su historia personal en la urdimbre de la historia de su país y del mundo. Un mundo observado con la atención amorosa con que un filatelista examina sus sellos. Pero a diferencia de los sellos, los andenes de este libro son una metáfora abierta de los pasos del conocimiento, una metáfora tan arquetípica que el lector puede ver reflejada su propia experiencia en el espejo de su brillo.» Sergio Altesor Licandro
Casandra, Caleb y Calia son tres hermanos a cada cual más insólito. Casandra, la mayor, siente atracción sexual por los objetos; Caleb, el mediano, provoca la muerte a todo animal que se acerque a él; por último, Calia, la más pequeña, permanece en silencio todo el tiempo y tiene un talento especial para el dibujo hiperrealista de animales. Su padre, un militar tartamudo, cae en desgracia del Abuelo Bigotes, líder del país y, por la frustración que esto le provoca, empieza a hacer la vida imposible a sus hijos, especialmente a Casandra, que se ha enamorado de un puente y le impide ir a verlo y desfogar así sus deseos más íntimos. De esta forma, los hermanos tendrán que aliarse para terminar con la dictadura impuesta por el padre, ante la pasividad de una madre obsesionada con el psicoanálisis, que odia a sus hijos y que vive con el miedo de que Calia empiece a dibujar mariposas, a las cuales relaciona con la muerte. Una historia poderosa e inquietante, con toques de realismo mágico, fantasía y humor, que convierte a La tiranía de las moscas en un gran longseller.
Como un manifiesto hecho de memorias Julia Mengolini escribe un ensayo estructurado a partir de la propia experiencia. Una autobiografía política, el testimonio de una época. Señalada como un personaje público polémico, blanco de hostigamiento en las redes desde hace años, Julia juega aquí con la caracterización de ese monstruo que hacen de ella para hablar de esos verdaderos monstruos a los que se enfrenta: las corporaciones, la pandemia, los libertarios, el patriarcado, los mandatos de belleza, el prohibicionismo, la hipocresía, los medios hegemónicos de comunicación y las redes sociales. En Las caras del monstruo Julia construye un texto militante e intimista, incómodo y necesario para pensar el presente y proyectar el futuro. Con una prosa precisa y urgente, Julia Mengolini nos narra el comienzo del amor, la militancia que en este caso es lo mismo, las luchas sociales y la larga ordalía de ser un personaje público en las redes sociales.
Este libro reúne por escrito una serie de intervenciones públicas de la directora argentina Lucrecia Martel. A lo largo de diez conferencias y clases, dictadas entre 2009 y 2025 en instituciones y festivales de Argentina, España y Uruguay, transcriptas aquí por primera vez, Martel comparte los recursos que activan su cine y su particular relación con el sonido, al tiempo que amplía su mirada sobre las tensiones históricas y actuales de la narrativa. Sus charlas proponen un recorrido libre por algunas preguntas inquietantes. ¿Cómo podemos involucrarnos sensiblemente con lo que sucede en nuestros territorios? ¿Cómo hacemos para recuperar el diálogo con quienes piensan diferente? ¿Qué estrategias narrativas son deseables frente a la estandarización de los algoritmos y las plataformas? Sin ofrecer respuestas categóricas ni solemnes, Martel sugiere herramientas para ensayar colectivamente otras maneras de habitar el presente y el futuro. El libro, organizado en tres secciones, incluye también intercambios con el cineasta y escritor argentino César González, con la realizadora española Carla Simón y con la periodista Leila Guerriero, en los que aparecen contrapuntos en torno a la creación artística. De lo que se trata en todo momento es de conversar como forma de recomponer lo comunitario y construir un espacio posible para pensar con otros. Un destino común no trata sobre sus películas, sino que parte de su práctica cinematográfica para proponer nuevas discusiones en el terreno cultural. En tiempos de discursos cerrados y gestos autoritarios previsibles, la voz de la directora de La ciénaga y Nuestra tierra impacta por su franqueza y su gesto provocador, dispuesto a revisar los errores del pasado, afrontar la desazón del presente y alentar a las próximas generaciones a inventar lo que todavía no existe.
El ensayo que da título a este libro, publicado originalmente en 1936, se propone como una historia de esa imagen, esa burdapalabra enriquecida por los desacuerdos humanos: la eternidad, un artificio que nos libra [...] de la opresión de lo sucesivo, tema también de "La doctrina de los ciclos" y "El tiempo circular". La índole de lo metafórico es asunto de "Las kenningar" y "La metáfora"; la de la traducción, lo es de "Los traductores de 'Las mil y una noches'". En "El acercamiento a Almotásin", que completa el volumen junto a "El arte de injuriar", Borges, al reseñar con detalle prolijo y erudito el libro del mismo nombre, juega: el libro no existe (al menos fuera de su imaginación). Tiempo y espacio, y en consecuencia eternidad e infinito, son en última instancia la materia básica de esta obra que tiene inscripto el germen que el genio borgeano desplegará durante medio siglo más.
Este libro forma parte de un proyecto que inicié hace algunos años y se propone responder una pregunta: ¿cómo y cuándo se construyó la Argentina? Pero ¿de qué hablamos cuando hablamos de Argentina? ¿De un Estado? ¿De un territorio determinado? ¿De una identidad cultural? ¿De un espacio económico y social? Hablamos de todo eso al mismo tiempo. Argentina es, a esta altura del siglo XXI, todas esas cosas, pero a principios del siglo XIX no era ninguna de esas cosas, sencillamente porque no existía. Me pareció que las fechas límite, para el inicio y el final de esta indagación, podían ser 1806 y 1916. Y divido el proyecto en cuatro libros. El primero, Los días de la Revolución, va de 1806 a 1820. El segundo, Los días de la violencia, de 1820 a 1852. Éste, el tercero, arranca en 1852 y termina en 1880. En 1852 se produce la batalla de Caseros, en la que son derrotados la provincia de Buenos Aires y su gobernador, Juan Manuel de Rosas, y con esa derrota se derrumba la Confederación, la estructura política que había vinculado a las provincias rioplatenses a lo largo de dos décadas. A partir de entonces las provincias emprenden un camino nuevo: empiezan a erigir un Estado, sobre la base de la aprobación, en 1853, de una Constitución Nacional republicana, representativa y federal. Aceptan renunciar a una parte de su poder, es decir, de su soberanía, para entregarla a esa entidad nueva, a ese Estado central que deberá edificarse por encima de ellas. El proceso no va a ser fácil. A lo largo de estas casi tres décadas las provincias y ese Estado central que están consolidando pasan por un montón de vaivenes y de conflictos. Pero, más allá de ellos, la tendencia parece irreversible. Escribir estos libros es caminar por un desfiladero estrechísimo del que uno puede caerse fácilmente, hacia un lado, el del hermetismo, o hacia el otro, el de la simplificación. La única solución que encuentro, o más bien el único consuelo, es pensar, mientras escribo, que son una lección, o una serie de lecciones, que intentan ser amenas pero rigurosas.
La hora de la estrella, el último libro publicado en vida de su autora, es una de las obras más brillantes de la literatura brasileña moderna. Esta es «la historia de una inocencia herida, de una miseria anónima», una breve e intensa visión del absurdo que supone una existencia anodina, una rutina vacía tanto de pensamientos como de afectos, como la de Macabea, la insignificante y escuálida joven del Noreste permanentemente anonadada, una muchacha que «no sabía que ella era lo que era» y que por ello «no se sentía infeliz». En las páginas de La hora de la estrella aparece con toda su fuerza el personalísimo estilo de Clarice Lispector, esa peculiar forma de transformar las palabras en imágenes vigorosas y puras se une aquí a una compleja y lograda estructura formal.
A lo largo de una fantasmal semana de septiembre de 1982, se sucedieron en Buenos Aires cuatro asesinatos nocturnos, sobrios en el despliegue y curiosamente idénticos, a tal punto que se podría pensar en un mismo asesinato repetido cuatro veces. La policía buscó al asesino durante casi un mes, de manera tan intensa como inútil. Finalmente resultó ser un postadolescente de diecinueve años. Un muchacho raro y taciturno que, ya detenido, admitió los crímenes y los describió en detalle sin mostrar emoción alguna. No decía incoherencias, no deliraba, no daba la impresión de estar loco. Sin embargo, el acto mismo era lo loco. Los cuatro asesinatos eran tan específicos como carentes de motivo. No había ninguna razón ni secuencia lógica deducible que llevara a las muertes. Personalidad anómala. Trastorno esquizotípico de la personalidad. Síndrome esquizofrénico sobre personalidad psicopática. Trastorno de personalidad antisocial con núcleos esquizoides. Cuadro delirante crónico, compatible con parafrenia o paranoia. Psicópata esquizo perverso histérico. Autista. Estabilizado. Preso. Aquel muchacho raro de 1982 es hoy un hombre mayor que parece más un empleado público que un asesino en serie. En este libro, ese hombre habla con un escritor en el hospital psiquiátrico del complejo penal de Ezeiza. La conversación visita la nebulosa época de los crímenes y recorre distintos momentos de una historia llena de piezas faltantes, con una variable siempre presente: la extrañeza. Construido a partir de grabaciones de entrevistas, documentos forenses y recortes de diarios, Magnetizado es un texto raro y difícil de clasificar. Evita la interpretación y el juicio, dejando espacio para lo único que puede acercarnos a comprender la naturaleza de los crímenes: la voz de su protagonista. Acompañado por esa voz, el lector cruza la puerta del asesinato múltiple y se instala en la perturbadora habitación vacía que hay al otro lado. Un libro sobre el crimen, pero también sobre una manera de habitar el mundo, o de ausentarse en él.
Un relato autobiográfico intenso e inolvidable, con los referentes y las claves de la escritura de Camila Sosa, el nuevo huracán literario latinoamericano. Con rabia y poesía, este es el relato descarnado de la propia vida de Camila Sosa Villada, de sus orígenes, de su dolorosa infancia —un cuerpo clandestino de mujer azotado por la furia alcohólica de su padre—, de la vivencia como travesti que conoce la prostitución, pero también el éxito en el teatro, y de este el ejercicio de la escritura, que no puede ser sino radical, intensa, en busca de una imposible reparación: «Escribo para que una historia se sepa. La historia de mi travestismo, de mi familia, de mi tristeza en la niñez, de toda esa tristeza prematura que fue mi familia, el alcoholismo de mi papá, las carencias de mi mamá. Las mudanzas que me apartaban para siempre de los amigos, del clima de mis habitaciones, de la costumbre de los patios, de la seguridad de un escondite. Escribo para poder decir las imágenes que poblaron mi infancia. También para decir la lucha de mi familia en contra de la pobreza, una pelea que nos devastó y nos enfermó de rencores y desamor e indiferencia, todos contra todos.»
Circe Maia nació en Montevideo (Uruguay) en 1932, donde cursó estudios de filosofía. Es, sin embargo, en la ciudad norteña de Tacuarembó donde ha radicado toda su vida, desempeñándose como docente en preparatoria. Durante los años de dictadura (1973-1985), debido a su destitución del cargo por parte del régimen cívico-militar, se ganó la vida dando clases particulares de idiomas. Ha traducido a varios autores tanto del griego como del inglés, entre los que se cuentan Odisseas Elytis, Konstantin Kavafis, Yannis Ritsos, William Shakespeare, William Carlos Williams y Robin Fulton. Ha recibido varios premios y distinciones, entre los que se destacan el Premio Nacional de Poesía de Uruguay (2007), un Homenaje de la Academia Nacional de Letras, durante el cual fuera designada miembro de la misma, el Premio Bartolomé Hidalgo (2010), y el Gran Premio a la Labor Intelectual, que le fuera otorgado por el Ministerio de Educación y Cultura en 2014.