Ninguna teoría acerca del funcionamiento y estructura de la mente ha ejercido tanta influencia ni ha adquirido un estatus tan preponderante como la doctrina psicoanalítica, cuyas categorías y explicaciones no tardaron en convertirse en núcleo de un modo radicalmente nuevo de entender la realidad psíquica que ha marcado el mundo moderno. Publicada en 1904, "Psicopatología de la vida cotidiana" es una de las obras más populares de Sigmund Freud (1856-1939), posiblemente porque los temas en ella estudiados -las razones de los olvidos mentales, la causa de las equivocaciones en la conversación o en la escritura, los actos fallidos, las supersticiones- pertenecen a la experiencia directa de todos los lectores.
Se trate del silencio del paciente o del silencio del psicoanalista, de un silencio crónico o efímero, de un silencio de resistencia o de apertura a lo inconciente, constituye un hecho analítico de primera importancia en el desenvolvimiento de una cura.
Después de reseñar algunos movimientos importantes de su historia, se analiza en este libro la posición de la psicosomática en nuestros días, se presenta un recorrido histórico de los logros alcanzados, así como una exposición de los conocimientos actuales, apelando por igual a la teoría y a la clínica. La segunda parte, que trata sobre las investigaciones y las psicoterapias, es esencialmente clínica y práctica, y aborda también los problemas referidos a la formación de los principiantes y a la investigación y prevención de las enfermedades psicosomáticas.
Dos coordenadas organizan las exposiciones que presenta André Green en este libro. La primera es un estudio de los conceptos elaborados por Freud a partir de 1920. La segunda, un análisis de las exigencias de la clínica que llevaron a sus discípulos a mantener una relación contradictoria con las últimas enseñanzas del fundador del psicoanálisis. Los trabajos aquí reunidos tratan de las relaciones entre las neurosis, fundamento del psicoanálisis llamado clásico, y los denominados casos fronterizos, que parecen ocupar una posición-encrucijada, especie de plataforma de articulación que permite, desde el punto de vista del autor, comprender mejor la neurosis y la psicosis, así como la perversión y la depresión. El movimiento de la problemática clínica, y de su propia experiencia terapéutica, ofrece a Green un lugar de anclaje para repensar los conceptos teóricos, estudiando lo arcaico, los ideales del yo, el silencio impuesto por la técnica, la ensoñación del analista partiendo de las ideas de Bion, así como el lenguaje y la complejidad de las estructuras temporales del psiquismo y su aparición en la transferencia.
Cloé Madanes recoge aquí años de experiencia en la formación de terapeutas. Sus técnicas apuntan a cambiar la organización familiar, partiendo de la propuesta de que la conducta sintomática es adaptativa en alguna forma, y que al responder a estructuras familiares anormales, una persona debe conducirse de manera anormal. Expone una variedad de nuevas e inusuales intervenciones, insertadas en una tradición “lúdica” de la terapia. Entre las más interesantes se hallan las técnicas de “imaginación” en que se solicita a los familiares que finjan o simulen una determinada interacción. Desafiando la estrecha visión de las cosas que los sistemas familiares cristalizados imponen a sus miembros, Madanes propone un reordenamiento imaginario de la realidad en el que los individuos se desprenden de las amarras que los sujetaban a una única manera de ser. Se elucidan aquí cuestiones vinculadas con la paradoja, la metáfora y la jerarquía, así como los aspectos positivos del poder en las relaciones entre los miembros de la familia.
sueño es el punto de partida que elige André Green en este libro para su travesía por los conceptos esenciales del psicoanálisis hacia su tesis de un «tiempo fragmentado». Del itinerario freudiano (con los hitos de la Metapsico- logía, el «Fetichismo», Moisés y la religión monoteísta y otros) nace la convicción de que «no existe una historia (grande o pequeña), sino que existen distintas historias en el interior de las esferas del individuo, de la cultura, de la especie, que se imbrican, se mezclan y a veces se oponen, viviendo cada una a su ritmo propio, según su tiempo». Este trayecto incluye el examen riguroso de los conceptos de apres-coup y de verdad histórica, entrelazados en su raíz con los de fantasmas originarios, pulsión y objeto, y del que se desprende la imposibilidad de «considerar el árbol del tiempo en psicoanálisis sin atender a la desincronización entre los diversos aspectos des-criptos por Freud, reveladora de una heterocronía fundamental». El análisis del tiempo en la cura incluye consideraciones sobre la transferencia, la asociación libre y la intersubjetividad, mientras adquiere creciente relieve el abordaje del objeto como concepto clave en la indagación greeniana, así como todo cuanto atañe a la compulsión de repetición y al actuar pulsional y su correspondiente «proceso de desobjetalización». André Green (1927-2012), fue presidente de la Sociedad Psicoanalítica de París, vicepresidente de la Asociación Psicoanalítica Internacional y miembro honorario de la Asociación Psicoanalítica Britá-nica. Sus principales obras —la mayor parte de ellas, publicadas por nuestro sello editorial— se han convertido en clásicos de la literatura psicoanalítica contemporánea.