Escribí Matate, amor con ánimo de venganza. No recuerdo nada salvo eso, que una tarde del final de un verano de tormentas eléctricas de 2011 en mi casa en el campo francés, me tiré al pasto, es decir, «me recliné sobre la hierba entre árboles caídos y tuve la impresión de llevar un cuchillo con el que iba a desangrarme de un corte ágil en la yugular». Recuerdo que me levanté del pasto con el cuello ensangrentado, caminé directo a mi cuarto, entré por la ventana y me senté a escribir la primera frase de lo que sería Matate, amor. Pero eso no fue escribir. Eso que llaman escribir es mentira, es algo de lo que hay que dudar, eso que llaman escribir es otra cosa siempre, una guerra, caminar sonámbula, ver enemigos en todos lados, es algo de otra dimensión. Palabra por palabra, frase por frase, coma por coma, punto por punto, nada fue corregido ni alterado por ningún editor en ninguna edición. No porque sea genial ni por superstición, sino para conservar en esa primera página la música única de esa tarde de fin de verano de 2011. Escribir para hacer perdurar la desaparición. Escribí entonces, como un ajuste de cuentas, como un pacto con la mafia, si no está permitido disparar, incendiar establos o secuestrar vecinos, al menos es otro modo de hacer justicia por mano propia. Escribí Matate, amor durmiendo con el enloquecedor llanto del bebé encima, mirando a los gatos bajo la escarcha, con roedores desfilando por la casa, con el AJJJAJJJ de una lechuza que escupía los cerebros que no podía deglutir y sin saber que estaba escribiendo una novela, sin ser nada, mucho menos escritora. Qué asco hablar, dice ella, qué asco escribir. Escribir sin saber que se está escribiendo, escribir la antiescritura, el sueño alto de todo escritor. Pasaron catorce años desde aquella vez en la que me tiré al pasto en un estado demencial, Matate, amor fue llevada a juicio y fue leída en una sentencia por un juez de provincia francés. Soñé que lo esperaba a la salida del Tribunal de provincia y lo mataba, o que lo seguía hasta su casa y lo envenenaba. La novela fue citada en mi contra como: «ejemplo de que una novela en la que el personaje odia la maternidad, vuelve mala madre a la autora». Escribir no es, como se quiere hacer creer hoy, adherir a una ideología, militar por una ideología, someterse a una identidad, escribir es oponerse al mundo. Esta obra fue adaptada al cine bajo su título original en inglés, Die, My Love, y se estrenó en Competencia Oficial en el Festival de Cannes en mayo de 2025. Producida por Martin Scorsese y dirigida por Lynne Ramsay, fue protagonizada por Jennifer Lawrence y Robert Pattinson. Cercana al universo Thomas Bernhard, esta novela nos revela que es en el lenguaje donde se aloja la única libertad posible.
Una fantasía contemporánea romántica y cautivadora sobre una adolescente que debe lidiar con la maldición de amor de su familia que florece cada año, junto con sus tulipanes encantados. Lark Goode, una chica de diecisiete años, solo quiere una cosa: escapar del pueblo de Cutwater y de la historia que persigue a su familia. Dicha historia comenzó durante la tulipomanía holandesa de 1636, cuando un antepasado de Lark robó los últimos bulbos de tulipanes y huyó al Nuevo Mundo. Sin embargo, cuando los tulipanes brotaron en terreno norteamericano, trajeron una locura que acompañaba a sus pétalos níveos. Una locura llamada amor. Generaciones más tarde, los Goode siguen malditos: esas flores antinaturales que brotan en su jardín provocan que sus vecinos se enamoren perdidamente de cualquiera que tenga sangre Goode en las venas. A pesar de que su hermano acepta ese extraño poder, lo único que quiere Lark es librarse de él. Sin embargo, cuando conoce a un chico al que parece que no le afecta la maldición familiar, Lark se da de bruces contra un sentimiento que ha pasado toda la vida intentando evitar. Aun así, todas las maldiciones y la magia se cobran su precio, y Cutwater no tarda en sumirse en una peligrosa aflicción vinculada a Lark y a los siniestros tulipanes. Para salvar a su pueblo, Lark lo tendrá que sacrificar todo, incluso el amor verdadero, si pretende romper el hechizo. Porque, en la familia Goode, el amor siempre se las arregla para arruinarlo todo.
Los cadáveres de un oscuro funcionario y una camarera aparecen una mañana en una playa de la isla de Kyushu. Todo parece indicar que se trata de un caso claro: dos amantes que se han suicidado juntos tomando cianuro. Pero hay ciertos detalles que llaman la atención del viejo policía local Jutaro Torigai: el difunto se había pasado seis días solo en su hotel y en su bolsillo encontraron un único billete de tren; así que, seguramente, los amantes no habían viajado juntos. Enseguida se descubre también que el funcionario trabajaba en un ministerio en el que se acaba de destapar una importante trama de corrupción; el subinspector Mihara de la Policía Metropolitana de Tokio se hará cargo de la investigación en la que contará con la inestimable ayuda de Torigai. Publicado en Japón en 1957, El expreso de Tokio es uno de los best sellers más famosos de Seicho Matsumoto. Su intriga minuciosamente ensamblada y la combinación de elementos psicológicos, sociales y políticos marcaron una nueva época en la novela negra japonesa.
¿Y si pudieras escuchar los últimos pensamientos de alguien que ha decidido acabar con su vida? El suicidio de un ser querido deja a quienes siguen en este mundo marcados por la culpa y el dolor, sobre todo cuando desconocen los motivos que lo llevaron a tomar esa decisión. ¿Y si existiera una manera de obtener respuestas? El centro de autopsias psicológicas se dedica a construir informes de los casos de quienes decidieron irse. Su propósito es ayudar a los amigos y familiares a comprender las causas, brindarles apoyo y establecer medidas de prevención. Cerca, hay una misteriosa cabina de teléfono que regala la oportunidad de escuchar los últimos pensamientos de la víctima. Quienes se atreven a utilizarla, podrán transformar el resentimiento, la culpa y la tristeza en consuelo y comprensión. La cabina de los últimos pensamientos reúne historias conmovedoras que exploran el dolor de la pérdida y la posibilidad de encontrar consuelo en las palabras.
Insaciable. Cachonda. Directa. Inocente. Inteligente. Impulsiva. Solitaria. Enfadada. Tajante. Hiriente. Perspicaz. Siempre anhelante. Y lo que Waldo más anhela: el señor Korgy, su profesor de escritura creativa. Un hombre casado, con un hijo, hipoteca y facturas, sueños rotos, aspecto deteriorado y barriga. Ella no sabe por qué lo quiere. ¿Es por su pasión? ¿Su experiencia vital? ¿El hecho de que sabe de libros, películas y cosas que ella no conoce? ¿O es algo más puro que eso? ¿Arraigado en su inesperada conexión, sus espíritus afines, el similar filtro a través del cual cada uno percibe el mundo que lo rodea? O, quizá, le basta con que él la vea cuando nadie más lo hace.
Todo parece ir sobre ruedas durante la luna de miel de la joven Ayako Inagaki. Su marido, Toshio Takigawa, es el hombre ideal: tierno, atractivo, culto, elegante, deportista... Pero hay algo que empieza inquietarle: la extraña relación de Toshio con su madre, una afable y encantadora mujer de porte aristocrático, viuda del embajador japonés en Londres. La señora Takigawa está muy bien relacionada con la alta sociedad de Tokio, incluida la casa imperial, a la que quiere acceder el padre de Ayako, un ejecutivo ambicioso y esnob. En "Vestidos de noche" (sátira feroz con tonos irreverentes de la hipocresía social reinante en la alta sociedad japonesa tras la derrota en la Segunda Guerra Mundial) Mishima explora nuevamente el lado más oscuro e inconfesable del ser humano.
Discípulo, amigo y estrecho colaborador de H. P. Lovecraft, August Derleth desempeñó un papel decisivo en la conformación definitiva de los llamados "mitos de Cthulhu", que remontan al lector a un universo onírico en que se libra la eterna lucha entre las fuerzas del bien y del mal bajo la constante amenaza de un horror cósmico y primordial presto a traspasar las barreras del tiempo. "La semilla de Cthulhu" reúne por primera vez en español los tres libros que Derleth escribió bajo esta inspiración, en los que el lector conocerá (o reconocerá) objetos y lugares tan sugerentes como el Necronomicón, R'lyeh, Arkham, Ithaqua o la Ciudad sin Nombre.
El concepto que se pierde en la noche de los tiempos y que reza que «la sangre es la vida» encontró su encarnación literaria definitiva en Europa en el siglo XIX. El presente volumen reúne cuatro piezas esenciales del universo vampírico: "Carmilla" de John Sheridan Le Fanu (1814-1873), cuya atmósfera turbia e inquietante nada tiene que envidiar a la del "Drácula" de Bram Stoker: "El vampiro" y "La familia del vurdalak", de Alekséi K. Tolstói, dos joyas ocultas a menudo para el amante del género, y, por último, "El vampiro", de John W. Polidori (1795-1821), el relato que dio carta de naturaleza a la recuperación de esta icónica figura en la literatura.
El amor siempre encuentra el camino A Camden Daniels la guerra no solo le arrebató a su hermano menor, también le ganó la condena de todos pues lo culpan por la tragedia, incluido su propio padre. Han pasado seis años y Cam recibe un mensaje desesperado: su padre le pide volver a su pueblo en Colorado. Ahí tendrá que enfrentar el dolor de un pasado que creía haber dejado atrás, y solo lo motiva a volver reencontrarse con Willow, la única mujer de la que ha estado enamorado, pero que nunca podrá tener. Si tan solo pudiera decirle a su corazón que permanezca sordo cuando ella le susurra que siempre lo ha amado y que siempre lo hará… Las cosas más preciosas es una historia conmovedora sobre los lazos que nos unen, las traiciones que nos marcan y cómo a veces tenemos que enfrentar los obstáculos más grandes para estar con quienes amamos.
Estamos en 2003, meses después de que Estados Unidos le declare oficialmente la guerra a Irak y de que el panorama político del país haya cambiado. Shadi mantiene la cabeza gacha con el hiyab puesto. Está demasiado ocupada ahogándose en sus propios problemas como para lidiar con los fanáticos. Su nombre significa «alegría», pero a ella la persigue la tristeza. Su hermano ha muerto, su padre se está muriendo, su madre se desmorona y su mejor amiga ha desaparecido misteriosamente de su vida. Y luego, por supuesto, está el asunto de su corazón. Está roto. Shadi intenta sobrevivir a su mundo en ruinas con actitud firme, sin decir nada. Devora su propio dolor, se retira cada día un poco más a su interior hasta que, finalmente, un día, todo cambia. Explota. Una inmensa alegría es una inspiradora historia sobre cómo enamorarse y encontrar esperanza. en mitad de una guerra moderna.
Oskar Matzerath, uno de los personajes literarios más entrañables de nuestro tiempo, es un niño que se resiste a crecer porque la sociedad pequeñoburguesa del nazismo no le gusta. También es un malévolo enano que destroza cristales; un ser vulnerable, enamorado siempre de alguna mujer a la que idealiza; un superdotado obsesionado por el sexo; un ser de pestañas negras y bellas manos y un repulsivo jorobado; un asesino por encima de cualquier moralidad que no vacila en eliminar a quien lo molesta pero consigue crear con su tambor una música arrebatadora. Publicada en 1959, la novela cosechó un éxito inmediato e inauguró la nueva literatura alemana. Medio siglo después, la fascinación que despierta no ha terminado. Lo que antes parecía provocador, pornográfico o blasfemo resulta casi anecdótico, pero quedan el soberbio estilo, la genialidad, la lucidez de su crítica cruel y la irrefrenable imaginación. Oskar Matzerath sigue redoblando y su redoble continúa estremeciendo.
«Soy ateo. Soy anticlerical. Soy un laicista militante, un racionalista contumaz, un impío riguroso. Pero aquí me tienen, volando en dirección a Mongolia con el anciano vicario de Cristo en la Tierra, dispuesto a interrogarlo sobre la resurrección de la carne y la vida eterna. Para eso me he embarcado en este avión: para preguntarle al papa Francisco si mi madre verá a mi padre más allá de la muerte, y para llevarle a mi madre su respuesta. He aquí un loco sin Dios persiguiendo al loco de Dios hasta el fin del mundo». Éste es el arranque fulgurante de un libro único, que nadie había tenido la oportunidad de escribir, entre otras razones porque el Vaticano jamás le había abierto de par en par sus puertas a un escritor. Pero, además de único, éste es un libro de plenitud, donde su autor logra convertir una propuesta insólita en un relato propio y magistral: un thriller sobre el mayor misterio de la historia de la Humanidad. Con esta novela sin ficción, Javier Cercas vuelve a su línea más personal, en la que consigue enlazar sus obsesiones íntimas con una de las preocupaciones fundamentales de la sociedad actual: el papel en la vida humana de lo espiritual y lo transcendente, el lugar en ella de la religión y el ansia de inmortalidad.
La inesperada vuelta de Gunnarr, el hijo que Iago del Castillo creyó muerto en 1602, alterará la tranquila vida que este y Adriana habían conseguido construir en Santander. 23.000 a. C., Europa: Lür, que teme ser el único hombre sobre la tierra, recorre un continente desolado en busca del clan de Los Hijos de Adán y de su legendaria matriarca, Adana, de quien se dice que no envejece. 800 d. C., Dinamarca: Gunnarr se convierte en berserker, un guerrero perteneciente a un grupo de mercenarios vikingos que no sienten dolor. 1620 d. C., Nueva Inglaterra: Urko se embarca en el Mayflower para construir la colonia de Plymouth. Allí conocerá a Manon Adams, una mujer que dejará huella en él a pesar del paso del tiempo. La Vieja Familia está a punto de descubrir que ha estado en peligro desde antes de su nacimiento, porque, para un longevo, el pasado siempre vuelve en forma de problemas, y estos solo acaban de empezar.
ORIÓN Mi madre solía describir la pequeña isla donde vivimos como un lugar donde las olas llegan a la orilla con suavidad, la arena es dorada y el mar sabe a sal. El tiempo me hizo ver que Helena, mi madre, era tan grandiosa que consiguió hacernos felices aun cuando su vida se rompía en mil cristales diminutos. Ella siempre decía que la mejor parte de alejarse de casa es volver. Luna debe pensar igual ya que ha vuelto seis años después de macharse sin mirar atrás, alejándose de mí en el peor momento de mi vida. LUNA En el extremo más alejado de la isla y, sendero arriba, se encuentra el lugar más bonito de Isla de Sal, al que me dirijo por primera vez en seis años. La librería de Helena se encuentra en un pequeño acantilado con unas vistas increíbles. Este lugar y sus dueños, Helena y Lucio, fueron un bálsamo para mí. Y sus hijos, Orión y Galatea, fueron mis mejores amigos hasta que las cosas se complicaron demasiado y mi vida se derrumbó tanto como para que optara por irme dejando atrás a mi familia, mis mejores amigos y a Orión, mi primer amor. Seis años después estoy de vuelta y no tengo ni idea de cómo irán las cosas. ¿Quedará algo que salvar de aquel amor adolescente o las decisiones del pasado pesarán más? ¿Será cierto que hay cosas imposibles de perdonar?
En cada uno de los cuentos de El buen mal, Samanta Schweblin nos abduce a otra dimensión donde quedamos en contacto íntimo con sus personajes. Encandilados por el fulgor de la inminente tragedia, vulnerables y profundamente humanos, advierten cuánto podría transformarlos la irrupción de lo inesperado. A algunos los dejará de pie frente al dolor, a otros dialogando con la culpa y a todos atravesados por la incertidumbre. ¿Importa saber qué es verdad? Se trata, de principio a fin, de ser partícipes de un fenomenal artificio literario. Con inédita perspicacia, Schweblin intuye el punto de quiebre de una voluntad, la intensidad premonitoria de un temblor y la lejanía que impone la ternura. Conoce la mejor de las infinitas posibilidades de una historia y el modo de encajar las piezas de una trama para dar con un gran relato que se hunda y proyecte, oscurezca e ilumine el día a día de la época y el alma de quienes la habitan. En su literatura, premiada internacionalmente, los filos entre realidad y ensueño deslumbran como los de un cuchillo.
En esta colección de relatos, podrás conocer a fondo a los cuatro hermanos Hawthorne. Estas historias de amor y pérdida, poder, acertijos y secretos a vida o muerte que demuestran que cuando un Hawthorne quiere a alguien, no hay vuelta atrás. La colección incluye dos novelas cortas y seis relatos ambientados en la saga más emocionante del panorama juvenil.
Inspirada por la mitología judía, y con toques de Las carreras de Escorpio y Peaky Blinders, Dinastía oscura nos presenta a la hija de un famoso criador de caballos, una hechicera sin licencia y un ambicioso heredero que deberán trabajar juntos para ganar una despiadada carrera de caballos mágicos. La familia Rusel es famosa por todo Enderlain por la cría de caballos encantados, pero su prestigio no les libra de sus cuantiosas deudas. Para salvar el rancho de su familia, Mikira Rusel tan solo tiene una opción: competir en la Illinir, una traicionera carrera de caballos campo a través tan legendaria por la cantidad de muertos que siempre hay entre los competidores como por la tentadora suma de dinero que se da como premio. Para tener alguna oportunidad de ganar, Mikira deberá recurrir a Arielle Kadar, una hechicera sin licencia pero con un gran talento para crear golems que pueden hacerse pasar por animales encantados, y también a Damien Adair, un apuesto joven lord que está inmerso en una fiera batalla por la sucesión. Ambos tienen sus propios motivos ocultos para querer ayudar a Mikira, así como sus propias deudas que saldar. Dinastía oscura marca el inicio de una nueva saga de fantasía llena de intriga, romance y acción explosiva. En un mundo tan peligroso como este, ¿serán los secretos ocultos de Mikira, Ari y Damien los que acaben con sus posibilidades de ganar la Illinir… o serán los puñales del resto de competidores?
Obra que se halla en los inicios de la novela de ciencia ficción, "La máquina del tiempo" (1895) sigue conservando el mismo poder de fascinación y vigor narrativo que le valieron el éxito inmediato en el momento de su publicación. Afortunada síntesis de los conocimientos científicos del autor, del maquinismo que hacía furor en la época y de la visión escéptica de Herbert George Wells (1866-1946) respecto al rumbo tomado por la sociedad que le tocó vivir, el relato (un clásico) describe un futuro inquietante en el que dos razas semibestiales, los eloi y los morlock, comparten en una peculiar simbiosis un planeta extraño y desolado sobre el que se han cernido catástrofes y transformaciones, pero en el que brilla aún, como tenue esperanza, un hálito de humanidad.
Novela apasionante y estremecedora, "A la sombra del granado" es la crónica de un desgarramiento: el de los musulmanes que permanecieron en sus tierras tras la culminación de la Reconquista en 1492 y a los cuales el decreto de conversión promulgado diez años más tarde llevó a la diáspora, al ocultamiento o a una frustrante decisión. A través de los avatares de una familia morisca del reino de Granada, Tariq Ali pinta un fresco inolvidable de esos días decisivos en que, con un telón de fondo presidido por la siniestra figura del cardenal Cisneros, por las hogueras inquisitoriales, por espías, intrigas y escaramuzas, la luz de una civilización espléndida declina lentamente.
Daisy Patel es una ingeniera de software que entiende las listas y la lógica mejor que cualquier jefe o novio. Con toda su vida planeada y sin ningún interés en el amor, lo único que no puede ofrecerle a su familia es el matrimonio que todos esperan. Al no tener demasiadas opciones, le pide al chico del que estaba enamorada en su juventud que finja ser su prometido. Liam Murphy es un inversor que tiene algo que demostrar. Cuando se entera de que su herencia depende de que se case, se da cuenta de que la hermana menor de su mejor amigo tiene la solución perfecta a su problema. Un matrimonio de conveniencia haría que Daisy se quitase de encima a sus parientes casamenteros y que Liam cumpliera las condiciones del testamento de su difunto abuelo. Ojalá no le hubiera roto el corazón nueve años atrás… Pero las chispas entre Daisy y Liam saltan tras una serie de citas para legitimar su relación falsa… Y se dan cuenta demasiado tarde de que su acuerdo no es muy conveniente que digamos. Está más que claro que la historia y la química no van a seguir las reglas de este compromiso.