La alegoría destruye nuestras expectativas de que las palabras dicen lo que significan. Si bien ha sido estudiada en el cine, las artes plásticas y la literatura, pocas veces ha sido abordada en la música popular. La obra de Charly García, uno de los más importantes representantes de la historia del rock argentino y latinoamericano, constituye una inmejorable forma de entender las diferentes maneras de expresar ideas a través de letras de canciones. Formado en la música clásica e interesado en la literatura mitológica combina elementos antiguos y nuevos, revitalizando el uso de esta estrategia retórica de larga tradición, que en sus canciones resurge y se renueva. Cuando, por ejemplo, en 1980 cantaba, desafiante, la Canción de Alicia en el país, nos quería decir mucho más de lo que a simple vista parecía, pero para entenderlo, había que esforzarse en descifrarlo. Este libro intenta desmenuzar la poesía de este alegorista de nuestros tiempos, llegar al eje de su texto, descubrir cuál es su estrategia, su secreto, por qué sus composiciones nos maravillan, nos emocionan y muchas veces nos resultan enigmáticas.
La escritura se atraviesa como una fiebre: con intensidad, entrega y obsesión. Escribir no es inspiración, es cuerpo que duele, se contractura y sangra palabras. Bazterrica despliega su ética del trabajo literario; una poética del rigor y la cadencia, del detalle y el vértigo, donde cada palabra importa y cada silencio pesa. Este no es un libro sobre escribir. Es el registro del deseo y el dolor de quien, página a página, se deja devorar por la literatura para poder, apenas, seguir viva. La autora imagina con el cuerpo, corrige con los huesos, respira a través de letras y pule cada oración como si en ello se jugara la vida. Cada frase late, punza, arde. Leer para escribir, escribir para vivir. Y sobrevivir, inevitablemente, a través de la literatura.
Atrapa el pez dorado es un ensayo sobre el origen de las ideas y la creatividad que el cineasta americano aplica a su universo personal. El punto de partida del libro es la meditación, algo que le apasiona desde hace años y cuya práctica ha marcado su proceso creativo. Es, también, un compendio de pensamientos que busca fomentar la creatividad y en el que David Lynch aboga por dejar trabajar a la intuición, a la vez que va revelando, de forma ágil y amena, detalles sobre su carrera, sus películas, Hollywood, etc. Música, pintura, películas. Lynch enlaza temas y lanza ideas. Esas ideas que, según él, son como peces persiguiendo el cebo del deseo.
Una exhaustiva recopilación de símbolos, que fueron usados desde los tiempos remotos hasta la Edad Media y que el famoso tipógrafo Rudolf Koch recopiló y organizó. Koch nos propone casi medio millar de monogramas bizantinos, cruces, iniciales sagradas, símbolos masónicos, alquímicos, de los elementos botánicos y astrológicos que vuelve a diseñar para este libro, ahondando en su capacidad para representar ideas complejas a través de formas aparentemente sencillas. La obra de este diseñador y calígrafo alemán es una lectura obligatoria para los estudiantes y profesionales de las Bellas Artes, además de una fuente de inspiración inagotable para creativos de distintos ámbitos.
Todo el dilema es este: o bien la simulación es irreversible y no existe nada más allá de ella, no se trata siquiera de un acontecimiento sino de nuestra banalidad absoluta, de una obscenidad cotidiana... o bien existe de todos modos un arte de la simulación, una cualidad irónica que resucita una y otra vez las apariencias del mundo para destruirlas. De lo contrario, el arte no haría otra cosa, como suele suceder hoy, que encarnizarse sobre su propio cadáver. No hay que sumar lo mismo a lo mismo, y así sucesivamente, en abismo: esto es la simulación pobre. Hay que arrancar lo mismo de lo mismo. Es preciso que cada imagen le quite algo a la realidad del mundo, es preciso que en cada imagen algo desaparezca, pero no se debe ceder a la tentación del aniquilamiento, de la entropía definitiva, es preciso que la desaparición continúe viva: este es el secreto del arte...
«Si el tema del libro es el destino del arte en el siglo XIX, ese destino sólo tiene algo que decirnos porque está contenido en el tictac de un reloj cuya hora ha sonado por primera vez sólo para nuestros oídos. Quiero decir con ello que la hora fatal del arte ha sonado para nosotros, y he fijado su marca en una serie de reflexiones pasajeras que llevan el siguiente título: “La obra de arte en la época de su reproducción mecánica”. Esas reflexiones tratan de dar una forma verdaderamente actual a los problemas de la teoría estética, y ello, desde adentro, evitando toda relación no mediatizada con la política».Desmembrada por los dos polos de una dialectización «fallida» entre dos dialécticas (la de la obra de arte autónoma, la del arte consumible), es evidente, sin embargo, que la problemática del artículo se abre al debate contemporáneo, que ha reformulado bajo otra luz esa comprobación de una discrepancia.
Narradores somos todos. En el copioso mundo de los relatos, hay quienes cuentan, quienes escriben y quienes leen o quienes hacen todo eso a la vez. Quienes lo hacen de un modo público, en el ágora o en el aula, y quienes lo hacen solo en la intimidad. Se trata de un acto de magia. Cuando sucede, es consecuencia del esfuerzo para lograr que lo que vemos se vuelva visible para otros. Visible, a veces inquietante, a veces incluso en el límite de lo soportable, porque el relato nos permite recibir hasta lo insoportable”, dice María Teresa Andruetto. ¿Qué significa narrar? ¿Para quién se narra? ¿Cuál es el objetivo de una narración? Desde que existe la escritura, existen estas y muchas otras preguntas que la autora hilvana y desteje a lo largo de este libro. María Teresa Andruetto (Arroyo Cabral, Córdoba, 1954) es narradora, poeta, ensayista y promotora de lectura. Es especialista en literatura infantil y juvenil, y sus reflexiones sobre el estado actual de esta literatura han abonado a favor de su posicionamiento en el campo literario académico. Ha sido reconocida y celebrada con numerosos premios nacionales e internacionales, como el Premio Luis de Tejeda, el Premio Novela del Fondo Nacional de las Artes, el Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil y el Premio Hans Christian Andersen, considerado el más importante en el campo de la literatura infantil y juvenil. El arte de narrar nos lleva con agudeza y sin concesiones a la ficción y sus silencios, a la relación entre la lectura y la escuela, a los repliegues de la lengua, a una genealogía de escritoras, a la literatura como forma de resistencia, en ensayos como peldaños donde hacer pie, como trincheras donde detenerse para repensar la literatura.
Todas las claves para expresarse y escribir mejor Un libro práctico, riguroso y divertida sobre los buenos y malos usos del lenguaje Nueva edición revisada y ampliada ¿Son los sinónimos la panacea del buen estilo? Tratando de lograr cierta intensidad ¿no caemos en ocasiones en la redundancia? ¿El miedo a las palabras «vulgares» nos condena a una cómica pretensión de estilo «elevado»? Es indudable que a la hora de expresarnos formalmente todos procuramos hacerlo bien, y que tenemos en la cabeza una serie de consignas sobre qué significa eso. Estilo rico, estilo pobre —publicado originalmente en 2015 y que ahora se presenta en una edición revisada y ampliada— plantea hasta qué punto están bien encaminadas tales consignas. No se trata del típico manual de estilo que indica si infanta se escribe con mayúscula o minúscula, si el gentilicio de París es parisino o parisién, o si guion va con o sin tilde, sino que propone una serie de observaciones útiles, divertidas y razonadas para invitarnos a pensar un poco en la lengua. Muchas de ellas están basadas en numerosos ejemplos de textos literarios y periodísticos, pero otras están tomadas de la vida cotidiana, es decir, no son obra de profesionales. El autor, Luis Magrinyà, actúa en este libro como un observador de la lengua: recomienda evitar usos cansinos, perezosos e irreflexivos, y señala también las tentaciones que acechan en el camino de la prosa «elegante y bonita». Su propósito principal es tranquilizador: ofrecer indicios de que a menudo el estilo no tiene por qué estar donde nos han dicho, y animarnos a que nos liberemos de aquellos prejuicios, muchas veces inconscientes, que limitan nuestra disposición a la hora de expresarnos y escribir bien.
Julia Cameron vuelve con nuevas y revolucionarias herramientas para conectar con tu creatividad: un curso extra de seis semanas para todo aquel que haya leído El camino del artista. En el gran bestseller internacional que ha desbloqueado la creatividad de grandes artistas internacionales durante décadas, El camino del artista, Julia Cameron compartió con sus millones de lectores las tres principales herramientas necesarias para despertar la creatividad. Ahora, en su nuevo y revolucionario libro, Vivir el camino del artista, Cameron revela al fin la cuarta y esencial herramienta de El camino del artista en la que confía a diario para encontrar inspiración creativa: encontrar tu propia voz. Este libro es un curso de seis semanas en el que encontrarás las herramientas para desarrollar tu trabajo creativo y llevarlo al siguiente nivel: cómo conectar con el poder intuitivo dentro de ti y confiar en las respuestas que recibas. Esta nueva y emocionante guía te ayudará a encontrar mayor felicidad, productividad e inspiración creativa. ¡El camino del artista ha ayudado a desbloquearse creativamente a grandes artistas como Scorsese, Alicia Keys, Doechii, Natalia Lafourcade o Elizabeth Gilbert!
Utilísimo instrumento de reflexión y trabajo para todos aquellos que buscan incitaciones para escribir. Fruto de largos años de experiencia, este método permite observar el trabajo del taller y de la escritura desde dentro, desarrolla una metodología explícita para escribir y hacer escribir desde distintas perspectivas y ofrece herramientas variadas y productivas para la creación.
Los trucos del actor disecciona meticulosamente la preparación del actor para abordar la escena. Yoshi Oida propone al lector una serie de ejercicios diarios para que armonice con su cuerpo y ofrece valiosas lecciones y formas de enfocar cada etapa del trabajo que el actor debe emprender antes de subir al escenario. Lorna Marshall acompaña al maestro Oida con comentarios para una mejor comprensión del texto, Peter Brook abre el libro que ofrece en la parte final práctico compendio de ejercicios para poder aplicar sus enseñanzas de forma práctica.
Muy pocos profesores de interpretación han logrado desarrollar un metodo detallado que forme actores verdaderamente creativos: Sanford Meisner, fallecido en 1997, fue uno de ellos. Su tecnica toma al artista como materia prima y construye, partiendo de cero, las habilidades que necesita para despuntar en la interpretación. Discípulo y mano derecha de Meisner, William Esper ha transmitido y ampliado su tecnica durante decadas, en las que ha sido maestro de interpretes como John Malkovich, Kim Basinger, William Hurt y Kathy Bates. En Arte y oficio del actor, con la ayuda de Damon DiMarco, uno de sus discípulos, Esper nos sumerge en el aula y nos permite asistir, como un alumno más, a uno de sus fascinantes cursos.
Juegos para actores y no actores es un libro valioso para todas las personas interesadas en la aplicación de técnicas teatrales en todas las actividades humanísticas: psicología y psicoterapia, arte y educación, trabajo social y político.
En el más puro estilo norteamericano, Escribir cine. Guía práctica para guionistas de la famosa escuela de escritores de Nueva York es un libro riguroso, ya que está escrito por profesores cualificados y expertos, y a la vez claro, práctico y muy entretenido. Contiene lecciones sobre los elementos fundamentales del oficio de guionista y profundiza en temas tan cruciales como la descripción, la voz, el tono y el tema; realiza también un análisis a fondo de cinco guiones brillantes, Jungla de Cristal, , Tootsie, Entre copas y Cadena perpetua, y proporciona estrategias para vender el guión y entrar en el mundo del cine. Además en cada capítulo se proponen ejercicios que paso a paso llevan al alumno desde la idea inicial al texto completo de un guión pulido y realizable.
Un relato audiográfico escrito e interpretado por Mauro Marchese.
«Llamar canciones a lo que hace Joaquín Sabina es no decirlo todo: sus letras tienen algo más, una fuerza literaria poco común, un poder de sugestión que las ha transformado en himnos, en la banda sonora de la vida de un público que encuentra en ellas el talento y la ambición del poeta, el ingenio del buscador de rimas y la profundidad del escritor serio, tenaz, que sabe que cada verso debe tener enterrado su propio tesoro y cuánto hay que cavar para encontrarlo. No son muchos los compositores cuyos textos aguantan una lectura al margen de la música, y esos pocos son los más grandes: Dylan, Cohen, José Alfredo Jiménez o Brassens. Es decir, los que fueron sus maestros y él ha convertido en sus iguales. Esta antología lo demuestra: es pura música para los ojos».
Hacia los años noventa, los discursos gerenciales y políticos confluyeron para definir la rentabilidad del arte, la creatividad y sus tropos en áreas tan diferentes como la manufacturación, el planeamiento urbano, el consumo cultural, las tecnologías de la información, el currículo universitario, etcétera. A través de este “capitalismo cultural” la economía convocó toda clase de mitos sobre el arte y la creatividad, ya fueran de vanguardia, románticos o modernos. La innovación de las formas artísticas comenzó a predicarse por normativa: el arte se volvió productivo, probable, un servicio, un deber. En el arte se perciben los límites sociales de la libertad. Los problemas estéticos no pueden ser resueltos en la esfera social, y viceversa. Lo social comienza y termina en el arte, pero no al revés: el arte muere cuando se convierte en modelo. Para poder pensar cómo el arte se pliega a la norma, la escritura tiene que buscar tropos de muerte, desaparición y subjetivación negativa, y no meramente una reparación ética o política que probablemente desplazará todavía más el arte y la experiencia estética. La ciencia ficción, la psicodelia, el gótico y lo oculto hacen su aparición bajo distintos disfraces a lo largo de este libro. En la resistencia al humanismo y al concepto de autonomía artística, son prácticas paraculturales que el buen gusto y la razón instituida han rechazado. Son parodias del origen, farsas de los mecanismos que legitiman el arte. No forman parte del conocimiento y la cultura, ni tampoco son pasibles de ser amadas. Están atareadas (alteradas, excitadas...) pero no despiertas, y permiten la coexistencia de la corrupción y el devenir. Arte y norma reúne los ensayos más recientes del historiador del arte y curador danés Lars Bang Larsen, una trama fascinante de investigaciones para entender el arte contemporáneo y pensar cómo sus historias, contextos y pretextos se intervienen y se cruzan unos a otros.
Escritoras, Escritores, Cocineros y aprendices todos, Tengo el gusto de presentarles La cocina de la escritura, un manual de redacción para todos aquellos que escriben –¡o deberían escribir!–. Si ustedes son empleados de una empresa y tienen que redactar, si son estudiantes que se juegan el futuro en los exámenes, profesores que los corrigen o literatos en potencia, éste puede ser un libro con el que aprender a escribir, al que pueden llegar a querer y al que seguro que terminarán aborreciendo. Si ustedes están fascinados por la escritura, si odian escribir o si se parten de risa leyendo lo que escriben los demás, este libro puede ayudarles a experimentar con mucha más nitidez esas emociones. La cocina recoge lo más importante de la tradición occidental en redacción. Expone las investigaciones científicas más relevantes; las estrategias para buscar, ordenar y desarrollar ideas; la estructura del texto, o algunos trucos retóricos para encandilar al lector. Con ellas pueden aprender la técnica de la escritura... pero, desengáñense, eso no les convertirá en grandes escritores. ¡El talento no se enseña! Tienen en sus manos una cocina sin puertas, secretos ni tapujos. ¿Han entrado alguna vez en ella? ¿Les gustaría espiar al escritor? Pues adelante. ¡Pasen! ¡Entren en mi cocina! Encontrarán en ella un frigorífico repleto de comida: sucios borradores, fragmentos inacabados, ejempos, ejercicios e ideas para preparar sofritos. Está equipada con los artilugios más modernos (microondas descongelaideas, hornos para párrafos, licuaprosas y cuchillos cortafrases) sin olvidar las técnicas más populares (la inspiración al baño maría o la corrección con chino). El cocinero fue amante y pinche de la escritura. Aprendió a escribir hace más o menos veinticinco años (en una pequeña ciudad barcelonesa, con fecunda tradición de escritores), no ha parado de garabatear desde entonces y se gana la vida enseñando a escribir en una universidad. Tal es su obsesión por la escritura, que siempre lleva delantal y sólo consigue escribir sobre escribir o sobre cómo se enseña y se aprende a escribir. En fin, el plato que les ofrezco hoy es suculento y variado. Lo he preparado con esmero y confío en que les agrade. ¡Buen provecho!
Creatividad, S.A. es un libro para profesionales que deseen llevar a sus equipos a cumbres más altas, un manual para cualquier lector que valore la originalidad y el primer viaje al centro neurálgico de Pixar Animation: a sus reuniones, sus evaluaciones de cierre de proyecto y las sesiones del Braintrust de las que nacieron algunas de las películas más exitosas de la historia del cine. Es, en el fondo, un libro acerca de cómo se construye una cultura creativa, pero también, como afirma su autor, «un reflejo de las ideas que creo que hacen aflorar lo mejor que llevamos dentro.» Cuando Ed Catmull era joven tenía un sueño: hacer la primera película de animación por ordenador. Persiguió este sueño como estudiante en la Universidad de Utah, y se asoció con George Lucas, en una colaboración que, indirectamente, le llevó a fundar Pixar con Steve Jobs y John Lasseter en 1986. El ingrediente esencial en el éxito de Pixar está en su entorno único, que Catmull y sus compañeros consiguieron forjar, basado en principios que protegen el proceso creativo y que desafían las ideas establecidas, como por ejemplo: La responsabilidad de un directivo no es prevenir riesgos; su trabajo es dar la seguridad para que los demás los asuman. El coste de prevenir errores con frecuencia es superior al de subsanarlos. La estructura de comunicación de una empresa no debe ser el reflejo de su estructura organizativa; todo el equipo debe ser capaz de interrelacionarse, independientemente de su cargo y sus funciones. No dé por sentado que el consenso general generará cambio; se requiere de mucha energía para mover un grupo, aunque todos sus miembros estén comprometidos con el proyecto.
Ya nada es evidente en relación al arte, como señaló Theodor Adorno. Antes todo parecía más intuitivo, pero tras las distintas revoluciones artísticas herederas de las vanguardias nada parece serlo. ¿Por qué esta sensación de extrañeza? ¿Por qué esta distancia entre nosotros y las obras de arte? La revolución digital ha aumentado este abismo: ¿qué sentido tiene ir al museo cuando podemos ver los cuadros por el ordenador? ¿Podrá una inteligencia artificial crear arte? ¿Cómo afecta nuestra continua exposición a pantallas y estímulos a nuestra experiencia estética actual? Este libro es una respuesta coral a estas preguntas. Una respuesta que abarca diferentes formatos, desde el ensayo hasta la ilustración, pasando por el poema o el relato. No hace únicamente un análisis sobre el estado actual del arte, sino que crea también un espacio en el que los distintos formatos dialoguen entre sí.