La "asignación de identidad" ha ido tomando fuerza en las últimas décadas, al punto de involucrar a toda la sociedad. Así lo atestiguan la evolución de la noción de género y las metamorfosis de la idea de raza. Ambos conceptos han sido reinterpretados hasta el exceso en dos ideales antagónicos: el lado de ciertos seguidores del transgenerismo queer y algunos movimientos de política racializada; y el lado de la extrema derecha, uno que valora lo que los otros rechazan (la identidad blanca, masculina, viril, colonialista, occidental). Identidad contra identidad, por tanto.
En 1926 el psicoanálisis es reconocido como un procedimiento terapéutico que ha dado pruebas de su valor, pero en Viena se quiere prohibir su ejercicio a Theodor Reik, con el argumento de que no es médico. Freud interviene en el debate con este texto-manifiesto que resitúa el psicoanálisis en su perspectiva histórica. En él se trata no solo del psicoanálisis profano, sino también de la teoría del yo y de su función en el aparato psíquico. La discusión sobre todos estos problemas proseguirá con los discípulos de Freud en Europa y América.
Cuadernos de transformación 1913-1932 Los escritos íntimos de Jung que fueron el inicio de la autoexperimentación y su cosmología personal. El primer tomo contiene un ensayo de su editor Sonu Shamdasani y vibrantes obras figurativas de Jung. Traducción española a cargo de Laura S. Carugati, Romina Scheuschner y Gastón R. Rossi; bajo la supervisión de Bernardo Nante. En 1913 C.G. Jung inició una autoexperimentación única que llamó la confrontación con su alma: un involucramiento con sus fantasías en estado de vigilia, cuyo registro llevó a cabo en una serie de cuadernos a los cuales se refirió como Los libros negros. Estos escritos íntimos arrojan luz sobre la posterior elaboración de la cosmología personal de Jung y sus intentos de ncorporar los insights de su autoinvestigación a su vida y sus relaciones personales. El libro rojo hizo uso del material recopilado entre 1913 y 1916, pero Jung continuó llevando adelante sus cuadernos de manera activa por varias décadas más. Presentados en una magnífica colección de siete volúmenes en caja contenedora, que incluye un revelador ensayo del destacado especialista Sonu Shamdasani (iluminado con una selección de vibrantes obras figurativas de Jung) y tanto la versión facsimilar como la traducción de cada cuaderno, Los libros negros ofrecen un portal único hacia la mente de Jung y los orígenes de la psicología analítica.
Herramientas y consejos de expertos para quienes inician el camino de la investigación. “Solo investigando se aprende a investigar”. Esta frase, que alguna vez escribió Carlos Sabino, referente en el área de metodología de la investigación, resumió a la perfección uno de los grandes desafíos de quienes enseñan y aprenden metodología: no basta con leer teoría, hay que ensuciarse las manos, cometer errores, revisar, volver a intentar. Investigar es una práctica que se aprende haciendo. Este libro nace justamente con ese espíritu: acompañar a quienes están empezando a investigar, especialmente a tesistas, ofreciendo herramientas concretas y consejos basados en la experiencia de profesionales de distintos centros académicos de la Argentina. Lejos de ser un manual rígido, propone un recorrido flexible, realista y riguroso por las distintas etapas de un proceso de investigación en Psicología. Está organizado en cinco partes que abordan temas clave: Parte 1: ¿Qué implica investigar profesionalmente? Un acercamiento a las competencias necesarias, la supervisión y el contexto académico argentino. Parte 2: ¿Por dónde empezar? Claves para definir un problema de investigación, buscar bibliografía, formular objetivos y preguntas, y pensar la relevancia y el financiamiento. Parte 3: Herramientas para investigar: instrumentos, muestras y análisis de datos. Parte 4: Cómo diseñar una investigación y planificar su procedimiento paso a paso. Parte 5: ¿Y después de los resultados? Estrategias para la discusión y la difusión científica. La obra quiere ser un compañero de ruta para quienes están atravesando la aventura —a veces caótica, siempre desafiante— de hacer investigación. Un puente entre la teoría y la práctica, pensado para ayudar a investigar con sentido crítico, creatividad y compromiso.
El testamento de Freud –y la clave de la lectura de toda su obra– está en Moisés y la religión monoteísta. Ningún otro de sus libros llevó tan lejos la especulación psicoanalítica para revelar los secretos de la alteridad y la paternidad. Ninguno se enfrentó con tanto rigor a la necesaria y compleja articulación entre lo psíquico y lo cultural. Con esta última obra, las hipótesis teóricas del asesinato del padre y del banquete totémico de Tótem y tabú se transforman: Moisés el hombre se convierte en la figura de un padre que escapa a los lazos del sexo y la sangre en razón de su origen egipcio. La interpretación a la que Freud se entrega aquí permite comprender las revisiones que introduce en su metapsicología, en primera fila de las cuales se encuentran la renuncia pulsional y el progreso en la espiritualidad. Si el caníbal asesino e incestuoso que cada uno abriga en sí mismo tiene la posibilidad de escapar a su destino trágico, esa posibilidad pasa por su capacidad de escuchar las palabras sin ilusión de Freud, y sus consecuencias para una definición de lo humano.
En 1932, Freud se propone dar continuidad a la serie de Conferencias de introducción al psicoanálisis de 1915-17, que habían gozado de una repercusión considerable. En quince años, el psicoanálisis ha conocido elaboraciones decisivas, que son presentadas por él a lo largo de siete nuevas conferencias. En ellas hace una recapitulación de la interpretación de los sueños, para ocuparse luego de la descripción del aparato psíquico y abordar nuevas cuestiones, como la de la sexualidad femenina. Al plantearse cuál puede ser la cosmovisión del psicoanálisis cuando se lo confronta con la de la religión y la del marxismo, Freud aporta un complemento importante a El porvenir de una ilusión y El malestar en la cultura.