En nuestros días ya es un lugar común la máxima de que a nuevos tiempos y nuevos desafíos deben corresponder nuevas aulas y nuevos métodos de enseñanza. Pero ¿es posible una reforma educativa acorde al siglo XXI si no nos preguntamos qué tipo de capacidades debería potenciar la escuela en los niños y cómo sería una práctica docente eficaz? ¿Por qué las ciencias de la educación parecen divorciadas del quehacer cotidiano de maestros y profesores? Con gran sagacidad y en un registro atento a la situación docente y al niño como tal –no como promesa de adulto–, hacia el final de su trayectoria Jean Piaget da respuesta a esas preguntas y, en una formidable reseña de las iniciativas innovadoras, repiensa el urgente vínculo entre pedagogía, epistemología y psicología genética. Con un enfoque comparativo e integrador de disciplinas, sostiene la necesidad de un diálogo fluido entre la teoría, los espacios institucionales de decisión y la realidad del aula, que no pierda de vista el desarrollo cognitivo de los niños. Al mismo tiempo, desmenuza las soluciones que el siglo XX dio para potenciar el aprendizaje del propio niño en libertad (Maria Montessori, John Dewey, las experiencias británicas, suizas, estadounidenses, entre tantas otras) y los marcos institucionales propicios (o no tanto) para ese objetivo. Este libro, estupendo balance de las pedagogías experimentales, también se remonta a los orígenes de las “escuelas nuevas”. A comenta logros y desaciertos de Rousseau, Pestalozzi y Froebel, a la vez que apuesta a la preparación completa de los futuros docentes como herramienta decisiva de transformación.
La educación como práctica de la libertad se publicó en 1965, durante su exilio en Chile. Fue la primera de las grandes obras de Paulo Freire en la que criticó de forma implacable los sistemas tradicionales de educación, convirtiéndose en uno de los principales motores de la revolución educativa en Brasil. Junto a su esposa, Elza –otra gran educadora–, elaboró un innovador (y necesario) método de alfabetización que se vinculaba a los intereses de los desamparados y que desarrolló en su ciudad natal, Recife. Este modelo se basaba en una educación construida sobre el diálogo, permitiendo a cada persona contribuir en su desarrollo personal. Freire logró que la educación abandonara su función domesticadora para convertirse en un camino hacia la libertad, cuyo objetivo primero era la toma de conciencia de las personas como individuos, para así evitar la masificación. La pedagogía de Freire podría denominarse como de la conciencia. El autor plantea que la educación debe concebirse como una acción cultural dirigida al cambio: el sistema educativo debe ayudar a que el sujeto contribuya al cambio social al proveer al educando de los instrumentos contra el desarraigo, pues la educación en la decisión y en la responsabilidad social y política sustituye la anterior pasividad por nuevas pautas de participación.
“Psicoeducar. Algunas claves para entender más a nuestros alumnos, es el resultado de varios años de trabajo y encuentros con padres y docentes, en el intento de tender puentes entre la salud mental y la educación. Promover un adecuado desarrollo emocional de los hijos, es tal vez uno de los mayores retos que enfrentan los padres. Pero, precisamente, lograr que una persona se perciba valiosa sin dejar de reconocer sus debilidades, implica una larga construcción en la que otros actores, además de los padres, tienen un rol fundamental. Ellos son los docentes. En contacto natural y diario con los alumnos, intermediando en el aprendizaje curricular pero también en la gestión de los intercambios con los pares, los docentes cumplen un papel preponderante en la formación del autoconcepto y la autovaloración de sus alumnos. Esto los convierte en agentes de salud mental de primer orden, lo que implica que tienen la posibilidad real de impactar, de manera positiva o negativa, en el desarrollo emocional de sus alumnos. A través de este trabajo, intentamos explicar los conceptos fundamentales que tienen que ver con la construcción de la autoestima, aportando ideas para que los docentes sean agentes positivos de salud mental. La repercusión que han tenido estas ideas en diferentes conferencias, cursos y seminarios, en todo Uruguay y en el exterior (Colombia, Chile, Ecuador, Argentina), nos confirma que la problemática a la que se enfrenta el docente día a día, es la misma en diferentes realidades. Si bien cada capítulo fue escrito pensando en los maestros y los profesores, creemos que la información aquí aportada puede resultar valiosa para todos aquellos que desde distintos lugares dedican sus horas al trabajo con niños y adolescentes. Con ese objetivo invitamos a padres, docentes, profesionales de la salud mental y la educación a recorrer estas páginas, confiando en que en ellas encontrarán claves para trabajar efectivamente en la construcción de una adecuada autoestima a través del arte de educar.”
Este libro es un texto básico y de valor pedagógico para el aprendizaje del complejo pero interesante tema de los trastornos de la personalidad. Está centrado especialmente en los elementos a considerar para la realización de un diagnóstico de los mismos. Se brinda una descripción de cada trastorno de manera accesible y sencilla, poniendo énfasis en todo momento en elementos descriptivos. Se pueden encontrar capítulos que sintetizan algunos de los aportes de autores importantes en este campo, tales como, Kernberg, Gunderson y Millon.
Apuntes para una posible psicología evolutiva. Cuadenos de Psicología evolutiva 1. El presente texto constituye el primer número de la serie titulada “Cuadernos de Psicología Evolutiva”, la cual tengo el enorme gusto y compromiso de dirigir y coordinar. Dicha serie será publicada periódicamente con el objetivo de aportar material de referencia respecto a temáticas inherentes a esta especialidad, a estudiantes de psicología y de otros campos del saber así como a profesionales de distintas áreas y público en general. Se presenta una concepción compleja de la Psicología Evolutiva, consignando los aspectos más importantes que acontecen en el desarrollo humano desde antes del nacimiento hasta la muerte, abordando las dimensiones de lo afectivo-sexual, lo cognitivo y el proceso de socialización. El material resultante tiene un fuerte perfil didáctico, pretendiendo captar el interés no sólo de personas que ya conocen la temática, sino también de quienes deciden comenzar a incursionar por este campo tan vasto e interdisciplinario de las ciencias de la subjetividad.
¡Los niños son los cerebros del futuro! ¿Por qué un libro que ayude a los niños a cuidar y potenciar su cerebro? Porque el recurso intelectual de una sociedad es el principal capital con el que cuenta para su desarrollo. Cuidar y proteger este capital mental es, junto con la educación de calidad, uno de los pilares a la hora de generar conocimiento. Además… ¡los niños son los cerebros del futuro! Si ellos entienden que pueden cuidar su cerebro, lograrán un desarrollo intelectual y emocional sano y fuerte. Tan sencillo como eso. En este libro, Facundo Manes y María Roca transmiten a los niños la importancia de una alimentación saludable, del sueño y del ejercicio físico. A través de juegos, ilustraciones y divertidos personajes, los niños se darán cuenta del valor que tienen la actividad intelectual y el contacto social para la salud cerebral. Los autores los acompañan a reflexionar acerca de la importancia de buscar el bienestar y de preparar su cerebro para lo que nos depara un futuro cercano, en el que la interfaz cerebro-tecnología promete jugar un rol fundamental. Una vez más, lo hacen dándoles a los niños el papel central: aquí descubrirán cómo potenciar su cerebro a través de juegos, ejercicios y experimentos que facilitan el aprendizaje y nutren su curiosidad… que ya es bastante activa. ¡A no perder tiempo que tenemos cerebros en construcción!