La presente selección de cuentos de Juan José Morosoli procede de todos sus libros, trazando un arco que va desde Hombres (1932) hasta el póstumo El viaje hacia el mar (1962). El conjunto resultante es una muestra elocuente del talento de uno de los narradores uruguayos más impresionantes del Siglo XX. En este puñado de cuentos están representados los temas centrales de su obra -que solo por un acto de inmensa injusticia podría encasillarse bajo el insuficiente rótulo de "criollista"-: la trágica aspereza de la vida de los humildes, la soledad, la muerte... La prosa de Morosoli, casi siempre de aspecto duro y filoso, como contenida bajo un peso inmenso, también guarda momentos de intensa belleza, surgidos del candor piadoso con el que el autor envuelve a sus personajes, sus vivientes.
En 1900, un joven Horacio Quiroga emprende la larga travesía en barco hacia París, la meca a la cual peregrinaban los intelectuales modernistas del Río de la Plata. En ese viaje, lleno de obstáculos, el autor escribe dos libretas que nos acercan a su intimidad y nos dejan espiar en los comienzos de su vocación literaria. Sufrido y salvaje, este diario prefiguró quizás la historia de una vida marcada por la tragedia. Se publicó póstumamente como testimonio de la oscura aventura parisina de uno de los autores hispanoamericanos más importantes de su tiempo, maestro de maestros.
Su poesía está pensada y sentida «en profundidad», lo que es un poco difícil de explicar: hay un tipo de Arte cuyas manifestaciones, que pueden por lo demás ser bellísimas, se agotan en la primera percepción; y otro tipo de arte que se puede ahondar. La poesía de Delmira Agustini tiene en un grado excepcional esta cualidad, y, en las sucesivas lecturas se va enriqueciendo con una armonía profunda de resonancias intelectuales y afectivas. Siempre he creído que este es el tipo más elevado de árte. Carlos Vaz Ferreira Sus versos de una fluidez armoniosa y vibrante, dignos de Mallarmé, viven la idealidad de un éxtasis de gloria.
Tiempos modernos y claudicaciones humanistas son los ejes sobre los que argumentan las preocupaciones filosóficas de Ernesto Sabato en este texto fundamental de su escritura. Sabato analiza la crisis que atraviesa la cultura moderna y rastrea las causas del nihilismo existencial en el que ha caído la humanidad hipnotizada por el progreso fugaz, la despersonalización y la falta de solidaridad. Discutido por sectarismos de todos los matices en el momento de su publicación original en 1951, en la actualidad puede leerse con la decantación que permite el tiempo y la valoración de la palabra de un maestro: los avances de la ciencia y la técnica han transformado al hombre en el engranaje de una máquina de producir y consumir. La exagerada preocupación por lo económico y la explotación del hombre por el hombre llevan a la masificación, al desprecio de las emociones, a la intolerancia y a la pérdida de la identidad. Implacable testigo de su presente, Sabato lanza a las generaciones futuras una advertencia terminante: se puede resistir al poder de la robotización si se transita el camino de regreso a los afectos, el diálogo, la imaginación, la belleza y la fe. Si se retoma el valor del arte y de la literatura. Si se recuperan los valores encarnados en San Agustín, Pascal, Buber, Jaspers y otros pensadores existencialistas.
Exuberante y desbocada, barroca y veloz, exquisita y barriobajera es esta novela. "Pura materia enloquecida de azar", como pensabaque era la vida Qüity, la periodista locuaz que termina enamorada de Cleopatra, una travesti carismática entregada al plan salvador que le dicta la Virgen. Del conurbano bonaerense a Miami, esta santísima y plebeya trinidad, sus hijos, amigos y vecinos encarnarán una rebelión popular y sagrada, villera y delirante. Pero ni los milagros, ni la celebración, ni la música que revienta los pasillos de El Poso protegerán a esta utopía fiestera, anticlasista y transgénero. Publicada por primera vez en 2009, La Virgen Cabeza impactó fuerte en el panorama de la literatura nacional. ¿De quién era esa voz personalísima que inscribía su lengua entre la Odisea, la cumbia, el canon argentino y el romancero español? Desmesurada, su autora, Gabriela Cabezón Cámara, obtuvo inmediatamente el elogio unánime de la crítica y el favor de los lectores hacia su proyecto: una revolución en pleno apogeo.
El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha es una obra sin precedentes. Extraordinariamente adelantada a su tiempo, esta novela desplegó estrategias narrativas que el mundo descubriría siglos más tarde: metaficción, proyección simbólica, ficción dentro de la ficción. Pero, por encima de todo, la de Don Quijote es una historia profundamente humana, atravesada por el humor, la compasión y la búsqueda de la justicia. Durante los años de prisión, Marcelo Estefanell halló en la historia del Caballero de la Triste Figura no solo un refugio, sino una forma de libertad. Como Cervantes, que también conoció el encierro, convirtió la lectura en un gesto de resistencia. Este libro es testimonio de esa pasión. En sus breves ensayos -llenos de humor, datos sorprendentes y erudición-, Estefanell recorre la vida y la obra de Cervantes con mirada cómplice. Estas páginas, bellamente acompañadas por las ilustraciones de Sebastián Santana, invitan a volver a ese territorio luminoso donde la literatura se confunde con la vida. Una celebración del poder transformador de los libros y del espíritu, que aún cabalga cuatro siglos después.
La escritura se atraviesa como una fiebre: con intensidad, entrega y obsesión. Escribir no es inspiración, es cuerpo que duele, se contractura y sangra palabras. Bazterrica despliega su ética del trabajo literario; una poética del rigor y la cadencia, del detalle y el vértigo, donde cada palabra importa y cada silencio pesa. Este no es un libro sobre escribir. Es el registro del deseo y el dolor de quien, página a página, se deja devorar por la literatura para poder, apenas, seguir viva. La autora imagina con el cuerpo, corrige con los huesos, respira a través de letras y pule cada oración como si en ello se jugara la vida. Cada frase late, punza, arde. Leer para escribir, escribir para vivir. Y sobrevivir, inevitablemente, a través de la literatura.
“En esta antología hay mujeres voladoras, mujeres lobas, mujeres serpientes, brujas, vírgenes, mártires, víctimas y victimarias, extranjeras en su propia ciudad, prisioneras, videntes, asesinas”. Doce mujeres. Doce cuentos. Distintas épocas y lugares del mundo occidental. Terror. Estas autoras tienen algo en común: ya sea en vida o en obra –o ambas– todas descendieron a los infiernos; para salvarse a sí mismas o para salvar a otras. Emilia Pardo Bazán, Amparo Dávila, Charlotte Perkins Gilman, Juana Manuela Gorriti, Elaine Vilar Madruga, Mónica Ojeda, Layla Martínez, Silvina Ocampo, Clarice Lispector , Liliana Colanzi, Verena Cavalcante, Mariana Enriquez.
Una serie de apasionantes y aterradores relatos donde Una serie de passeios drama se desbordan y nos invaden. Se incluyen cuentos célebres como "La gallina de gollada", en la que un par de hermanos con retraso mental perpetran un crimen terrible; "El almohadón de plumas", donde la enfermedad de una mujer se esconde en un objeto insospechado; "Los buques suicidantes", relato nero que da cuenta de los tripulantes de un buque quienes, un mari sin explicación alguna, se fueron lanzando uno a uno al mar.
Este es uno de los ensayos con mayor peso psicosocial del siglo XX. Ingenieros primeramente nos proporciona un anAlisis social, pero a la vez hace una critica objetiva del hombre que se ha instalado en la mediocridad, la rutina y el servilismo. Luego de exponer el comportamiento humano carente de una posicion propia, demuestra que es el hombre mediocre el que determina el mundo actual.
En esta selección de columnas, escritas a lo largo de más de cinco años, Leila Guerriero, una de las grandes firmas del periodismo narrativo latinoamericano, se coloca a sí misma en su afilado punto de mira. Con una prosa feroz y precisa, la autora bucea en lo sutil para, desde el asombro con el que es capaz de iluminar la realidad cotidiana, alumbrar lo que permanece oculto en nosotros. ¿De qué tratan estos textos? Entre muchas otras cosas, «del tamaño de la aridez de nuestros corazones. De repollos y reyes y de por qué el mar hierve y de si los cerdos tienen alas. Del horror del amor cuando termina. De todas las cosas que estaban hechas para olvidar que no hemos olvidado nunca; de las que estaban hechas para no olvidar jamás (el dolor, los muertos queridos, aquella tarde en la arena) y que, sin embargo, hemos olvidado para siempre». Un conjunto de escritos que, además de formar una hermosa constelación de sus recuerdos, lecturas y reflexiones, golpea al lector con la fuerza de la mejor literatura.
Esta novela no la protagonizan seres extraterrestres sino Mauricio Hernández Norambuena, que podría ser descrito, parafraseando a Bolaño, como uno de los últimos revolucionarios de las guerras floridas latinoamericanas. Marciano extrema la apuesta de Nona Fernández, que ha cruzado audazmente la memoria y la imaginación para entender la historia reciente de Chile, sumergiéndose en zonas que parecen salirse de los límites terrenales, en las que espacio y tiempo no son tan claros. La narradora visita a Hernández en la cárcel donde cumple una larga condena para hacerle preguntas, convocando en un notable tejido de voces a varios personajes a fin de entender cómo fue su historia: la de alguien que, mientras cultivaba amores y amistades inextinguibles, agitó la resistencia a la dictadura, estuvo fusil en mano en el atentado a Pinochet y luego, ya en democracia, derivó entre ilusiones perdidas, muertes, prisiones y fugas. Una novela electrizante, que aterriza en la mente de un personaje complejo para entenderlo en toda su intensidad y contradicción.
Una obra imprescindible que nos acerca a nuestra manera de hablar y a la de la otra orilla. Dos orillas es un diccionario de contraste entre dos variedades de una misma región dialectal: la del Río de la Plata. Estamos hilando fino, pues bien sabemos que a los mexicanos o a los españoles les resulta difícil distinguir entre el habla de los porteños y los montevideanos. Este libro intenta darle un poco de precisión a estas diferencias en nuestra forma de hablar, e ir un poco más allá de pavas y calderas, acaso como una vía para empezar, a comprender mejor algunos aspectos del cambio léxico en el español rioplatense, es decir, de cómo se produce la renovación del vocabulario en nuestra región.
El coronel no tiene quien le escriba fue escrita por Gabriel García Márquez durante su estancia en París, adonde había llegado, a mediados de los cincuenta, como corresponsal de prensa y con la secreta intención de estudiar cine. El cierre del periódico para el que trabajaba le sumió en la pobreza mientras redactaba en tres versiones distintas esta excepcional novela, que luego fue rechazada por varios editores antes de su publicación. Tras el barroquismo faulkneriano de La hojarasca, esta segunda novela supone un paso hacia la ascesis, hacia la economía expresiva, y el estilo del escritor se hace más puro y transparente. Se trata también de una historia de injusticia y violencia: un viejo coronel retirado va al puerto todos los viernes a esperar la llegada de la carta oficial que responda a la justa reclamación de sus derechos por los servicios prestados a la patria. Pero la patria permanece muda...
«Además de lo onírico y de la rareza individual -escribe Mario Vargas Llosa a propósito de García Márquez- en este mundo en que lo social, lo político y otros niveles objetivos (como el sexo) parecen arrolladores, tienen cabida hechos y situaciones que por su carácter insólito y pintoresco contrastan con los hechos opresivos, obvios y monótonos que constituyen la vida cotidiana... Y sugieren la existencia de "otra" realidad, menos previsible, en la que reinan la fantasía, la extravagancia, cierto tipo de humor». En «Ojos de perro azul» el buceo de García Márquez en esta "otra" realidad es hondo y vertiginoso. Ya no se trata de revelarnos un aspecto de la realidad placentero y risueño. García Márquez nos enfrenta con esa presencia inevitable que es la muerte, descubriéndola como una parte gemela de nuestro vivir. La muerte conocida desde la vida y en la vida misma.
La historia de amor entre Fermina Daza y Florentino Ariza, en el escenario de un pueblecito portuario del Caribe y a lo largo de más de sesenta años, podría parecer un melodrama de amantes contrariados que al final vencen por la gracia del tiempo y la fuerza de sus propios sentimientos, ya que García Márquez se complace en utilizar los más clásicos recursos de los folletines tradiciones. Pero este tiempo -por una vez sucesivo, y no circular-, este escenario y estos personajes son como una mezcla tropical de plantas y arcilla que la mano del maestro moldea y con las que fantasea a su placer, para al final ir a desembocar en los territorios del mito y la leyenda. Los jugos, olores y sabores del trópico alimentan una prosa alucinatoria que en esta ocasión llega al puerto oscilante del final feliz. «Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados. El doctor Juvenal Urbino lo percibió desde que entró en la casa todavía en penumbras, adonde había acudido de urgencia a ocuparse de un caso que para él había dejado de ser urgente desde hacía muchos años. El refugiado antillano Jeremiah de Saint-Amour, inválido de guerra, fotógrafo de niños y su adversario de ajedrez más compasivo, se había puesto a salvo de los tormentos de la memoria con un sahumerio de cianuro de oro.» «Encontró el cadáver cubierto con una manta en el catre de campaña donde había dormido siempre, cerca de un taburete con la cubeta que había servido para vaporizar el veneno.»
Pocos escritores argentinos han sido tan releídos y repensados como Roberto Arlt. Marginal, callejero, autodidacta, irrumpe en el mundo de las letras como un usurpador y construye, desde esa posición, una poética del desvío. Su obra sostiene y al mismo tiempo desequilibra la literatura argentina. El juguete rabioso, su primer libro, pone en juego una reflexión crítica sobre las paradojas del acceso a la cultura y presenta a uno de los personajes más inolvidables que hayan existido. Silvio Astier patea las calles bajas de la ciudad de Buenos Aires con el rencor de los desposeídos. Animado por el coraje de los héroes de sus lecturas, se convierte en delincuente con la convicción de así poder torcer el destino de una vida miserable. Pero ese no es el único movimiento que Astier está dispuesto a hacer para jugar con sus propias reglas.
Andamios narra los encuentros y desencuentros de Javier Montes, que tras doce años de exilio, regresa a Montevideo con sus nostalgias, prejuicios y soledades. Javier va construyendo esos andamios que le permiten crear un mundo nuevo en el que caben todas sus esperanzas. Su estructura fragmentaria, de obra en construcción, en la que los elementos puestos en juego -diálogos, reflexiones, recuerdos, sueños, cartas y poemas- aparecen sueltos, permite al lector encontrar un edificio perfectamente acabado: el del desexilio. Una auténtica obra maestra, un libro que respira ironía, crítica social, ternura y humor con una prosa rigurosa y unos diálogos llenos de aciertos.
Mario Benedetti, uno de los grandes genios de la literatura latinoamericana contemporánea, nos zambulle en el inmenso océano de la existencia, mostrando a través de su mirada lo más íntimo de una realidad cruel, pero siempre esperanzadora. Diecinueve cuentos impregnados de las sorprendentes atmósferas que envuelven la vida cotidiana. En la ciudad, hombres y mujeres se aman y se odian; mueren, sobreviven, se deterioran y renacen; sonríen, lloran; se pierden y regresan a través de caminos muchas veces recorridos, o descubren nuevos senderos iluminados por un radiante sol montevideano. La soledad, las dificultades de comunicación, la conciencia de la muerte, la alegría de la vida o el paso del tiempo son algunos de los temas incluidos en estos relatos, que retratan sorprendentes atmósferas de la vida cotidiana. Pocos escritores son capaces de enfrentar al lector con la vida y la muerte de una forma tan delicada, tan humana y al mismo tiempo brutal. Mario Benedetti, uno de los grandes genios de la literatura latinoamericana contemporánea, nos zambulle en el inmenso océano de la existencia, mostrando a través de su mirada lo más íntimo de una realidad cruel, pero siempre esperanzadora.
En esta obra, la prosa poética de Mauricio Rosencof alcanza una hondura inusual. A través de un diálogo imposible con su hermano mayor, fallecido en la niñez, el autor ilumina las sombras de su cautiverio durante la dictadura uruguaya. Leonel -conservado en la memoria como un niño suspendido en el tiempo- se vuelve presencia que acompaña y confronta al "Ruso" en los días más oscuros del calabozo. En ese recorrido aparecen también las figuras de su madre, quebrada tras la pérdida de su hijo; su padre, sobreviviente del Holocausto en Polonia y testigo de un nuevo horror en el sur de América; y hasta un Dios que pasa a visitarlo con frecuencia. Mi hermano Leonel es un texto atravesado por la ternura, la compasión, el humor y la poesía, donde Rosencof ofrece una nueva página íntima y existencial de su vida. "Pero hay algo fantástico: todo esto ocurre acá, en un trozo de territorio del universo de dos por uno, donde no termino de saber qué soy, porque no hago nada… No espero a nadie. Solo venís vos, cuando se te canta. Pero tal vez no estés viniendo a mi mundo. Lo más sensato es pensar que soy yo quien está avanzando hacia el tuyo".