La Gran Misa Salvaje reúne la escritura erótica de Marosa di Giorgio Médici en sus ya famosos relatos, en una nouvelle y en su postrer volumen de poemas en prosa, los que en conjunto conforman el último tramo de su gran obra. Aquí: Misales (1993), Camino de las pedrerías (1997), Rosa mística (2003), La flor de Lis (2004).
Cada tres inviernos dos personas desaparecen en Darkwell. El único rastro es un reguero de sangre sobre la nieve. ¿Hay un asesino suelto en el pueblo o no es más que un castigo divino por los secretos que ocultamos? Un joven cura llega en busca de respuestas sin saber que encontrará un amor que lo corromperá y una oscuridad que se apoderará de su alma. Es tiempo de cacería en Darkwell… y las apariencias engañan. ¿El pueblo está maldito o la maldición son sus habitantes?
UN SECRETO FAMILIAR GUARDADO DURANTE DÉCADAS. UNA HISTORIA DE AMOR QUE DESEA VENCER LAS LEYES DEL TIEMPO. Cuando Aline, una joven actriz de teatro, escribe a una librería de segunda mano en busca de obras de teatro de Lorca que quiere adaptar en París, no espera conocer a Alberto, un librero con el que iniciará un intercambio epistolar donde los sentimientos, y la literatura, serán el punto de partida de una historia de amor que intentará a resistir al paso del tiempo. Décadas después, Helena, hija de Alberto y madre reciente, encuentra aquellas cartas escondidas en el dormitorio de su padre, justo después de su desaparición, y descubre su mayor secreto.
SI NO PUEDE DISTINGUIR QUIÉN RESPIRA Y QUIÉN NO, EL RETRATO ES UN CLAYTON & Co. La desaparecida localidad de Atlas, a pocos kilómetros del puerto más importante del Pacífico, acogió hasta 1892 a una población flotante de casi tres mil inmigrantes de doce nacionalidades, sirviendo de residencia temporal y epicentro de trámites aduaneros. Como una pequeña república, poseía su propia divisa y banco universal, una capilla ecuménica, diversas oficinas consulares, su propia estación de tren y, en los días de auge de la fotografía post mortem, su propia médium: la joven Abigail Clayton, quien, a través de su cámara de fuelle y la técnica del ambrotipo, recibía mensajes de los cadáveres que retrataba. Aristócratas y diplomáticos de todo el mundo viajaron a conocerla, fue amada y temida, hasta que una acusación de demencia y un juicio por homicidio terminaron con su corta carrera. Dicen que estuvo encerrada en un manicomio casi veinte años antes de que la tuberculosis la matara. Eso dicen. A veces, la verdadera historia solo la conoce la misma Muerte. O se revela en sus fotos.
Una dramática historia real que cuenta magistralmente cincuenta años de un país. «Padura ya es el mejor escritor contemporáneo de su país, y uno de los más importantes de Hispanoamérica.» José Manuel Martín Medem, El Mundo «Un nuevo libro de Padura es una forma de entender la realidad cubana.» The New Yorker La vida de Rodolfo siempre ha estado marcada por el trauma de la guerra de Angola, pero sobre todo por el asesinato de su padre a manos de su hermano Geni, apodado Caballo Loco. Ahora, recién jubilado, Rodolfo se encuentra con que recobra la intimidad inesperada de su cuñada Nora, viejo amor de juventud, pero también con una noticia inquietante: van a excarcelar a su hermano parricida, aquejado de una enfermedad incurable, y no tiene otro destino que la casa familiar. En esa tensa espera, y durante poco más de una semana, se reavivarán viejos rencores, secretos familiares que creían enterrados, y en especial los detalles del sangriento asesinato que cambió la vida de todos en la familia. Solo la llegada de la hija de Rodolfo, y la intervención de un joven triunfador en una Habana desahuciada, darán el último y desesperado apoyo a Rodolfo. Un relato dramático, una novela magistral, que cuenta cincuenta años de historia de un país.
Dice Cometierra: "Me acosté en el suelo, sin abrir los ojos. Había aprendido que de esa oscuridad nacían formas. Traté de verlas y de no pensar en nada más, ni siquiera en el dolor que me llegaba desde la panza. Nada, salvo un brillo que miré con toda atención hasta que se transformó en dos ojos negros. Y de a poco, como si la hubiera fabricado la noche, vi la cara de María, los hombros, el pelo que nacía de la oscuridad más profunda que había visto en mi vida". Cuando era chica, Cometierra tragó tierra y supo en una visión que su papá había matado a golpes a su mamá. Esa fue solo la primera de las visiones. Nacer con un don implica una responsabilidad hacia los otros y a Cometierra le tocó uno que hace su vida doblemente difícil, porque vive en un barrio en donde la violencia, el desamparo y la injusticia brotan en cada rincón y porque allí las principales víctimas son las mujeres. En la persecución de la verdad, en el descubrimiento del amor, en el cuidado entre hermanos, Cometierra buscará su propio camino. Dolores Reyes ha escrito una primera novela terrible y luminosa, lírica, dulce y brutal, narrada con una voz que nos conmueve desde la primera página. "Lo más intenso que he leído en mucho tiempo. Reyes es capaz de sugerir la violencia desde una posición lírica, alejada de la manía de mostrar por mostrar. Con diálogos muy sencillos e imágenes a ratos surrealistas, nos hace llorar a fuerza de sugerir la miseria de todo un país y la terrorí ca situación que afrontan sus mujeres." Luna de Miguel
Azul... (1888) marcó el inicio del Modernismo en la literatura hispanoamericana y consagró a Rubén Darío como su máximo exponente. Esta obra, que combina cuentos, crónicas y poemas, deslumbra por su musicalidad, refinamiento estético y riqueza simbólica. Inspirado por el parnasianismo y el simbolismo francés, Darío introduce un lenguaje nuevo, lleno de color, sensualidad y exotismo, que rompe con las formas tradicionales. Azul... no solo representa una revolución literaria, sino también una invitación a soñar, a explorar mundos fantásticos y a redescubrir la belleza en la palabra. Este libro es una puerta abierta a la modernidad literaria y un hito fundamental para entender la evolución de la poesía en lengua española.
Echeverría a través de El matadero construido una crítica al rosismo identificando como “centro de la Federación” a una institución en el día al día los límites entre el animal y el humano se vuelven borrosos y problemáticos. El corazón de la Federación rosista aparece así como un carnaval bárbaro en el que rige la ley del más fuerte, está la muerte a la vuelta de la esquina, se habla mal, se come peor, no se tienen modales ni signos de buena educación, y en donde pensar distinto (y verso distinto) constituye riesgo de muerte. El unitario del relato, una caricatura tan extrema como la de los federales, muere por mostrar atrevidamente (en su atuendo y en su corte de pelo) que no adhiere a los principios de la Federación. Echeverría no era unitario. Sin embargo, pon en ese personaje mucho de lo que él y sus compañeros valoraban: la buena educación, la vestimenta arreglada de acuerdo con la moda europea, la valentía, la distancia de la plebe. Es probable que el escritor sufra en vida algún tipo de censura a su modo de vestir y andar, o al menos alguna que otra mirada cuestionadora.
Un apagón histórico abre una brecha en el tiempo para que María Esther Gilio y Liliana Villanueva conversen durante nueve horas en una Montevideo lluviosa y en penumbras. La lucidez de Gilio —probablemente la mejor entrevistadora que haya dado el Río de la Plata—, su sensibilidad y su apertura total para asumir el rol de entrevistada resultan en un delicioso relato de una vida intensa. En la charla se recorren casi noventa años ligando una historia personal marcada por el exilio con el inicio de su trabajo en los medios, su rol de abogada de presos políticos, que la llevó a escribir el premiado libro La guerrilla tupamara, y sus entrevistas. Supo ser interlocutora tanto para grandes figuras de la cultura del siglo xx —como Juan Carlos Onetti, Jorge Luis Borges o Aníbal Troilo— como para María, una campesina migrante del nordeste de Brasil que cambió definitivamente su forma de ver al otro. Premio Testimonio de Casa de las Américas, Lloverá siempre es al mismo tiempo una novela confesional, una biografía caprichosa y una lección de periodismo.
Si bien Marina Berri es especialista en diccionarios, este alfabeto está atravesado por la narrativa, por la crónica, el ensayo e incluso por la poesía. Cada letra del cirílico es una cápsula de Rusia: desde la literatura clásica y las películas hasta los envoltorios de golosinas, la publicidad o las series de dibujos animados que la autora comparte con sus hijos.
Durante el otoño del 2021; en los días aciagos de la pandemia y la cuarentena; la autora de este libro sale a caminar por la ciudad con sus amigas como una forma de combatir el malestar. El ritmo de las caminatas marcará el tono de la conversación y; de ese modo; el texto irá trazando una suerte de ensayo sobre la amistad. ¿Qué es lo que la distingue de los otros vínculos? Pequeño tratado sobre la amistad propone cinco indagaciones a esta pregunta y en su discurrir; por diseño o por azar; termina siendo un elogio de Buenos Aires; una gran ciudad para caminar. Las relaciones amorosas; el paso del tiempo; los hijos o el deterioro de los padres son algunos de los temas que puntúan sus conversaciones; y la observación botánica ¿acompañada con ilustraciones de Clau Degliuomini¿ le da a este libro su sentido final: la búsqueda de la belleza.
Pensé en un laberinto, en un sinuoso laberinto creciente que abarcara el pasado y el porvenir y que implicara de algún modo los astros. Ficciones es posiblemente la obra más reconocida de Jorge Luis Borges y un hito en la historia de la literatura.
Corre el año 1929 y Federico García Lorca prepara un viaje a Nueva York. Quiere huir de una reciente ruptura amorosa, de la traición de sus amigos y también del éxito de Romancero gitano, que le abruma. En la ciudad de los rascacielos Lorca encuentra modernidad, vanguardia y libertad para conocer y conocerse, para dar rienda suelta a su creatividad. Pero Nueva York no solo fue la vía de escape perfecta para sanar las heridas del poeta granadino. De esa aventura de nueve meses surgió este poemario, uno de los más renovadores e impactantes de la lírica española del siglo xx.
Acaso sea Crónica de una muerte anunciada la obra más «realista» de Gabriel García Márquez, pues se basa en un hecho histórico acontecido en la tierra natal del escritor. Cuando empieza la novela, ya se sabe que los hermanos Vicario van a matar a Santiago Nasar -de hecho, ya le han matado- para vengar el honor ultrajado de su hermana Ángela, pero el relato termina precisamente en el momento en que Santiago Nasar muere. El tiempo cíclico, tan utilizado por García Márquez en sus obras, reaparece aquí minuciosamente descompuesto en cada uno de sus momentos, reconstruido prolija y exactamente por el narrador, que va dando cuenta de lo que sucedió mucho tiempo atrás, que avanza y retrocede en su relato y hasta llega mucho tiempo después para contar el destino de los supervivientes. La acción es, a un tiempo, colectiva y personal, clara y ambigua, y atrapa al lector desde un principio, aunque este conozca el desenlace de la trama. La dialéctica entre mito y realidad se ve potenciada aquí, una vez más, por una prosa tan cargada de fascinación que la eleva hasta las fronteras de la leyenda.
Una obra que reflexiona sobre la distancia entre la realidad y la ficción. Nombre falso es una colección de cinco relatos y una novela corta de título homónimo. Aquí sobrevuelan algunos motivos recurrentes de la narrativa pigliana: el filo doble de la historia -la periodística, la oral, la personal-, la arquitectura del complot y la frontera traspasable de los géneros y las formas. En la nouvelle que cierra el volumen el autor retoma su alter ego habitual, Emilio Renzi, para ahondar en la obra de Roberto Arlt e incluso idear sus modos de escritura. Esta edición, inédita en España, recupera la ordenación original de los relatos e incluye «El fin del viaje» y «La loca y el relato del crimen».
Una historia estremecedora en la que la violencia no tiene límites, una narración coral con personajes inolvidables, un drama dominado por las pasiones humanas más oscuras: la traición, la avaricia, la corrupción, el miedo y la desesperación. Ricardo Piglia hace una reconstrucción ficcionada y caleidoscópica de un atraco que tuvo lugar en 1965 en la provincia de Buenos Aires. Una banda criminal, conchabada con policías y políticos corruptos, prepara el asalto a un furgón que contiene un botín millonario. Tras el golpe, abandonan a sus cómplices y huyen al norte con el dinero. Pero la ley, los medios de comunicación y los traicionados los perseguirán hasta el asedio último y sangriento en un edificio de Montevideo.
«Es una isla, en el brazo de un río, poblada de ingleses y de irlandeses y de rusos y de gente que ha llegado de todas partes, perseguidos por las autoridades, amenazados de muerte, exiliados políticos. En esa región se han mezclado todas las lenguas, se pueden escuchar todas las voces. Nadie llega o el que llega no quiere volver. Porque allí están refugiados los muertos.» Un periodista sigue la pista de una compleja trama de intrigas: un museo secreto, la historia de una máquina capaz de elaborar sus propios relatos, una isla utópica, ficciones que se entretejen y que habitan dentro de otras ficciones. La ciudad ausente de Ricardo Piglia es un logro narrativo donde se funden admirablemente la novela policial y la literatura fantástica. Luis Scafati y Pablo De Santis han sabido interpretar esta vertiginosa historia hasta consumar una obra impar, un hito en el género de la novela gráfica.
Formas breves es una recopilación de textos misceláneos que el propio autor describe como «páginas perdidas en el diario de un escritor». En ellas reflexiona sobre la literatura desde la ficción hasta el pensamiento crítico; desde un diálogo con los autores que se han convertido en la estela de su obra e imaginario -Arlt, Macedonio, Borges, Gombrowicz, Kafka, Chéjov, Joyce y Hemingway, entre otros- hasta los temas más abstractos, como la naturaleza del relato corto o el punto de inflexión entre realidad y ficción. Este es un homenaje a la literatura misma; un lugar donde se pone en juego su doble filo: una ficción que se lee como una verdad apócrifa, un realismo que aparece como un artificio veraz.
¿Qué es un lector? ¿Quién es? ¿Qué le sucede mientras lee? La literatura, advierte Piglia, da un nombre y una historia al lector. De don Quijote a Hamlet, de Bartleby al lector inventado de Borges, de Emma Bovary a Philip Marlowe, asistimos a una variedad infinita de lectores: el visionario, el enfermo, el compulsivo, el melancólico, el traductor, el crítico, el escritor, el filósofo y -¿por qué no?- el propio autor, Piglia como Piglia y como Renzi. ¿Qué es un lector? La respuesta «es un relato: inquietante, singular y siempre distinto.» «De entre la legión de escritores hispanoamericanos que se han alzado a los hombros del precursor Borges, es Ricardo Piglia quien tiene las mejores vistas sobre los paisajes y territorios de la literatura universal.» Süddeutsche Zeitung.
Prisión perpetua se compone de dos novelas cortas escritas casi simultáneamente, Prisión perpetua y Encuentro en Saint- Nazaire, que fueron publicadas por primera vez en un mismo volumen en 1988 en Buenos Aires. Ambas tienen un personaje en común: Emilio Renzi, el mismo que aparecería como narrador en Respiración artificial y es el alter ego de Ricardo Piglia. Además, también hallamos una serie de personajes oscuros y truculentos que se ven inmersos en tramas laberínticas enlazadas entre sí. Cabría destacar a Stephen Stevensen, un autor que vive encerrado en una habitación de hotel escribiendo su diario y tratando de reproducir su propio mundo, y al ex presidiario convencido de que existe una relación causal entre sus crímenes y su suerte en el juego, y que vive de acuerdo a la teoría de Hemingway: «lo más importante es lo que no se dice». Pero Prisión perpetua no es solamente un libro que reúne dos novelas cortas. En esta obra se adivina la obsesión de Piglia por encajar géneros muy diversos en un mismo texto. Así pues, aparecen destellos de relato policíaco, histórico, fantástico, el ensayo y el diario. Esta miscelánea, y sobre todo el interés de Piglia por la nota autobiográfica, convierten Prisión perpetua en una clara referencia a sus orígenes borgeanos. Construye una narración que transcurre en un ámbito cerrado, un mundo enumerado, una «novela carcelaria», donde hace una brillante demostración de su habilidad como escritor.