«Una escritura en perpetuo movimiento y detenida, paradojalmente, en esos andenes que son "pausa que restaura la marcha". La marcha del lenguaje y de la vida, de la memoria puesta en palabras y de las palabras puestas en el tiempo/espacio del poema. Es "vía recorrido trazado" de una voz (o unas voces, porque la alteridad juega aquí su partida). El ejercicio de un trabajo escritural del que la autora y la hablante poética no salen ilesas. Quien lea Andenes, tampoco.» Gerardo Ciancio «A partir de un recuerdo de infancia, la escritura de Tatiana Oroño se expande como si tejiera una tela de araña, aparentemente a la deriva, pero abarcando en su red múltiples recuerdos, intertextualidades, hechos, reflexiones, todo lo cual trama su historia personal en la urdimbre de la historia de su país y del mundo. Un mundo observado con la atención amorosa con que un filatelista examina sus sellos. Pero a diferencia de los sellos, los andenes de este libro son una metáfora abierta de los pasos del conocimiento, una metáfora tan arquetípica que el lector puede ver reflejada su propia experiencia en el espejo de su brillo.» Sergio Altesor Licandro
Casandra, Caleb y Calia son tres hermanos a cada cual más insólito. Casandra, la mayor, siente atracción sexual por los objetos; Caleb, el mediano, provoca la muerte a todo animal que se acerque a él; por último, Calia, la más pequeña, permanece en silencio todo el tiempo y tiene un talento especial para el dibujo hiperrealista de animales. Su padre, un militar tartamudo, cae en desgracia del Abuelo Bigotes, líder del país y, por la frustración que esto le provoca, empieza a hacer la vida imposible a sus hijos, especialmente a Casandra, que se ha enamorado de un puente y le impide ir a verlo y desfogar así sus deseos más íntimos. De esta forma, los hermanos tendrán que aliarse para terminar con la dictadura impuesta por el padre, ante la pasividad de una madre obsesionada con el psicoanálisis, que odia a sus hijos y que vive con el miedo de que Calia empiece a dibujar mariposas, a las cuales relaciona con la muerte. Una historia poderosa e inquietante, con toques de realismo mágico, fantasía y humor, que convierte a La tiranía de las moscas en un gran longseller.
Como un manifiesto hecho de memorias Julia Mengolini escribe un ensayo estructurado a partir de la propia experiencia. Una autobiografía política, el testimonio de una época. Señalada como un personaje público polémico, blanco de hostigamiento en las redes desde hace años, Julia juega aquí con la caracterización de ese monstruo que hacen de ella para hablar de esos verdaderos monstruos a los que se enfrenta: las corporaciones, la pandemia, los libertarios, el patriarcado, los mandatos de belleza, el prohibicionismo, la hipocresía, los medios hegemónicos de comunicación y las redes sociales. En Las caras del monstruo Julia construye un texto militante e intimista, incómodo y necesario para pensar el presente y proyectar el futuro. Con una prosa precisa y urgente, Julia Mengolini nos narra el comienzo del amor, la militancia que en este caso es lo mismo, las luchas sociales y la larga ordalía de ser un personaje público en las redes sociales.
El ensayo que da título a este libro, publicado originalmente en 1936, se propone como una historia de esa imagen, esa burdapalabra enriquecida por los desacuerdos humanos: la eternidad, un artificio que nos libra [...] de la opresión de lo sucesivo, tema también de "La doctrina de los ciclos" y "El tiempo circular". La índole de lo metafórico es asunto de "Las kenningar" y "La metáfora"; la de la traducción, lo es de "Los traductores de 'Las mil y una noches'". En "El acercamiento a Almotásin", que completa el volumen junto a "El arte de injuriar", Borges, al reseñar con detalle prolijo y erudito el libro del mismo nombre, juega: el libro no existe (al menos fuera de su imaginación). Tiempo y espacio, y en consecuencia eternidad e infinito, son en última instancia la materia básica de esta obra que tiene inscripto el germen que el genio borgeano desplegará durante medio siglo más.
La hora de la estrella, el último libro publicado en vida de su autora, es una de las obras más brillantes de la literatura brasileña moderna. Esta es «la historia de una inocencia herida, de una miseria anónima», una breve e intensa visión del absurdo que supone una existencia anodina, una rutina vacía tanto de pensamientos como de afectos, como la de Macabea, la insignificante y escuálida joven del Noreste permanentemente anonadada, una muchacha que «no sabía que ella era lo que era» y que por ello «no se sentía infeliz». En las páginas de La hora de la estrella aparece con toda su fuerza el personalísimo estilo de Clarice Lispector, esa peculiar forma de transformar las palabras en imágenes vigorosas y puras se une aquí a una compleja y lograda estructura formal.
Ariana es joven, lindísima y está donde tiene que estar. Desde chica aprendió que el talento es un proyecto y la belleza, una obligación. Cuando una vida privilegiada se disciplina para que no haya ni una sola nota fuera de registro, el éxito, obediente, llega. O, mejor dicho, está por llegar. Solo falta que firme el contrato que le ofrece la discográfica más importante de Estados Unidos. Pero a minutos de hacerlo, bloquea a todos sus contactos y escapa a Buenos Aires, su ciudad natal. Perturbada por el control obsesivo de su propio peso, por no ser la que imaginaron y por un dolor que insiste, está dispuesta a probar todo con tal de evadirse. Fiestas, pastillas, sexo casual, incluso un "trabajo de verdad". En una funeraria. Cambia los flashes por la constancia de tubos fluorescentes, las alfombras rojas por mesas donde aprende a limpiar, preservar, maquillar y vestir cadáveres. Restaura lo que fue deshecho con violencia para una última puesta en escena. Entonces, ocurre lo imposible: Teo, su primer amor, muerto trece años atrás, vuelve. Visceral, ácida y erótica, Oriana Sabatini trenza lo fantástico con una autopsia mordaz y contemporánea sobre el cuerpo como capital, la identidad como producto y el deseo como forma extrema de resistencia. Una exploración adictiva sobre el control, el hambre -de alimento, de aplausos, de afecto-, sobre la violencia silenciosa de la perfección y el peligro de volver a donde una fue feliz.
A lo largo de una fantasmal semana de septiembre de 1982, se sucedieron en Buenos Aires cuatro asesinatos nocturnos, sobrios en el despliegue y curiosamente idénticos, a tal punto que se podría pensar en un mismo asesinato repetido cuatro veces. La policía buscó al asesino durante casi un mes, de manera tan intensa como inútil. Finalmente resultó ser un postadolescente de diecinueve años. Un muchacho raro y taciturno que, ya detenido, admitió los crímenes y los describió en detalle sin mostrar emoción alguna. No decía incoherencias, no deliraba, no daba la impresión de estar loco. Sin embargo, el acto mismo era lo loco. Los cuatro asesinatos eran tan específicos como carentes de motivo. No había ninguna razón ni secuencia lógica deducible que llevara a las muertes. Personalidad anómala. Trastorno esquizotípico de la personalidad. Síndrome esquizofrénico sobre personalidad psicopática. Trastorno de personalidad antisocial con núcleos esquizoides. Cuadro delirante crónico, compatible con parafrenia o paranoia. Psicópata esquizo perverso histérico. Autista. Estabilizado. Preso. Aquel muchacho raro de 1982 es hoy un hombre mayor que parece más un empleado público que un asesino en serie. En este libro, ese hombre habla con un escritor en el hospital psiquiátrico del complejo penal de Ezeiza. La conversación visita la nebulosa época de los crímenes y recorre distintos momentos de una historia llena de piezas faltantes, con una variable siempre presente: la extrañeza. Construido a partir de grabaciones de entrevistas, documentos forenses y recortes de diarios, Magnetizado es un texto raro y difícil de clasificar. Evita la interpretación y el juicio, dejando espacio para lo único que puede acercarnos a comprender la naturaleza de los crímenes: la voz de su protagonista. Acompañado por esa voz, el lector cruza la puerta del asesinato múltiple y se instala en la perturbadora habitación vacía que hay al otro lado. Un libro sobre el crimen, pero también sobre una manera de habitar el mundo, o de ausentarse en él.
Un relato autobiográfico intenso e inolvidable, con los referentes y las claves de la escritura de Camila Sosa, el nuevo huracán literario latinoamericano. Con rabia y poesía, este es el relato descarnado de la propia vida de Camila Sosa Villada, de sus orígenes, de su dolorosa infancia —un cuerpo clandestino de mujer azotado por la furia alcohólica de su padre—, de la vivencia como travesti que conoce la prostitución, pero también el éxito en el teatro, y de este el ejercicio de la escritura, que no puede ser sino radical, intensa, en busca de una imposible reparación: «Escribo para que una historia se sepa. La historia de mi travestismo, de mi familia, de mi tristeza en la niñez, de toda esa tristeza prematura que fue mi familia, el alcoholismo de mi papá, las carencias de mi mamá. Las mudanzas que me apartaban para siempre de los amigos, del clima de mis habitaciones, de la costumbre de los patios, de la seguridad de un escondite. Escribo para poder decir las imágenes que poblaron mi infancia. También para decir la lucha de mi familia en contra de la pobreza, una pelea que nos devastó y nos enfermó de rencores y desamor e indiferencia, todos contra todos.»
Circe Maia nació en Montevideo (Uruguay) en 1932, donde cursó estudios de filosofía. Es, sin embargo, en la ciudad norteña de Tacuarembó donde ha radicado toda su vida, desempeñándose como docente en preparatoria. Durante los años de dictadura (1973-1985), debido a su destitución del cargo por parte del régimen cívico-militar, se ganó la vida dando clases particulares de idiomas. Ha traducido a varios autores tanto del griego como del inglés, entre los que se cuentan Odisseas Elytis, Konstantin Kavafis, Yannis Ritsos, William Shakespeare, William Carlos Williams y Robin Fulton. Ha recibido varios premios y distinciones, entre los que se destacan el Premio Nacional de Poesía de Uruguay (2007), un Homenaje de la Academia Nacional de Letras, durante el cual fuera designada miembro de la misma, el Premio Bartolomé Hidalgo (2010), y el Gran Premio a la Labor Intelectual, que le fuera otorgado por el Ministerio de Educación y Cultura en 2014.
La poesía de Idea Vilariño (Montevideo, 1930-Montevideo, 2009) es despejada, pesimista y escéptica como expresión intensa del malestar contemporáneo. Como pocos ha sabido conjurar comunicación y calidad y el secreto de esta adhesión está en su poder de convicción, en la dolorosa sinceridad de su voz, en la belleza que surge de este mundo hecho de navegaciones y renuncias. Intensidad es la palabra que mejor define el efecto que causa la poesía de Vilariño. Su obra poética, de extraordinaria sensibilidad, se mueve entre paradigmas temáticos tan universales como son el amor, la vida, la soledad y la muerte; el sin sentido de la existencia humana, la presencia de la muerte, la convivencia con el desamor, y la continua presencia de la soledad.
Cristina Peri Rossi fue la primera mujer que obuvo el Premio Internacional de Poesía de la Fundación Loewe en su vigésimo primera edición. La escritora ha declarado: «Escribo con mis voces»; varía en cada libro su estilo, pasando de lo lírico a lo irónico, de lo alegórico a lo coloquial, de la prosa a la poesía, mezclando los géneros. Pero cada uno de sus libros sí hay una unidad de estilo. Playstation es diferente a sus poemarios anteriores: explora la soledad urbana, el anecdotario irónico de la vida de una escritora que contrapone la poesía a la realidad de su escasa presencia en la vida diaria. Cada poema es una peripecia autobiográfica: el encuentro en un sex-shop con un profesor de filosofía, una larga y solitaria noche en un hospital, las citas amorosas ilusorias o las pesadillas incestuosas repetitivas. así, los poemas son una especie de monólogo lleno de humor negro, pero más allá de la sonrisa hay una secreta piedad y conmiseración por el destino de cada uno de nosotros, abocado a la soledad, al azar, a los desencantos. Y en el fondo la maquinita, la Playstation como refugio adictivo que nos consuela de nuestros fracasos, pero propone un pérdida simbólica: la partida ya está echada. Un universo urbano donde no queda el refugio ni en el marxismo ni en el psicoanálisis, sólo en la triste técnica.
Tal vez toda la obra de Borges pueda leerse como una larga meditación poética. De Fervor de Buenos Aires a Los conjurados, su poesía atraviesa más de seis décadas de escritura y constituye el eje casi secreto de un capítulo clave de la literatura del siglo XX. En ella conviven la emoción y la erudición, el arrabal y la eternidad, el amor y el tiempo, la ceguera y la claridad de la razón, la identidad y la muerte. Al mismo tiempo, emergen una forma de orden que es asombro y una cadencia que fija en palabras la intensidad de lo efímero. Los versos que reúne este volumen están hechos de memoria y revelación, de ironía y candor, de la música del habla y del rigor del pensamiento. Si en ellos resuenan las mismas preguntas que recorren sus cuentos y ensayos, es porque Borges encontró en la poesía no una respuesta, sino una forma de habitar el misterio.
«Una serpiente deambula por las calles de Santiago», se dice al comienzo de esta novela que hace del desborde y del callejeo su espíritu. Baltazar, el protagonista, es un atractivo prostituto que recorre plazas y bares a fines de la década del sesenta y comienzos de los setenta buscando clientes. No le faltan. Dos de ellos, jóvenes como él, pertenecen a sectores sociales y políticos enfrentados, pero coinciden en el deseo que los quema y que los lleva al mundo de Baltazar, la noche, los cines triple equis, las fiestas interminables y los cabarets donde se encuentran personajes de todo tipo. Pero el convulso presente político de Chile permea las relaciones, las conversaciones y los planes, arrojando una sombra espesa y dolorosa sobre el porvenir. Alfredo Andonie, en su primera y arrojada novela, presenta este relato a través de una escritura que no es ajena a los impulsos sensuales de sus personajes, una escritura serpenteante, erótica, que apoyada en una sólida estructura ofrece el fresco de un tiempo alucinante, embriagador.
Una mujer corre para llegar a salvo a su casa. Otra corre una maratón que era solo para hombres. Una decide ser madre. Otra decide que no. Algunas se caen. Todas, a su manera, vuelven a levantarse. En distintos lugares del mundo y en diferentes momentos de la historia, las protagonistas de estos relatos breves y no tan breves enfrentan miedos, violencias, mandatos y decisiones que les cambian la vida. Pero, también, descubren la fuerza de la amistad entre mujeres, a complejidad de ser mujer en este tiempo, la alegría de los pequeños gestos, la importancia de luchar por los derechos y el coraje de empezar de nuevo. Las mujeres de Viviana Rivero aman, dudan, lloran, se equivocan, se desesperan, se rebelan, se enferman y sanan. Y, sobre todo, se sostienen unas a otras. En Ellas, la autora revela los mundos íntimos de las mujeres y cada historia habla de lo que nos une. Sus mujeres somos nosotras porque nosotras somos ellas.
Una meditación sobre el duelo ecológico, la violencia, la finitud, el arte como resistencia y la posibilidad de una esperanza. ¿Qué puede hacer la literatura en un mundo fracturado por la crisis ecológica, la descomposición de la democracia y la pérdida de sentido? En una Nueva York oscura, todavía conmocionada por la pandemia y bajo el espectro del nuevo autoritarismo de Trump, un escritor recibe el encargo de emprender la biografía de Benjamin Fondane, poeta y cineasta francés de origen rumano, testigo del surrealismo parisino, autor de una película maldita en Buenos Aires y asesinado en Auschwitz. Pero el proyecto se interrumpe. Una enfermedad, un duelo y un acontecimiento devastador abren una grieta por la que se cuelan el pasado familiar, la desaparición de un paisaje, las ruinas del siglo y el recuerdo de un zorro cuya mirada reveló un don extraordinario a su abuelo inmigrante en Argentina. En todo hay una grieta y por ella entra la luz es una novela mutante, a medio camino entre el ensayo, la autobiografía, la biografía apócrifa y el tratado filosófico; un texto atravesado por notas que lo expanden, un texto que se pregunta cómo vivir hoy, y cómo escribir, en medio del colapso. Es, también, una elegía por un mundo que se desmorona, el mundo físico, pero también el simbólico y el moral. Y es un intento ambicioso, desesperado, necesario, de devolverle un sentido, a través de la imaginación, la creación artística y la atención por la que abogaba Simone Weil. Una meditación sobre la finitud, el duelo ecológico, la violencia visible e invisible, el arte como resistencia y la posibilidad de una esperanza. Con ecos de W. G. Sebald, Sigrid Nunez, Zadie Smith, Annie Dillard o Rachel Cusk, este libro confirma a Patricio Pron como uno de los narradores más singulares y arriesgados de su generación: radical, elegante, feroz y melancólico. Un escritor que trasforma la desolación en pensamiento vivo y la narración en una emoción luminosamente memorable.
«Tengo un conejo entre las piernas. Es negro. Yo le digo Roberto, pero se podría llamar Ignacio o incluso Carla, pero le digo Roberto porque tiene forma de Roberto. Es lindo porque es peludo y duerme mucho. Le conté a mi amiga Isabel. Le dije: "Isa, hace poco me creció un conejo entre las piernas. ¿Vos también tenés uno?".» Con la publicación de Cadáver exquisito (Premio Clarín Novela 2017), Agustina Bazterrica logró dos cosas al mismo tiempo: consagrarse como una de las escritoras argentinas más leídas y respetadas en todo el mundo, y transformar el libro en un clásico instantáneo. Esa distopía acerca de un mundo casi inhumano, que no cesa de cuestionar nuestro modo de vida actual y que dispara toda clase de preguntas acerca de lo contemporáneo, tiene historia. La autora lleva muchos años escribiendo relatos y cuentos breves, que hoy Alfaguara reedita en este volumen. Diecinueve cuentos que nos llevan al corazón de nuestros miedos, de las fantasías más delirantes y oscuras y también del humor más negro. Textos que cuestionan el amor, la amistad, las relaciones familiares y los deseos inconfesables. Una lectura absorbente que confirma un estilo y una profundidad únicos en el panorama de la literatura en castellano.
Las entrevistas reunidas aquí trazan un recorrido por la figura y la obra de Roberto Bolaño que es al mismo tiempo biográfico e intelectual. Encontramos al escritor joven, combativo, situado en el territorio de la poesía y mostrando un fervor absoluto por la literatura. Poco a poco se transforma: aparece el narrador, el lector voraz, el escritor que reflexiona sobre el oficio, el estilo, el riesgo, la disciplina y el trabajo diario. En las piezas finales, Bolaño habla ya desde el reconocimiento, pero sin complacencia: desconfía de los premios y la posteridad, relativiza el éxito, y vuelve una y otra vez a la literatura como forma de vida. Este volumen ofrece la posibilidad de escuchar en primera persona a uno de los más grandes escritores de las últimas décadas. Su voz no está reconstruida por biógrafos, su imagen no está filtrada por la crítica. Es un autor que se explica y se expone. Leer estas entrevistas equivale a asistir a una larga conversación interrumpida por los años, los viajes y los cambios de contexto, pero sostenida por la convicción de que la literatura es un asunto serio, peligroso y vital. Notaspara una autobiografía invita a ser leído de principio a fin, pero también de un modo fragmentario, como se escucha a alguien a quien se vuelve una y otra vez. En ambos casos, Bolaño nos da claves para entender su obra y nos ofrece la experiencia rara y privilegiada de acompañarlo mientras piensa su propia literatura y su lugar en el mundo.
Tres asesinatos entre los cientos que no alcanzan para titulares de tapa ni convocan a las cámaras de los canales de Buenos Aires. Tres casos que llegan desordenados: los anuncia la radio, los conmemora un diario de pueblo, alguien los recuerda en una conversación. Tres crímenes ocurridos en el interior del país, mientras la Argentina festejaba el regreso de la democracia. Tres muertes sin culpables. Convertidos en obsesión con el paso de los años, estos casos dan lugar a una investigación atípica e infructuosa. La prosa nítida de Selva Almada plasma en negro lo invisible, y las formas cotidianas de la violencia contra nenas y mujeres pasan a integrar una misma trama intensa y vívida. Con este libro, la autora abre nuevos rumbos a la no ficción latinoamericana.
En Otra, Lorena Pronsky, autora de libros bestseller, explora el instante en que una mujer se enfrenta a decisiones capaces de torcer su biografía. Una novela íntima sobre la identidad, el deseo y las preguntas que aparecen cuando vivir como siempre ya no alcanza. ¿Cuánto de cordura se necesita para tomar las decisiones adecuadas? ¿Cuánto de locura para llevarlas a cabo? En una noche de insomnio, Carola, agotada de confrontarse a su imposibilidad de escribir, decide atravesar la penumbra de su silencio. Lo que durante meses creyó un bloqueo artístico, se revela como un umbral inesperado y trascendental. A través de conversaciones íntimas -con su amiga Sofía, su hermana Julia, sus terapeutas, las voces de sus muertos y un amor interrumpido- Carola se enfrenta a una verdad que la transforma y empuja a torcer su propia biografía. Una mujer al borde del agotamiento. Un bloqueo que no es lo que parece. Una vida que ya no alcanza. Una novela atravesada por una pregunta que insiste: ¿Tiene que convertirse en Otra para vivir la vida que realmente desea? O, en realidad, ¿deberá construir los espacios donde pueda ser más ella que nunca? Con humor descarnado, lucidez y una valentía poco frecuente, Lorena Pronsky -a través de un personaje entrañable como Carola- se adentra en territorios incómodos de la mente humana, donde las verdades dejan de callarse y una vida puede, por fin, empezar a respirar.
Un misterioso edificio construido en una isla en 1924, un diario escrito por un fugitivo encerrado en sí mismo que se enamora de una mujer impasible, y un comentarista que lo desautoriza en distintas notas al pie. Para la mayoría de los lectores —y qué difícil sería desmentirlos—, La invención de Morel es la obra maestra de Adolfo Bioy Casares, una novela con componentes filosóficos tan potente que llegó a influir, especialmente por medio de Lost, sobre el universo aún en boga de las series. Una trama con aparecidos tan adelantada a su tiempo que su lectura es capaz de resignificar, incluso, episodios traumáticos de la historia de Argentina que, al momento de su publicación, ni siquiera podían sospecharse.