Más romance, traición y misterio en Culpa tuya, segunda parte de «Culpa Mía», la saga romántica protagonizada por un chico malo con un gran corazón y una chica buena con muchas agallas. Cuando Noah se enamoró de Nick sabía que su relación no iba a ser fácil: son polos opuestos, fuego y electricidad, y cuando están juntos saltan chispas... en todos los sentidos. Hasta ahora, la pasión ha sido más fuerte que el orgullo, pero la diferencia de edad, la universidad, las fiestas, sus padres y los fantasmas que acechan a los dos les ponen a prueba una y otra vez, como una bomba de relojería que amenaza con hacerles estallar. ¿Está Noah realmente preparada para enfrentarse a sus miedos y volver a confiar en alguien? ¿Podrá Nicholas dejar atrás su pasado y abrir el corazón a una sola persona?
¿Hasta dónde están dispuestos a llegar Nick y Noah? Descúbrelo en #CulpaNuestra, la entrega final de la trilogía «Culpables» La relación de Nick y Noah está pasando por su peor momento, y parece que nada podrá volver a ser como antes... Van a tener que pasar por muchas cosas para finalmente comprender si de verdad están hechos el uno para el otro o si por lo contrario, estar separados es lo que de verdad les conviene. Pero ¿acaso se puede olvidar un amor tan fuerte? ¿Cómo pueden borrarse los recuerdos tatuados en el corazón? El amor no siempre es suficiente y el perdón a veces no basta para solucionar las cosas. ¿Serán capaces de dejar atrás el pasado y volver a empezar?
Nicholas Leister ha sido creado para amargarme la vida. Alto, ojos azules, pelo negro como la noche... Suena genial ¿verdad? Pues no tanto cuando te enteras de que va a ser tu hermanastro y además representa todo de lo que has estado huyendo desde que tienes uso de razón. Peligro fue lo primero que me vino a la cabeza cuando lo conocí y descubrí que mantiene una doble vida oculta de su padre multimillonario. ¿Cómo terminé cayendo en sus redes? Fácil: con esos ojos es capaz de poner tu mundo patas arriba.
«Mi libro preferido, y el primero que escribí.» Gabriel García Márquez Con este libro, Gabriel García Márquez se descubrió a sí mismo como un narrador. Sin embargo, la intención primera era escribir un reportaje sobre un hombre, Luis Alejandro Velasco, que estuvo diez días a la deriva en una balsa mecida por el mar Caribe. El futuro Nobel de Literatura y entonces joven reportero que era García Márquez escuchó el relato de los hechos de boca de su protagonista y los transformó, tal vez sin pretenderlo, en un prodigioso ejercicio literario, una narración escueta y vigorosa donde late el pulso de un gran escritor. La publicación por entregas del reportaje en El Espectador de Bogotá supuso un alboroto político considerable -se revelaba la existencia de contrabando ilegal en un buque de la Armada colombiana, lo que costó la vida de siete marineros y el naufragio, más afortunado, de Velasco- y el exilio para su autor. «El 22 de febrero nos anunció que regresaríamos a Colombia. Teníamos ocho meses de estar en Mobile, Alabama, Estados Unidos, donde el A.R.C. Caldas fue sometido a reparaciones electrónicas y de sus armamentos. En los días de franquicia hacíamos lo que hacen todos los marineros en tierra: íbamos al cine con la novia y nos reuníamos después en Joe Palooka, una taberna del puerto, donde tomábamos whisky y armábamos una bronca de vez en cuando.»
“Desconcertante, lista a inquietar a la crítica, está ya en los escaparates la primera novela de Juan Rulfo, Pedro Páramo, que transcurre en una serie de transposiciones oníricas, ahondando más allá de la muerte de sus personajes, que uno no sabe en qué momento son sueño, vida, fábula, verdad, pero a los que se les oye la voz al través de la ‘perspicacia despiadada y certera’ de tan sin duda extraordinario escritor.” Con estas palabras iniciaba Edmundo Valadés la primera reseña de Pedro Páramo, aparecida el 30 de marzo de 1955 y conservada por Rulfo entre sus papeles. Desde entonces, escritores como Jorge Luis Borges, Gabriel García Márquez, Gu¨nter Grass, Susan Sontag y Mario Vargas Llosa, o el cineasta Werner Herzog, entre muchos más de cualquier lengua, coinciden en calificar esta novela como una de las obras maestras de la literatura de todos los tiempos. La encuesta del Instituto Nobel de Suecia, de 2002, dirigida a un centenar de escritores y estudiosos de todo el mundo, ubicó a Pedro Páramo entre las cien obras que constituyen el núcleo del patrimonio universal de la literatura. El dibujo a tinta de la portada es de Ricardo Martínez. Apareció en la primera edición de Pedro Páramo, que se terminó de imprimir el 19 de marzo de 1955.