Fina crítica social y multitud de personajes con una profundidad psicológica asombrosa. Las desventuras de Anna Karenina y su afán por integrarse en una sociedad hipócrita que la margina por adúltera, pero perdona los desmanes de su amante, nos hacen reflexionar sobre la invisibilización de la mujer a la par que nos ofrecen un fresco monumental de la Rusia decimonónica y todas sus contradicciones
Jane Austen ocupó un lugar preminente en la literatura británica. Reivindicada vehementemente por Rudyard Kipling y Edward Said, la elegancia estilística de su prosa, su ironía y, sobre todo, su perspicacia para el retrato social convierten sus obras en una referencia ineludible de la literatura del siglo XIX. Orgullo y prejuicio, su novela más conocida, narra cómo Elizabeth Bennet y Fitzwilliam Darcy se enfrentan a sus prejuicios movidos por el amor que, contra pronóstico, surge entre ellos.
Nos hallamos ante una novela adelantada a su tiempo, tanto en lo narrativo como en lo temático, una obra que trasciende el romanticismo al uso para adentrarse en los terrenos autobiográfico e ideológico. El personaje de Jane Eyre es el retrato de una mujer que lucha por su reconocimiento como persona tan válida como cualquier otra. El mensaje está más vigente que nunca.
Mujercitas es una novela de Louisa May Alcott publicada el 30 de septiembre de 1868, que trata la vida de cuatro niñas que se convierten en mujeres con la Guerra Civil en los Estados Unidos como fondo, entre 1861 y 1865. Está basada en las propias experiencias de la autora cuando era una niña y vivía en la ciudad de Concord, Massachusetts. Esta primera novela tuvo su continuación en 1869 con Aquellas mujercitas (en inglés, Good Wives) que transcurre cuatro años después de Mujercitas. Ambos libros constituyen lo que en Europa se editó como un solo volumen. Los siguientes trabajos de Alcott, Little Men (Hombrecitos) y Jo's Boys (Los muchachos de Jo), son continuaciones de estas dos novelas, ya que muestran a los hijos, sobrinos y alumnos de las Mujercitas construyendo sus propias vidas.
Gustave Flaubert está considerado uno de los grandes escritores del siglo XIX. Perfeccionista y obsesivo, consagraba jornadas enteras de escritura a la búsqueda de la palabra justa. La vida de Flaubert se desarrolló en una época de profundos cambios sociales, y ello se refleja en la más célebre de sus obras, ¨Madame Bovary¨.Objeto de escándalo en su momento, la novela hubo de sortear la censura del régimen de Napoleón III y sentó las bases del realismo literario. Emma Bovary representa la rebelión contra el encorsetamiento que impone la opresiva sociedad burguesa de la Francia rural decimonónica y su profunda insatisfacción vital. Emma huye de un matrimonio infeliz, pero también de un mundo que no está hecho a su medida, de una época que no es la suya.
Esta es la obra más conocida de Nicolás Maquiavelo. Más allá de asuntos secundarios y casi exóticos como el abuso del término «maquiavélico» para referirse a algo astuto o engañoso, tenemos aquí un tratado intachable, cuya vigencia en la actualidad resulta asombrosa, sobre las cualidades que debe reunir un buen gobernante. Las reflexiones de Maquiavelo son una lectura obligatoria para quien desee comprender cuáles son la naturaleza y los límites del poder