Un misterioso ser inmortal es enviado para recabar información. “Eso” puede cambiar de forma, adaptarse a su entorno y aprender de todo lo que lo rodea. Pasando por la más ámplia gama de emociones, sensaciones y vivencias, “Fushi” (por “Fushimi”: Inmortal), tal como lo apodarán varios de los que lo conozcan, transita su viaje eterno, enfrentando enemigos que pueden llegar a arrebatarle hasta su ser. Después del sorprendente Koe no Katachi (Una voz silenciosa), Yoshitoki Oima regresa con una nueva serie para llorar, reír y reflexionar.
Un misterioso ser inmortal es enviado para recabar información. “Eso” puede cambiar de forma, adaptarse a su entorno y aprender de todo lo que lo rodea. Pasando por la más ámplia gama de emociones, sensaciones y vivencias, “Fushi” (por “Fushimi”: Inmortal), tal como lo apodarán varios de los que lo conozcan, transita su viaje eterno, enfrentando enemigos que pueden llegar a arrebatarle hasta su ser. Después del sorprendente Koe no Katachi (Una voz silenciosa), Yoshitoki Oima regresa con una nueva serie para llorar, reír y reflexionar.
Un misterioso ser inmortal es enviado para recabar información. “Eso” puede cambiar de forma, adaptarse a su entorno y aprender de todo lo que lo rodea. Pasando por la más ámplia gama de emociones, sensaciones y vivencias, “Fushi” (por “Fushimi”: Inmortal), tal como lo apodarán varios de los que lo conozcan, transita su viaje eterno, enfrentando enemigos que pueden llegar a arrebatarle hasta su ser. Después del sorprendente Koe no Katachi (Una voz silenciosa), Yoshitoki Oima regresa con una nueva serie para llorar, reír y reflexionar.
Un misterioso ser inmortal es enviado para recabar información. “Eso” puede cambiar de forma, adaptarse a su entorno y aprender de todo lo que lo rodea. Pasando por la más ámplia gama de emociones, sensaciones y vivencias, “Fushi” (por “Fushimi”: Inmortal), tal como lo apodarán varios de los que lo conozcan, transita su viaje eterno, enfrentando enemigos que pueden llegar a arrebatarle hasta su ser. Después del sorprendente Koe no Katachi (Una voz silenciosa), Yoshitoki Oima regresa con una nueva serie para llorar, reír y reflexionar.
Un misterioso ser inmortal es enviado para recabar información. “Eso” puede cambiar de forma, adaptarse a su entorno y aprender de todo lo que lo rodea. Pasando por la más ámplia gama de emociones, sensaciones y vivencias, “Fushi” (por “Fushimi”: Inmortal), tal como lo apodarán varios de los que lo conozcan, transita su viaje eterno, enfrentando enemigos que pueden llegar a arrebatarle hasta su ser. Después del sorprendente Koe no Katachi (Una voz silenciosa), Yoshitoki Oima regresa con una nueva serie para llorar, reír y reflexionar.
Un misterioso ser inmortal es enviado para recabar información. “Eso” puede cambiar de forma, adaptarse a su entorno y aprender de todo lo que lo rodea. Pasando por la más ámplia gama de emociones, sensaciones y vivencias, “Fushi” (por “Fushimi”: Inmortal), tal como lo apodarán varios de los que lo conozcan, transita su viaje eterno, enfrentando enemigos que pueden llegar a arrebatarle hasta su ser. Después del sorprendente Koe no Katachi (Una voz silenciosa), Yoshitoki Oima regresa con una nueva serie para llorar, reír y reflexionar.
Un misterioso ser inmortal es enviado para recabar información. “Eso” puede cambiar de forma, adaptarse a su entorno y aprender de todo lo que lo rodea. Pasando por la más ámplia gama de emociones, sensaciones y vivencias, “Fushi” (por “Fushimi”: Inmortal), tal como lo apodarán varios de los que lo conozcan, transita su viaje eterno, enfrentando enemigos que pueden llegar a arrebatarle hasta su ser. Después del sorprendente Koe no Katachi (Una voz silenciosa), Yoshitoki Oima regresa con una nueva serie para llorar, reír y reflexionar.
Un misterioso ser inmortal es enviado para recabar información. “Eso” puede cambiar de forma, adaptarse a su entorno y aprender de todo lo que lo rodea. Pasando por la más ámplia gama de emociones, sensaciones y vivencias, “Fushi” (por “Fushimi”: Inmortal), tal como lo apodarán varios de los que lo conozcan, transita su viaje eterno, enfrentando enemigos que pueden llegar a arrebatarle hasta su ser. Después del sorprendente Koe no Katachi (Una voz silenciosa), Yoshitoki Oima regresa con una nueva serie para llorar, reír y reflexionar.
Un misterioso ser inmortal es enviado para recabar información. “Eso” puede cambiar de forma, adaptarse a su entorno y aprender de todo lo que lo rodea. Pasando por la más ámplia gama de emociones, sensaciones y vivencias, “Fushi” (por “Fushimi”: Inmortal), tal como lo apodarán varios de los que lo conozcan, transita su viaje eterno, enfrentando enemigos que pueden llegar a arrebatarle hasta su ser. Después del sorprendente Koe no Katachi (Una voz silenciosa), Yoshitoki Oima regresa con una nueva serie para llorar, reír y reflexionar.
Un misterioso ser inmortal es enviado para recabar información. “Eso” puede cambiar de forma, adaptarse a su entorno y aprender de todo lo que lo rodea. Pasando por la más ámplia gama de emociones, sensaciones y vivencias, “Fushi” (por “Fushimi”: Inmortal), tal como lo apodarán varios de los que lo conozcan, transita su viaje eterno, enfrentando enemigos que pueden llegar a arrebatarle hasta su ser. Después del sorprendente Koe no Katachi (Una voz silenciosa), Yoshitoki Oima regresa con una nueva serie para llorar, reír y reflexionar.
Un misterioso ser inmortal es enviado para recabar información. “Eso” puede cambiar de forma, adaptarse a su entorno y aprender de todo lo que lo rodea. Pasando por la más ámplia gama de emociones, sensaciones y vivencias, “Fushi” (por “Fushimi”: Inmortal), tal como lo apodarán varios de los que lo conozcan, transita su viaje eterno, enfrentando enemigos que pueden llegar a arrebatarle hasta su ser. Después del sorprendente Koe no Katachi (Una voz silenciosa), Yoshitoki Oima regresa con una nueva serie para llorar, reír y reflexionar.
Un misterioso ser inmortal es enviado para recabar información. “Eso” puede cambiar de forma, adaptarse a su entorno y aprender de todo lo que lo rodea. Pasando por la más ámplia gama de emociones, sensaciones y vivencias, “Fushi” (por “Fushimi”: Inmortal), tal como lo apodarán varios de los que lo conozcan, transita su viaje eterno, enfrentando enemigos que pueden llegar a arrebatarle hasta su ser. Después del sorprendente Koe no Katachi (Una voz silenciosa), Yoshitoki Oima regresa con una nueva serie para llorar, reír y reflexionar.
Un misterioso ser inmortal es enviado para recabar información. “Eso” puede cambiar de forma, adaptarse a su entorno y aprender de todo lo que lo rodea. Pasando por la más ámplia gama de emociones, sensaciones y vivencias, “Fushi” (por “Fushimi”: Inmortal), tal como lo apodarán varios de los que lo conozcan, transita su viaje eterno, enfrentando enemigos que pueden llegar a arrebatarle hasta su ser. Después del sorprendente Koe no Katachi (Una voz silenciosa), Yoshitoki Oima regresa con una nueva serie para llorar, reír y reflexionar.
Un misterioso ser inmortal es enviado para recabar información. “Eso” puede cambiar de forma, adaptarse a su entorno y aprender de todo lo que lo rodea. Pasando por la más ámplia gama de emociones, sensaciones y vivencias, “Fushi” (por “Fushimi”: Inmortal), tal como lo apodarán varios de los que lo conozcan, transita su viaje eterno, enfrentando enemigos que pueden llegar a arrebatarle hasta su ser. Después del sorprendente Koe no Katachi (Una voz silenciosa), Yoshitoki Oima regresa con una nueva serie para llorar, reír y reflexionar.
Un misterioso ser inmortal es enviado para recabar información. “Eso” puede cambiar de forma, adaptarse a su entorno y aprender de todo lo que lo rodea. Pasando por la más ámplia gama de emociones, sensaciones y vivencias, “Fushi” (por “Fushimi”: Inmortal), tal como lo apodarán varios de los que lo conozcan, transita su viaje eterno, enfrentando enemigos que pueden llegar a arrebatarle hasta su ser. Después del sorprendente Koe no Katachi (Una voz silenciosa), Yoshitoki Oima regresa con una nueva serie para llorar, reír y reflexionar.
Un misterioso ser inmortal es enviado para recabar información. “Eso” puede cambiar de forma, adaptarse a su entorno y aprender de todo lo que lo rodea. Pasando por la más ámplia gama de emociones, sensaciones y vivencias, “Fushi” (por “Fushimi”: Inmortal), tal como lo apodarán varios de los que lo conozcan, transita su viaje eterno, enfrentando enemigos que pueden llegar a arrebatarle hasta su ser. Después del sorprendente Koe no Katachi (Una voz silenciosa), Yoshitoki Oima regresa con una nueva serie para llorar, reír y reflexionar.
Un misterioso ser inmortal es enviado para recabar información. “Eso” puede cambiar de forma, adaptarse a su entorno y aprender de todo lo que lo rodea. Pasando por la más ámplia gama de emociones, sensaciones y vivencias, “Fushi” (por “Fushimi”: Inmortal), tal como lo apodarán varios de los que lo conozcan, transita su viaje eterno, enfrentando enemigos que pueden llegar a arrebatarle hasta su ser. Después del sorprendente Koe no Katachi (Una voz silenciosa), Yoshitoki Oima regresa con una nueva serie para llorar, reír y reflexionar.
Un misterioso ser inmortal es enviado para recabar información. “Eso” puede cambiar de forma, adaptarse a su entorno y aprender de todo lo que lo rodea. Pasando por la más ámplia gama de emociones, sensaciones y vivencias, “Fushi” (por “Fushimi”: Inmortal), tal como lo apodarán varios de los que lo conozcan, transita su viaje eterno, enfrentando enemigos que pueden llegar a arrebatarle hasta su ser. Después del sorprendente Koe no Katachi (Una voz silenciosa), Yoshitoki Oima regresa con una nueva serie para llorar, reír y reflexionar.
22-26 es un compendio de historias más recientes; recopilando cuatro relatos dibujados entre sus 22 y 26 años, que demuestran que pese a haber tenido una gran evolución tanto a nivel dibujo como narrativa, sigue teniendo la capacidad de sorprender con la frescura y ferocidad de sus relatos.
17-21 recopila cuatro trabajos realizados por el autor en su época preuniversitaria (de los 17 a los 21, para más detalles) que demuestran la capacidad de Fujimoto para narrar historias creativas, divertidas e iconoclastas