Narumi Momose, una fan del yaoi que trata de esconder su afición a la sociedad, y Hirotaka Nifuji, un gamer sin remedio al que no le importa mostrarse tal cual es, empezaron una relación. Al descubrir que otra pareja de la empresa donde trabajan, Tarô Kabakura y Hanako Koyanagi, también es otaku, se hacen amigos y comparten sus aficiones como no pudieron hacer nunca antes. Sin embargo, un día Narumi se reencuentra con un chico misterioso, Naoya, con el que se muestra muy cercana... ¿Va a peligrar su relación con Hirotaka?
Unos amigos de la infancia dejan de mantener contacto tras la muerte de Meiko Honma. Jintan Yadomi, que era el líder del grupo, abandonó los estudios y vivía una vida solitaria hasta que se le aparece el fantasma de Meiko. Parece que solamente puede interactuar con él y con nadie más. La chica ha vuelto para pedirle a Jintan que le cumpla un olvidado deseo que anhelaba cuando eran pequeños. Eso obliga a Jintan a reunir al grupo nuevamente. Sin embargo, mientras que debe conseguir que le crean (nadie aparte de él puede ver a Meiko), la historia va revelando que Jintan no es el único reacio a dejar atrás su pasado, y que todos sienten algo de culpa por la muerte de Meiko.
Una de las historias más emotivas, que mezcla lo sobrenatural con lo emotivo y dramático (o sea: si querés llorar, llorá), por fin ve la luz en nuestro país. Esta serie de sólo 3 tomos será publicada a partir de JULIO con salida bimestral, e incluyendo un desplegable a color en todos ellos. Un grupo de amigos de la infancia se separa debido a la muerte de una de ellos, Meiko Honma, en un trágico accidente. Jintan Yadomi, que era el líder, vive una vida solitaria hasta que se le aparece el fantasma de Meiko, que sólo él puede ver. Aparentemente Meiko volvió como espíritu para cumplir una promesa que hizo antes de morir, por lo que Jintan deberá reunir a todos sus amigos de nuevo. Sin embargo, esta misión revelerá viejos sentimientos, antiguos secretos y varios deseos incumplidos.
Aoha Ride (también conocida como Ao Haru Ride) muestra las vicisitudes de la vida en el colegio: la amistad, la dificultad de entablar relaciones con otros compañeros con personalidades distintas, el primer amor… mediante la emotiva historia que protagonizan Futaba y Kou. Futaba Yoshioka por fin dejó la secundaria baja atrás. Y con ella a Kou Tanaka, un chico bajito, tranquilo y dulce… el único que pudo robarle el corazón, y que, además, parecía corresponderle. Sin embargo, a causa de una serie de malentendidos y percances, Futaba no pudo transmitirle sus sentimientos a Kou y su relación no pudo llegar a florecer. Además, por si esto no fuese suficientemente duro para ella, estaba totalmente marginada por el resto de chicas de su clase a causa de su belleza y su timidez, de modo que decide que haber terminado la secundaria baja es la excusa perfecta para darle un giro de 180º a su vida. Ahora, en secundaria alta, se dispone a ser una chica lo menos femenina posible para así evitar nuevos problemas y conseguir amigas. Su plan parece funcionar a la perfección, hasta que un día coincide con un chico llamado Kou Mabuchi… ¡¡quien no es otro que el mismo Kou Tanaka, del que Futaba estuvo enamorada!! Kou le confiesa a Futaba que realmente sentía algo por ella cuando estaban en secundaria, pero le dice que todo eso ya es parte del pasado. ¿Será posible que, años después, vuelva a surgir la llama de un romance que ni siquiera tuvo oportunidad de ser iniciado?
Aoha Ride (también conocida como Ao Haru Ride) muestra las vicisitudes de la vida en el colegio: la amistad, la dificultad de entablar relaciones con otros compañeros con personalidades distintas, el primer amor… mediante la emotiva historia que protagonizan Futaba y Kou. Futaba Yoshioka por fin dejó la secundaria baja atrás. Y con ella a Kou Tanaka, un chico bajito, tranquilo y dulce… el único que pudo robarle el corazón, y que, además, parecía corresponderle. Sin embargo, a causa de una serie de malentendidos y percances, Futaba no pudo transmitirle sus sentimientos a Kou y su relación no pudo llegar a florecer. Además, por si esto no fuese suficientemente duro para ella, estaba totalmente marginada por el resto de chicas de su clase a causa de su belleza y su timidez, de modo que decide que haber terminado la secundaria baja es la excusa perfecta para darle un giro de 180º a su vida. Ahora, en secundaria alta, se dispone a ser una chica lo menos femenina posible para así evitar nuevos problemas y conseguir amigas. Su plan parece funcionar a la perfección, hasta que un día coincide con un chico llamado Kou Mabuchi… ¡¡quien no es otro que el mismo Kou Tanaka, del que Futaba estuvo enamorada!! Kou le confiesa a Futaba que realmente sentía algo por ella cuando estaban en secundaria, pero le dice que todo eso ya es parte del pasado. ¿Será posible que, años después, vuelva a surgir la llama de un romance que ni siquiera tuvo oportunidad de ser iniciado?
En un mundo de animales antropomórficos donde todas las especies conviven pacíficamente, se mantiene cierta tensión entre herbívoros y carnívoros. Mientras los primeros tienen un miedo natural por los segundos y hacen su mayor esfuerzo por parecer fuertes, estos últimos sienten la presión social sobre ellos a la vez que se esmeran por mantener sus instintos salvajes a raya. Para esto, tienen un montón de leyes y reglas de convivencia (entre ellas, la prohibición de comer carne) que mantienen un tenso pacto entre especies. La Academia Cherryton es una de las secundarias más prestigiosas de la ciudad, hasta que un día, una alpaca macho aparece devorada, despertando el horror y la desconfianza entre el alumnado. Mientras la mayoría sospecha de Legoshi, un lobo gris enorme y de porte amenazador, él lidia con la pérdida de su amigo y compañero del club de teatro, ya que se trata de uno de los alumnos más pacíficos, taciturnos y de buen corazón de la academia. Tratando de descubrir la verdad del horrible crimen, Legoshi abre los ojos ante un mundo mucho más complicado de lo que pensaba, y donde tendrá que aprender a lidiar no sólo con los prejuicios y las tensiones interespecies, sino también con su propia bestia interior y con su inexorable paso a la adultez, sobre todo después de unos encontronazos con Rouis, estrella del club de teatro que le insiste al lobo que no reprima su bestia interior, y cuando conozca a Hal, una conejita vivaz y promiscua que despertará varios instintos contradictorios dentro de sí. Esta obra nace de la mente y la muñeca de la joven y talentosísima Paru Itagaki, que tras amagar con el concepto en su manga unitario Beast Complex, desarrolló en Beastars un mundo rico y complejo donde abundan no sólo las metáforas sobre nuestra propia sociedad, sino una exploración profundísima sobre cómo funcionaría un mundo en el que la vida cotidiana está adaptada para incluir desde el ratón más diminuto hasta inmensos elefantes sin que nadie palme en el camino.
Este es sin duda un manga clave en la historia profesional de Inio Asano, publicado originalmente en la revista Young Sunday de Shogakukan entre junio de 2005 y abril de 2006, quedando luego recopilado en dos tomos. Pero no conformes con eso, nuestra edición se basa en la edición en TOMO ÚNICO publicada originalmente en Japón en 2017, que incluye, además del contenido de los dos tomos originales, un capítulo extra inédito que el autor dibujó especialmente para esta ocasión. Y, por si fuera poco, también cuenta con páginas a color y el capítulo spin-off unitario "Haru yo Koi" (Vení, primavera) sobre la historia de dos jóvenes que se mudan al departamento donde vivían los protagonistas de Solanin. Todo esto conforma un tomo bien gordote (¡¡casi 500 páginas!!) en formato A5 (tamaño tipo Kanzenban como Zelda, Made in Abyss, Black Paradox o Nekomajin) con sobrecubierta. Una edición de lujo como una obra de esta magnitud se merece. Solanin narra la historia de Meiko Inoue, una oficinista que trabaja incansablemente desde que egresó de la universidad. Sus días transcurren entre su trabajo, donde los compañeros y su jefe no paran de molestarla, y su casa, que comparte con su novio subempleado (alias tiene un laburo de mierda). Harta de la rutina, Meiko decide renunciar con la idea de poder mantenerse -y a su novio también- con los ahorros que juntó, al menos por un año. Pero esto la hará replantearse lo aburrido que puede ser ir por la vida sin un rumbo fijo. Este manga con tintes autobiográficos es una de las obras más personales y realistas de Asano, que no casualmente lo erigió como uno de los representantes más emblemáticos de su generación. La obra recibió alabanzas por todo el mundo, y hasta tuvo una adaptación a live-action con Takahiro Miki como director (quien luego dirigiría también la adaptación a imagen real de Aoha Ride).
Futaro Uesugi es un joven decidido y trabajador y hoy está más feliz que nunca: se está por casar con el amor de su vida, una hermosa mujer de la prestigiosa familia Nakano y todo es color de rosa. Excepto que todavía faltan años para ese momento de felicidad… Futaro Uesugi es un adolescente honesto y con notas perfectas, pero acomplejado, antisocial y terriblemente pobre. Su madre murió cuando era chico y él se pasa los días contando las monedas para que su hermanita tenga una niñez normal. Su rutina cambia por completo el día en que un magnate le encarga que le dé clases particulares a sus cinco hermosas pero irresponsables hijas quintillizas (idénticas, por esos milagros de la genética del manga), que además de su enorme parecido sólo tienen en común que todas son pésimas estudiantes. Así conocerá a -sin repetir y sin soplar- a Itsuki, Ichika, Yotsuba, Miku y Nino Nakano, a quienes tendrá que convencer de agarrar los libros y explotar sus puntos fuerte si quiere llevar unos mangos más a casa. Las chicas en principio no se lo bancan y lo esquivan como a la peste, así que Futaro deberá aprender a lidiar con sus cinco personalidades al tiempo que los sentimientos tanto de las chicas como las suyas van mutando. Todo se complica cuando a través de una misteriosa foto de una de las hermanas cuando era chica, se da cuenta de que ya conoció a una de las cinco en la infancia, en un momento clave que cambió el rumbo de su vida. ¿Cuál de las cinco será esta chica que le movió el piso años atrás? ¿Cuál será aquella con la que se case años adelante? ¿Cuál será la que antes aclare sus sentimientos? Estas y quinientas preguntas más irán surgiendo a lo largo de los más variados arcos, pasando por un espectro de emociones tan variados como la personalidad, peinado, y movimiento distintivo de sus protagonistas. Este manga quintaesencial nació como un one-shot en enero de 2017 que tuvo gran aceptación en la revista Shonen Magazine, así que para agosto del mismo año, después de unas leves modificaciones, se convirtió en el capítulo 1 de la serialización que lleva hasta la fecha 10 tomos publicados en Japón. Se convirtió en anime en 2018 y ya está programada una segunda temporada para el año que viene. La adaptación condensa con bastante fidelidad los primeros tomos del manga.
Un manga atípico y apasionante donde una trama completamente realista es presentada con ciertos detalles surrealistas. Básicamente narra la vida de Punpun desde primaria hasta la universidad, creciendo con una familia disfuncional y varios traumas. El ambiente es medio deprimente y oscuro a veces. Se muestra como Punpun lidia con la soledad, la dificultad para hacer amigos, el divorcio de sus padres, la primera experiencia sexual con una persona de su entorno que dista de ser lo ideal... y un amor platónico recurrente al que se aferra pese a que otras mujeres se interesan por él. Al final el mensaje es: “la vida es dura y no tiene solución, hay que bancársela y seguir”. En definitiva es una historia de personas normales. No hay nada paranormal ni mágico, está ubicada en lugares y tiempos reales. Pero, sin embargo, Punpun es dibujado como un pajarito y además a veces cambia de forma para reflejar sus estados de ánimo... cuando los demás personajes y fondos son todos hiperrealistas. Hay un tomo entero en que como parece que se vuelve emo pasa a ser dibujado como una pirámide. Otro en que se vuelve como autodestructivo y entonces tiene cuerpo real pero con una cabeza alargada... Lo único "irreal" es que a veces sale un "Dios", que es acá una especie de Carlitos Balá con pelo afro y le habla. Como una imagen de la conciencia que básicamente se ríe de él.
Kaori Ozaki es una talentosísima autora que viene haciendo manga desde los 90s, aunque es en esta década que alcanzó su pico creativo y artístico. Ya era hora de ver algo de esta genia publicado en el país, y vinimos a hacer justicia con una de sus mejores obras: Kamisama Ga Uso Wo Tsuku (literalmente “Los Dioses Mienten”). Natsuru Nanao es un chico de 11 años extrovertido, muy bueno jugando al fútbol y popular entre las chicas. Al menos hasta el día que rechazó a una compañera de clase y todas le dejaron de hablar. En pleno verano encuentra un gatito abandonado al que no puede tener en casa porque su mamá es alérgica. Al final gracias al felino forja un vínculo con Rio Suzumura, una chica de su división de la que todos se burlan por su altura. La relación entre ambos transcurre con normalidad, y va tirando al “más que amigos”, hasta que Rio le confiesa un oscuro secreto… Los Dioses Mienten es una historia de crecimiento y empatía en la que tanto miedos por la incertidumbre del futuro como muertos del pasado (literalmente) saldrán a la superficie.
Esta es una historia de tragedias, pero también de decisiones. Y de sus consecuencias. De un chico que mata al que le hacía bullying. Dos adolescentes, compañeros de una escuela en la que el acoso escolar y la violencia entre pares son moneda corriente, terminan entrelazados por un único evento que cambia por completo su futuro: Yuuya Matsuda se topa una noche fatídica con Naoko Wakatsuki, otro chico de su misma escuela víctima constante de bullying; una más entre miles a quienes golpean, acosan, violan y se ven obligados a cometer atrocidades. Pero esa noche, Wakatsuki se cansó y prefirió convertirse en victimario antes que seguir siendo víctima. Yuuya, lleno de culpa por siempre mirar al costado, decide ser su cómplice y convencerlo de escapar. Pero con el mundo real por delante, al final del camino una verdad inevitable los espera.
Futaro Uesugi es un joven decidido y trabajador y hoy está más feliz que nunca: se está por casar con el amor de su vida, una hermosa mujer de la prestigiosa familia Nakano y todo es color de rosa. Excepto que todavía faltan años para ese momento de felicidad… Futaro Uesugi es un adolescente honesto y con notas perfectas, pero acomplejado, antisocial y terriblemente pobre. Su madre murió cuando era chico y él se pasa los días contando las monedas para que su hermanita tenga una niñez normal. Su rutina cambia por completo el día en que un magnate le encarga que le dé clases particulares a sus cinco hermosas pero irresponsables hijas quintillizas (idénticas, por esos milagros de la genética del manga), que además de su enorme parecido sólo tienen en común que todas son pésimas estudiantes. Así conocerá a -sin repetir y sin soplar- a Itsuki, Ichika, Yotsuba, Miku y Nino Nakano, a quienes tendrá que convencer de agarrar los libros y explotar sus puntos fuerte si quiere llevar unos mangos más a casa. Las chicas en principio no se lo bancan y lo esquivan como a la peste, así que Futaro deberá aprender a lidiar con sus cinco personalidades al tiempo que los sentimientos tanto de las chicas como las suyas van mutando. Todo se complica cuando a través de una misteriosa foto de una de las hermanas cuando era chica, se da cuenta de que ya conoció a una de las cinco en la infancia, en un momento clave que cambió el rumbo de su vida. ¿Cuál de las cinco será esta chica que le movió el piso años atrás? ¿Cuál será aquella con la que se case años adelante? ¿Cuál será la que antes aclare sus sentimientos? Estas y quinientas preguntas más irán surgiendo a lo largo de los más variados arcos, pasando por un espectro de emociones tan variados como la personalidad, peinado, y movimiento distintivo de sus protagonistas.
Futaro Uesugi es un joven decidido y trabajador y hoy está más feliz que nunca: se está por casar con el amor de su vida, una hermosa mujer de la prestigiosa familia Nakano y todo es color de rosa. Excepto que todavía faltan años para ese momento de felicidad… Futaro Uesugi es un adolescente honesto y con notas perfectas, pero acomplejado, antisocial y terriblemente pobre. Su madre murió cuando era chico y él se pasa los días contando las monedas para que su hermanita tenga una niñez normal. Su rutina cambia por completo el día en que un magnate le encarga que le dé clases particulares a sus cinco hermosas pero irresponsables hijas quintillizas (idénticas, por esos milagros de la genética del manga), que además de su enorme parecido sólo tienen en común que todas son pésimas estudiantes. Así conocerá a -sin repetir y sin soplar- a Itsuki, Ichika, Yotsuba, Miku y Nino Nakano, a quienes tendrá que convencer de agarrar los libros y explotar sus puntos fuerte si quiere llevar unos mangos más a casa. Las chicas en principio no se lo bancan y lo esquivan como a la peste, así que Futaro deberá aprender a lidiar con sus cinco personalidades al tiempo que los sentimientos tanto de las chicas como las suyas van mutando. Todo se complica cuando a través de una misteriosa foto de una de las hermanas cuando era chica, se da cuenta de que ya conoció a una de las cinco en la infancia, en un momento clave que cambió el rumbo de su vida. ¿Cuál de las cinco será esta chica que le movió el piso años atrás? ¿Cuál será aquella con la que se case años adelante? ¿Cuál será la que antes aclare sus sentimientos? Estas y quinientas preguntas más irán surgiendo a lo largo de los más variados arcos, pasando por un espectro de emociones tan variados como la personalidad, peinado, y movimiento distintivo de sus protagonistas.
Un aporte distinto a nuestro cada vez más extenso catálogo, una historia que trata de desentrañar los misterios y reflejar las emociones del amor. Cuando una amistad entre dos chicos de secundaria deriva en algo más, y surge la pregunta inevitable e imposible de responder con exactitud: ¿qué se siente al estar enamorado? Chiharu es un chico popular, atractivo y con una personalidad cautivante. Wataru en cambio es más introvertido, pero eso no evita que un día se hagan amigos al descubrir que ambos son apasionados por ver películas. Se la pasan juntos, dentro y fuera de la escuela. Pero de repente una pregunta cambia todo: “¿Quién te gusta?”. Nagisa Furuya es la autora de esta hermosa historia, originalmente llamada Kimi wa Natsu no Naka, cuyos capítulos fueron serializados entre 2016 y 2017 en la revista Gateau de la editorial japonesa Ichijinsha, y recopilados luego en este tomo único que en Argentina sale idéntico a la edición japonesa: formato B6 con sobrecubierta, incluyendo páginas a color.
Futaro Uesugi es un joven decidido y trabajador y hoy está más feliz que nunca: se está por casar con el amor de su vida, una hermosa mujer de la prestigiosa familia Nakano y todo es color de rosa. Excepto que todavía faltan años para ese momento de felicidad… Futaro Uesugi es un adolescente honesto y con notas perfectas, pero acomplejado, antisocial y terriblemente pobre. Su madre murió cuando era chico y él se pasa los días contando las monedas para que su hermanita tenga una niñez normal. Su rutina cambia por completo el día en que un magnate le encarga que le dé clases particulares a sus cinco hermosas pero irresponsables hijas quintillizas (idénticas, por esos milagros de la genética del manga), que además de su enorme parecido sólo tienen en común que todas son pésimas estudiantes. Así conocerá a -sin repetir y sin soplar- a Itsuki, Ichika, Yotsuba, Miku y Nino Nakano, a quienes tendrá que convencer de agarrar los libros y explotar sus puntos fuerte si quiere llevar unos mangos más a casa. Las chicas en principio no se lo bancan y lo esquivan como a la peste, así que Futaro deberá aprender a lidiar con sus cinco personalidades al tiempo que los sentimientos tanto de las chicas como las suyas van mutando. Todo se complica cuando a través de una misteriosa foto de una de las hermanas cuando era chica, se da cuenta de que ya conoció a una de las cinco en la infancia, en un momento clave que cambió el rumbo de su vida. ¿Cuál de las cinco será esta chica que le movió el piso años atrás? ¿Cuál será aquella con la que se case años adelante? ¿Cuál será la que antes aclare sus sentimientos? Estas y quinientas preguntas más irán surgiendo a lo largo de los más variados arcos, pasando por un espectro de emociones tan variados como la personalidad, peinado, y movimiento distintivo de sus protagonistas.
Shoko Nishimiya es una chica hipoacúsica que empieza sus clases en una escuela común y corriente. Aunque trata de hacer amigos, su discapacidad la vuelve blanco fácil para las burlas de sus crueles compañeros, al punto de forzarla a cambiarse de colegio. En vez de hacerse cargo de sus bajezas, tanto la clase como el profesor prefieren echarle toda la culpa a Shouya Ishida, uno de los más conflictivos del aula. A partir de ahí, él también padecerá la discriminación y el aislamiento, y se vuelve un chico solitario, amargado y con tendencias suicidas. Cinco años después del incidente, Shoya se encuentra pensando con culpa en su vieja compañera y se pregunta si habría algún modo de remediar el mal que hizo cuando era chico... Como por arte de magia, se cruza con Shoko nuevamente, y a su manera tratará de redimirse haciéndose amigo de ella y ayudándola a encontrar su propia voz, aunque no sabe si será suficiente.
Shoko Nishimiya es una chica hipoacúsica que empieza sus clases en una escuela común y corriente. Aunque trata de hacer amigos, su discapacidad la vuelve blanco fácil para las burlas de sus crueles compañeros, al punto de forzarla a cambiarse de colegio. En vez de hacerse cargo de sus bajezas, tanto la clase como el profesor prefieren echarle toda la culpa a Shouya Ishida, uno de los más conflictivos del aula. A partir de ahí, él también padecerá la discriminación y el aislamiento, y se vuelve un chico solitario, amargado y con tendencias suicidas. Cinco años después del incidente, Shoya se encuentra pensando con culpa en su vieja compañera y se pregunta si habría algún modo de remediar el mal que hizo cuando era chico... Como por arte de magia, se cruza con Shoko nuevamente, y a su manera tratará de redimirse haciéndose amigo de ella y ayudándola a encontrar su propia voz, aunque no sabe si será suficiente.
En un mundo de animales antropomórficos donde todas las especies conviven pacíficamente, se mantiene cierta tensión entre herbívoros y carnívoros. Mientras los primeros tienen un miedo natural por los segundos y hacen su mayor esfuerzo por parecer fuertes, estos últimos sienten la presión social sobre ellos a la vez que se esmeran por mantener sus instintos salvajes a raya. Para esto, tienen un montón de leyes y reglas de convivencia (entre ellas, la prohibición de comer carne) que mantienen un tenso pacto entre especies. La Academia Cherryton es una de las secundarias más prestigiosas de la ciudad, hasta que un día, una alpaca macho aparece devorada, despertando el horror y la desconfianza entre el alumnado. Mientras la mayoría sospecha de Legoshi, un lobo gris enorme y de porte amenazador, él lidia con la pérdida de su amigo y compañero del club de teatro, ya que se trata de uno de los alumnos más pacíficos, taciturnos y de buen corazón de la academia. Tratando de descubrir la verdad del horrible crimen, Legoshi abre los ojos ante un mundo mucho más complicado de lo que pensaba, y donde tendrá que aprender a lidiar no sólo con los prejuicios y las tensiones interespecies, sino también con su propia bestia interior y con su inexorable paso a la adultez, sobre todo después de unos encontronazos con Rouis, estrella del club de teatro que le insiste al lobo que no reprima su bestia interior, y cuando conozca a Hal, una conejita vivaz y promiscua que despertará varios instintos contradictorios dentro de sí. Esta obra nace de la mente y la muñeca de la joven y talentosísima Paru Itagaki, que tras amagar con el concepto en su manga unitario Beast Complex, desarrolló en Beastars un mundo rico y complejo donde abundan no sólo las metáforas sobre nuestra propia sociedad, sino una exploración profundísima sobre cómo funcionaría un mundo en el que la vida cotidiana está adaptada para incluir desde el ratón más diminuto hasta inmensos elefantes sin que nadie palme en el camino.
Porque en la variedad está el gusto, les traemos una historia bestial y sofisticada. Imagínense un mundo como el de Zootopia pero mucho más perturbador y con alguna que otra pelea feroz y hasta un retrato adulto del sexo. En un mundo de animales antropomórficos donde todas las especies conviven pacíficamente, se mantiene cierta tensión entre herbívoros y carnívoros. Mientras los primeros tienen un miedo natural por los segundos y hacen su mayor esfuerzo por parecer fuertes, estos últimos sienten la presión social sobre ellos a la vez que se esmeran por mantener sus instintos salvajes a raya. Para esto, tienen un montón de leyes y reglas de convivencia (entre ellas, la prohibición de comer carne) que mantienen un tenso pacto entre especies. La Academia Cherryton es una de las secundarias más prestigiosas de la ciudad, hasta que un día, una alpaca macho aparece devorada, despertando el horror y la desconfianza entre el alumnado. Mientras la mayoría sospecha de Legoshi, un lobo gris enorme y de porte amenazador, él lidia con la pérdida de su amigo y compañero del club de teatro, ya que se trata de uno de los alumnos más pacíficos, taciturnos y de buen corazón de la academia. Tratando de descubrir la verdad del horrible crimen, Legoshi abre los ojos ante un mundo mucho más complicado de lo que pensaba, y donde tendrá que aprender a lidiar no sólo con los prejuicios y las tensiones interespecies, sino también con su propia bestia interior y con su inexorable paso a la adultez, sobre todo después de unos encontronazos con Rouis, estrella del club de teatro que le insiste al lobo que no reprima su bestia interior, y cuando conozca a Hal, una conejita vivaz y promiscua que despertará varios instintos contradictorios dentro de sí. Esta obra nace de la mente y la muñeca de la joven y talentosísima Paru Itagaki, que tras amagar con el concepto en su manga unitario Beast Complex, desarrolló en Beastars un mundo rico y complejo donde abundan no sólo las metáforas sobre nuestra propia sociedad, sino una exploración profundísima sobre cómo funcionaría un mundo en el que la vida cotidiana está adaptada para incluir desde el ratón más diminuto hasta inmensos elefantes sin que nadie palme en el camino. Desde su lanzamiento en 2016 este manga no para de cosechar galardones en cuanto premio se conozca y unas ventas colosales que llevó a varios tomos a estar entre los más vendidos en su semana de lanzamiento. La serie cuenta también con una adaptación al anime emitida en Netflix. La edición argentina es en tomos dobles en formato B6 con sobrecubierta. Es decir un poco más grandes y del doble de páginas que los originales. Cada tomo equivale a dos de los japoneses, e incluirá el contenido íntegro de ambos, cuyos extras no sólo presentan más a fondo a los personajes sino que se incluyen datos sobre cultura, geografía, gastronomía, educación sexual y hasta política sobre el riquísimo mundo de Beastars.
Un manga atípico y apasionante donde una trama completamente realista es presentada con ciertos detalles surrealistas. Básicamente narra la vida de Punpun desde primaria hasta la universidad, creciendo con una familia disfuncional y varios traumas. El ambiente es medio deprimente y oscuro a veces. Se muestra como Punpun lidia con la soledad, la dificultad para hacer amigos, el divorcio de sus padres, la primera experiencia sexual con una persona de su entorno que dista de ser lo ideal... y un amor platónico recurrente al que se aferra pese a que otras mujeres se interesan por él. Al final el mensaje es: “la vida es dura y no tiene solución, hay que bancársela y seguir”. En definitiva es una historia de personas normales. No hay nada paranormal ni mágico, está ubicada en lugares y tiempos reales. Pero, sin embargo, Punpun es dibujado como un pajarito y además a veces cambia de forma para reflejar sus estados de ánimo... cuando los demás personajes y fondos son todos hiperrealistas. Hay un tomo entero en que como parece que se vuelve emo pasa a ser dibujado como una pirámide. Otro en que se vuelve como autodestructivo y entonces tiene cuerpo real pero con una cabeza alargada... Lo único "irreal" es que a veces sale un "Dios", que es acá una especie de Carlitos Balá con pelo afro y le habla. Como una imagen de la conciencia que básicamente se ríe de él.