Los shamanes son personas que pueden interactuar con los dioses, los espíritus y las almas de los difuntos. Yoh tiene ese poder y quiere convertirse en el rey shaman, alguien capaz de establecer contacto con los Grandes Espíritus, lo que le permitiría cambiar el mundo a su antojo. Para conseguirlo, tendrá que hacerse con un espíritu que lo acompañe y participar en el Shaman Fight: un torneo que se celebra cada 500 años, consiguiendo por el camino un buen grupo de aliados y amigos. Aunque también encontrará rivales de lo más variopintos y siniestros, algunos con intenciones bastante diferentes a las de Yoh.
En el antiguo Japón había un mezcla yokai (demonio) + perro + humano llamado Inuyasha, que buscaba la mítica perla de Shikon para convertirse en un yokai completo. Hasta que la sacerdotisa Kikyo lo ensarta contra un árbol de un flechazo y el tipo queda ahí durante añares. Convenientemente, Kagome, una adolescente del Japón actual, por obra del destino viaja en el tiempo y termina liberándolo para enfrentar un monstruo más jodido que él. Después de eso, la perla de Shikon estalla en cientos de pedazos y la bella y el bestia tendrán que unir fuerzas a regañadientes si quieren cumplir con sus objetivos. ¡El mundo han de cambiar para ir a un futuro ideal!
Tras obtener las tres cartas de los dioses en Battle City, Yugi las presenta ante la placa del antiguo Egipto del museo. Eso abre la puerta hacia sus recuerdos perdidos, y cae en el Egipto de hace 3,000 años, donde es el faraón. De repente, Bakura, el rey de los bandidos, ataca el palacio y unos sacerdotes portadores de los Artículos del Milenio lo defienden. ¿Qué otros misterios descubrirán?
¡Después de tres mil años, por fin comienza la última batalla entre el ejército de los sacerdotes del faraón y Zorc! El poder inconmensurable de la oscuridad hace que incluso el dios guardián legendario de Exodia caiga derrotado, y ya no les queda más que hacer a los sacerdotes. ¡Sin embargo, en ese momento, Yugi y sus amigos regresan de la tumba real y entran también en combate! ¿Cuál será el nombre del faraón, que parece la clave que los llevará a la victoria?
Genma y Ranma Saotome son padre e hijo y panda y chica respectivamente, ya que entrenando en cierto lugar de China fueron víctimas de una maldición: cada vez que se mojan con agua fría, se convierten en el último ser que se haya ahogado en las fosas en que cayeron. Esto no pasaría de algo simpático (ponele) salvo por un temita: Ranma termina comprometido a su pesar con Akane, una de las hijas de Soun Tendo, para juntos llevar adelante el dojo de artes marciales de este. Sus transformaciones no sólo serán un problema (y un cago de risa) sino que se va a llenar de personajes que intenten matar a uno/a de los dos para quedarse con su prometido/a. ¿Por qué no demostrar amor, con un te quiero y ya, con un beso y ya? ¡Y así todo podría ser mejor!
Los shamanes son personas que pueden interactuar con los dioses, los espíritus y las almas de los difuntos. Yoh tiene ese poder y quiere convertirse en el rey shaman, alguien capaz de establecer contacto con los Grandes Espíritus, lo que le permitiría cambiar el mundo a su antojo. Para conseguirlo, tendrá que hacerse con un espíritu que lo acompañe y participar en el Shaman Fight: un torneo que se celebra cada 500 años, consiguiendo por el camino un buen grupo de aliados y amigos. Aunque también encontrará rivales de lo más variopintos y siniestros, algunos con intenciones bastante diferentes a las de Yoh.
En el antiguo Japón había un mezcla yokai (demonio) + perro + humano llamado Inuyasha, que buscaba la mítica perla de Shikon para convertirse en un yokai completo. Hasta que la sacerdotisa Kikyo lo ensarta contra un árbol de un flechazo y el tipo queda ahí durante añares. Convenientemente, Kagome, una adolescente del Japón actual, por obra del destino viaja en el tiempo y termina liberándolo para enfrentar un monstruo más jodido que él. Después de eso, la perla de Shikon estalla en cientos de pedazos y la bella y el bestia tendrán que unir fuerzas a regañadientes si quieren cumplir con sus objetivos. ¡El mundo han de cambiar para ir a un futuro ideal!
Los shamanes son personas que pueden interactuar con los dioses, los espíritus y las almas de los difuntos. Yoh tiene ese poder y quiere convertirse en el rey shaman, alguien capaz de establecer contacto con los Grandes Espíritus, lo que le permitiría cambiar el mundo a su antojo. Para conseguirlo, tendrá que hacerse con un espíritu que lo acompañe y participar en el Shaman Fight: un torneo que se celebra cada 500 años, consiguiendo por el camino un buen grupo de aliados y amigos. Aunque también encontrará rivales de lo más variopintos y siniestros, algunos con intenciones bastante diferentes a las de Yoh.
Finaliza la primera ronda de las finales del torneo. Mientras todos duermen en paz, ¡Bakura reta a Maric a un duelo por el cetro del Milenio! Bakura se alía con el otro Maric quien le confía la estrategia para contrarrestar la carta del Dragón Alado de Ra. Pero no contaban con la otra debilidad de esta carta de los dioses. La primera página de este volumen incluye una ¡ilustración de las cartas de tarot de Yu Gi-Oh!
En la segunda semifinal de Battle City, Yugi y Kaiba se enfrentan en el duelo que tanto ansiaban. Kaiba emplea estrategias muy agresivas para llevar a Yugi contra las cuerdas, pero este resiste los embistes. Ambos consiguen invocar a sus respectivas cartas de los dioses, Obelisco y Slifer, pero el choque de estos titanes despierta en ambos combatientes una visión de sus vidas pasadas.
Llega la hora de la esperada final del torneo de Battle City, donde Yugi y Maric se enfrentan. Yugi posee dos cartas de los dioses, pero Kaiba predice que sus posibilidades de vencer al Dragón Alado de Ra son muy bajas. Sin embargo, Yugi no se puede dar el lujo de perder ya que están en juego las vidas de Mai y Bakura. Pero ¿qué es lo que hará para vencer las terroríficas habilidades del dios Ra?
En la segunda semifinal de Battle City, Yugi y Kaiba se enfrentan en el duelo que tanto ansiaban. Kaiba emplea estrategias muy agresivas para llevar a Yugi contra las cuerdas, pero este resiste los embistes. Ambos consiguen invocar a sus respectivas cartas de los dioses, Obelisco y Slifer, pero el choque de estos titanes despierta en ambos combatientes una visión de sus vidas pasadas.
Tras obtener las tres cartas de los dioses en Battle City, Yugi las presenta ante la placa del antiguo Egipto del museo. Eso abre la puerta hacia sus recuerdos perdidos, y cae en el Egipto de hace 3,000 años, donde es el faraón. De repente, Bakura, el rey de los bandidos, ataca el palacio y unos sacerdotes portadores de los Artículos del Milenio lo defienden. ¿Qué otros misterios descubrirán?
Genma y Ranma Saotome son padre e hijo y panda y chica respectivamente, ya que entrenando en cierto lugar de China fueron víctimas de una maldición: cada vez que se mojan con agua fría, se convierten en el último ser que se haya ahogado en las fosas en que cayeron. Esto no pasaría de algo simpático (ponele) salvo por un temita: Ranma termina comprometido a su pesar con Akane, una de las hijas de Soun Tendo, para juntos llevar adelante el dojo de artes marciales de este. Sus transformaciones no sólo serán un problema (y un cago de risa) sino que se va a llenar de personajes que intenten matar a uno/a de los dos para quedarse con su prometido/a. ¿Por qué no demostrar amor, con un te quiero y ya, con un beso y ya? ¡Y así todo podría ser mejor!
En el antiguo Japón había un mezcla yokai (demonio) + perro + humano llamado Inuyasha, que buscaba la mítica perla de Shikon para convertirse en un yokai completo. Hasta que la sacerdotisa Kikyo lo ensarta contra un árbol de un flechazo y el tipo queda ahí durante añares. Convenientemente, Kagome, una adolescente del Japón actual, por obra del destino viaja en el tiempo y termina liberándolo para enfrentar un monstruo más jodido que él. Después de eso, la perla de Shikon estalla en cientos de pedazos y la bella y el bestia tendrán que unir fuerzas a regañadientes si quieren cumplir con sus objetivos. ¡El mundo han de cambiar para ir a un futuro ideal!
En el acalorado torneo de Battle City, Kaiba y Yugi se encuentran con Lumis y Umbra, unos cazadores de cartas raras, que los retan a un duelo en parejas para darles información sobre la ubicación de los amigos de Yugi. Sin embargo, cuando por fin los encuentran, hay algo que no esperaban, ¡un duelo a muerte entre Yugi y Jonouchi!
Genma y Ranma Saotome son padre e hijo y panda y chica respectivamente, ya que entrenando en cierto lugar de China fueron víctimas de una maldición: cada vez que se mojan con agua fría, se convierten en el último ser que se haya ahogado en las fosas en que cayeron. Esto no pasaría de algo simpático (ponele) salvo por un temita: Ranma termina comprometido a su pesar con Akane, una de las hijas de Soun Tendo, para juntos llevar adelante el dojo de artes marciales de este. Sus transformaciones no sólo serán un problema (y un cago de risa) sino que se va a llenar de personajes que intenten matar a uno/a de los dos para quedarse con su prometido/a. ¿Por qué no demostrar amor, con un te quiero y ya, con un beso y ya? ¡Y así todo podría ser mejor!
En el antiguo Japón había un mezcla yokai (demonio) + perro + humano llamado Inuyasha, que buscaba la mítica perla de Shikon para convertirse en un yokai completo. Hasta que la sacerdotisa Kikyo lo ensarta contra un árbol de un flechazo y el tipo queda ahí durante añares. Convenientemente, Kagome, una adolescente del Japón actual, por obra del destino viaja en el tiempo y termina liberándolo para enfrentar un monstruo más jodido que él. Después de eso, la perla de Shikon estalla en cientos de pedazos y la bella y el bestia tendrán que unir fuerzas a regañadientes si quieren cumplir con sus objetivos. ¡El mundo han de cambiar para ir a un futuro ideal!
Los shamanes son personas que pueden interactuar con los dioses, los espíritus y las almas de los difuntos. Yoh tiene ese poder y quiere convertirse en el rey shaman, alguien capaz de establecer contacto con los Grandes Espíritus, lo que le permitiría cambiar el mundo a su antojo. Para conseguirlo, tendrá que hacerse con un espíritu que lo acompañe y participar en el Shaman Fight: un torneo que se celebra cada 500 años, consiguiendo por el camino un buen grupo de aliados y amigos. Aunque también encontrará rivales de lo más variopintos y siniestros, algunos con intenciones bastante diferentes a las de Yoh.
Los shamanes son personas que pueden interactuar con los dioses, los espíritus y las almas de los difuntos. Yoh tiene ese poder y quiere convertirse en el rey shaman, alguien capaz de establecer contacto con los Grandes Espíritus, lo que le permitiría cambiar el mundo a su antojo. Para conseguirlo, tendrá que hacerse con un espíritu que lo acompañe y participar en el Shaman Fight: un torneo que se celebra cada 500 años, consiguiendo por el camino un buen grupo de aliados y amigos. Aunque también encontrará rivales de lo más variopintos y siniestros, algunos con intenciones bastante diferentes a las de Yoh.