Hace diez años, Gabriel Rolón iniciaba un viaje único de la mano de la publicación de Historias de diván. Un recorrido que no sólo lo convertiría en el escritor más vendido de la Argentina de la última década, sino que también le permitió llevar adelante una misión que él mismo se impuso desde el inicio: sostener el psicoanálisis en el lugar que merece como una disciplina capaz de transformar una vida, de dar alivio a quien padece un dolor. Hoy, con la mirada puesta en el espejo y en retrospectiva, fueron muchas las cosas que sucedieron: más de 300.000 ejemplares vendidos, traducciones al francés, portugués, alemán e italiano, series de televisión, obras de teatro, charlas, debates y congresos internacionales. Para agradecer una relación única entre un autor y sus lectores, y celebrar diez años de amistad es esta edición de Diez historias de diván. Pero también, para poder decir misión cumplida: Gabriel Rolón supo marcar –como nadie– un antes y un después en la difusión y en la defensa del psicoanálisis.
El mal no es algo novedoso; ha estado con nosotros desde tiempos inmemoriales. Pero sí hay algo nuevo en el tipo de maldad que caracteriza nuestro mundo contemporáneo líquido-moderno. El mal se ha vuelto más penetrante, menos visible, se oculta en el tejido mismo de la convivencia humana y en el curso de su rutina y reproducción cotidiana. En su forma presente, el mal es difícil de detectar, desenmascarar y resistir. Nos seduce por su ordinariedad y luego salta sin previo aviso, golpeando aparentemente al azar. El resultado es un mundo social que es comparable a un campo minado: sabemos que está lleno de explosivos y que las explosiones ocurrirán tarde o temprano, pero no tenemos ni idea de cuándo ni dónde ocurrirán. En Maldad líquida, Zygmunt Bauman y Leonidas Donskis guían al lector a través de este nuevo terreno en el que el mal se ha vuelto más ordinario y más insidioso, amenazando con despojar a la humanidad de sus sueños, proyectos alternativos y poderes de disentir en el momento en que más se necesitan.
Prólogo de E. Eskenazi e introducción de L. van der Post He aquí un libro innovador que ofrece una detallada y penetrante interpretación del Tarot en términos de psicología junguiana. A través de la analogía con las humanidades, la mitología y las artes visuales, Sallie Nichols ayuda a que cada lector experimente de forma única y personal las intrigantes imágenes del Tarot. Considerando los arcanos mayores como un mapa que describe el viaje hacia la autorrealización, la autora nos ofrece diversas técnicas para utilizar las cartas y adquirir concienciamiento práctico en el camino. Russell A. Lockhart, reconocido analista junguiano, ha comentado sobre el libro: «Dos grandes tradiciones se casan en esta obra: el Tarot mágico e incontrolable y la psicología arquetípica de Jung. Esta boda, tan esperada como debida, ha sido posible no sólo por la habilidad y la sabiduría de S. Nichols, sino también por su amor y cuidado por las imágenes del Tarot. El resultado es un soberbio y significativo volumen que servirá de alimento a las mentes más críticas. Todo lector que sienta interés o fascinación con el poder de la imagen sobre la psique encontrará en Jung y el Tarot justamente eso: un viaje al reino donde la imagen, la psique y el alma encuentran su frente y su meta».
Último gran texto metapsicológico de Freud, tras los pasos de Más allá del principio de placer, El yo y el ello es el libro de la segunda tópica, donde se introducen dos nuevas figuras: el ello (término tomado de Groddeck) y el superyó (el otro nombre del ideal del yo). Esta segunda tópica prolonga la primera (consciente, preconsciente, inconsciente); el yo, «esencia-superficie», ligado al sistema percepción-conciencia y vuelto hacia el mundo externo, es también un «ser fronterizo», que confluye con el ello (pulsional, inconsciente, pero también hereditario); de igual modo, el superyó, instancia moral y crítica, está también, como heredero del complejo de Edipo, más cerca del ello que del yo. Más que integrarla a ella, Freud injerta en esta nueva partición del aparato psíquico el segundo dualismo pulsional (Eros y pulsión de muerte).
“Psicoeducar. Algunas claves para entender más a nuestros alumnos, es el resultado de varios años de trabajo y encuentros con padres y docentes, en el intento de tender puentes entre la salud mental y la educación. Promover un adecuado desarrollo emocional de los hijos, es tal vez uno de los mayores retos que enfrentan los padres. Pero, precisamente, lograr que una persona se perciba valiosa sin dejar de reconocer sus debilidades, implica una larga construcción en la que otros actores, además de los padres, tienen un rol fundamental. Ellos son los docentes. En contacto natural y diario con los alumnos, intermediando en el aprendizaje curricular pero también en la gestión de los intercambios con los pares, los docentes cumplen un papel preponderante en la formación del autoconcepto y la autovaloración de sus alumnos. Esto los convierte en agentes de salud mental de primer orden, lo que implica que tienen la posibilidad real de impactar, de manera positiva o negativa, en el desarrollo emocional de sus alumnos. A través de este trabajo, intentamos explicar los conceptos fundamentales que tienen que ver con la construcción de la autoestima, aportando ideas para que los docentes sean agentes positivos de salud mental. La repercusión que han tenido estas ideas en diferentes conferencias, cursos y seminarios, en todo Uruguay y en el exterior (Colombia, Chile, Ecuador, Argentina), nos confirma que la problemática a la que se enfrenta el docente día a día, es la misma en diferentes realidades. Si bien cada capítulo fue escrito pensando en los maestros y los profesores, creemos que la información aquí aportada puede resultar valiosa para todos aquellos que desde distintos lugares dedican sus horas al trabajo con niños y adolescentes. Con ese objetivo invitamos a padres, docentes, profesionales de la salud mental y la educación a recorrer estas páginas, confiando en que en ellas encontrarán claves para trabajar efectivamente en la construcción de una adecuada autoestima a través del arte de educar.”
¿Qué significa enseñar hoy? ¿Puede la escuela formar seres dispuestos al cambio, dialógicos, democráticos? ¿Y qué significa ser democrático en este momento de la historia? En Pedagogía de los sueños posibles, Paulo Freire se enfrenta a estos interrogantes con la certeza de que una escuela que no se reinventa, que no asume su tarea como un acto político, no hace más que reproducir el orden social y condenar a la repetición tanto a los docentes como a los alumnos. Frente a las visiones fatalistas o deterministas, concibe la historia como posibilidad, y para eso reivindica a los sueños como motor de transformación, y a la educación liberadora como una herramienta para hacer posible aunque sea una parte de lo imposible. Este libro, que presenta por primera vez en español los textos más personales del autor, aborda cuestiones básicas como las estrategias para evitar que la lectura y la escritura queden reducidas a una mera práctica burocrática, o el modo en que el diálogo y la oralidad pueden ser excelentes vías para trabajar contenidos pero también para construir, entre docentes y alumnos, un pensamiento esencialmente plural, es decir, no lineal y no individualista. Asimismo, Freire se concentra en los desafíos de la educación pública, la importancia de la formación docente, la función de la tecnología, el papel de los gremios, el problema de la rebeldía y la disciplina en la adolescencia. Las condiciones económicas, culturales, históricas y políticas de cada contexto presentan nuevas demandas metodológicas y tácticas. Es por eso que no hay recetas en las palabras de Paulo Freire. En estos ensayos, cartas y entrevistas, la teoría y la experiencia (la infancia, la militancia, las primeras prácticas docentes, el exilio) se entrelazan para señalar, con sabiduría vital, los caminos de la lucha contra el racismo, el sexismo, la destrucción del medio ambiente o contra cualquier otra forma de opresión.
"Después de la publicación del primer volumen de la Historia de la Sexualidad -dice Michel Foucault- ""recentré todo mi estudio en la genealogía del hombre de deseo, desde la Antigüedad clásica hasta los primeros siglos del cristianismo. Seguí una distribución cronológica simple: El uso de los placeres, está consagrado a la forma en que la actividad sexual ha sido problematizada por los filósofos y los médicos, en la cultura griega clásica del siglo IV a.C.; El cuidado de sí esta consagrado a esta problematización en los textos griegos y latinos de los dos primeros siglos de nuestra era. [...] En cuanto a los documentos que habré de utilizar, en gran parte serán textos ""prescriptivos""; por ello quiero decir textos que, sea cual fuere su forma (discurso, diálogo, trata- do, compilación de preceptos, cartas, etc.), su objeto principal es proponer reglas de conducta. Sólo me dirigiré a los textos teóricos sobre la doctrina del placer o de las pasiones con el fin de hallar en ellos mayor claridad. [...] Estos textos tienen como función ser operadores que permitan a los individuos interrogarse sobre su propia conducta, velar por ella, formarla y darse forma a sí mismos como sujetos éticos; revelan en suma una función ""eto-poética"", para transponer una palabra que se encuentra en Plutarco" En este segundo volumen Foucault expone todos los aspectos de la sexualidad y acoge las dimensiones de una antropología general del placer, sin olvidar la dimensión económica de la sexualidad ni su adscripción a un orden jurídico y social; estudia además el estatuto del matrimonio y la organización del hogar. La obra concluye con un tratado de erótica y una reflexión sobre lo que habría de ser el amor verdadero."
Con la publicación de La inquietud de Siglo Veintiuno completa la reedición revisada y corregida de la Historia de la sexualidad, el proyecto más ambicioso en la obra de Michel Foucault. Este tercer volumen se ocupa de un tema antiguo y muy contemporáneo a la vez: la formación del individuo en la experiencia helenística y romana. Foucault reflexiona sobre el cuidado del cuerpo, las reglas del matrimonio, las relaciones con las mujeres y con los otros varones así como la representación del placer y sus usos. A para el autor, es en el refinamiento de las artes de vivir y de la inquietud de uno mismo donde se dibujan los preceptos de la reflexión moral médica y filosófica. Y aclara que no es la acentuación de las formas de prohibición lo que está en el origen de esta moral sexual, sino que es el desarrollo de un arte de la existencia que gravita en torno a la cuestión del “uno mismo”. De esta manera, un doble fenómeno caracteriza a esta ética de los placeres: al tiempo que se intensifica el interés por la práctica sexual y sus efectos sobre el organismo, parece cada vez más necesario controlarla.
En estas páginas Crépieux-Jamin emplea una conducción segura, sistemática, que marcaría el camino al futuro de la grafología. Se trata de su «enfoque holístico», es decir, de la perspectiva integral para el análisis de la escritura. A cada elemento de la escritura a mano se aplica una gama de significados hipotéticos, pues se parte de la base de que el valor de un signo particular no es fijo, y que su importancia e interpretación son variables en función de otros elementos analizados en la escritura. Crépieux-Jamin da asimismo las bases para el desarrollo del vocabulario grafológico, propone una clasificación de los signos gráficos e indica todos los indicios de interpretación psicológica.
El hombre occidental se ha especializado durante los tres últimos siglos en el ejercicio de registrar minuciosamente sus placeres. En nuestra sociedad, la scientia sexualis ha desplazado al ars erotica. Se han multiplicado los sermones sobre "lo" prohibido. Hay placer en saber sobre el placer. La sexualidad se transforma en discurso permanente. El Estado ejerce de administrador de los cuerpos. ¿Por qué? ¿Por qué la burguesía victoriana forjó e impuso normas tales a los cuerpos? ¿Por qué tanta prolijidad, tantas reglas pastorales, tanta multiplicidad de discursos, tanto oído abierto hacia el sexo? La serie de estudios que inicia Michel Foucault con este volumen pretende aclarar cuáles fueron las relaciones históricas "entre el poder y el discurso" que forjaron el dispositivo de sexualidad que nos afecta.
Quizás hoy provoquen vergüenza nuestras prisiones. El siglo XIX se sentía orgulloso de las fortalezas que construía en los límites de las ciudades y, a veces, en el corazón de éstas. Se complacía en esa nueva benignidad que reemplazaba los patíbulos. Se maravillaba de no castigar ya los cuerpos y de saber corregir en adelante las almas. Aquellos muros, aquellos cerrojos, aquellas celdas figuraban una verdadera empresa de ortopedia social. Quienes robaban eran encarcelados, también aquellos que violaban o mataban. ¿De dónde proviene el curioso proyecto de encerrar para corregir, disciplinar, controlar, que traen consigo los códigos penales de la época moderna? ¿Es una herencia de las mazmorras medievales? Más bien, una tecnología novedosa: el desarrollo de un conjunto de procedimientos de coerción colectiva para dividir en zonas, medir, encauzar a los individuos y hacerlos a la vez dóciles y útiles¿. Vigilancia, ejercicios, maniobras,puntajes, rangos y lugares, clasificaciones, exámenes, registros: una manera de someter los cuerpos, de dominar las multiplicidades humanas y de manipular sus fuerzas, que fue desplegándose en los hospitales, en el ejército, las escuelas y los talleres: la disciplina. El siglo XIX inventó, sin duda, las libertades, pero les dio un subsuelo profundo y sólido: la sociedad disciplinaria, de la que aún dependemos.
Todos consumimos la información que se pone a nuestro alcance. Es fácil. Los medios de publicidad la eligen bien. Pero por lo general no está diseñada para que sea beneficiosa para nosotros. No es el caso de este libro. En este trabajo se brinda información sobre la salud de los hombres adultos; información útil, práctica y sin tecnicismos y, sobre todo, con un enfoque actual. Le dirá, por ejemplo, cómo funcionamos los hombres, cuáles son algunos de los problemas o cambios más frecuentes que pueden presentarse y algunas posibles soluciones a estos. Recuerde, lo único constante en esta vida son los cambios. Este libro lo ayudará a responderse algunas preguntas sobre usted mismo y a plantearse otras sobre áreas en las que quizás no haya deliberado aún. No es difícil vivir mejor.
Este libro es un texto básico y de valor pedagógico para el aprendizaje del complejo pero interesante tema de los trastornos de la personalidad. Está centrado especialmente en los elementos a considerar para la realización de un diagnóstico de los mismos. Se brinda una descripción de cada trastorno de manera accesible y sencilla, poniendo énfasis en todo momento en elementos descriptivos. Se pueden encontrar capítulos que sintetizan algunos de los aportes de autores importantes en este campo, tales como, Kernberg, Gunderson y Millon.
El doctor Frankl, psiquiatra y escritor, suele preguntar a sus pacientes aquejados de múltiples padecimientos: «¿Por qué no se suicida usted?» Y muchas veces, de las respuestas extrae una orientación para la psicoterapia a aplicar: a éste, lo que le ata a la vida son los hijos; al otro, un talento, una habilidad sin explotar; un tercero, quizás, sólo unos cuantos recuerdos que merece la pena rescatar del olvido. Tejer estas tenues hebras de vidas rotas en una urdimbre firme, coherente, significativa y responsable es el objeto con que se enfrenta la logoterapia. En esta obra, Viktor E. Frankl explica la experiencia que le llevó al descubrimiento de la logoterapia. Prisionero, durante mucho tiempo, en los desalmados campos de concentración, él mismo sintió en su propio ser lo que significaba una existencia desnuda. ¿Cómo pudo él que todo lo había perdido, que había visto destruir todo lo que valía la pena, que padeció hambre, frío, brutalidades sin fin, que tantas veces estuvo a punto del exterminio, cómo pudo aceptar que la vida fuera digna de vivirla? El psiquiatra que personalmente ha tenido que enfrentarse a tales rigores merece que se le escuche, pues nadie como él para juzgar nuestra condición humana sabia y compasivamente. Las palabras del doctor Frankl alcanzan un temple sorprendentemente esperanzador sobre la capacidad humana de trascender sus dificultades y descubrir la verdad conveniente y orientadora.
He asumido hace tiempo que jamás lograré extirpar el dolor de mis pacientes, porque el dolor es parte constitutiva de la vida. No importa cuánto alguien se analice, de todos modos sufrirá si pierde un amor, o si muere un ser querido. El dolor es inevitable, pero no el padecimiento. Y esa diferencia es la que hace que cada día vuelva al consultorio. Sé que tampoco lograré que desaparezca en ellos la sensación, aunque a veces leve y susurrada, de soledad. Pero es así, pues, como decía aquella vieja canción, estamos todos solos. En el año 2007 Gabriel Rolón publicaba Historias de diván, un verdadero fenómeno editorial en el que ponía en evidencia una manera inédita de transmitir algo tan íntimo como es el encuentro entre un analista y su paciente, una forma radicalmente distinta de poner el Psicoanálisis al alcance de cientos de miles de lectores. Hoy, siete años después de aquel primer trabajo, toma el riesgo de ir un poco más lejos, hacia una zona en la que quien padece llega a una situación límite. Por eso, por estas páginas transitan las adicciones, la discapacidad, el incesto, la mentira, la culpa, una histeria grave y sufriente, y un amor desmesurado al borde mismo de la locura. Al final de cada relato, el desarrollo de un concepto teórico y su articulación con el caso expuesto son una invitación a indagar, ya no sólo en lo acontecido durante las sesiones, sino también en el marco conceptual que sostiene la práctica clínica. Lejos está la intención de llevar esta propuesta a un texto de estudio sobre Psicoanálisis. Se trata mejor de compartir experiencias vitales, irrepetibles. Momentos sostenidos en la pura pasión de quien mira al miedo a los ojos para hacer más llevadero un mundo que duele. Y es ahí, en esa zona entre perturbadora y turbulenta, donde sale al cruce Historias inconscientes. Como testimonio y a la vez palabra de acción. Como el libro que confirma definitivamente a Gabriel Rolón entre los autores más importantes de la última década.
Apuntes para una posible psicología evolutiva. Cuadenos de Psicología evolutiva 1. El presente texto constituye el primer número de la serie titulada “Cuadernos de Psicología Evolutiva”, la cual tengo el enorme gusto y compromiso de dirigir y coordinar. Dicha serie será publicada periódicamente con el objetivo de aportar material de referencia respecto a temáticas inherentes a esta especialidad, a estudiantes de psicología y de otros campos del saber así como a profesionales de distintas áreas y público en general. Se presenta una concepción compleja de la Psicología Evolutiva, consignando los aspectos más importantes que acontecen en el desarrollo humano desde antes del nacimiento hasta la muerte, abordando las dimensiones de lo afectivo-sexual, lo cognitivo y el proceso de socialización. El material resultante tiene un fuerte perfil didáctico, pretendiendo captar el interés no sólo de personas que ya conocen la temática, sino también de quienes deciden comenzar a incursionar por este campo tan vasto e interdisciplinario de las ciencias de la subjetividad.
¡Los niños son los cerebros del futuro! ¿Por qué un libro que ayude a los niños a cuidar y potenciar su cerebro? Porque el recurso intelectual de una sociedad es el principal capital con el que cuenta para su desarrollo. Cuidar y proteger este capital mental es, junto con la educación de calidad, uno de los pilares a la hora de generar conocimiento. Además… ¡los niños son los cerebros del futuro! Si ellos entienden que pueden cuidar su cerebro, lograrán un desarrollo intelectual y emocional sano y fuerte. Tan sencillo como eso. En este libro, Facundo Manes y María Roca transmiten a los niños la importancia de una alimentación saludable, del sueño y del ejercicio físico. A través de juegos, ilustraciones y divertidos personajes, los niños se darán cuenta del valor que tienen la actividad intelectual y el contacto social para la salud cerebral. Los autores los acompañan a reflexionar acerca de la importancia de buscar el bienestar y de preparar su cerebro para lo que nos depara un futuro cercano, en el que la interfaz cerebro-tecnología promete jugar un rol fundamental. Una vez más, lo hacen dándoles a los niños el papel central: aquí descubrirán cómo potenciar su cerebro a través de juegos, ejercicios y experimentos que facilitan el aprendizaje y nutren su curiosidad… que ya es bastante activa. ¡A no perder tiempo que tenemos cerebros en construcción!
Butler, una de las pensadoras más audaces y radicales de nuestro tiempo, revisa el estado actual de la soberanía, la resistencia, y otras «acciones concertadas» —término acuñado por Hannah Arendt— en relación con la pertenencia política, en un ensayo que amplía su teoría de la performatividad. A raíz de las recientes protestas populares como las de la plaza Tahrir o los movimientos como el Occupy Wall Street, la autora analiza el sentido de libertad en los distintos espacios —públicos, privados, cerrados y virtuales— y la forma en que las personas pueden llevar a cabo actos políticos más allá de lo puramente retórico… El análisis de la soberanía popular y el asambleísmo público de Butler es incisivo y exigente.
El tema de las psicosis es el más significativo y original de la obra lacaniana. Es la vía por la cual Lacan llega al inconsciente. La psicosis queda caracterizada por la forclusión: cuando el Nombre del Padre no es integrado en el universo simbólico, en este orden queda un agujero, hay inconsciente pero no funciona. Este énfasis en lo simbólico se detendrá especialmente en los fenómenos lingüísticos de la psicosis. Ésta representa una falta en la función paterna y no responde al método de análisis de la cura analítica.
Conviene que nos detengamos en ese desfiladero, en ese paso estrecho, en el que Freud mismo se detiene y retrocede con un horror motivado. Tú amarás a tu prójimo como a ti mismo este mandamiento le parece inhumano. ¿No puede decirse que Sade nos enseña una tentativa de descubrir las leyes del espacio del prójimo como tal? ese prójimo en tanto lo más cercano al que tenemos a veces, aunque más no sea para el acto del amor, que tomar nuestros brazos. No hablo aquí de un amor ideal, sino del acto de hacer el amor. Sabemos muy bien cómo las imágenes del yo pueden contrariar nuestra propulsión en ese espacio. ¿No tenemos algo que aprender acerca de las leyes de ese espacio, en la medida en que él nos engaña la captura imaginaria por la imagen del semejante, de aquel que avanza en el en un discurso más que atroz?