En el año 2006 Azucena Berrutti, ministra de Defensa, se apersona sin previo aviso en una unidad militar y se hace con un gigantesco archivo de inteligencia militar microfilmado del período 1985-2005. Ordena un trabajo de digitalización que se concluye en 2009. Luego, hasta 2016, no se promueve ninguna iniciativa o, quizás, se cede al ánimo obstruccionista de quienes quedarían inculpados de actividades ilegales a través de los documentos. En diciembre de 2016 —y hasta agosto de 2018— se instala una comisión investigadora del espionaje ilícito en democracia en la Cámara de Representantes. Esta comisión accede a las casi tres millones de páginas del archivo mencionado y, luego de su estudio, propone y logra el envío de lo actuado a la Justicia.
En "Milicos y tupas" Leonardo Haberkorn narra la historia de tres protagonistas de la guerra entre las Fuerzas Armadas y el Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros: un militar y dos guerrilleros. El hoy coronel retirado Luis Agosto fue capitán durante el enfrentamiento. Es el primer oficial del Ejército que acepta contar con nombre y apellido sus vivencias antes, durante y después del combate. Afirma que lo hace como un aporte a la reconciliación nacional. Los años de violencia política, el uso que entonces hizo el gobierno de las Fuerzas Armadas como rompehuelgas, su ilusión con las primeras acciones tupamaras, el posterior combate, el miedo a morir, los interrogatorios, los apremios, la tortura, los excesos, Agosto habla sobre todos los temas y Haberkorn no omite ninguna pregunta. El profesor de historia Armando Miraldi fue un cuadro medio del MLN, con responsabilidades en la organización. No se arrepiente de haber sido guerrillero, pero lamenta los muchos errores cometidos y las vidas que costaron. Vivió de cerca episodios dolorosos: la muerte de amigos queridos y el asesinato de Roque Arteche, sobre el que aporta nuevos elementos. El contador Carlos Koncke siempre quiso hacer la revolución. Por eso, cuando el general Velasco Alvarado estableció una dictadura militar de izquierda en Perú en 1968, allá fue. Su entusiasmo se vio recompensado y llegó a encargarse de una radical reforma agraria. El MLN lo fue a buscar a Perú: querían aprovechar su experiencia una vez que fueran gobierno. Koncke volvió pero el MLN que descubrió no se parecía en nada a lo que había imaginado. Agosto, Miraldi y Koncke coincidieron en 1972 en el cuartel de Artillería conocido como "La Paloma", en el Cerro. Agosto era capitán de Inteligencia. Miraldi y Koncke eran tupamaros presos. Los tres participaron de la tregua que militares y guerrilleros llevaron adelante durante varios meses ese año. Haberkorn investiga en profundidad ese episodio que dio lugar a las situaciones más sorprendentes: hasta clases de marxismo de dictaron dentro de La Paloma. Además del testimonio de los tres protagonistas, el libro recoge la visión de otros militares, guerrilleros, políticos, ciudadanos que fueron testigos de episodios clave. Cartas y diarios personales completan la documentación de un libro que, pese a su densidad informativa, no deja de ser ágil y de lectura absorbente. La corrupción política, las diferencias y coincidencias entre tupamaros y militares, la participación de cuadros del MLN en los interrogatorios a los detenidos por delitos económicos durante la tregua, la tortura, los distintos límites que se fijaron los oficiales del Ejército, la existencia de nazis dentro de las Fuerzas Armadas, la cárcel, la dictadura, las respectivas historias oficiales establecidas por cada bando, los falsos mitos y la vida posterior de los "veteranos de guerra" son algunos de los temas que plantea este libro apasionante y removedor. Útil para entender el pasado y el presente del Uruguay.
Este riguroso y profundamente honesto esfuerzo intelectual y de memoria de Jorge Zabalza contiene conceptos clave que, a como de etiquetas digitales, cuando son alineados en un único proceso de razonamiento desembocan en impactantes conclusiones. Tales conclusiones se subordinan a un enfoque ideológico bajo cuyo prisma se analizan los procesos de violencia de derecha, la contraviolencia popular, el surgimiento de la guerrilla, su desarrollo, sus desviaciones, el papel del MLN en el surgimiento del Frente Amplio, la derrota de la guerrilla, el elemento amortiguador en la salida democrática, la resignación revolucionaria, la transformación radical del Frente Amplio en nuestro días. En este sentido, la vehemencia de sus conclusiones políticas convive con una serena capacidad de análisis que aporta luces distintas, enfoques nuevos, que atiende a la raíz de los acontecimientos y las conductas, y que muchas veces hace converger una critica política con una autocrítica personal. La experiencia tupamara es un aporte a la discusión, interrumpida, de las causas de la derrota guerrillera y un esfuerzo por desentrañar las razones de la confusión actual en lo que solíamos llamar “la izquierda”. Las causas de lo que Zabalza denomina la segunda derrota, la derrota ideológica Samuel Blixen
El título completo del libro es Noticias del golpe de Estado. La toma del poder por los militares en febrero de 1973. "El verdadero golpe de Estado en el Uruguay se produjo el 9 e febrero de 1973, día en que los militares tomaron el poder", afirma el autor en la primera línea de la introducción. Da fe de ello, y su testimonio tiene valor pues fue el periodista a quien el diario El Día confió la cobertura de los hechos ocurridos entre el 8 y el 12 de febrero que significaron la irrupción militar contra el orden constitucional. A sus 19 años, Ricardo J. Lombardo -que luego sería conocido por una intensa actividad política- tenía la curiosidad y frescura para captar cada detalle de lo ocurrido primero en la Casa de Gobierno, y luego en sus guardias periodísticas frente a la residencia oficial de la avenida Suárez y a la base de Boiso Lanza, donde el Presidente de la República Juan María Bordaberry pactó con las Fuerzas Armadas y se pus o al frente de la rebelión. Sus testimonios, que aportan algunas intimidades desconocidos hasta ahora, refuerzan la convicción de que la escalada militar fue alentada por la mayoría de los sectores políticos, y que pocos, muy pocos, se pararon firmes frente a la embestida insurreccional, priorizando la conservación de las instituciones republicano-democráticas. Las revelaciones del autor, su propia investigación realizada con posterioridad y la visión crítica que expone, dan por tierra muchos de los mitos que ha ganado la cultura uruguaya en referencia a estos episodios. Una cabal comprensión de aquellos hechos, llenos de complejidades, matices y debilidades humanas, es fundamental para borrar las líneas divisorias trazadas sobre bases falsas y antojadizas, y que impiden, aún hoy, que la sociedad uruguaya avance sin resquemor.
Los debates entre las dos grandes familias ideológicas de republicanos solidaristas y liberales individualistas configuraron el escenario de la principal contienda política e institucional en el Uruguay del largo Novecientos. En el marco de una fuerte disputa, en aquellas décadas se construyó una matriz ciudadana sólida y perdurable, sustentada en el campo ideológico por una síntesis de republicanismo liberal. En su apuesta por consolidar un cambio en el modelo ciudadano, por cargarlo de acentos de republicanismos, por contribuir a forjar una moral laica alternativa, el primer batllismo impulsó una estrategia que, además de expresar sus preferencias ideológicas, se adecuaba con realismo y capacidad prospectiva a las posibilidades transformadoras de su tiempo. ¿Sobre qué agenda polemizaron estas dos grandes familias ideológicas? ¿Cuáles fueron sus propuestas alternativas de sociedad, de nación, de fronteras entre lo público y lo privado, de moral cívica, de educación o de laicidad? ¿Cuáles fueron los motivos que llevaron a periodistas y viajeros a calificar al Uruguay de entonces como "laboratorio de los locos" o "Rusia sudamericana"? ¿En qué sentido aquel país de utopías puede ser un espejo válido para el Uruguay actual? Estas y otras preguntas son consideradas en este libro fundamental.
Lo que será mi país dentro de 200 años El siglo XIX fue un siglo de mentira, mientras que el siglo XXI es el siglo de la verdad. De esta manera le es revelada a Fernando, el protagonista de esta historia, toda la verdad acerca de los tiempos que él vivió en su remoto pasado. Es el año 2098 y la humanidad ha vencido todas las enfermedades aumentando extraordinariamente la expectativa de vida y sea llegado por fin a un estado en el que reina la más amplia aceptación de las diversas religiones y creencias. No dejan de sorprender las videncias de Piria en cada etapa del libro. Cuando menciona varios elementos que en su época no existían y que hoy son comunes: la música funcional, el aire acondicionado, el hovercraft y hasta el fax, vemos en cada una de ellas confirmada su capacidad de ver más allá. La anticipación y la utopía no acaban aquí: autos y vehículos que funcionan por aire comprimido, instrumentos inalámbricos de comunicación y nuevas fuentes de energía, haciendo énfasis en la energía solar. También en su utopía socialista se han visto realizados sus sueños: los de unir el campo con la ciudad, que los niños sean educados por el Estado a partir de los cincos años de edad, una jornada de trabajo que demande solamente dos horas diarias, la herencia limitada al mínimo y aquél en que la tenencia de la tierra no puede superar las diez hectáreas. El lector se encuentra frente a una obra con múltiples lecturas, entre las que se destacan el socialismo utópico, la ciencia ficción y la alquimia. Para muchos esta novela es una metáfora de la búsqueda alquímica de Piria, que culmina con la creación de una ciudad talismán plena de mensajes cifrados y códigos esotéricos. ¿Un sueño o una realidad?
La sombra de la dictadura aparece como un elemento omnipresente en la vasta literatura que aborda la peripecia política del Uruguay de las últimas tres décadas. El trabajo del Lic. en Ciencia Política Alejandro Pasquariello analiza la ubicación y el papel de los militares en los procesos políticos, ilumina las características y evolución de la relación entre Fuerzas Armadas y autoridades electas, exponiendo el papel de las instituciones militares a lo largo del proceso de restauración de la democracia. Nacido de un trabajo académico, apoyado en una paciente revisión de la información existente, este libro es una contribución novedosa a nuestro conocimiento del proceso político nacional postdictadura. Nos propone una interpretación acerca de cómo las Fuerzas Armadas uruguayas transitaron desde su papel tutelar del Estado y el conjunto de la sociedad hasta una «etapa de consolidación institucional madura» en el período 2005-2010. El autor construye una interpretación histórica sobre la evolución de la institucionalidad uruguaya durante el período 1973-2010, en cuyo trascurso identifica las coyunturas críticas que permiten establecer la transición entre las diferentes etapas de las relaciones entre autoridades civiles y militares. Vale la pena enfatizar, como establece Pasquariello, que el conocimiento de los fenómenos analizados no puede considerarse como una conquista definitiva. Tampoco lo es la democracia, asunto que en última instancia constituye el horizonte normativo que inspira su trabajo. Dr. Julián González Guyer
Deje ya este libro si lo que busca es una apología de los tupamaros. También déjelo si espera encontrarse con los extremos de degradación en que incurrieron los montoneros o los senderistas. Léalo si aspira a entender un punto de vista que no es el de uso. Leonardo Haberkorn, enfrentado a la muralla de historias y leyendas que rodea al MLN, encuentra -inquisidor, crítico, hábil- resquicios que escarba , investiga, airea… y, de pronto, llega al otro lado de la muralla. Con informaciones hasta ahora no conocidas e incluso analizando los materiales públicos más divulgados, descubre piezas de un puzle que complementan o, a veces, decididamente controvierten los relatos más o menos oficiales. Con un ritmo atrapante, Haberkorn somete a prueba algunos mitos que se han generado en torno al MLN: organización plasmada para defender la democracia, desvinculada del ascenso de los militares, destruida por algunos traidores en el 72 y rematada por un núcleo de dirigentes renunciantes en el 74, sin grandes errores políticos propios, con alguna fracción militarista. Llega a conclusiones dramáticas y contundentes, entre otras: todo el MLN estaba impregnado de militarismo; instaló por un período, junto a las fuerzas represivas, la pena de muerte; su idea de los derechos humanos y el respeto a la vida en nada se parece a lo que hoy la mayor parte de la sociedad entiende como tales. Plantea otras tesis novedosas y polémicas como que la renuncia de la dirección del 74 evitó una cruzada que hubiera terminado en un baño de sangre. Recoge testimonios distintos, impactantes y removedores de protagonistas de la época : Aníbal de Lucía, Kimal Amir, Juan José Cabezas, Efraín Martínez Platero, Luis Nieto, George Whitelaw, Enrique Rodríguez Larreta, Fernando González Guyer, Luis Alemañy. Gente, recordando a Celaya, que también vio de frente los vertiginosos ojos de la muerte y dice las verdades: las bárbaras, terribles…o, al menos, sus verdades.
¿Cómo se financia la actividad científica en un país como Uruguay? ¿Qué pasa cuando se acepta dinero de gobiernos extranjeros y organizaciones internacionales para impulsar esas actividades? ¿Y qué sucede si se lo rechaza? ¿Qué opinaron los universitarios sobre esos temas en los años sesenta del siglo pasado? ¿Qué opciones tenían? ¿De quién aceptaron plata y para qué la usaron? ¿Se puede hacer ciencia en tiempos de radicalización política? ¿Qué tuvo que ver todo esto con la fundación del Frente Amplio? Vania Markarian formula preguntas fundamentales, y en el intento de responderlas cobran vida los más famosos hombres de las ciencias y las letras de esa época, así como sus jóvenes discípulos, un puñado de editores, periodistas, gestores culturales, militantes, dirigentes políticos y algunos itinerantes funcionarios internacionales. Sus pasiones, convicciones, estrategias y contradicciones son parte de esta historia. Hasta la CIA aparece de modo algo tangencial en esa trama de intereses y quebrantos.
Leonardo Haberkorn retoma a través de esta Herencia maldita, historias de los años duros, el análisis de un tema que circunda la memoria uruguaya de las últimas décadas. La secuencia de documentos y testimonios desnuda, entre varios temas, una ausencia de verdades y una profusión de fisuras que quizás nunca se cierren. Recopiladas a lo largo de décadas, el libro reúne voces y testimonios de primera mano, de protagonistas que hoy ya no están, historias secretas que algunos prefirieron llevarse a la tumba. La llamada ‘historia reciente’ carece de un relato totalizador y en su lugar tiene varios relatos falsos, fallutos, mentirosos. Primer o tuvimos un relato apañado por la dictadura: decía que el régimen había sido mucho más benigno que los procesos similares que vivieron Argentina, Chile y otros países de la región, que los muertos habían sido productos de algunos lamentables ‘excesos’ en los interrogatorios, pero nunca se había querido matar a nadie. Las noticias de los vuelos con prisioneros hasta hoy desaparecidos y los restos de Julio Castro con un balazo en el cráneo terminaron por derrumbar un relato que nunca había sido demasiado creíble, pero que aún hoy algunos sostienen, intentando negar el horror del terrorismo de estado. Tenemos también un relato que enfoca la caída de las instituciones en los sucesos de junio de 1973, ignorando o minimizando lo que pasó meses antes, en febrero, aquel ‘febrero amargo’, cuando el poder militar tomó las riendas del país y la inmensa mayoría de los políticos miraron para otro lado. Y, por supuesto, también tuvimos y tenemos el cuento de hadas tupamaro, la historia rosada de la guerrilla, la que dice que se rebelaron contra una dictadura, lucharon contra el golpe de Estado y por la democracia, y que oculta o encubre otros crímenes espantosos. Parte de la ‘herencia maldita’ es una falta de verdad que ahoga.
Un grupo de tupamaros que lleva varios años en la cárcel decide enviar un documento político a sus compañeros que están libres, en el exterior. Encuentran inspiración en el libro Historia de dos ciudades, de Charles Dickens, donde se menciona a veintitrés mujeres guillotinadas, que fueron simpatizantes de la Revolución Francesa y creadoras de un lenguaje cifrado en las calcetas que tejían para los conspiradores contra el despotismo monárquico. Doscientos años después, los presos comienzan a tejer un tapiz en clave, con puntos de colores, que contenga el preciado mensaje. El tapiz debía sortear la censura para llegar hasta los destinatarios dispersos por el mundo, al igual que la clave de letras y colores que les permitirá descifrarlo. Luis Mazzeo, Mario Mazzeo y Augusto Gregori recuperan la historia del tapiz y otras que transcurren en los mundos carcelarios, pero este no es un libro más sobre los tupamaros, sino una operación de rescate testimonial y reflexiva sobre la política en el Uruguay, desde la segunda mitad del siglo XX hasta el presente. Se intenta generar una sana discusión sobre el antes y el ahora del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros, registrando y enfrentando muchos lugares comunes de la política y el periodismo, donde no han faltado fábulas e invenciones que distorsionan la imagen y la razón de ser de ese movimiento político. En este largo recorrido se habla del gobierno y del poder, de las transformaciones en el MLN y en toda la izquierda, de los desaciertos de la política militar, del Pepe y el Ñato, de la impunidad y el Punto Final, y de la siempre posible confluencia entre la Inteligencia y la razón. Entrelazando recorridos personales y debates históricos, los autores intentan exponer los pensamientos y los sentimientos de una generación. Coinciden en que “a la izquierda le hace falta un debate profundo y honesto, que le permita comprometerse en la apertura de espacios de discusión y reflexión política, para que nuevas generaciones puedan construir su proyecto, y tejer su propio tapiz”.