La mitología judía es la madre del judaísmo y de las religiones judeocristianas, como el cristianismo y el islam, en todas sus vertientes y ramas, con el monoteísmo, o la existencia de un solo y verdadero Ser Divino Creador del Universo y fundador de la humanidad. Asimismo, cuenta con una capacidad de cohesión social, fe y hasta fanatismo sin precedentes en el mundo, donde el Pueblo Elegido de Yahvé es el único que tiene derecho a disfrutar de la salvación y elevarse al cielo el día del Juicio Final, dejando al resto de los que se creen seres humanos, los gentiles o los goyim, fuera de tal privilegio, aunque, según esta misma mitología, es muy probable que tengas sangre judía sin saberlo, por lo que, llegado el momento de rendir cuentas al Creador, también podrías gozar de la redención prometida.
Cinco mil años de historia preinca, y seis mil kilómetros de longitud y dos millones y medio de kilómetros cuadrados del Imperio Inca, dan para muchas leyendas, con una lengua unificadora, el Quechua, un solo gobernante y administrador, el gran Inca, un único culto religioso a Inti, el Sol, y un solo Dios Creador de Todas las Cosas, Viracocha, pero con una gran diversidad de mitos, leyendas y tradiciones que van más allá de lo establecido, organizado y ordenado por el Imperio, la Corona Española, la Iglesia Católica, la academia y la ciencia oficial. A menudo la realidad es más legendaria que la mitología, y así ha sido en la confección y desarrollo de este libro, porque adentrarse en la Mitología Inca es como recorrer un chinkana, o laberinto, que en un principio parecía sencillo, pero que, a medida que se avanza en su interior, se va haciendo más complicado e interesante, tanto, que llega un momento en el que ya no se quiere encontrar la salida, sino seguir inmerso y fascinado dentro de él, deseando recorrer más y más pasadizos llenos de maravillas y de sorpresas.
Bienvenidos a la fabulosa mitología hindú, una de las más antiguas, complejas, diversas y fascinantes de las mitologías de la historia de la humanidad, en donde hay seres fantásticos, dioses increíbles, héroes desbordantes, avances tecnológicos voladores e insospechados, e incluso verdadera espiritualidad. Textos sagrados, yoga, astrología, reencarnación, meditación trascendental, budismo, jainismo y sijismo que se mezclan con el eterno hinduismo y prometen la posibilidad de escapar de Samsara, la Rueda de las Reencarnaciones, y gozar, finalmente, de una elevada vida espiritual en paz y armonía eternas, sin los lazos ni los sufrimientos materiales, anímicos y mentales que enfrentamos día a día en esta vida.
Javier Tapia Rodríguez (Ciudad de México, 1955), Doctor en Sociología y Análisis de las Organizaciones por la Universidad de Barcelona, con cerca de 600 publicaciones, se adentra en esta ocasión en el universo de H.P. Lovecraft a través de sus relatos, frases, cuentos y poemas, para desvelar una de las mitologías modernas con más impacto en el mundo occidental, donde los mitos de Cthulhu abren la puerta al terror y al suspenso desde un caos cósmico inesperado, más allá de todo concepto humano. “Para mí, de verdad, ha sido un honor y un placer escribir este libro, y espero que este placer sea compartido, así como deseo que Lovecraft, en el cuerpo de Randolph Carter y dibujado por Richard Corben, siga existiendo y disfrutando libremente de la eternidad en Dreamland.”
Los mitos griegos y latinos constituyen un conjunto de relatos de gran variedad temática y formal, cuyo atractivo resulta. En efecto, las aventuras de los héroes, los dioses olímpicos o las bestias fabulosas que recorren los mitos clásicos nos divierten, nos fascinan y nos entretienen hoy igual como probablemente lo hacían en la antigüedad. Sin embargo, han perdido para nosotros la función social, política e incluso religiosa que tenían entonces como formas de explicar y justificar el mundo que nos rodea. Para lograr comprender la importancia que tuvo el mito en la cosmovisión griega y, después, romana es necesario, en primer lugar, definir la naturaleza de este tipo de relatos y contextualizarlos en el marco histórico en que se produjeron, posteriormente hay que comprender las particularidades del lenguaje mítico para apreciar la relevancia que pudieron llegar a tener estos relatos como elementos de identidad y cohesión en las civilizaciones clásicas.
La mitología egipcia bien puede considerarse la madre de todas las mitologías tanto por su antigüedad como por su fantástico y fascinante contenido, con miles de años de historia —nadie sabe exactamente cuántos— y un lenguaje dibujado y escrito que bien puede competir con el cuneiforme de los sumerios, y que aún se conserva hoy en día en las paredes de las pirámides, de los templos, de las tumbas y en los papiros. Sus dioses son tan proto-humanos como espirituales, en un bucle espacio temporal de avatares con nombres secretos innombrables y nombres con los que los reconocen los hombres, donde Ra envejece y mengua; Horus es eternamente joven; Seth es héroe y villano; Hathor, madre virgen y bella; Isis, todopoderosa; Osiris, una momia excelsa; Thot, un científico incomprendido; Bastet, una gata deliciosa esotérica; Anubis, un chacal exquisito; Apofis, una serpiente mala y necesaria; Sobek, un noble cocodrilo hambriento; Apis, el buey sensible y luminoso; y unos faraones y faraonas, todos ellos divinos y mitológicos, que mantienen el esplendor del mágico Egipto por más de tres mil años, y lo que resta. La mitología egipcia contiene al eterno Egipto de todos los tiempos.
Desde el principio de los tiempos el hombre ha elevado sus ojos a la bóveda celeste y se ha interrogado sobre los astros. En el mundo griego, la similitud de ciertos conjuntos de estrellas con figuras determinadas llevó a relacionarlos con dioses, héroes y seres presentes en su acervo mítico. Asignado, pese a su más que accidentada proceso de transmisión, a Eratóstenes de Cirene -rector de la biblioteca de Alejandría y versátil intelectual que vivió en la segunda mitad del s. III a.C.-, el opúsculo titulado "Catasterismos" ('transformación en estrellas') no sólo es una muestra inmejorable de esa síntesis, tan propia de la Grecia antigua, entre utilidad y belleza, sino también un precioso acompañante de todo aficionado a observar las estrellas que quiera bucear en la mitología del firmamento. Introducción y traducción de Antonio Guzmán Guerra
¿Existen los vampiros? Al menos en el imaginario colectivo, sí, existen y están entre nosotros en diversas formas, tipos y clases, desde los salvajes asesinos en serie como el vampiro de Düsseldorf hasta los refinados y doctos como Jack el Destripador, quien quizá fue en realidad un caza vampiresas, tan frecuentes en el Londres del siglo XIX. Lilith, la que se negó a ser mujer de Adán, está considerada madre de los todos y cada uno de los vampiros y vampiresas que en el mundo han sido desde el principio de los tiempos. Las vampiresas son mucho más poderosas y aún más numerosas que los vampiros masculinos, pero no son amantes del protagonismo como el que tiene Drácula, un simple vampiro por conversión ritual y demoniaca y no por mordida y nacimiento, que gracias a Bram Stoker ha dado lugar a la idea de vampiro moderno que tenemos hoy en día. Para el Dr. Javier Tapia, los vampiros son toda una mitología y, como los mismos libros, una fuente de transmisión de conocimiento de la propia condición humana, la que tan a menudo suele ser más peligrosa que los mismos vampiros.
Dioses, héroes y espíritus conviven en el fascinante universo de la mitología japonesa. Mitología de Japón es un portal hacia una cultura milenaria, el mundo encantado de los antiguos mitos y leyendas del país del sol naciente. A partir de los textos del clásico Mitos y leyendas de Japón, de Frederick Hadland Davis, este volumen incorpora un corpus selecto de las mejores ilustraciones del arte japonés inspirado en la mitología, ofreciendo una celebración visual que captura la esencia de esta tradición. Desde la creación del mundo y los orígenes de sus dioses hasta las hazañas de héroes épicos y criaturas sobrenaturales, cada leyenda, cada página, contada con un estilo vívido y envolvente, nos abre una ventana a las raíces de Japón.
Entre las obras que sirven de introducción para adentrarse en el vasto universo mítico y legendario de la Antigüedad, esta Mitología clásica es sin duda una de las mejores. No solo es un exhaustivo catálogo de divinidades y héroes griegos, adoptados posteriormente por Roma, sino también un admirable ensayo sobre la esencia y el origen de los mitos. A partir de las más diversas fuentes clásicas, Antonio Ruiz de Elvira establece un relato cronológico que permite seguir la evolución de la mitología y comprender la fuerza simbólica que tuvo para los diferentes pueblos helenos y latinos.
Si hay una mitología que tenga una gran carga espiritual, sin que por ello falte el sentido del humor, la superstición, el romanticismo, la imaginación, el heroísmo, el ingenio y el simbolismo que esconde mensajes dentro de los textos más curiosos, esa es la mitología china. El Tigre y el Dragón, el Rey Mono y la Rata Sabia, la Tortuga Milenaria y la Grulla Dorada son ahora parte de nuestro pensamiento mítico y mágico, sin que el sincretismo religioso haya logrado disfrazarlos de santos católicos. Oriente nos fascina, la mitología china nos impregna, aunque no comprendamos del todo su significado y su influencia, aspecto que en este libro intentaremos subsanar dando algunas de las claves de su contenido, desde el más popular hasta el espiritual, para descubrir así el alma del mundo que se contiene en los mitos y leyendas de la mitología china.
Con Hallstatt y La Tène en el centro de Europa, el lusitano gallego en la península ibérica, así como en el resto de Europa hasta llegar a Medio Oriente, y con su presencia y larga estancia en las islas británicas, Gales, Escocia e Irlanda, los celtas y su mitología encantaron al mundo y lo llenaron de magos, brujas, hadas, gnomos y duendes. Magia, ecología y espíritu sano y espiritual, eso es la mitología celta, con un buen grado de humor negro que se burla de los temores de la vida y de la muerte, porque para la mitología celta nada muere, nada se pierde, solo se transforma en un ejercicio de equilibrio mágico y natural permanentemente.
La mágica promesa del milagro, y el sacrosanto mito de la salvación Bendita humanidad, que, en la mitología católica, se ha inventado valores que no puede cumplir, y pecados que no puede evitar. Siempre teniendo en cuenta que una cosa es la Iglesia católica, apostólica y romana, con sus discretas virtudes y escandalosos defectos, y otra muy distinta la mitología católica, algo blasfema y popular, que se desprende de ella y ha creado todo un universo fantástico, trascendente y filosófico. En ella se dan cita muchos otros dioses de las más diversas culturas disfrazados de santos, mártires, ángeles y vírgenes, aunque no estén bien vistos por la Curia romana, que solo acepta Un Dios y una sola Ley, pero sí son tolerados y hasta promocionados por las diferentes parroquias de la sincrética cristiandad. Que usted se divierta y lo disfrute. Bendiciones.
La Mitología Azteca se rescata y se redescubre cada día, en cada terremoto, en cada obra del Metro, en cada gran construcción, en cada excavación del sistema de aguas, al tiempo que se mantiene viva a través del náhuatl que hablan más de un millón de mexicanos, muchos de ellos en pleno centro del país, alrededor de lo que fue la gran Tenochtitlan. En la presente obra el lector podrá descubrir sus mitos y sus leyendas, y ver con nuevos ojos y más amplias perspectivas, su verdadera esencia: lo que permanece en el contenido a pesar de los aparentes cambios del continente, y rescatar así un conocimiento primordial que escapa de los sincretismos del tiempo, de las manipulaciones inconscientes del hoyismo, y, sobre todo, de los intereses y de las creencias eclesiásticas y eurocéntricas. Una lengua propia otorga identidad y conocimiento, independencia y albedrío, por lo que la lengua Náhuatl ha sido el vehículo del ser y el estar milenario de una tierra prodigiosa, paradójica y contradictoria, y, sin embargo, alegre, cálida y pujante, como sus leyendas, como sus mitos, como sus historias.
La exquisita cultura árabe dista mucho de radicalismos, como se puede leer en esta Mitología árabe, y vale la pena mantenerla viva, gozarla, compartirla y, sobre todo, no olvidarla por intentar encajar en un mundo occidental, no hace falta. Desde los beduinos, los originales hombres del desierto de la península arábiga, hasta los grandes sabios árabes del Medievo, contribuyeron para crear los mitos y leyendas que han seducido al mundo entero, con Las mil y una noches como estandarte, y sus enseñanzas elevadas, sus aventuras, sus poemas y hasta sus conocimientos científicos y matemáticos tan adelantados a su época. Si quieres subir a la alfombra mágica y voladora de la imaginación, y descubrir los secretos y misterios del amor y del alma beduina, basta con adentrarte en las páginas de esta mitología árabe y abrir la puerta de los sueños. La mitología árabe te lo dice claramente: "no esperes más a que te salve nadie, pues solo tú puedes salvarte a ti mismo, con la razón, con la fantasía, con el amor, con la belleza y hasta con los mitos y las leyendas que guíen a tu corazón hacia el más elevado de los destinos."
Africa es un continente lleno de misterios, con tradiciones orales que han dado vida a relatos vibrantes sobre la creación del mundo, seres divinos y criaturas fascinantes que han inspirado el imaginario de millones. Mitología Africana nos invita a explorar estas historias profundas y atemporales que revelan las raíces espirituales y culturales de pueblos como los zulúes, congoleses y muchos otros. Desde los dioses creacionales de los zulúes hasta la figura del astuto Tokoloshe y las enormes arañas de las selvas del Congo, cada relato nos conecta con las fuerzas que, según la tradición, conforman el universo y le otorgan sentido. A través de las vastas llanuras y junglas, se escuchan también historias de Mokele-Mbembe, la legendaria criatura del río Congo que se convierte en símbolo de lo desconocido y lo eterno. Este libro recoge los mitos de un continente donde lo sagrado y lo místico son inseparables de la naturaleza y la vida cotidiana. Mitología Africana es una ventana hacia un mundo de asombro y sabiduría, donde cada historia revela la magia y el espíritu ancestral que habitan en el corazón de África..
Figura señera del pensamiento del siglo XX, Claude Lévi-Strauss es el máximo exponente de la corriente estructuralista -que propugna el entendimiento de la totalidad para comprender cada uno de sus elementos constitutivos- en el área de las ciencias humanas, especialmente en los campos de la antropología y la sociología. En "Mito y significado", recopilación de una serie de conferencias pronunciadas en la universidad de Toronto, aclara que no es posible el dominio de la naturaleza por el mito y dilucida cuestiones tan complejas como la relación entre mito e historia, la parte que ocupan las narraciones mitológicas en la cultura, sus conexiones con la ciencia y con la música, las diferencias entre pensamiento "primitivo" y mente civilizada, y la lógica del mecanismo de transformación del mito, que se desdobla infinitamente en un doble movimiento de inclusión y exclusión para alcanzar su carácter estructural.
El objetivo de este libro es dar a conocer una serie de misterios, enigmas, peculiaridades y hasta rituales que giran alrededor de esta maravillosa, mágica y, ante todo, familiar fiesta que conocemos como Navidad, a través de un pequeño “collage” de temas y factores poco conocidos, por no decir ocultos, sobre estas fechas. Tanto desde un punto de vista heterodoxo, histórico y también mágico (tan de moda en el ámbito casero desde hace algunos años) el lector podrá apreciar, en la parte final del libro, algunos de los rituales mágicos y esotéricos que se realizan cuando llegan estas, mundialmente famosas, fiestas. Siempre desde el respeto, por supuesto, este libro aporta una nueva visión de algunos aspectos navideños que, por lo general, son apenas conocidos por el público.
Segun estas paginas, ha llegado el momento en que, por mandato de los Grandes Ascendidos Maestros que dirigen, protegen y ayudan a expandir la Luz en el planeta Tierra, se de a los continentes americanos, la gran sabiduria que ha sido mantenida y custodiada en el Lejano Oriente durante tantas centurias. El Gran Ascendido Maestro Saint Germain es uno de los poderosos emisarios de la Jerarquia Espiritual de Ascendidos Maestros que ha ordenado la compilacion de esta serie de libros, y su proposito es comunicarle al individuo el valor y la fuerza que ha de sostenerlo a traves de este periodo de transicion en que vivimos.
En Miserias hipermodernas. ¿Por qué vivimos tan mal? Luciano Lutereau lo hace de nuevo: refresca y actualiza los conceptos, que han quedado flotando como barcos a la deriva en el mar de la psiquis, para plantearnos, valiéndose de nuevas asociaciones, una mirada actual de los síntomas contemporáneos (y no tanto). A partir de la idea de pecado capital, que ha quedado en desuso y hoy nos remonta a un tiempo bíblico, casi sin lugar en nuestra hipermodernidad del siglo XXI, el autor se plantea: ¿Cómo nos interpelan, entonces, los llamados pecados hoy en día? ¿Podemos traspolarlos a las posiciones psicopáticas que reconoce el psicoanálisis? Capítulo a capítulo irán apareciendo los siete clásicos pecados capitales, pero no esperen encontrar la definición religiosa o de manual. Luciano nos posiciona en los lugares del deseo, los lazos filiales, las relaciones románticas, el vínculo con el otro, los juegos de poder y muchos otros escenarios para enfrentarnos con las más profundas miserias: finalmente, el concepto de pecado más actual. Haremos el viaje hacia el hueso de este sistema que se nos propone circular y envolvente: desde punto nuclear más pasivo, la pereza —“la madre de todos los males” que desestabiliza la concepción de voluntad— hacia la periferia, donde la envidia —de carácter puramente destructivo— encapsula al resto de las miserias, el autor nos da los elementos para repensar el papel del individualismo, el enojo, los celos, el cansancio, la vulnerabilidad y la sexualidad en relación con los siete pecados capitales inmersos en la sociedad hipermoderna. Descubrimos, entonces, que estas miserias no parten desde los lugares de exceso, como siempre creímos, sino desde espacios de falta.