Los artículos reunidos en este libro son el resultado de las intervenciones del filósofo italiano en el debate internacional en torno a la crisis sanitaria mundial. Los tres últimos artículos son inéditos, y los últimos dos están escritos especialmente para la edición en castellano que presentamos hoy, advirtiendo que se trata de un libro coyuntural que además de sus artículos incluye la respuesta a los críticos de sus posiciones respecto a las políticas en relación con la epidemia/pandemia. “He recopilado estos textos escritos durante los meses del estado de excepción debido a la emergencia sanitaria. Se trata de intervenciones concretas, en ocasiones muy breves, que buscan reflexionar sobre las consecuencias éticas y políticas de la así llamada pandemia y, a la vez, definir la transformación de los paradigmas políticos que las medidas de excepción iban delineando.” Giorgio Agamben
“La política neoliberal puede juzgarse hoy por los resultados conocidos por todos, a pesar de las falsificaciones basadas en manipulaciones estadísticas que quieren convencernos de que Estados Unidos o Gran Bretaña llegaron al pleno empleo: se alcanzó el desempleo en masa; apareció la precariedad y sobre todo la inseguridad permanente de una parte cada vez mayor de los ciudadanos, aun en las capas medias; se produjo una desmoralización profunda, ligada al derrumbe de las solidaridades elementales, incluidas las familiares, con todas las consecuencias de ese estado de anomia: delincuencia juvenil, crimen, droga, alcoholismo, regreso de movimientos fascistas, etc.” Bourdieu plantea en esta recopilación de manifiestos, conferencias y textos periodísticos su preocupación por el devenir del mundo actual con la corrosiva mirada crítica que marcó su trayectoria. Ante los conflictos sociales ocurridos en Francia y otros países de Europa en los últimos años, la problemática de los inmigrantes, los desocupados y el papel de relevancia que alcanzaron los medios de comunicación (en especial la televisión), Bourdieu alza la voz para denunciar y proponer, marcando el camino a los más jóvenes.
Žižek trata en este ensayo cuestiones espinosas como el fundamentalismo religioso y el Occidente moderno, la libertad y la tolerancia, el papel de la mujer en el islam y en Occidente, sirviéndose, como es habitual en sus ensayos, de la teoría psicoanalítica lacaniana para su análisis de la política internacional y de la identidad de las comunidades religiosas.
“Un itinerario terrible nos ha llevado desde la política a la democracia mediática. A diferencia de la política, la democracia mediática o comunicativa, me invita no a tener una opinión, sino a mostrarla. Ahora me mueve menos el deseo de opinar, que la facilidad de hacerlo. Es un tema muy cercano a la perversión adictiva del consumo: en su lógica interviene menos las ganas de opinar, que el terror de perder la oportunidad de hacerlo, menos las ganas de tener algo que el temor de perderlo. (…) Ya que puedo mostrar, publicar o exhibir mi opinión ¿por qué no mostrarla? Y si voy a mostrar mi opinión, luego antes debo tener una opinión. Nos ilumina así el inexorable imperativo categórico de la comunicación: si puedo opinar entonces debo opinar. (…) El sentido ha sido definitivamente abolido. Vivimos en la más perfecta y radical de las democracias, sin justicia (y lo que es verdaderamente terrible) sin sentido de justicia -es decir, sin política. Pura economía de la comunicación, pura economía de mercado.” Sandino Núñez
Este libro desarrolla una aproximación paso a paso a la muerte, haciendo audible su lenguaje, que no deja de resonar e interpelar a lo largo de la vida. La pérdida irrevocable que provoca la muerte es para nosotros causa de horror. Sin embargo, más allá de esta visión aterradora, la reflexión sobre la muerte encuentra su expresión en una retórica singular que la multiplica y la convierte en un fenómeno, en una manifestación e incluso en una experiencia viva. Byung-Chul Han nos describe la muerte en su caleidoscópica variedad al hilo de sus lecturas de Adorno, Heidegger, Derrida, Lévinas, Kafka y Handke. En este sentido, el presente libro desarrolla una aproximación paso a paso a la muerte, haciendo audible su lenguaje, que no deja de resonar e interpelar a lo largo de la vida. A se nos descubre la muerte como creadora de espacios habitables para la existencia mortal del ser humano.
Karl Marx (1818-1883), es quizás el pensador de mayor trascendencia del siglo XIX. Su vida estuvo marcada por la lucha social y el infortunio. Sus dos obras más conocidas: Manifiesto Comunista, pequeño opúsculo de combate publicado poco antes de la Revolución de 1848 y El Capital, magno compendio de toda su filosofía y ciencia económica, son las que hoy presentamos al lector, la primera en su versión íntegra, la segunda, como antología de los párrafos más significativos, en un lenguaje comprensible para todos.
Este nuevo ensayo de Byung-Chul Han es un llamamiento a la salvaguarda de las fuentes de adhesión social y de familiaridad y, al mismo tiempo, se reflexiona sobre estilos de vida alternativos que serían capaces de liberar la sociedad de su narcisismo colectivo. Los rituales, como acciones simbólicas, crean una comunidad sin comunicación, pues se asientan como significantes que, sin transmitir nada, permiten que una colectividad reconozca en ellos sus señas de identidad. Sin embargo, lo que predomina hoy es una comunicación sin comunidad, pues se ha producido una pérdida de los rituales sociales. En el mundo contemporáneo, donde la fluidez de la comunicación es un imperativo, los ritos se perciben como una obsolescencia y un estorbo prescindible. Para Byung-Chul Han, su progresiva desaparición acarrea el desgaste de la comunidad y la desorientación del individuo. En este libro, los rituales constituyen un fondo de contraste que sirve para perfilar los contornos de nuestras sociedades. Se esboza, a una genealogía de su desaparición mientras se da cuenta de las patologías del presente y, sobre todo, de la erosión que ello comporta.
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Obra capital del pensamiento político occidental, el "Leviatán, o La materia, forma y poder de un estado eclesiástico y civil" contiene la teoría del Estado de Thomas Hobbes, concebido metafóricamente como la gran bestia bíblica, máquina poderosa y monstruo devorador de los individuos. El Estado hobbesiano lo decide todo: es un sistema que representa la concepción autoritaria y absolutista, basada tanto en el principio de la igualdad como en un pesimismo total ante la naturaleza humana. La concepción política de Hobbes, inicialmente de inspiración promonárquica, está dominada por el mecanicismo naturalista y la afirmación del poder omnímodo del Estado, originalmente concebido como un correctivo a la disolución política motivada por las pasiones antisociales del hombre. Traducción e introducción de Carlos Mellizo
En este ensayo, Han profundiza su análisis de la sociedad del cansancio y de la transparencia, buscando sacar a la luz las nuevas formas de violencia que se ocultan tras el exceso de positividad. Hay cosas que nunca desaparecen. Entre ellas se cuenta la violencia. Su forma de aparición varía según la constelación social. En la actualidad, la violencia ha mutado de visible en invisible, de frontal en viral, de directa en mediada, de real en virtual, de física en psíquica, de negativa en positiva, y se retira a espacios subcomunicativos y neuronales, de manera que puede dar la impresión de que ha desaparecido. Pero la violencia se mantiene constante. Simplemente se traslada al interior. La decapitación en la sociedad de la soberanía, la deformación en la sociedad disciplinaria y la depresión en la sociedad del rendimiento son estadios de la transformación topológica de la violencia.
Byung-Chul Han reflexiona en este ensayo sobre la crisis temporal contemporánea, en diálogo con Nietzsche y Heidegger. La fugacidad de cada instante y la ausencia de un ritmo que dé un sentido a la vida y a la muerte, nos sitúa ante un nuevo escenario temporal, que ya ha dejado atrás la noción del tiempo como narración. Según Byung-Chul Han, no estamos ante una aceleración del tiempo, sino ante la atomización y dispersión temporal —a la que llama disincronía—. Cada instante es igual al otro y no existe ni un ritmo ni un rumbo que dé sentido a la vida. El tiempo se escapa porque nada concluye, y todo, incluido uno mismo, se experimenta como efímero y fugaz. La muerte es un instante más, lo cual invalida la vivencia de la muerte, en Nietzsche y Heidegger por ejemplo, como consumación de una unidad con sentido. El presente libro sigue el rastro, histórica y sistemáticamente, de las causas y síntomas de esta disincronía. Pero el final del tiempo como duración narrativa no tiene por qué traer consigo un vacío temporal. Al contrario, da lugar a la posibilidad de una vida que no necesita de la teología ni la teleología, y que a pesar de ello tiene su propio aroma. Pero para ello es necesario un cambio. En palabras de Byung-Chul Han, «la crisis temporal solo se superará en el momento en que la vita activa, en plena crisis, acoja de nuevo la vita contemplativa en su seno.»
Compuesta entre el 330 y el 323 a.C., la "Política" se puede considerar en lo esencial como una de las últimas obras de Aristóteles (384-322 a.C.). En ella, el que fuera preceptor de Alejandro Magno y discípulo de Platón se erige en defensor de la "polis" tomando en consideración sus posibilidades históricas y sus grandes realizaciones civilizadoras. Frente al desarraigo y el exacerbado individualismo dominantes en la Grecia de la época, y contra los que creen en el buen salvaje, Aristóteles hace hincapié en el carácter social del hombre -definido como «animal cívico»- y en el fundamento natural de la ciudad -anterior por naturaleza a la familia y aun a cada individuo-, valorándolos como un logro insuperable de la civilización griega frente a las rudas formaciones políticas de las tribus bárbaras.
Byung-Chul Han busca hacer explícita la filosofía que está implícita en el budismo Zen, y lo hace a través de la comparación con los filósofos más destacados de la filosofía occidental. Byung-Chul Han nos propone en este ensayo sobre el budismo zen que es posible reflexionar de modo filosófico sobre un objeto que no implica ninguna filosofía en sentido estricto. Aunque el budismo Zen se caracteriza por su actitud escéptica con el lenguaje y el pensamiento conceptual, Han propone que podemos dar vueltas lingüísticas en torno a su uso del silencio y el lenguaje enigmático. Para ello, Han recurre a la comparación como un método que saca a la luz el sentido. La filosofía del budismo Zen se alimenta de un «filosofar sobre» y «con» el budismo Zen, con el objetivo de desarrollar conceptualmente la fuerza filosófica que le es inherente. La filosofía de Platón, Leibniz, Fichte, Hegel, Schopenhauer, Nietzsche y Heidegger, entre otros, es confrontada con los puntos de vista filosóficos del budismo Zen.
Al examinar la filosofía de Hegel en función del fenómeno del poder, esta obra sondea su núcleo mismo: el poder no es un componente marginal del sistema hegeliano sino su confi-guración interior. Por tanto, ha de ser presentado en toda su complejidad, con todo su resplandor y también con sus límites, porque el poder no siempre se manifiesta en la coacción, la opresión o la violencia. Por el contrario, su auténtica manera de expresarse es en la concordia. A el poder se vincula con el otro: habilita al uno a continuarse en el otro. Favorece así una continuidad del sí-mismo. Frente a la palabra del poder, que se presenta como término de libertad o como palabra de amor, Byung-Chul Han pretende hacer visible un concepto completamente distinto que brilla a pesar de -o incluso gracias a- la ausencia de poder: la amabilidad.
Entre los numerosos objetos de análisis que llamaron la atención de Aristóteles (384-322 a.C.) se contó también el fenómeno literario y, dentro de él, su más notable manifestación en su época: el teatro. En el sucinto tratado que recibe el nombre de "Poética" expone con maestría la estructura formal de la tragedia y la comedia de la antigua Grecia. En él es donde encontramos por primera vez definidos algunos conceptos literarios -la trama o argumento de una obra, las distintas partes de una pieza dramática, los efectos que el teatro produce en el espectador o lector-, así como términos como el de "catarsis" o purificación, la "peripecia" o cambio de fortuna, o el concepto de "anagnórisis" ('reconocimiento'), que desde entonces pasaron a ser moneda corriente en todo el desarrollo posterior de las literaturas occidentales. Traducción e introducción de Alicia Villar Lecumberri
La globalización, acelerada por las nuevas tecnologías, acerca los espacios culturales entre sí y genera un cúmulo de prácticas sociales y formas de expresión. Esto tiene un efecto aglutinante en el campo cultural: los contenidos culturales heterogéneos se superponen y se atraviesan. Sus límites o fronteras, cuyas formas están determinadas por un aura de autenticidad, se disuelven. A las culturas se liberan de todas las costuras, limitaciones o hendiduras y se abren paso hacia una hipercultura: tienen que proceder a su desfactifización para volverse genuinamente culturales, hiperculturales. ¿Vivimos finalmente en una cultura que nos da la libertad de dispersarnos como alegres «turistas» por todo el mundo? Si así fuese, ¿estamos asimilando bien este cambio de paradigma? En esta obra, Byung-Chul Han utiliza el concepto teórico de hiperculturalidad para distinguirlo de los conceptos normativos y mal empleados en el debate actual como multiculturalidad y transculturalidad.
Dice Racine en el prólogo a Berenice que «la regla principal es gustar y emocionar: todas las demás solo están hechas para alcanzar esta primera». Gustar, emocionar: es decir, seducir. En este libro Gilles Lipovetsky aborda el asunto desde dos ángulos. En primer lugar, la seducción erótica, desde los mecanismos de cortejo en las sociedades primitivas hasta los portales de internet para encontrar pareja o ligues. Pero hay un segundo campo más amplio; en nuestra sociedad actual, las técnicas de la seducción también se aplican en otros dominios: la economía, la política, la educación, los medios de comunicación… Entramos en lo que el autor califica de donjuanismo consumista. El imperativo ya no parece ser obligar, ordenar, disciplinar y reprimir, sino gustar y emocionar mediante la seducción. La seducción que nos envuelve provoca la emergencia de una individualización hipertrofiada en relación con el otro, genera un modo de intervenir sobre el comportamiento de los individuos y de gobernarlos en las sociedades democráticas liberales. Este ensayo aborda con precisión y en profundidad esos mecanismos y cómo afectan a nuestras vidas.