Butler, una de las pensadoras más audaces y radicales de nuestro tiempo, revisa el estado actual de la soberanía, la resistencia, y otras «acciones concertadas» —término acuñado por Hannah Arendt— en relación con la pertenencia política, en un ensayo que amplía su teoría de la performatividad. A raíz de las recientes protestas populares como las de la plaza Tahrir o los movimientos como el Occupy Wall Street, la autora analiza el sentido de libertad en los distintos espacios —públicos, privados, cerrados y virtuales— y la forma en que las personas pueden llevar a cabo actos políticos más allá de lo puramente retórico… El análisis de la soberanía popular y el asambleísmo público de Butler es incisivo y exigente.
Desde la Antigüedad, cuando las preguntas reemplazaron al dogma, la filosofía es el ejercicio de reflexión que nos hace más humanos, al rechazar las certezas y poner en primer plano las dudas, al anteponer la crítica al sentido común. En esta antología de artículos, conferencias y semblanzas, Jaime Labastida –doctor en Filosofía, poeta, miembro y director de la Academia Mexicana de la Lengua– aplica el rigor del pensamiento filosófico a las más diversas cuestiones de la cultura contemporánea. Con un enfoque histórico que abreva en el pasado mexicano y en general en el de América Latina, Labastida recorre la ciencia contemporánea, el lenguaje como vehículo del pensamiento, la convivencia del pensamiento filosófico y el mítico en el México colonial y revolucionario, la lengua española y su vínculo con el quehacer filosófico, las batallas culturales de la Ilustración en las colonias españolas del Nuevo Mundo. Además, un conjunto de perfiles (Charles Darwin, Alexander von Humboldt, Sor Juana Inés de la Cruz, Albert Camus) dan forma a retratos de época que entrelazan el arte, la ciencia y la política. Mientras con versatilidad y argumentación impecable enhebra el pensamiento griego antiguo con las ideas de la Modernidad, la antropología con la historia, el autor subraya el reto de la filosofía desde sus inicios: ofrecer a la sociedad un modelo de rigor y congruencia en el pensamiento. “Filosofar es levantar un conjunto de interrogantes sin ninguna concesión, abandonar lo políticamente correcto, poner en duda todo”, escribe Labastida, y describe así un proyecto intelectual que confirma en sus propios textos.
Política, del filósofo griego Aristóteles (384 a.C.-322 a.C.), fue publicada en el año IV a.C. Compuesta por ocho libros, la obra define la figura del Estado, las clases de ciudadanos, de gobierno y de constituciones, así como las desviaciones que pueden surgir de estos. También abarca las revoluciones, sus causas y orígenes, los modelos educativos y los poderes dentro de cada tipo de gobierno, con el objetivo de explorar cuál es el Estado o tipo de gobierno ideal según los fines de cada grupo de hombres. Aristóteles, discípulo de Platón, es considerado uno de los padres de la filosofía occidental y uno de los primeros investigadores científicos. Lo riguroso y sistemático de sus estudios, de los que muchos conservan aún vigencia, le hace uno de los filósofos más importantes en la historia.
Salvador encara esta obra con inquieta curiosidad, claros fundamentos y gran valentía en las preguntas que guían al lector por situaciones y desafíos de estos tiempos, que además son propias de un filósofo contemporáneo. En una época de tantas afirmaciones y máximas no solicitadas, de abundancia de información y escasa reflexión, en la que la tecnología nos hace tanto más libres como más condicionados, este libro nos hace pensar, reflexionar y cuestionar. Interrogantes que son llaves a laberintos, reflexiones como pistas y quien lee, artífice de las conclusiones.
El Tao Te Ching, de más de 2.000 años de antigüedad, es uno de los pilares fundamentales del pensamiento oriental. Atribuido a Lao Tse, de quien se dice que meditó durante 80 años en el vientre de su madre antes de nacer, el libro está compuesto por 81 breves apartados que giran en torno al Tao. De manera singular, la obra comienza afirmando: «Del Tao que se puede hablar, no es el Tao eterno». Así es el libro del Tao: una paradoja constante que deja en el lector una sensación de perplejidad y belleza, detrás de las cuales se revela toda la potencia de una enseñanza sorprendente. No es un libro de religión, filosofía o ética únicamente, sino una obra de sabiduría perenne que abarca y trasciende esos conceptos, colocando suavemente a quien se asoma a sus páginas al borde del abismo del conocimiento.
Hannah Arendt, la gran pensadora del siglo XX, es sin duda fundamental para afrontar los desafíos del XXI. Abordó todas las cuestiones clave de su tiempo, desde el antisemitismo hasta el totalitarismo, los orígenes de la democracia, la crisis de la autoridad, los fundamentos de la educación y la estética o el problema del mal en la modernidad. Toda su obra está sintetizada en esta antología esencial e imprescindible.
Los griegos no tenían un único término para expresar lo que nosotros entendemos con la palabra vida. Se servían de dos términos: ‘zoé’, que expresaba el simple hecho de vivir común a todos los seres vivientes (animales, hombres o dioses) y ‘bíos’, que indicaba la forma o manera de vivir propia de un individuo o de un grupo. Según Foucault explica en ‘La voluntad de saber’, en los umbrales de la época moderna la vida natural comienza a ser incluida en los mecanismos y en los cálculos del poder estatal y la política se transforma en biopolítica. El «umbral de modernidad biológica» de una sociedad se sitúa en el punto en que la especie y el individuo en tanto simple cuerpo viviente se vuelven la apuesta de sus estrategias políticas. El desarrollo y el triunfo del capitalismo en particular no habría sido posible sin el control disciplinario ejercido por el nuevo bio-poder que, por así decir, creó los «cuerpos dóciles» que necesitaba a través de una serie de tecnologías apropiadas. El protagonista de este libro es la vida desnuda, es decir, la vida del homo sacer, que se puede matar y es insacrificable, y cuya función esencial en la política moderna hemos intentado reivindicar. Una oscura figura del derecho romano arcaico, donde la vida humana se incluye en el ordenamiento únicamente en la forma de su exclusión, nos ha ofrecido la clave para develar los misterios, no sólo de los textos sagrados de la soberanía sino, más en general, de los propios códigos del poder político. Pero, a su vez, esta acepción del término sacer -quizás la más antigua- nos presenta el enigma de una figura de lo sagrado, más acá o más allá de lo religioso, que constituye el primer paradigma del espacio político de Occidente. El proyecto filosófico ‘Homo sacer’, que Giorgio Agamben construyó a lo largo de veinte años de reflexión y escritura, es uno de los más influyentes, citados y discutidos de las últimas décadas en todo el mundo. Se compone de nueve libros en los que el pensador italiano investiga y analiza el origen, la construcción, el alcance y los usos que constituyen la maquinaria política del poder en Occidente.
Dado que sin duda el presente es el único lugar donde el pasado puede vivir, las universidades y los museos se tornan lugares problemáticos. Y si hoy el arte se ha vuelto para nosotros una figura -acaso la figura- eminente de ese pasado, entonces la pregunta que debemos hacernos es: ¿cuál es el lugar del arte en el presente? La expresión arqueología de la obra de arte presupone que en sí misma la relación con la obra de arte hoy se haya convertido en un problema. Y puesto que, como sugería Wittgenstein, los problemas filosóficos son en última instancia preguntas sobre el significado de las palabras, ello significa que el sintagma obra de arte hoy es opaco, si no ininteligible, y que su oscuridad no tiene que ver tan sólo con el término arte, que dos siglos de reflexión estética nos han acostumbrado a considerar problemático, sino también y principalmente con el término, en apariencia más simple, de «obra». Sólo una genealogía de este concepto ontológico fundamental (pese a no hallarse registrado como tal en los manuales de filosofía) permitirá hacer comprensible el proceso que ha conducido a la práctica artística a asumir esas características que el así llamado arte contemporáneo lleva al extremo en formas inconscientemente paródicas.
Los dos conceptos que forman el umbral de la estructura del derecho son la causa y la culpa, aunque no son conceptos jurídicos en sentido estricto, sino que en realidad señalan el punto en el que un determinado acto o hecho entra en la esfera del derecho. Esto es más evidente aún en el concepto de culpa.En las fuentes justinianas, la culpa tiene en principio el significado genérico de imputabilidad e indica que un determinado hecho se remite a la esfera jurídica de una persona que tiene que soportar sus consecuencias. A diferencia del dolo, de la intención fraudulenta, la culpa designa una negligencia en el ejercicio de un comportamiento debido, que puede ser, según los casos, amplio o leve. Cuando la culpa pasa el umbral de lo jurídico indica que cierto comportamiento se vuelve imputable a un sujeto, que se constituye como «culpable».Se trata de un umbral funesto, porque nos lleva a una región donde nuestras acciones y nuestros gestos pierden la inocencia y se someten a una potencia extraña: la «pena». La humanidad todavía debe resolver el enigma de cómo pudo ocurrir esto, cómo pudo una mente humana concebir la idea de que sus acciones podían hacerla culpable: una autoacusación, que parece tan trivial y obvia.
Con una amenidad fuera de lo común, Jean Shinoda Bolen nos muestra cómo los mitos iluminan la psicología. En esta obra, la reconocida analista junguiana trasciende el ámbito individual y se centra tanto en la familia como la sociedad patriarcal. A partir del ciclo de cuatro óperas El Anillo del Nibelungo, de Richard Wagner, la doctora Bolen indaga en los orígenes psicológicos y en la capacidad destructiva de las instituciones autoritarias. Cada uno de los cuatro capítulos centrales del libro gira en torno a una de las óperas de Wagner, que la autora relaciona con un arquetipo psicológico de Jung. De este modo, El anillo del poder nos descubre una verdad profunda sobre nosotros, nuestras relaciones y la sociedad que puede resultar altamente transformadora. Finalmente, Jean Shinoda Bolen esboza el lienzo de una posible sociedad postpatriarcal y la forma cómo cada uno de nosotros puede contribuir a construirla llevando una vida centrada en la autenticidad.
En el siglo XX asistimos, según Giorgio Agamben, a un hecho paradojal y preocupante, en la medida en que pasa inadvertido para la mayoría de los ciudadanos: vivimos en el contexto de lo que se ha denominado una «guerra civil legal». El totalitarismo moderno se define como la instauración de una guerra civil legal a través del estado de excepción, y esto corre tanto para el régimen nazi como para la situación vivida en los EE.UU. durante la presidencia de George W. Bush. Moviéndose en la tierra de nadie, entre la política y el derecho, entre el orden jurídico y la vida, Agamben desmonta de modo implacable los más relevantes intentos de legitimación jurídica del estado de excepción y arroja una luz nueva sobre la relación oculta que anuda violencia y derecho.
Reseña: «Giorgio Agamben reunió en este volumen una amplia selección de sus ensayos inéditos o dispersos en revistas hoy inhallables. Ordenados en tres secciones distintas -Lenguaje, Historia, Potencia-, los diversos motivos de su pensamiento rondan obstinadamente en torno a un único centro, que el título resume en la fórmula: la potencia del pensamiento. En todos estos textos se revela, de hecho, un experimento en curso en el cual lo que está en juego es, en cada caso, el hombre como ser de potencia, que ninguna tarea histórica y ninguna vocación biológica pueden agotar, y que por eso está irrevocablemente consignado a la felicidad.»
«En el principio era el dildo. El dildo antecede al pene. Es el origen del pene.» La sexualidad es una tecnología hecha de «máquinas, productos, instrumentos, aparatos, trucos, prótesis, redes, aplicaciones, programas, conexiones, flujos de energía y de información, interrupciones e interruptores, llaves, leyes de circulación, fronteras, constreñimientos, diseños, lógicas, equipos, formatos, accidentes, detritos, mecanismos, usos, desvíos...». Es hora de entrar en la caja negra del sistema y de inventar una nueva gramática. Un encuentro salvaje entre el feminismo y la dildotectónica, entre la filosofía posestructural y el cómic manga, entre la acción política y la ciencia ficción. Filosóficamente preciso e hilarante, el Manifiesto contrasexual se ha convertido en un clásico del pensamiento para el siglo XXI. Un libro imprescindible para entender los debates contemporáneos en torno a las políticas feministas, queer y transgénero, que presentamos acompañado de una nueva introducción a cargo del autor.
Este libro se autodestruirá en diez años. El mundo que conocemos se transforma vertiginosamente gracias a los avances tecnológicos. El sistema educativo tradicional va a la zaga de los profundos cambios culturales y sociales que vinieron de la mano de las pantallas. Sin embargo, aunque de maneras dispares y a veces invisibles, los algoritmos ya están en la escuela. ¿Qué tanto y cómo hay que cambiar los sistemas educativos en un mundo en que (casi todos) los jóvenes tienen un celular en sus manos? ¿Qué nuevos desafíos y oportunidades nos presentan las tecnologías digitales si queremos garantizar la justicia educativa y encender la llama del aprendizaje en las nuevas generaciones? Y, sobre todo, ¿cuál será el rol de los estados, del sector privado y de los educadores en este futuro que ya llegó? Axel Rivas, referente global en política e innovación educativa, parte de una rigurosa mirada sobre los sistemas educativos de América Latina y ofrece un diagnóstico claro de las posibilidades efectivas que ofrecen las nuevas tecnologías digitales. En este perdido el tiempo y ya ofrece sistemas de gestión del aprendizaje, tutorías digitales y gamificación con la lógica adictiva de los videojuegos. En este contexto, el Estado no puede estar ausente en la discusión y debe garantizar la justicia educativa. Por ejemplo, a través de una Plataforma Educativa Pública con proyectos y clases para los docentes, y actividades que conviertan los contenidos curriculares en situaciones de indagación. Dirigido a educadores y políticos, este libro propone un sistema educativo que enseñe a pensar críticamente, que produzca en los alumnos la voluntad y el deseo de aprender, y que genere compromiso social y ciudadanía democrática.
Por qué algunas mujeres valoran, ante todo, el matrimonio y la familia, mientras que otras atribuyen más importancia a la independencia y a la propia realización? ¿Por qué una misma mujer se comporta, según sea el entorno, como extravertida o introvertida? Éstas y otras muchas preguntas reciben una insólita y fascinante respuesta en el presente libro. Sucede que cuanto más compleja es una mujer más probable es que tenga dentro de sí muchas "diosas activas La tarea consiste en decidir cuál de ellas cultivar y cuál superar. Las diosas de cada mujer explica que cuando una mujer comprende sus propios patrones internos puede llegar a superar toda una serie de dicotomías restrictivas, tales como: masculino/femenino, madre/amante, profesional/ama de casa, etc. Estos patrones internos toman la forma de siete diosas arquetípicas que son otros tantos tipos de personalidad. Se trata de que cada mujer identifique a sus diosas dominantes (que van desde la autónoma Artemisa y la fría Atenea hasta la nutritiva Deméter y la creativa Afrodita, pasando por Hera, diosa del matrimonio, o Perséfone, reina del mundo subterráneo, o Hestia, prototipo de la mujer paciente). Las diosas de cada mujer es, en suma, una guía escrita para todas las mujeres por la fuente de su propio misterio, y para todos los hombres encantados por una mujer.
“El que enseña sin emancipar, embrutece” En el año 1818, Joseph Jacotot, revolucionario exiliado y lector de literatura francesa en la universidad de Lovaina, comenzó a difundir el pánico en la Europa erudita. No conforme con haber enseñado francés a estudiantes flamencos sin impartirles ningún curso se puso a enseñar lo que ignoraba y a proclamar la consigna de la emancipación intelectual: todos los hombres tienen igual inteligencia. Se puede aprender solo, sin maestro explicador, y un padre de familia pobre e ignorante puede ser el instructor de su hijo. La instrucción es como la libertad: no se da, sino que se toma. Se arrebata a los monopolistas de la inteligencia sentados en el trono explicador. Basta con reconocerse y reconocer en cualquier otro hablante el mismo poder. El maestro ignorante no es un libro de pedagogía divertida, sino de filosofía y, si se quiere, de política. La razón sólo se nutre de igualdad. Pero la ficción social sólo se nutre de rangos y de su infatigable explicación. A aquel que habla de emancipación e igualdad de inteligencias, ésta responde prometiendo el progreso y la reducción de las desigualdades: todavía faltan un poco más de explicaciones, comisiones, informes y reformas, y lo conseguiremos. La sociedad pedagogizada está delante de nosotros.
Reseña: El derecho es lo opuesto a la violencia: nace para detener el ejercicio de la venganza en un mundo sin ley. A la vez, el derecho es en sí mismo violencia: sus fallos la ejercen necesariamente sobre los condenados. Ambas afirmaciones son verdaderas, dice el autor de este libro, y en esa contradicción descansa un desafío filosófico con consecuencias prácticas centrales en el ámbito jurídico. Christoph Menke -académico y profesor formado en filosofía, estética y literatura, una de las figuras europeas contemporáneas más interesantes de la teoría crítica- acepta el reto y en estas páginas hace transparente y comprensible esta paradoja. A demuestra cómo, aunque el derecho se ha convertido en una fuerza que manda desde dentro de los propios sujetos que la obedecen, la violencia nunca desaparece realmente de su acción. En ese sentido, afirma, la capacidad autorreflexiva del derecho es un camino para hacer visible (y moderar) esa violencia inevitable. Este libro, que sin dudas encontrará su lugar en las bibliotecas de lectores y lectoras del ámbito jurídico, de la filosofía y del análisis literario, es una invitación al pensamiento crítico y alternativo sobre el derecho, especialmente necesario en tiempos en que la legitimidad de la ley se pone con frecuencia en entredicho.
¿Puede la filosofía dar respuestas a los problemas de la actualidad? ¿Puede enseñarnos a pensar en la muerte al margen de nuestra angustia existencial? ¿Una perspectiva filosófica nos ayuda a ver al otro como tal? ¿Cómo pensar en el poder cuando, en realidad, el poder nos atraviesa? ¿Qué se revela cuando la filosofía cuestiona la linealidad del tiempo? Este segundo tomo de Filosofía a martillazos reúne las clases abiertas que Darío Sztajnszrajber ofreció ante un enorme público de distintas edades, orígenes y formaciones, como una introducción a estos temas y, a la vez, como un diálogo con grandes pensadores. Con preguntas contundentes como el golpe de un martillo, el autor de Filosofía en 11 frases abre caminos en las cuestiones universales que trascienden toda coyuntura. Con el ritmo de una conversación, en la que participan Heráclito y Miguel de Unamuno, Richard Rorty y san Agustín, Friedrich Nietzsche y Giorgio Agamben, Jacques Derrida y Platón, este libro rompe la solidez de muchos de los conceptos arraigados en nuestra conciencia e incluso la matriz misma de lo que concebimos como pensamiento, hasta hacer estallar el sentido común.
Con el título general “Subjetividad y verdad”, se trata de iniciar una búsqueda sobre los modos instituidos del conocimiento de sí y su historia: ¿cómo ha sido establecido el sujeto, en diferentes momentos y contextos institucionales, en tanto objeto de conocimiento posible, deseable o, inclusive, indispensable?
Ya ha sido esclarecido el problema de las circunstancias históricas (materiales, técnicas, burocráticas, jurídicas…) en que tuvo lugar el exterminio de los judíos. Muy diferente es la situación respecto del sentido ético y político del exterminio o, incluso, simplemente de la comprensión humana de lo que ha ocurrido, es decir, en última instancia, de su actualidad. No solamente falta aquí algo así como un intento de comprensión global, sino también del sentido y de las razones del comportamiento de los verdugos y las víctimas; cuyas propias palabras, muy frecuentemente, siguen apareciendo como un insondable enigma, fortaleciendo la opinión de los que quieren que Auschwitz permanezca por siempre incomprensible. La aporía de Auschwitz es la misma aporía del conocimiento histórico: la no-coincidencia entre los hechos y la verdad, entre la constatación y la comprensión. Como se verá en este libro, casi ninguno de los principios éticos que nuestro tiempo ha creído poder reconocer como válidos ha podido superar la prueba decisiva, la de una ‘Ethica more Auschwitz demonstrata’. El proyecto filosófico ‘Homo sacer’, que Giorgio Agamben construyó a lo largo de veinte años de reflexión y escritura, es uno de los más influyentes, citados y discutidos de las últimas décadas en todo el mundo. Se compone de nueve libros en los que el pensador italiano investiga y analiza el origen, la construcción, el alcance y los usos que constituyen la maquinaria política del poder en Occidente.