El debate público sobre el feminismo y la igualdad entre hombre y mujer está de candente actualidad, en unos años, se ha avanzado mucho en este terreno que es, además, el de la justicia, pues ya nadie duda, que hombres y mujeres hemos nacido iguales y que, por tanto, tenemos exactamente los mismos derechos. Esto es lo que vino a decir Jane Eyre, de Charlotte Brontë, pero en 1847, que tiene más mérito. El personaje creado por Charlotte Brontë es toda una declaración de principios que está de plena actualidad.
Lo característico y representativo de Julio Verne es el suspense, la emoción, el misterio y esa sensación latente y constante de aventura en cada una de sus páginas. Y es que si por algo destaca su obra, es por esa capacidad de apoderarse del lector, de atraparlo en cada una de las páginas de la novela, de retenerlo, expectante y fascinado, en el relato y desarrollo de su trepidante historia. En esta obra “ 20.000 Leguas de viaje submarino “ sabe combinar ingeniería, ciencia y literatura en sus fascinantes y detallados relatos.
Charles Dickens es sin duda el más famoso novelista victoriano, y probablemente el que más ha contribuido a crear una imagen de la época incluso en quienes no lo han leído. El escritor mantuvo una postura crítica ante las instituciones más representativas del victorianismo, desde el Parlamento al sistema educativo, desde las teorías económicas del utilitarismo al funcionamiento de la justicia, la administración, la sanidad pública y los asilos para indigentes. Dickens es, sobre todo, una de las mayores imaginaciones creadoras en lengua inglesa. "Historia de dos ciudades" es una de las novelas más conocidas de Dickens. La historia transcurre entre dos ciudades, Londres y París, durante la época de la Revolución Francesa. La indiferencia de Dickens por la política y su desprecio por los políticos alejan la novela de cualquier debate político o filosófico sobre la revolución. Sin embargo, al suprimir dichos debates en torno a los acontecimientos revolucionarios, Dickens otorga a las masas populares francesas un protagonismo, autonomía y actividad histórica que no tuvieron, presentando además la revolución como justo castigo a la aristocracia por los siglos de explotación y maltrato del pueblo.
El "Poema de Mio Cid", primer monumento literario de importancia de la lengua castellana, es una de las cimas de la época medieval y una obra básica de la cultura española. Esta edición y su material de introducción, notas, glosario y apéndices, al cuidado de Colin Smith, contrastan con el estudio de la obra que realizó Menéndez Pidal. En esta edición se puede ver una imagen pura del texto, así como también del personaje histórico y de la época del Cid.
La densidad emotiva de "Romeo y Julieta" es, probablemente, la causa de la fascinación que ha ejercido en todos los tiempos. Cuatro conceptos son determinantes en "Romeo y Julieta": el Destino, los presagios que preludian un fin tráfico; la Acción, propiciada por la enemistad de las dos familias y la precipitación en las decisiones; el Amor, en continuo contraste con el odio; y la Muerte, como única forma de perpetuar un amor que tan sólo encuentra obstáculos a su paso.
Cuando se publicó por primera vez, el "Lazarillo" no se presentaba como una obra de imaginación, sino como si fuera el relato auténtico de un real Lázaro de Tormes (por eso no podía llevar otra firma que el nombre del protagonista). Con tal mistificación creaba un tipo de ficción hasta entonces desconocido y se constituía en principio absoluto de la novela moderna. Además de estudiar ese aspecto fundamental histórica y literariamente, la "nueva edición" de Francisco Rico reexamina los grandes problemas del "Lazarillo" a la luz de nuevos materiales e investigaciones; ofrece el texto más fiel a la voluntad del autor; y, a través de una anotación exhaustiva, sitúa la novela en el contexto de la vida y la literatura de la época, resolviendo una por una todas las dudas que la lectura puede suscitar.
Las "Bucólicas" de Virgilio han sido la piedra angular de un género de gigantescas proporciones en el ámbito de la literatura occidental. Estos diez poemas son la obra modélica de la literatura pastoril, un género que teniendo numerosos cultivadores en la Antigüedad y la Edad Media, brotó con renovados bríos en el renacimiento, diversificándose en poesía, teatro y novela, y se mantuvo durante toda la Edad Moderna hasta el siglo XVIII. Un género en el que sobresalen nombres tan significativos como los de Boccaccio, Sannazaro, Tasso, Garcilaso, Cervantes, Lope de Vega, Spenser, Milton y Bernardin de Saint-Pierre. Las "Bucólicas" son cronológicamente el primer peldaño del conjunto de la obra de Virgilio. El título quiere decir propiamente "poemas de boyeros" o, generalizando, "poemas de pastores". Sus temas son el paisaje silvestre, el canto o música de los pastores, el amor de éstos, la mitología y el atardecer. A pesar de tal comunidad tópica, se hace también notorio en cada uno de los diez poemas el afán de variación en cuanto al estilo y tratamiento que anima al poeta.
Nicolás Maquiavelo (1469-1527), nacido en la Florencia de Lorenzo el Magnífico, entregó media vida al servicio de la ciudad. En 1513, el retiro de la actividad pública le conduce a las letras. En "El príncipe" encontramos dónde puede conducir la plasmación literaria de una experiencia política cuando está guiada por una intuición de poeta. "La mandrágora" es una comedia genial, que revela a un Maquiavelo regocijado y buen conocedor de la escena de su tiempo.
La obra del escritor norteamericano H. P. Lovecraft (1890-1937) es vasta y variada. Sus relatos cortos representan la mayoría de su obra escrita y cubren todos los temas oscuros imaginables, con su recargado y característico estilo. Las historias contenidas en este volumen tratan de muchos temas diferentes, sin perder el sabor particular de Lovecraft por el horror cósmico y el peligro inminente. Hasta nuestros días se ha mantenido como un escritor de culto, recordado por su imaginación extremadamente prolífica, sus visiones oscuras del universo y por ayudar a la literatura de terror a entrar en el siglo XX y en el futuro.
El Principito es una de las obras literarias más famosas de todos los tiempos. Es el tercer libro más traducido del mundo y uno de los más vendidos. Publicada en 1943, es la obra más importante y reconocida del escritor, aviador y aristócrata francés Antoine de Saint-Exupéry (1900-1944). El Principito narra la historia de un niño príncipe que vive en un pequeño asteroide y que cae a la Tierra, donde conoce a un piloto varado en el desierto. Ambos entablan una conversación en clave poética donde hablan de filosofía, de crítica social, del amor, del honor y de mucho de lo que nos hace humanos. La presente edición contiene ilustraciones de Lucelys Carrillo y está presentada en formato de 13,5 x 19 cms, con encuadernación tapa dura y marca páginas de hilo.
Desde su primera publicación, en 1923, El profeta ha sido traducido a más de veinte idiomas y es considerado el libro más leído del siglo XX. En él se narra cómo un sabio mantiene un dialogo con la muchedumbre justo antes de abandonar su pueblo, exponiendo su sabiduría sobre temas como el amor, el tiempo, la religión, la amistad, los hijos, lo bueno, lo malo, la vida y la muerte, entre otros. Temas que por su carácter universal nunca perderán su vigencia a través del tiempo. Por otra parte, El jardín del profeta, fue publicado doce años después y relata cómo, después de llegar a su tierra natal, el mismo personaje se reúne en su jardín con nueve discípulos para continuar el dialogo sobre aquellos temas que inquietan al ser humano. Escritos con sencillez y profundidad, El profeta y El jardín del profeta son libros que, por su belleza y sabiduría, deben ser leídos al menos una vez en la vida.
Obra en la que el genio de William Shakespeare (1564-1616) brilla con especial fuerza, la tragedia de "Hamlet" traza el admirable retrato de un legendario príncipe de Dinamarca soñador y contemplativo, sumido en dudas e irresoluciones, que, obligado a esclarecer los motivos que llevaron a la muerte de su padre, sucumbe ante la fatalidad de las circunstancias. Poblada, como señala en su prólogo Vicente Molina Foix, por una abundante y compleja galería de personajes secundarios, la obra ha gozado de una constante vigencia a lo largo del tiempo, que ha hecho que se incorporen al lenguaje común numerosas expresiones de la obra («ser o no ser», «palabras, palabras, palabras», «lo demás es silencio») que han llegado a hacerse emblemáticas. La ambigüedad, la ambivalencia y la desorientación del protagonista lo aproximan notablemente, por otro lado, a a la sensibilidad de nuestra época.
Próxima al compendio de las concepciones de Hermann Hesse (1877-1962) sobre la condición humana y la creación literaria, "El juego de los abalorios" (1943) -última novela que publicó- es la representación plástica de la visión milenarista siempre presente en su obra. Escrita supuestamente por un narrador anónimo de la mítica Castalia hacia el año 2400, la obra gira en torno al extraño juego del que toma título, abarcador de todos los contenidos y valores de la cultura, y vinculado con el advenimiento del Tercer Reino del espíritu, unificación de todos los tiempos del hombre.
Ambientada en la vida agreste y salvaje de una frontera que trasciende su mero carácter físico para convertirse en una encarnación del conflicto entre la naturaleza y el ser humano alienado de ella, "Colmillo Blanco" es una de las obras más célebres de Jack London (1872-1916). Reverso casi simétrico de "La llamada de la naturaleza" -publicada también en esta colección-, en la historia del perro salvaje que, significativamente, se degrada en su contacto con el hombre, hallamos en efecto, matizadas por la belleza de los grandes escenarios naturales y una remota esperanza de redención, las inquietudes que rigen toda la obra del autor estadounidense: el choque entre civilización y naturaleza, la perpetua pugna entre el bien y el mal, la supervivencia del más fuerte, el determinismo genético, la selección natural.
El éxito alcanzado por "Penas del joven Werther" en el momento de su publicación (1774) se debió tanto a sus valores literarios como a su afinidad con el nuevo talante que comenzaba a transformar la sensibilidad y el espíritu de la época y que habría de plasmarse en el romanticismo. Sin embargo, la historia de amores desdichados que alumbró Johann Wolfgang Goethe (1749-1832) es, como apunta en su iluminador prólogo Rosa Sala Rose, un río subterráneo que aflora una y otra vez no sólo en la historia de su autor sino en la historia de nuestra época. Y esto es sin duda por su capacidad para conectar con los conflictos e insatisfacciones latentes en todos los tiempos: justo lo que hace de una obra un "clásico".
Si en su "Discurso sobre las ciencias y las artes" (1750) y en su "Discurso sobre el origen de la desigualdad" (1755) -publicados en un solo volumen en esta colección- Jean-Jacques Rousseau (1712-1778) fue sentando las bases de su pensamiento filosófico y social, el trabajo fundamental que acabó alumbrando el autor en el campo del pensamiento político fue "Del Contrato social", publicado en 1762. Esta obra, en la que toman cuerpo las inquietudes políticas y la fe en la razón de la corriente ilustrada, puede considerarse la fundadora del derecho político. Su análisis teórico de la soberanía de los Estados como producto de la voluntad general se fundamenta en un contrato por el que el individuo enajena su libertad natural a cambio de convertirse en ciudadano, recibir los derechos inalienables de igualdad jurídica e igualdad moral, y asegurar la libertad de todos los miembros de la sociedad. "Del Contrato social" es uno de los textos capitales para entender el nacimiento de las sociedades modernas. Traducción y prólogo de Mauro Armiño
"Hamlet" traza el admirable retrato de un legendario príncipe de Dinamarca soñador, contemplativo, sumido en dudas e irresoluciones, que, obligado a esclarecer los motivos que llevaron a la muerte de su padre, sucumbe ante la fatalidad de las circunstancias. Su ambigüedad, su ambivalencia y su desorientación lo aproximan notablemente a la sensibilidad de nuestra época.
La fecha de composición de "Macbeth" puede fijarse con bastante certeza en la segunda mitad del año 1606; como en otros de sus dramas históricos, Shakespeare se sirvió de antiguas crónicas y es posible que la elección del tema estuviese determinada por el interés que Jacobo I sentía en aquel momento por las cuestiones genealógicas de la familia Estuardo y por los fenómenos de brujería. En una tragedia en que no cabe duda sobre dónde se sitúa el bien y dónde el mal, el extraordinario genio de Shakespeare logra que lady Macbeth sea algo más que un personaje perverso. En el culpable siempre se trasluce el ser humano que sufre también con el mal, y así se transmite al espectador la inquietud que provoca la relación entre fatalidad, voluntad personal y culpabilidad.
Si hay un mito literario que haya alcanzado la universalidad, sin duda es el de "Drácula", el arquetipo del vampiro. Publicada a finales del siglo XIX y recibida todavía como una novela gótica tardía, sus repercusiones han desbordado con creces el ámbito cerrado del género, gracias a una hábil amalgama de folclore e historia auténtica. "Drácula" es un clásico porque cuenta algo que puede suceder donde quiera que haya seres humanos: el miedo a la muerte y a los muertos, el sueño de la inmortalidad, la dialéctica psicológica y sexual en nuestro interior entre dominio y sentimiento, entre el deseo de herir a los que amamos y de ser heridos por ellos.
Escrita durante los años en que Fiódor M. Dostoyevski (1821-1881) deambuló por Europa acuciado por sus acreedores, enfermo y necesitado, "El idiota" (1868) es sin duda una de las cumbres de la literatura. La novela, cuyo desarrollo gira en torno a la idea de la representación de un arquetipo de la perfección moral, tiene como protagonista al príncipe Myshkin -personaje de talla comparable al Raskolnikov de Crimen y castigo o el Stavrogin de "Los demonios"-, cuya personalidad, significativamente, da título a la obra. Encarnación de cuantas virtudes se asocian al espíritu cristiano, Myshkin sin embargo, paradójicamente, no logra más que desbaratar junto con la vida propia, la de la mayoría de los que a él acuden.