En esta obra su autor Tomás Moro plasma un mundo idealizado, en el que la vida discurriera plácidamente sin guerras, dotado de un gobierno justo y con el perfeccionamiento individual de cada ser humano contribuyendo al progreso. Es un mundo imposible de realizar que se presenta como alternativa al mundo realmente existente.
Uno de los libros clásicos por excelencia. Atribuída a Homero, o quizás una recopilación de cantos o poemas más antiguos, La ilíada constituye la manifestación de un genio poderoso que sabe sublimar y envolver en poesía un escenario divino y humano, pletórico de heroísmo, pero también de ruindades, de luchas e infortunios. Una obra considerada pura Mitología hasta el descubrimiento de Troya.
Homero narra las peripecias del viaje que emprendió el protagonista de ese ardid para regresar a su patria. Este héroe es Odiseo, a quien los griegos llaman Ulises. En La Odisea se describen escenas familiares y, tal vez, se trate de una mirada más psicológica e intimista, dado que en esta obra no abundan las escenas de batalla.
La historia de la obsesión de Humbert Humbert, un profesor cuarentón, por la doceañera Lolita es una extraordinaria novela de amor en la que intervienen dos componentes explosivos: la atracción «perversa» por las nínfulas y el incesto. Un itinerario a través de la locura y la muerte, que desemboca en una estilizadísima violencia, narrado, a la vez con autoironía y lirismo desenfrenado, por el propio Humbert Humbert. "Lolita" es también un retrato ácido y visionario de los Estados Unidos, de los horrores suburbanos y de la cultura del plástico y del motel. En resumen, una exhibición deslumbrante de talento y humor a cargo de un escritor que confesó que le hubiera encantado filmar los picnics de Lewis Carrol. «Ningún amante ha pensado en su amada con tanta ternura, ninguna mujer ha sido tan embelesadamente evocada, con tanta gracia y delicadeza, como Lolita» (Lionel Trilling). «La obra más satisfactoria –quizá la única satisfactoria– de la literatura erótica que haya leído... Mientras nuestro siglo entra en sus años finales, la última carcajada puede ser la mejor de todas: la Gran Novela Americana fue escrita por un ruso» (Alan Levy). «Entre las más sutiles y complejas creaciones literarias de nuestro tiempo. Lo cual no significa, por cierto, que no sea un libro provocador» (Mario Vargas Llosa).
Obra escrita hacia los siglos VI y V a.C., nos sorprende por las ideas avanzadas que se vierten llenas de generosidad y cordura sobre ciencia militar, ciencia de la administración y control de la gestión.
Platero y Yo, la más reconocida obra de Juan Ramón Jiménez (1881-1958), narra de forma sencilla y muy lírica, la vida de un burro llamado Platero. La obra no fue escrita especialmente para niños, pero se ha hecho particularmente presente en el repertorio de lecturas infantiles por su trasparencia y la sencillez de su lenguaje. La obra parece un diario de recuerdos y costumbres de Moguer, pueblo donde nació el poeta. Allí recoge, alrededor de la vida y aventuras del pequeño burro Platero, estampas de la naturaleza, los animales, la nostalgia de la infancia vivida, narradas desde los ojos de la adultez, desde el presente y viendo hacia atrás. Platero y Yo es un poco difícil de clasificar, ya que se ubica un poco entre la novela y la lírica, pero precisamente en ello recae su belleza, en la ambigüedad de su presentación, sin recursos falsos, tan natural como lo puede ser una historia escrita por un poeta prolífico y celebrado. Esta obra le valdrá a Juan Ramón Jiménez el premio Nobel de literatura en 1956.
Una de las novelas distópicas más famosas de todos los tiempos, 1984 fue escrita por el autor británico George Orwell (1903-1950) y publicada en 1949. Concebida durante un momento histórico complicado, la novela refleja de alguna forma el miedo a los cambios geopolíticos que se empezaron a suscitar en el mundo como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial. Orwell concibió 1984 como un llamado de atención sobre el futuro que se avecinaba si las prácticas e ideales del nuevo orden mundial seguían por el camino que ya empezaban a mostrar. Hoy en día, el tema de la vigilancia estatal en 1984 es especialmente vigente, en el mundo conectado y sobresaturado de la era digital, pero el resto de la estructura de esta magistral novela de George Orwell tampoco se queda atrás en su importancia y como buen ejemplo de todo lo que no debemos llegar a ser como especie.
Los mejores cuentos de Ernest Hemingway en una recopilación editada por el propio autor. Es opinión común que lo mejor de la producción literaria de Hemingway son sus cuentos, conocidos por su precisión expresiva y por su capacidad de capturar los mínimos detalles sin renunciar a una contundente economía estilística. La presente recopilación, editada por Hemingway en 1938, reúne 49 relatos donde resaltan la violencia, el deseo, la guerra y la humillación.
Cuentos, historietas y fábulas constituyen un conjunto de obras «menores» del marqués de Sade, donde el autor se acredita como uno de los mejores novelistas de todos los tiempos. A veces, con solo una página y media, Sade es capaz de superar la prosa de sus novelas mayores. Si la novela Justine acreditó la personalidad literaria y atrevida del marqués de Sade, estos relatos cortos revelan un asombroso ingenio sintetizador y una gran capacidad imaginativa.
Los Relatos cómicos de Poe representan una faceta totalmente desconocida de este autor en la que, haciendo gala de la misma perfección estilística, logra un efecto cómico en lugar del terror que suele transmitir al lector en otros escritos suyos más divulgados. Grotescos y satíricos, son también un excelente retrato caricaturizado de diversos estamentos de la sociedad norteamericana del siglo XIX.
La filosofía en el tocador fue escrita en 1795, cuando el marqués de Sade se encontraba encarcelado en la Bastilla. En esta obra puede decirse que su autor prefirió la ironía, el diálogo y las relaciones humanas para ofrecer una crítica de la sociedad y, al mismo tiempo, un juego de pasiones muy característico. Un trabajo que nos recuerda al de Aretino y a Boccaccio, los grandes escritores italianos que supieron plasmar las debilidades y los vicios de la sociedad en la que vivían. Lo mismo consigue Sade, sin olvidarse de lo original.
Corre el año 1874 en la deslumbrante ciudad de San Petersburgo, capital de la Rusia imperial, y la vida es una fastuosa fiesta para las clases acomodadas. A esta clase pertenece Ana, una joven bella, inquieta e inteligente casada con Karenin, alto funcionario de la corte zarista, con quien tiene un hijo. Un día, tras recibir una carta de su hermano, el mujeriego Oblonsky, pidiéndole ayuda para salvar su matrimonio con Dolly, Ana toma el tren en dirección a Moscú y en el trayecto conoce a la condesa Vronsky, a la que espera su hijo, un elegante oficial de caballería. Cuando Ana Karenina sea presentada al conde Vronsky surgirá una chispa entre ellos que acabará provocando un incendio imposible de sofocar... Lev Tolstói despliega en Ana Karenina su inigualable don para la descripción de atmósferas y espacios, para la pintura de caracteres y la penetración psicológica, puestos al servicio de una historia en que se entrelazan todas las maneras de entender y vivir el amor, y en torno a este eje intemporal hace girar la vida de una época y un pueblo, creando un monumento imperecedero de enorme belleza, que se yergue ante nosotros grandioso y palpitante interés, porque su sustancia está sacada de la raíz misma de la vida.
Madame Bovary, tal y como aparece en la novela, no es más que una tipología, el prototipo de una mujer de provincias que se casa con un médico, y que, desde muy joven, se ve atravesada por una cotidianidad mezquina y rústica. Emma Rouault es un personaje utilizado por Flaubert para cuestionar y poner en evidencia las costumbres y la moral burguesa. Esta obra, que pasó en efecto ante sus contemporáneos como responsable de herir la moral pública y religiosa, hoy nos llega como fundadora e iniciadora de la modernidad literaria.
Muchos de los cuentos de Andersen están inspirados en tradiciones populares y narraciones mitológicas alemanas y griegas, de las que toma ciertos personajes o determinados argumentos que juzga interesantes para desarrollar a partir de ellos nuevas historias. Por eso en muchos de sus cuentos el lector se encuentra con ninfas, duendes, hadas, brujas... Fue el Romanticismo el que concedió valor a la tradición y recuperó así muchas leyendas y personajes mitológicos.
El nombre que da Federico a esta obra contiene la clave de lo que se va a leer. Yerma es la tierra que está despoblada o sin habitar, yerma es la tierra cuya esterilidad no está comprobada. El tema dominante en Yerma es la maternidad frustrada. Pero también y asociado a esto, la falta de libertad de la mujer para con su vida, la represión frente al instinto, el deseo frente a la realidad. Yerma desea, añora, sufre y hasta mata por un hijo que nunca llegará.
Los cuentos de los mares del Sur constituyen un puñado de historias caracterizadas por su localización geográfica y las relaciones que se establecen entre los protagonistas y el escenario que sirve de referencia. La naturaleza extrema y exótica ejerce una violencia irracional frente a los hombres y establece una nueva línea de acción y de aventura, donde los objetivos personales y el ansia de riquezas se mezclan con la lucha por la propia vida. Pueden leerse como el canto del coraje en las tierras hostiles y la eterna determinación del hombre a fuerzas que lo superan.