En 2024 se cumplen cien años de la muerte de Franz Kafka (1883-1924), posiblemente el escritor que con mayor genialidad retrató la angustia, la incertidumbre y el absurdo que la llegada del siglo XX produjo en las vidas de los habitantes de Europa, testigos (y víctimas) de la transformación vertiginosa del mundo que conocían. De ello dan testimonio sus tres novelas, ofrecidas aquí reunidas en un estuche de dos volúmenes: El proceso -obra emblemática de lo kafkiano que se inicia con el arresto de Josef K. por una acusación que nunca llegará a conocer-, El castillo -en la que el célebre agrimensor K. se enfrenta al laberinto burocrático del poder- y El desaparecido -titulada América por Max Brod, la que a juicio del propio Kafka fue su novela más luminosa.
Relatos aforismos Frank Kafka (1883-1924) ha ocupado durante un siglo un lugar privilegiado en la cima de la literatura universal. Tanto es así que lo «kafkiano» se ha convertido en un adjetivo común que define una realidad trágicamente absurda y que escapa a la voluntad de quien la padece, y no es casualidad que se haya instalado en nuestro vocabulario: la obra de Kafka es una exploración en la psique colectiva de una época desconcertante y tumultuosa -la de principios del siglo XX- que resuena mucho con la nuestra. En este estuche de dos volúmenes se ofrecen sus relatos completos Relatos aforismos Frank Kafka -aquellos que publicó en vida y los que quedaron inéditos-, así como aforismos reunidos de sus célebres cuadernos en octavo y de otros escritos (todos restaurados y liberados de las injerencias de Max Brod según las últimas ediciones críticas). Una obra fragmentaria y laberíntica a la que merece la pena asomarse para disfrutar de la cercanía y de la complicidad de un contemporáneo en los días en que la vida parece no tener demasiado sentido.
«Tal vez, si escribiéramos muchas veces un tiempo, podríamos saltar más hondo, preguntar más fuerte, oír el nacimiento de las frecuencias que inventaron la posibilidad de escuchar. Tratar de entender el mundo. Descubrir que fuimos capaces de salvar algo del pasado remoto, antes de que la muerte fuera irrefutable. Haber sido capaces de ponerle voz al tiempo de algo, de alguien, así haya sido que ese algo, ese alguien —una sierra, ballenas sordas, afluentes, frutas, pajonales— lo supiera o recordara. Tamara Silva Bernaschina nos regala en esta novela —de páginas de celulosa, hechas de agua, como un inicio— hitos de ascensos y descensos por los rayos que inauguran o fulminan confianza y desazón, frustración y empeño, pero por sobre todo —y por debajo de todo— la demostración de algo que puede ser y no ser al mismo tiempo, algo que mata y resucita las nociones, y es la escritura.» Emocionante como una playa, por primera vez. Magela Ferrero
Ambientada en San Petersburgo, Noches blan cas cuenta la historia de un joven que lucha contra su inquietud interior. Con una escritura ligera y tierna, que ahonda en el tormento y la culpa del amor no correspondido, los dos protagonistas de esta nouvelle sufren un profundo sentimiento de alienación que, en un principio, los une.
En 1966, poseído por un súbito impulso creativo, Pier Paolo Pasolini compuso seis textos que constituyen el núcleo de su obra dramática. Poeta, novelista, cineasta, crítico y periodista, nadie pensó en definirlo como dramaturgo, ni él se consideró como tal. Pero lo cierto es que, en sus años de formación, el teatro no estuvo ausente en su horizonte creativo. En estas seis obras se aúnan todos los temas que recorren su vida y obra de principio a fin: la lucha de clases, el comunismo, los oprimidos (no solo en lo político, sino en todos los órdenes), la amistad y la lealtad (Pílades), la homosexualidad, la relación paterno y maternofilial (Fabulación) con el tinte psicoanalítico freudiano que aún estaba en boga en la época, el desdoblamiento de los personajes (Pocilga y Orgía), el sueño frente a la vigilia (Calderón) y la pregunta de cuál de los dos es más real, la guerra, el campo de concentración y exterminio, el antisemitismo, la prostitución, el suburbio, el diferente... Por primera vez en español, se reúnen en un solo volumen las obras dramáticas de Pasolini traducidas por Amelia Pérez de Villar; además, acompañan a estos textos el Manifiesto para un nuevo teatro, donde deja entrever sus nuevas teorías buscando escenarios y temas distintos de los convencionales. Este es un libro que se hacía necesario para complementar la prolífica labor de Pier Paolo Pasolini, uno de los artistas más reconocidos de su generación no solo por su valioso aporte a las artes cinematográficas europeas, sino por su fecunda obra que abordó distintos géneros.
Entre la autobiografía y el ensayo, un texto poderosísimo y de alto voltaje literario sobre el abuso sexual a menores. Esta es la historia de una mujer que de niña sufrió abusos por parte de su padrastro y que reflexiona sobre el sentido de la experiencia que le tocó vivir. Sabe que nunca va a entender realmente qué pasó, y aun así sigue buscando, con la distancia pacificadora de los años pero con la rabia intacta. Pensar es como la lucha de un samurái contra un monstruo, y, para luchar contra los monstruos del pasado y los nuevos monstruos que aparecen en el momento de ser madre, esta mujer usa las armas con las que se ha formado: las armas de la literatura. Triste tigre es una aventura del pensamiento que nos propone acompañar a la narradora mientras se cuestiona la violencia sexual, el mal, el trauma, el silencio, pero también las formas de ser un adulto protector, la libertad, la verdad, el relato. ¿Cómo contar una historia que no se puede contar? ¿Cómo escuchar una historia que nadie quiere escuchar? ¿Qué hacer con eso que es terriblemente grave y a la vez perfectamente normal? Triste tigre no es un libro, es una bomba, una pequeña bomba artesanal que se detona en casa, en la intimidad de la lectura. Tiene la intensidad y la fragilidad de las cosas concebidas en soledad y con furia. También tiene la loca y ridícula ambición de que todo estalle en pedazos.
El Santo, Luca, Bobby y el narrador son cuatro adolescentes que viven en un espacio y un tiempo indeterminados, pero que remiten vagamente a una ciudad del norte de Italia y a los años setenta. Pertenecen a la clase media y, sobre todo, son profundamente católicos. La aparición de Andre, una chica que procede de un mundo muy distinto (de clase alta y costumbres liberales), va a actuar como catalizador de una crisis que supondrá el derrumbe de todas sus certezas. Hasta entonces, han sido jóvenes llenos de grandes palabras (amor, deseo, dolor, muerte...) cuyo auténtico significado, en el fondo, desconocen. Ingenuamente, creen ser incapaces de vivir la tragedia, familiarizados como están con el drama doméstico menor. Al igual que en la historia de Emaús relatada en el Evangelio de Lucas, en la que se cuenta cómo Cristo, ya resucitado, se apareció a dos de sus discípulos y éstos no supieron reconocerlo hasta que fue demasiado tarde, los cuatro jóvenes protagonistas se enfrentan a la realidad sin saber ver ni reconocer todos sus matices y contradicciones, aferrados a una fe monolítica y, hasta cierto punto, heroica. Como en Seda o Sin sangre, Baricco vuelve a demostrar su maestría con una novela corta que es, al mismo tiempo, apólogo moral y novela de formación, escrita con ese inconfundible estilo que sugiere y muestra, con palabras y silencios, luces y sombras, la tensión imposible entre la vida y las convicciones juveniles.
Alessandro Baricco, escritor y maestro de escritores, reflexiona sobre el arte de la narración. Baricco reflexiona sobre las narraciones y trata de desentrañar sus misterios. ¿Cuál es su sentido último y su mecánica interna? La narración tiene algo de jeroglífico y algo de mapa. Su alquimia surge en las esquivas y enigmáticas fronteras entre la magia y la ilusión óptica, entre el evento místico y el proceso químico. ¿Se puede enseñar a narrar? ¿Se puede aprender a hacerlo?
Recuperamos el libro que introdujo la obra en prosa de la poeta en España. Marina Tsvietáieva (1892-1941) es una de las más grandes poetas que dio la literatura rusa del siglo pasado. Sin embargo, su obra y su nombre, injustamente ignorados durante mucho tiempo, no fueron ampliamente reconocidos y valorados en diversos países hasta casi medio siglo después de su muerte. El núcleo de El poeta y el tiempo, que en su momento fue el primer volumen en español de la prosa de Marina Tsvietáieva, está constituido por tres ensayos: «Un poeta a propósito de la crítica», «El poeta y el tiempo» y «El arte a la luz de la conciencia». Estos son el producto de la constante reflexión de la autora sobre el arte, de su meditación sobre la conciencia y el tiempo y de su profunda preocupación por el sentido de la tarea del poeta. El volumen se abre con la «Respuesta a un cuestionario», en la que la propia autora se presenta al lector hablando de sí misma, de sus orígenes, de su evolución espiritual. Y se cierra con las reflexiones de Tsvietáieva a propósito de las cartas de Rilke, «sólo un pretexto para desplegar su fuerza creativa, remontar el vuelo y contagiarnos de su poesía», en palabras de Selma Ancira, estudiosa de la literatura rusa, a cuyo cargo ha corrido la edición y traducción de los textos.
Inspirada por la mitología judía, y con toques de Las carreras de Escorpio y Peaky Blinders, Dinastía oscura nos presenta a la hija de un famoso criador de caballos, una hechicera sin licencia y un ambicioso heredero que deberán trabajar juntos para ganar una despiadada carrera de caballos mágicos. La familia Rusel es famosa por todo Enderlain por la cría de caballos encantados, pero su prestigio no les libra de sus cuantiosas deudas. Para salvar el rancho de su familia, Mikira Rusel tan solo tiene una opción: competir en la Illinir, una traicionera carrera de caballos campo a través tan legendaria por la cantidad de muertos que siempre hay entre los competidores como por la tentadora suma de dinero que se da como premio. Para tener alguna oportunidad de ganar, Mikira deberá recurrir a Arielle Kadar, una hechicera sin licencia pero con un gran talento para crear golems que pueden hacerse pasar por animales encantados, y también a Damien Adair, un apuesto joven lord que está inmerso en una fiera batalla por la sucesión. Ambos tienen sus propios motivos ocultos para querer ayudar a Mikira, así como sus propias deudas que saldar. Dinastía oscura marca el inicio de una nueva saga de fantasía llena de intriga, romance y acción explosiva. En un mundo tan peligroso como este, ¿serán los secretos ocultos de Mikira, Ari y Damien los que acaben con sus posibilidades de ganar la Illinir… o serán los puñales del resto de competidores?
Arrah lo ha sacrificado prácticamente todo en su batalla contra el Rey Demonio. Ahora, forzada a desprenderse del don de la magia que había anhelado durante tanto tiempo, deberá desvelar los secretos de su pasado como la orisha Dimma. Además deberá tejer una débil alianza entre Rudjek y el resto de los orishas, con la esperanza de restaurar la paz. Pero la demoníaca hermana de Arrah ha regresado decidida a arrasarlo todo, y no parece que haya nada capaz de detenerla…
Lucas lo tenía todo: fama, dinero y, sobre todo, futuro. Con 17 años recién cumplidos, es el capitán de polo más joven y talentoso de la historia. Es diciembre; se acerca un verano de playa, fiestas y nada de obligaciones; en eso piensa mientras disputa un partido de exhibición. Pero, de pronto, se marea, resbala del caballo y todo a su alrededor parece apagarse. Cuando abre los ojos, está en una clínica, a punto de oír un diagnóstico devastador. Trasladado a un hospital público bastante deprimente, único en el continente donde se trata su enfermedad, Lucas deberá atravesar experiencias que pondrán a prueba su valentía. Tiene un compañero de cuarto que parece un espectro, hay un enfermero que no lo deja dormir, los tratamientos lo agotan, tiene pesadillas y de noche pasan cosas muy extrañas en los pasillos del Hospital Gomero. Misteriosamente, sus recorridos nocturnos y cada persona que se cruce en el camino guiarán a Lucas en un aprendizaje para descubrir la trama secreta de su propia fuerza, el tejido sutil de su ser más auténtico. En 8 hilos. Desandando el camino, Maximiliano Fratino nos invita a mirar más allá de la adversidad y descubrir el poder transformador que todos llevamos dentro.
Un recorrido histórico, sociológico y autobiográfico sobre las relaciones de la interpretación con el arte, la política y la experiencia cotidiana. «El mundo es un escenario», proclama uno de los personajes de Como gustéis de Shakespeare. Richard Sennett explora en este libro el impulso humano hacia la interpretación, hacia el acto performativo. Interpretamos sobre el escenario en los teatros, pero también lo hacen los líderes políticos, y lo hacemos todos en nuestra vida diaria. Combinando el ensayo sociológico y filosófico con una amplia erudición y un muy jugoso anecdotario, además de con múltiples experiencias personales, el autor propone un vasto recorrido por el universo de la interpretación. La evolución de los espacios escénicos a lo largo de la historia; la relación entre el intérprete y el espectador; el escenario, el ágora y la ciudad; la tensión entre la creación artística y las pautas sociales y religiosas; el abuso del histrionismo y la gesticulación por parte de los políticos dados a la demagogia… Todos interpretamos algún papel: el mundo es un escenario. Este ambicioso libro es el primero de una proyectada trilogía dedicada a las formas de expresión humanas: interpretar, narrar e imaginar.
¿Nuestra vida está marcada por el apellido que llevamos? Una novela sobre realidades paralelas. Antonio es un empresario gallego con una ambición desmedida. Cuando por fin asume la dirección de la fábrica de ataúdes fundada por su padre, hasta entonces reacio a ceder el testigo, da un cambio radical al negocio. Quiere situarlo en lo más alto y pone la vista en el sector del lujo. Eso lo lleva de viaje por Houston y Ciudad de México, donde alcanza el éxito con el que ha vivido siempre obsesionado. Pero apenas lo toca, sus sueños se desvanecen de una injusta e inexplicable manera, capaz de hacer perder la cabeza al más juicioso. A su regreso a España va a percibir paulatina, dramática e irremediablemente que todo ha cambiado, y sin solución. Casi nada es como era cuando lo dejó quince días antes: ni la familia, ni la casa, ni los amigos, ni el trabajo, ni la ciudad, ni el mundo, ni siquiera él mismo. Nada tiene sentido, todo escapa a lo posible. ¿Qué ha pasado? ¿Cómo, en qué instante o circunstancia se distorsionó la realidad? Juan Tallón se adentra en una historia que aborda la experiencia de la extrañeza, esa sensación tan repetida a lo largo de la vida, y lo hace a través de un personaje contradictorio, implacable, violento, a ratos tierno, sin demasiados límites morales, que no encaja en el mundo, que no entiende –como en algún momento nos ocurre a todos– muchas de las cosas que suceden a su alrededor, a las que, sin embargo, tendrá que desafiar para salir adelante. Dueño de un pasado tormentoso, enfrentado a un padre que lo aborrece, víctima incluso de un apellido atroz, Antonio es el vivo ejemplo de cómo resistir al vapuleo de las grandes adversidades y satisfacer cualquier ambición, siempre y cuando uno esté dispuesto a hacer todo lo que haga falta.
Los mecanismos de la atracción y el deseo a través de un absorbente juego de espejos. Con el carnet de conducir recién estrenado, Gabriela conduce hasta el pueblo de su abuelo en el Ampurdán, donde pasará el verano haciendo una sustitución en la biblioteca municipal, su primer trabajo. Es el día de San Juan, y en su cabeza reverberan en sentidos opuestos el peso de la resaca y la ligereza de saber que, tarde o temprano, las amigas le perdonarán que ayer desapareciera con el rollo de una de ellas. No fue para tanto, se dice. Una vez instalada, sale corriendo a bañarse en el lago de siempre. Al mismo tiempo, Quim oye como en sordina las indicaciones del propietario de la casa que ha alquilado junto con unos amigos para pasar un par de meses de teletrabajo y descanso. Irritable, se le ha metido, entre oreja y oreja, el eco persistente de una verbena que preferiría olvidar. Como una canción pegadiza. Una vez instalado, sale a quemar los excesos con la dosis de ejercicio de rigor, pero a la bicicleta que ha encontrado en la casa rural se le rompe la cadena y cambia el pedaleo por unas brazadas en un lago cercano. Como un latido en un micrófono explora los mecanismos de la seducción y de la atracción entre contrarios. Con un lenguaje preciso y un estilo depurado, Clara Queraltó ha dado forma a un juego de espejos absorbente y perturbador.
Una inquietante novela sobre la incertidumbre, los recuerdos, los miedos, la soledad, las relaciones familiares y los anhelos de futuro. La narradora de estas páginas vive a cinco mil kilómetros de su país natal, trabaja para una agencia de publicidad, quiere tramitar una beca para irse a escribir a Holanda y mantiene periódicas videoconferencias con su hermana. Esta le manda encomiendas, paquetes que incluyen comida, dibujos de sus sobrinos y de vez en cuando alguna sorpresa, como una vieja fotografía. A menudo la comida llega podrida. Una serie de figuras y acontecimientos irán dejando entrever las fisuras que se abren en la cotidianeidad de la protagonista: la recepción de una enorme caja difícil de abrir, una gata que se pasea por el edificio en el que vive, los vecinos que se ausentan y los que llaman a su puerta, el hijo de una vecina, las idas y venidas de su novio, un vagabundo... Y es que, como ella misma dice: «Con qué rapidez se hace pedazos la cáscara de una rutina. Cualquier rutina, por sólida que sea, es arrasada por lo imprevisto.» Con mano maestra y notable economía de medios, Margarita García Robayo conduce al lector por el laberinto de su protagonista y narradora en esta inquietante novela que habla de incertidumbre, recuerdos, miedos, soledad, relaciones familiares, perspectivas de maternidad y anhelos de futuro. Un libro de contenida intensidad, repleto de atisbos más que de certezas, que confirma a la autora como una de las voces de la actual narrativa latinoamericana.
Los espectadores que en 1983 fueron a ver El sur, el clásico de Víctor Erice, se enfrentaron a dos enigmas sobre el origen. El primero, el del pasado del padre de la narradora, quedó irresuelto cuando el productor cortó el rodaje antes de viajar al sur en busca de respuestas. El segundo alude al origen de la propia película, que parte de un «guión de Víctor Erice basado en un relato de Adelaida García Morales»: un relato escrito en 1981 que por entonces aún permanecía inédito. Su publicación en 1985, acompañado por Bene, supuso un descubrimiento doble: no solo revelaba al fin los misterios del sur (o una de sus versiones posibles), sino también a una escritora magnética, personalísima, que transmutaba sus recuerdos de infancia (he ahí otro enigma sobre el origen) con una alquimia embrujada de secretos y silencios; la relación entre padre e hija de su relato, más convulsa y equívoca que la de la versión truncada de la película que llegó a estrenarse, se funda en una suerte de condena compartida, y se recorta sobre un escenario fantasmagórico, casi gótico. Un paso más allá, Bene es ya abiertamente una historia de fantasmas: su naturaleza, seductora e hipnótica como las apariciones fatales que la pueblan, hechiza al lector, y llevó una vez más a Víctor Erice a proyectar adaptarla.
Hombres y mujeres que conviven porque creen que se aman, cuestiones de logística. Niños con rostros comunes pero espeluznantes. Avestruces de tres metros de altura como mascotas en jardines residenciales. Pasteles de cumpleaños encargados para nadie. Conversaciones con extraños en trenes que no van a ningún lugar. Lo citadino y lo doméstico como un ecosistema que a simple vista parecería inocente, como cualquier criatura que duerme. Los personajes de los cuentos de Raymond Carver son la perfecta definición de lo imprevisible. Caminan despacio, se acomodan los abrigos, saludan a sus vecinos, cargan gasolina o llenan sus neveras, y cuando pueden voltear para verte a los ojos, en un gesto tan anodino como impecable, parecería que, al abrir sus bocas para decir «hola», una fila de colmillos te podría devorar sin piedad y con un tormento infinito. O no.
Al comienzo de Dos damas muy serias, una obra de culto sobre la liberación sexual y espiritual de las mujeres, nos topamos con una niña que invita a otra a jugar a un juego sádico y excitante bautizado como «Yo te perdono por todos tus pecados». Bowles presenta así a quienes luego serán las protagonistas adultas de esta precursora novela: la excéntrica Christina Goering y la insaciable Frieda Copperfield. Ambientada en Nueva York y Panamá, la historia cruzada de estas mujeres nos lleva a preguntarnos por nuestros propios juicios, a menudo hipócritas, sobre la infidelidad, la orientación sexual y los conflictos de clase. Una obra que se adentra en la irracionalidad del pecado visto como una aspiración, una forma de convertir la vida en arte o un delicioso juego de crías. Porque Bowles no solo dice el pecado, sino también las pecadoras. ¿Y acaso no es ese desvelamiento el fin de toda buena literatura?
En el curso de una gira de conferencias por los Estados Unidos, Evelyn Waugh descubrió los peculiares ritos funerarios de las antiguas colonias inglesas de ultramar. El resultado de la contemplación de este submundo delirante, edificado en los márgenes de la sociedad de la opulencia para recibir con babilónica grandiosidad a quienes la abandonan para siempre, fue Los seres queridos, una de las novelas de humor más negro de la literatura inglesa, en la tradición de Swift. Los cadáveres de seres humanos y de amados animales domésticos son tratados de la misma manera, y su último viaje es igualmente fastuoso; en alguna ocasión, como en el caso de la inefable Aimée Thanatogenos, su cadáver es incinerado con el de sus perros mientras Dennis Barlow, el joven poeta inglés, alter ego de Waugh, recita poemas de Poe. Los seres queridos, una novela desopilante, es también una sátira radical de un mundo que utiliza el dinero para evitar enfrentarse a la conciencia de la muerte, y maquilla y disfraza a sus muertos hasta convertirlos en ridículas parodias de los vivos.