Con su pasión y curiosidad habituales, Oliver Sacks se interna en el insondable silencio de los sordos profundos, de aquellos que han nacido sin uno de los sentidos básicos para el conocimiento, para la articulación del lenguaje y, por ende, del pensamiento. Pero este viaje al país del silencio, como todos los que emprende Sacks, será una jornada llena de descubrimientos. Y el lector conocerá así la historia de los sordos, los estragos que han causado los «oralistas», los defensores del lenguaje oral frente al de señas, y sabrá de la existencia de una comunidad que existió durante más de dos siglos en Martha’s Vineyard, Massachusetts, y en la que había una forma de sordera hereditaria y todos aprendían a hablar por señas. Y así, los que podían oír eran «bilingües», y podían pensar y hablar de viva voz y también en el lenguaje de señas, y había un intercambio libre y pleno entre oyentes y sordos. Porque, para el autor, el lenguaje de señas no es una mera traducción de las lenguas habladas, sino un idioma único y alternativo, tan complejo, tan rico y tan efectivo para el pensamiento y la transmisión de la cultura como las diferentes lenguas de los oyentes. Una obra hermosa y conmovedora, un viaje fascinante al corazón de una tierra muy extraña y una provocativa meditación sobre la comunicación, la biología y la cultura.
Una intensa y atrevida historia de amor y atracción sexual. Pídeme lo que quieras o déjame es el tercer volumen de la serie erótica más morbosa y adictiva de Megan Maxwell. Judith y Eric regresan de su viaje de novios tras una boda de ensueño. Él se siente el hombre más feliz del universo y no se imagina su vida sin ella; sin embargo, los celos y el afán de protección de Eric los enfrentan una y otra vez. Por su parte, Judith está encantada con su Iceman particular y siempre intenta verlo todo por el lado positivo, aunque en más de una ocasión se llene el cuello de ronchones... Disfruta de Eric y de sus juegos sexuales, excepto cuando él le susurra que uno de sus mayores deseos es tener un hijo con ella. Una historia de amor, plagada de morbo y erotismo, en la que los protagonistas luchan por preservar su relación, a pesar de que el precio que tendrán que pagar por ello sea demasiado alto.
La novela más erótica, sensual y morbosa de la serie. Pídeme lo que quieras y yo te lo daré es el cuarto volumen de la serie erótica más morbosa y adictiva de Megan Maxwell. A pesar de sus diferentes caracteres, Eric Zimmerman y Judith Flores siguen tan enamorados como el día en que sus miradas se cruzaron por primera vez. Juntos han formado una preciosa familia a la que adoran y por la que son capaces de hacer cualquier cosa. El abogado Björn y la exteniente Mel continúan con su bonita historia de amor junto a la pinsesa Sami. Sin duda, la convivencia les ha beneficiado mucho. Pero hay algo que Björn no consigue de Mel: que se case con él. Las relaciones de las dos parejas van viento en popa. Se quieren, se respetan, nada parece fuera de lugar, hasta que de repente personas y sorpresas del pasado irrumpen en sus vidas y lo ponen todo patas arriba. ¿Serán capaces de superar este giro inesperado? ¿Podrá con todo el amor que se profesan?; o, por el contrario, ¿cambiarán sus sentimientos para siempre?
La muerte planeó siempre sobre lo cabezo de Horacio Quiroga, como occidente violento, como penoso enfermedad, como suicidio ... Por eso estos impresionantes relatos tienen eso conmovedora cargo de autenticidad. En ellos hoy lo verdad humano de quien ha sufrido los experiencias que relato. En esto colección de cuentos, algunos de ellos universalmente célebres como Lo gallino degollado o El almohadón de plumas, lo mós horrendo se transmuto en belleza por lo gracia del extraordinario talento narrativo del escritor. Los argumentos son breves, contundentes y redondos, como corresponde o los piezas maestras del género: lo adicción o lo morfina como frontera insalvable para el amor; el suicidio reflejado en los ojos sombríos de uno enamorado no correspondido; lo joyo solitario que es objeto de deseo convertido en armo del crimen; el fuego de un amor renacido de los cenizos poro arder eternamente sin consuelo; los conversaciones más olió del telón de lo muerte en los infiernos artificiales de lo drogo; lo locura y lo muerte hermanados en lo tragedia de uno truculento degollación; el destino más adverso materializado en un aparentemente inofensivo almohadón de plumas ...
La flor de lis es el último libro de Marosa di Giorgio. Escrito con conciencia del fin, fue publicado poco antes de su muerte y resulta una premonición, una despedida. “Me llevó al mundo de la infancia y su sensualidad; por un momento me hizo cerrar el libro y sentir pudor. En sus imágenes se intuyen otros mundos, que creo que solo ella pudo conocer. Cuando necesito confirmar que todo es como parece, vuelvo a leerla.” Rosario Zubeldía “Su obra suena como un idioma extranjero en español, y nadie sale indemne: o se siente un tedio insaciado, como si contemplara infinitamente un árbol proliferante y absoluto cuyas hojas le parecerán iguales, o se alcanza la fascinación y el fanatismo propios del culto a una santa.” Jorge Monteleone “Marosa logra el milagro extraño de licuar el tiempo sin eliminarlo; su obra, de tamaño aparente fijo, sigue moviéndose.” Elvio Gandolfo “La aparente prosa puede resolverse en líneas de métrica variada, creando un ritmo propio del poema, propio de Marosa. Parece escrito en prosa, pero es poesía.”
Un texto rechazado, rehecho, olvidado en un cajón, tal vez estrenado sin ningún suceso, vuelto a desaparecer y finalmente adquirido y conservado por el Instituto Iberoamericano de Berlín desde el año 2002. Se trata de una obra de teatro inédita de Roberto Arlt (1900-1942), uno de los más grandes escritores argentinos. Tal vez adelantada a su tiempo e ilegible en 1934, hoy adquiere una dimensión inusitada y se convierte en clave del teatro presente y por venir. En un hospicio psiquiátrico una troupe de alienados escenifica una obra de teatro escrita por uno de ellos para poner a prueba el trabajo y el arte como terapéuticos. Pero el límite frágil entre la locura y la cordura, entre la realidad y la ficción, las lacras personales y sociales hacen añicos la ingenua intención inicial. Escrita treinta años antes que la famosa Marat-Sade (1964) de Peter Weiss, el drama de Arlt se le empareja y aun la desborda en muchos aspectos. Sin título en el original, quienes la rescataron, Oscar Brando e Ignacio Gutiérrez, decidieron respetar la forma en que los alemanes la han reconocido: Ursaverio, que, al modo del Urfaust de Goethe, advierte la posterior y exitosa Saverio el cruel (1936). Como lo ilustran los dibujos de Pedro Dalton que la acompañan, con esta obra hasta ahora inédita y prácticamente desconocida, Arlt nos propone una mirada revulsiva, desaforada y genial a la locura individual y social de un mundo siempre sacudido por la interrogación de su sentido.
Momentos estelares de la humanidad nos invita a ser espectadores, de esos instantes dramáticamente cargados, donde, en un breve intervalo de tiempo escogido por el autor, a lo largo de distintos siglos o milenios, asistimos al nacimiento de un nuevo ritmo histórico, un impás en el devenir de la humanidad. En una actualidad marcada por el flujo monótono de los acontecimientos, podemos disfrutar en cada uno de estos “momentos estelares” de la mayor virtud del autor como escritor e historiador: su instinto infalible para conjugar los umbrales psicológico e histórico, localizar ese justo punto de umbral, el instante crítico que termina desanudando las tensiones de una época.Con la clara influencia de los grandes clásicos griegos y latinos, la selección y combinación de materiales, de explicaciones, el trabajo de orfebre de Zweig en esta obra se acompaña de un trabajo narrativo que pretende seducir y elevar al lector hacia una perspectiva donde la trágica dignidad del hecho humano merece todo nuestro respeto y empatía. No tan interesado en registrar «lo que verdaderamente fue «como por lo grande que una vez existió», la prosa de Zweig busca condensar los hechos, subrayar el breve magnetismo de un gesto, el resplandor de una acción y los ensalza con la potencia de un estilo y una sutileza psicológica extraordinarias. Una gran obra en la que Zweig escribe como un educador que entiende que la historia es básicamente un relato, que debe conmover a todo tipo de lector para extraer lo mejor de sus disposiciones. Se ha dicho, y con razón, que Zweig busca casi siempre
Al compás del batir de las olas en la playa, seis voces, en monólogo interior, a veces discrepantes y aislados, otras veces en coloquio casi concordante, formulan seis vidas múltiples y dispares, desde su infancia hasta los últimos años. Diálogos, emociones, pensamientos, sensaciones, todo fluye en un solo tapiz de delicado y minucioso trazo que evoca, como indica el título, el flujo y reflujo constante y eterno, pero siempre mudable, del mar. Novela revolucionaria y de original belleza, desde su publicación en 1932, Las olas ha sido considerada una de las obras capitales del siglo XX, tanto por la original delicadeza de su prosa como por la perfección de su revolucionaria técnica, y, con el paso de los años, su influencia sobre la literatura no ha hecho sino acrecentarse.
"Soy joven , tengo veinte años, pero no conozco de la vida más que la desesperación, el miedo, la muerte y el tránsito de una existencia llena de la más absurda superficialidad a una abismo de dolor. Veo a los pueblos lanzarse unos contra otros y matarse sin rechistar, ignorantes, enloquecidos, dóciles, inocentes. Veo a los más ilustres cerebros del mundo inventar armas y frases para hacer posible todo eso durante más tiempo y con mayor rendimiento." Este clásico de la literatura antimilitarista es un relato inclemente y veraz de la vida cotidiana de un soldado durante la primera guerra mundial.
Bienvenido a mi casa. Entre libremente, váyase sin novedad y deje algo de la alegría que trae consigo. La frase con la que el conde Drácula recibe a Jonathan Harker, el procurador que lo visita en su castillo en los Cárpatos para cerrar la compre de una casa en Londres, resuena como una de las más sugerentes e inquietantes de la historia de la literatura. Es la tarjeta de visita de uno de los personajes que más poderosamente excitan nuestro imaginario colectivo. Escrita en 1897, en los últimos años de la era victoriana, Drácula acertó a plasmar los deseos más inconfesables y los terrores más inconscientes de una sociedad reprimida. Stoker escribió su obra maestra después de varios años de investigación del folclore centroeuropeo y el vampirismo, y lleno su novela de imágenes eróticas y simbólicas, tan perturbadoras como seductoras.
Este libro, que sale de los archivos de John Martin, su editor y amigo, es un diario de los últimos meses de vida de Bukowski, cuajado de reflexiones hechas desde la cima de su experiencia. Ahora vive en una casa cómoda, con piscina y jacuzzi y un buen coche en el garaje, pero la desesperación es la misma. Él conocía el único secreto que merece ser conocido: que lo único que importa es que nada tiene importancia. Puede que eso ?paradójicamente o no? contribuyera a convertirlo en uno de los escritores norteamericanos más leídos y en uno de los maestros literarios indiscutibles del siglo XX. Los textos van acompañados por ilustraciones de Robert Crumb. «Una especie de testamento, de paso a limpio de su experiencia» (Félix Romeo, ABC). «Viperina lucidez» (El Periódico).
Phileas Fogg, un gentleman británico adinerado y pedante, escrupulosamente puntual y tan osado como flemático, decide un buen día abandonar su ordenadísima vida para lanzarse a una de las mayores aventuras imaginables. ¿El motivo? Cumplir con una apuesta con sus colegas del Reform Club sobre la posibilidad de dar la vuelta al mundo en ochenta días. Fogg arriesga la mitad de su fortuna y se pone en ruta acompañado de su recién contratado mayordomo francés, el joven Picaporte, y vigilado por el detective Fix, quien, ignorando la verdadera identidad del viajero, lo persigue creyendo que es un ladrón de bancos que se da a la fuga. A lo largo del trayecto los planes se torcerán por diversas circunstancias, entre ellas la entrada en escena del amor – algo inesperado para el racional y remilgado Fogg -, de la mano de la bella Aouida.
¿Quién es Gatsby, el personaje que da nombre a uno de los mitos creados por la novela del siglo XX? Jay Gatsby es un misterio, el hombre que se inventó a sí mismo y ha montado una inmensa fiesta para reconquistar a la deslumbrante Daisy Buchanan, que una vez lo quiso. Nadie sabe de dónde ha salido. Estamos en la primera hora de la Era del Jazz, en los felices y cinematográficos años veinte, en Nueva York, tiempo de diversión y emoción, orquestas y tiroteos. Gatsby vive en una fabulosa casa de Long lsland, y a sus bailes acude «el mundo entero y su amante», cientos de criaturas a quienes no hace falta invitar. La atracción más enigmática del espectáculo es el dueño de la casa, un millonario que quizá sea un asesino o un espía, héroe de guerra al servicio de su país, un muchacho sin nada que se convirtió en rico. Jay Gatsby es un héroe trágico que se va destruyendo conforme se acerca a su sueño: la reconquista de una mujer a la que dejó para irse a la guerra en Europa. Quiere recuperar el pasado, el momento en que conquistó a Daisy Buchanan. Su antítesis es Tom Buchanan, marido de Daisy, que posee una identidad de hierro y tiene una gran capacidad para imponerse. Y alrededor de los Buchanan se fraguará un desgraciado pentágono amoroso, quebrado y desigual, como la sociedad de la época, tan igualitaria en sus espectáculos y diversiones democráticas.
Sobreviviste a los efectos de LA PARTE QUE FALTA, lo has releído. Ahora, desde otro ángulo, en LA PARTE QUE FALTA ENCUENTRA A LA O GRANDE, la parte que falta deja de ser solo una parte y se convierte en el verdadero protagonista. Un giro redondo. La Parte que Falta encuentra a la O Grande vuelve a arrojar un poco de luz en ese devenir que es la vida. Da igual si tienes 8 u 80 años. Unos pocos trazos minimalistas mueven montañas.
La guerra de los mundos es una novela de ciencia ficción publicada por primera vez en 1898. La historia es relatada por un narrador sin nombre en 1904, tras seis años de la invasión marciana. Cautivado por los trabajos de Darwin, Wells se basa en la premisa evolucionista de la lucha incesante entre los seres por la supervivencia, relatada a escala interplanetaria. Los marcianos se interesan en la conquista de la Tierra por el hambre y la necesidad, no tanto por un impulso guerrero.
¿ Cuál es el precio de la juventud eterna ? El joven Dorian Gray , cautivado por la visión hedonista de la vida de su mentor Lord Henry , para quien lo único que merece la pena es la belleza y la satisfacción de los sentidos .
Asistimos en esta novela al proceso de seducción de Cordelia, una joven pura e inocente, por parte de Juan, seductor experto en las artes del engaño y la manipulación. Nada más, y nada menos, es esta pequeña joya a caballo entre la novela y la filosofía, esencial para comprender el pensamiento de Kierkegaard. Al ahondar en la psicología del seductor, el filósofo danés desentraña el alma de lo que cuatro décadas más tarde Nietzsche llamaría «el último hombre», es decir, aquel ser despreciable que en la vida solo persigue ser feliz. En ’Diario de un seductor’, Kierkegaard nos muestra, a través de cartas, entradas de diario y reflexiones personales, la complejidad del deseo humano y la lucha interna entre el placer y la moralidad.
Cuando Émile Maugin, un célebre actor veterano, descubre que un problema cardíaco amenaza seriamente su salud, decide reflexionar sobre su vida. Soberbio, brusco y cínico, aunque en el fondo generoso, reina como un tirano sobre el pequeño grupo de devotos súbditos que lo rodean, incluida Alice, su jovencísima segunda esposa. El miedo a la muerte, sin embargo, se cierne irremediablemente sobre él y lo lleva a soñar con hacer realidad una antigua aspiración de su primera mujer: vivir en una casa con postigos verdes, símbolo del éxito material pero también de la apacible seguridad que siempre lo ha eludido. ¿Será capaz de reconocer la felicidad a su alcance antes de que sea demasiado tarde?
En este libro encontrarás escritos que Mario Benedetti compuso para ser cantados así como muchos poemas ya existentes que él mismo adaptó para la canción, género por el que siempre se sintió atraído. Dentro de su habitual tesitura, el autor transita de lo cotidiano a lo épico, de la reflexión afectiva al compromiso político, sin perder en ningún momento ese estilo directo y entrañable que han colaborado a difundir, por medio de la música, artistas como Joan Manuel Serrat, Nacha Guevarra, Daniel Viglietti, Amparo Ochoa, entre muchos otros.
Esmeralda y Quasimodo: su historia de amor y de muerte, tal vez la mejor recreación del mito de la bella y la bestia, es una de las cumbres de la novela romántica universal. La seductora gitana que se gana la vida tocando la pandereta y bailando en las calles de París, en compañía de su cabra Djali, despierta dos pasiones irreprimibles: la loca atracción sexual del archidiácono de la catedral y el amor más absoluto y puro de su protegido, el forzudo jorobado campanero de la catedral. Pero la fascinante Esmeralda cae a su vez rendida de amor por Febo, el bello y egocéntrico capitán de los arqueros del rey… Esta trama de afectos entrelazados y enfrentados estará condenada a la tragedia y exigirá las mayores pruebas de amor y heroísmo. Con todo, por encima de estos personajes memorables, sobresale otro indiscutible: la propia Catedral de Nuestra Señora de París. Tal era el deseo de Víctor Hugo, quien comenzó a escribir su novela con el fin expreso de que sus contemporáneos fueran más conscientes del valor de la arquitectura gótica, por entonces descuidada y a menudo destruida para ser reemplazada por nuevos edificios. La obra es por ello, asimismo, un magnífico homenaje al arte prodigioso que alumbró la catedral.