Se entra en La ciudad como en un sueño, con la inquietud y la expectativa, y también el desasosiego propio de no poder decidir qué va a pasar. Se entra en un trance atrapante, aunque libre de casi toda lógica. Esta primera novela de Mario Levrero, profundamente kafkiana, es un laberinto alegórico, una exploración literaria en la que Montevideo es un horizonte de luz al que aspirar en la confusión de un viaje absurdo, el viaje del deber ser de la vida adulta.
Con esta leyenda novelada, Delgado Aparaín demuestra que la literatura es capaz de alumbrar la magia, la ética y los valores escondidos en el mar o en el barro. En la Italia del siglo XVI, en el puerto siciliano de Cefalú, Andrea Chiaramonte, una condesa adolescente, es secuestrada junto a su abuela por el pirata francés Etienne Moreau, traficante de esclavos. Tras una dramática travesía oceánica se establece con las cautivas en las costas uruguayas de Rocha, y apoyado por los indios guenoas, inicia un peligroso tráfico con el imperio de Portugal, hasta que Bruno Mauricio de Zabala, gobernador de la recién nacida Montevideo, pone fin a sus andanzas. La abuela Justiniana —heredera de los dones de Epiménides, filósofo cretense, célebre por haber dormido en una cueva una siesta de 57 años, protagoniza dramáticas peripecias. Églogas mágicas, viajes en el espacio y en el tiempo, monstruos marinos, profecías, tempestades y la furia endemoniada del mar configuran este vertiginoso universo fantástico.
Verónica tarda, Verónica se demora inexplicablemente y el libro sigue hasta que ella regrese o hasta que Julián esté seguro de que ya no volverá. De eso va La vida privada de los árboles: de la noche larga y tal vez definitiva que Julián pasa esperando que su mujer regrese, que el libro termine. Hacia el final de ésta, la segunda novela del chileno Alejandro Zambra, Julián desea ser una voz en off, un coleccionista de historias ajenas; quiere escribir y no ser escrito, pero esperar es dejarse escribir: esperar es seguir una constante deriva de imágenes. Entonces la historia comienza mucho antes de esa noche última, tal vez una tarde de 1984, con la escena de un niño mirando televisión. Y termina con las inevitables conjeturas sobre la vida de Daniela, la hija de Verónica, a los veinte, a los veinticinco, a los treinta años, cuando ha pasado mucho tiempo desde que su padrastro le contaba historias sobre los árboles. ¿Por qué leer y escribir libros en un mundo a punto de quebrarse? Esta pregunta ronda cada página de La vida privada de los árboles, una novela que confirma a Alejandro Zambra como uno de los escritores más interesantes de las nuevas generaciones, después del asombro de Bonsái, su primera novela, que provocó numerosos comentarios en la prensa chilena: «Es literatura de la mejor clase, una obra de extraña madurez que hace de la brevedad una de sus mayores virtudes, por lo mucho que se puede decir y sobre todo sugerir en tan pocas páginas» (Rodrigo Pinto, El Mercurio); «No es novela, ni nouvelle, ni cuento. Es una deformación de todos esos formatos, tal como los bonsáis son árboles mutilados y distorsionados que buscan convertir lo convencional en algo único» (Matías Rivas, The Clinic); «Zambra ha tenido la valentía de enfrentarse con la estética de la clase media, de hablar de esos que ni siquiera callan, que esperan y pasan» (Rafael Gumucio); «Breve como un suspiro y contundente como un mazazo» (Juan Manuel Vial, Capital); «Un libro oscuro que sabe iluminar» (Hugo Forno, Rolling Stone, Chile).
Un hijo le escribe una larga carta a su madre, que no sabe leer. La carta es en realidad un examen de conciencia, un repaso a los elementos clave que han ido conformando su identidad: como hijo de una familia de vietnamitas que huyeron de su país rumbo a Estados Unidos y como joven que descubre y asume su homosexualidad. El entorno familiar del chico se compone de la abuela ahora anciana y moribunda, que tuvo que marcharse de Vietnam con sus hijas después de pasar por experiencias muy duras para sobrevivir acabada la guerra: se había casado con un militar estadounidense y años después del triunfo del Vietcong la familia fue evacuada a Filipinas, donde pasó un tiempo en un campo de refugiados, y desde allí emigró a América. Hay también un padre maltratador y ausente, que fue arrestado por agredir a su esposa. Y está la madre maltratada, que trabaja en un salón de manicura y mantiene una compleja relación con su hijo. Y, por último, el joven protagonista de esta historia, que creció en Hartford, Connecticut, sufrió acoso escolar por su doble marginalidad como inmigrante y como homosexual y descubrió siendo un adolescente el amor y la sexualidad con Trevor... Un libro bellísimo y veraz, inspirado en las vivencias íntimas del autor, que combina momentos de extrema crudeza con otros de una belleza sutil y elusiva. Ocean Vuong nos deslumbra con esta primera novela en la que la literatura se convierte en una precisa y potente herramienta de evocación, descubrimiento y exploración para narrar el paso de la adolescencia a la madurez.
Confesiones del estafador Félix Krull, probablemente la novela más juvenil jamás escrita por un anciano, es el más perfecto ejemplo de la ironía que caracteriza buena parte de la obra de Thomas Mann, quien se sitúa aquí en la estela de Cervantes y Stendhal para ofrecernos la que sin duda es la novela picaresca más importante del siglo XX. Parodiando las novelas de aprendizaje, tan arraigadas en la tradición literaria alemana, estas “confesiones” nos conducen por todas las etapas de una vida cuyo propósito explícito es convertirse en una obra de arte. A tenor de esta concepción estética de la vida, las trampas, los robos y las imposturas acaban no sólo por justificarse, sino incluso por constituir un estilo de vida de moralidad irreprochable. Thomas Mann, el autor de obras tan profundas y reflexivas como La montaña mágica, Muerte en Venecia, Doktor Faustus o Los Buddenbrook, legó a la posteridad una última novela desconcertante, irónica, burlona y probablemente una de las más sagaces y divertidas de todos los tiempos, sin por ello rebajar un ápice su exigencia literaria.
Las narraciones incluidas en este libro singular y fascinante tienen un hilo conductor que las entrelaza: la ciencia, con sus búsquedas, tentativas, experimentos e hipótesis, y los cambios que –para bien y para mal– introduce en el mundo y en nuestra visión de él. Por estas páginas desfilan descubrimientos reales que forman una larga cadena perturbadora: el primer pigmento sintético moderno, el azul de Prusia, creado en el siglo XVIII gracias a un alquimista que buscaba el Elixir de la Vida mediante crueles experimentos con animales vivos, se convierte en el origen del cianuro de hidrógeno, gas mortal que el químico judío alemán Fritz Haber, padre de la guerra química, empleó para elaborar el pesticida Zyklon, sin saber que los nazis acabarían utilizándolo en los campos de exterminio para asesinar a miembros de su propia familia. También asistimos a las exploraciones matemáticas de Alexander Grothendieck, que le llevaron al delirio místico, el aislamiento social y la locura; a la carta enviada a Einstein por un amigo moribundo desde las trincheras de la Primera Guerra Mundial, con la solución de las ecuaciones de la relatividad y el primer augurio de los agujeros negros; y a la lucha entre los dos fundadores de la mecánica cuántica –Erwin Schrödinger y Werner Heisenberg– que generó el principio de incertidumbre y la famosa respuesta que Einstein le gritó a Niels Bohr: «¡Dios no juega a los dados con el universo!» La literatura explora la ciencia, la ciencia se convierte en literatura. Benjamín Labatut ha escrito un libro inclasificable y poderosamente seductor, que habla de descubrimientos fruto del azar, teorías que bordean la locura, búsquedas alquímicas del conocimiento y la exploración de los límites de lo desconocido. «Labatut penetra el corazón de una realidad que pocos han visto antes que él, y que nadie ha descrito de esta manera. Un libro de terrorífica belleza» (Wolfram Eilenberger, autor de Tiempo de magos). «El prodigio de los escritos de Benjamín Labatut radica en su capacidad de acceder a dominios de enorme complejidad sin renunciar al rigor, al mismo tiempo en que convierte a estos científicos en personajes de carne y hueso, figuras literarias puras que probablemente sean más verdaderas cuanto más parecen inventadas» (José Mário Silva, Expresso, Portugal).
¡Descripciones detalladas de los personajes y la trama, acompañadas de un montón de información totalmente nueva! Una extensa entrevista a Tatsuya Endo, bocetos inéditos, colaboraciones de numerosos artistas y personalidades de vanguardia, charlas con invitados de lujo... ¡¡Todo esto y mucho más en este monumental primer databook de "SPY × FAMILY"!!
Sola en su vieja casa de la costa noruega, Signe mira por la ventana y se ve a sí misma veinte años atrás, sentada ante la misma ventana, mientras espera el regreso de su marido, Asle, durante una terrible tarde de finales de noviembre en la que él se subió a su bote de remos para no regresar. En una suerte de caleidoscopio, las imágenes de aquel trágico día se superponen a visiones del pasado y su vida en común, pero también con recuerdos que abarcan cinco generaciones de un clan familiar y su lucha constante contra la inclemente naturaleza que les rodea, hasta llegar a Ales, la tatarabuela de Asle. En la prosa vívida y alucinatoria de Jon Fosse, todos esos momentos habitan el mismo espacio, y los fantasmas del pasado colisionan con los vivos. Ales junto a la hoguera es una visionaria obra maestra, una inquietante exploración del amor y de la pérdida que se encuentra entre las más bellas meditaciones sobre el matrimonio y el destino humano.
Feyre, Rhys y su círculo más íntimo de amigos están muy ocupados reconstruyendo la Corte Noche y el vasto mundo que la rodea. Pero el Solsticio de invierno finalmente se acerca, y con él, cierto alivio ganado con mucho esfuerzo. No obstante, esta atmósfera festiva no conseguirá detener las sombras del pasado que acechan sin tregua. Mientras Feyre transita su primer Solsticio de invierno como alta fae, descubre que sus seres queridos tienen más heridas de las que había imaginado: cicatrices que impactarán de manera irrefrenable en el futuro de su corte. Conectando los sucesos de Una corte de alas y ruina con los próximos libros de esta saga, Una corte de hielo y estrellas explora las consecuencias de una guerra devastadora y el más intenso amor entre amigos.
Nadie sobrevivió ileso a la última batalla. Flint está enfadado con el mundo, Jaxon se está convirtiendo en algo que no reconozco, y Hudson ha levantado un muro que no estoy segura de poder romper. Ahora se acerca una guerra y no estamos listos. Necesitaríamos un ejército para tener alguna esperanza de ganar. Pero antes de eso necesito encontrar respuestas a las incógnitas sobre mis antepasados. Respuestas que podrían revelar quién es el verdadero monstruo entre nosotros… en un mundo lleno de vampiros sedientos de sangre, gárgolas inmortales y una antigua batalla entre dos dioses. No hay garantía de que nadie se quede en pie cuando el polvo se asiente, pero si queremos salvar este mundo, no tengo otra opción. Tendré que abrazar cada parte de mí ... incluso las partes que más temo.
Los mecanismos de la atracción y el deseo a través de un absorbente juego de espejos. Con el carnet de conducir recién estrenado, Gabriela conduce hasta el pueblo de su abuelo en el Ampurdán, donde pasará el verano haciendo una sustitución en la biblioteca municipal, su primer trabajo. Es el día de San Juan, y en su cabeza reverberan en sentidos opuestos el peso de la resaca y la ligereza de saber que, tarde o temprano, las amigas le perdonarán que ayer desapareciera con el rollo de una de ellas. No fue para tanto, se dice. Una vez instalada, sale corriendo a bañarse en el lago de siempre. Al mismo tiempo, Quim oye como en sordina las indicaciones del propietario de la casa que ha alquilado junto con unos amigos para pasar un par de meses de teletrabajo y descanso. Irritable, se le ha metido, entre oreja y oreja, el eco persistente de una verbena que preferiría olvidar. Como una canción pegadiza. Una vez instalado, sale a quemar los excesos con la dosis de ejercicio de rigor, pero a la bicicleta que ha encontrado en la casa rural se le rompe la cadena y cambia el pedaleo por unas brazadas en un lago cercano. Como un latido en un micrófono explora los mecanismos de la seducción y de la atracción entre contrarios. Con un lenguaje preciso y un estilo depurado, Clara Queraltó ha dado forma a un juego de espejos absorbente y perturbador.
¿Nuestra vida está marcada por el apellido que llevamos? Una novela sobre realidades paralelas. Antonio es un empresario gallego con una ambición desmedida. Cuando por fin asume la dirección de la fábrica de ataúdes fundada por su padre, hasta entonces reacio a ceder el testigo, da un cambio radical al negocio. Quiere situarlo en lo más alto y pone la vista en el sector del lujo. Eso lo lleva de viaje por Houston y Ciudad de México, donde alcanza el éxito con el que ha vivido siempre obsesionado. Pero apenas lo toca, sus sueños se desvanecen de una injusta e inexplicable manera, capaz de hacer perder la cabeza al más juicioso. A su regreso a España va a percibir paulatina, dramática e irremediablemente que todo ha cambiado, y sin solución. Casi nada es como era cuando lo dejó quince días antes: ni la familia, ni la casa, ni los amigos, ni el trabajo, ni la ciudad, ni el mundo, ni siquiera él mismo. Nada tiene sentido, todo escapa a lo posible. ¿Qué ha pasado? ¿Cómo, en qué instante o circunstancia se distorsionó la realidad? Juan Tallón se adentra en una historia que aborda la experiencia de la extrañeza, esa sensación tan repetida a lo largo de la vida, y lo hace a través de un personaje contradictorio, implacable, violento, a ratos tierno, sin demasiados límites morales, que no encaja en el mundo, que no entiende –como en algún momento nos ocurre a todos– muchas de las cosas que suceden a su alrededor, a las que, sin embargo, tendrá que desafiar para salir adelante. Dueño de un pasado tormentoso, enfrentado a un padre que lo aborrece, víctima incluso de un apellido atroz, Antonio es el vivo ejemplo de cómo resistir al vapuleo de las grandes adversidades y satisfacer cualquier ambición, siempre y cuando uno esté dispuesto a hacer todo lo que haga falta.
Diez años después de Trainspotting, Sick Boy está en franca decadencia. Acaba de dejar su piso en un barrio pijo de Londres y se ha mudado a un agujero miserable, y tras una noche de drogas y sexo indiscriminados, decide aceptar la oferta de su tía Paula: lo dejará a cargo de su pub en Leith y se marchará con su amante español a Alicante. Pero en el Port Sunshine el negocio no está solamente en las bebidas: Sick Boy descubre que un grupo liderado por «Juice» Terry Lawson, su antiguo conocido, se reúne a follar y a filmar sus orgías en uno de los salones privados. Y que en Edimburgo hay un floreciente negocio de vídeos porno realizados en las trastiendas de los pubs, con los clientes como estrellas. Y Sick Boy, que siempre está maquinando negocios, se pondrá, con la ayuda de la guapa Nikki Fuller-Smith, estudiante de cine de día y trabajadora del sexo por las noches, a hacer una película porno de altura, con calidad suficiente como para ser vendida internacionalmente y circular por Internet. Y también incluirá en el equipo a su viejo amigo Renton, el que diez años antes los traicionó y huyó a Ámsterdam con el dinero del alijo de heroína. Pero cuando Sick Boy maquina algo, la cosa tiene más complicaciones y trampas que la tela de una araña, y entre los hilos también se mueven Spud, el único que había recibido a escondidas su parte del dinero de la droga, y Begbie, el psicópata del grupo, que después de pasar unos años en la cárcel volverá a la acción aún más paranoico y furioso que antes.
El presente libro contiene diez relatos con historias entrelazadas, a veces porque los protagonistas comparten el mismo nombre, otras, por su carácter sutilmente sobrenatural, y casi siempre porque tienen el amor —y el dolor que nace de él— como tema central. Inédito hasta ahora en castellano, Seix Barral lo presenta en esta oportunidad en traducción directa del japonés. Cada uno de estos relatos fue primero publicado en revistas literarias entre 1951 y 1956, años en los que la pobreza y la desolación de un Japón en ruinas traumatizaron a una generación abatida por la derrota en la Segunda Guerra Mundial. Este es el contexto histórico en el que el autor desarrolla estas historias. En ellas, como en muchas de sus obras posteriores, la guerra y la rendición de Japón marcan un antes y un después en la vida de los personajes y es un hecho histórico que está omnipresente como paisaje de fondo.
Ocho años después de su última novela, Baricco regresa con un western excepcional y trascendente. El sheriff Abel Crow tiene 27 años y ya es un personaje de leyenda. Sus dotes innatas como tirador —su disparo preferido es «el Místico», uno doble, cruzado y simultáneo, con ambas manos, sobre blancos distintos—, no podrán evitar, sin embargo, que en un momento crítico se replantee el sentido de la existencia. Las relaciones, entre otros, con su novia, que entra y sale libremente de su vida, pero que lo conoce incluso mejor que él mismo; con sus hermanos (un predicador, un rico minero, un cartero demente y una visionaria, empeñada en reunirlos a todos para rescatar del patíbulo a su madre, que los abandonó cuando eran niños); con las curanderas y una bruja indias, portadoras de la sabiduría ancestral de los nativos; y con su Maestro, quien siendo adolescente logró aniquilar a casi toda la tripulación de un barco pirata, constituyen parte de un viaje espiritual que culmina con la percepción de que no existe (o no funciona como pensamos) la relación causa-efecto, de que no hay un antes y un después claramente definibles. Buena prueba de ello es también la estructura no lineal del relato, que avanza, retrocede y se repite, y donde cada uno de los veintisiete capítulos (o cantos) constituye una pieza de un puzle que al final nos devolverá la imagen caleidoscópica de Abel Crow durante su aprendizaje. Baricco nos presenta así un western que pone en cuestión una de las piedras angulares del género, la noción de frontera, desplazándola aquí del exterior al interior: es límite y confín entre lo visible y lo invisible, entre lo físico y lo metafísico, entre la vida y la muerte. Si los espacios son los propios del género, como en una película de Sergio Leone (las praderas interminables, el pueblo, con su banco y su saloon, las aldeas indias, el río de aguas bravas, el desierto abrasador…), no dejan de ser también reverberaciones de una unidad profunda del universo, del mismo modo que todos y cada uno de nosotros somos parte de un único aliento.
Una novela desgarradora sobre un niño que se evade bebiendo y unos adultos que tratan de encontrar un sentido a sus vidas. En el centro de esta novela hay un niño de doce años: Théo, hijo de padres separados. El progenitor, sumido en una depresión, apenas sale de su caótico y degradado apartamento, y la madre vive consumida por un odio sin fisuras hacia su ex, que la abandonó por otra mujer. En medio de esa guerra, Théo encontrará en el alcohol una vía de escape. A su alrededor se mueven otros tres personajes: Hélène, la profesora que cree detectar que el niño sufre maltrato a partir del infierno que vivió en su propia infancia; Mathis, el amigo de Théo, con el que se inicia en la bebida, y Cécile, la madre de Mathis, cuyo tranquilo mundo se tambalea después de descubrir algo inquietante en el ordenador de su marido... Todos estos personajes son seres heridos. Marcados por demonios íntimos. Por la soledad, las mentiras, los secretos y los autoengaños. Seres que caminan hacia la autodestrucción, y a los que acaso puedan salvar –o tal vez condenar definitivamente– las lealtades que los conectan, esos «lazos invisibles que nos vinculan a los demás (...) las leyes de la infancia que dormitan en el interior de nuestros cuerpos, los valores en cuyo nombre actuamos con rectitud, los fundamentos que nos permiten resistir, los principios ilegibles que nos corroen y nos aprisionan. Nuestras alas y nuestros yugos. Son los trampolines sobre los que se despliegan nuestras fuerzas y las zanjas en las que enterramos nuestros sueños».
En Crosby, un pequeño pueblo en la costa de Maine, no suceden muchas cosas. Y sin embargo, las historias sobre la vida de las personas que viven allí contienen un mundo entero. Está Olive Kitteridge, una maestra jubilada, irascible, indecorosa, de honestidad inquebrantable. Tiene setenta años y aunque es más dura que una roca, sintoniza con los matices del alma humana. Está Jack Kennison, antiguo profesor de Harvard, que busca desesperadamente la cercanía de esa extraña mujer, Olive, siempre tan Olive. Su relación tiene la fuerza de quienes se aferran a la vida. Una novela conmovedora que habla del amor y la pérdida, de la madurez y la soledad, y de esos inesperados instantes de felicidad.
Una magistral novela sobre aquello que nos asombra y fascina de la vida Tyler Caskey es como un soplo de aire fresco para la comunidad de West Annett: es joven, carismático, sus sermones son brillantes y de gran sensibilidad. Sin embargo, en cualquier momento las cosas pueden cambiar, y lo que antes era atractivo puede dar lugar a calumnias y murmuraciones. La repentina muerte de la joven señora Caskey deja abrumado a su marido y a sus hijas. Tyler ya no encuentra las palabras adecuadas en la iglesia, ni compasión alguna para aquellos a los que antes inspiraba. Quédate conmigo nos muestra los distintos matices de las relaciones afectivas, donde cada pérdida cambia una vida, y donde de los lugares más oscuros aflora siempre la esperanza.
Los relatos que conforman esta antología son una muestra de las mejores cualidades narrativas de Stefan Zweig. La pretensión de Zweig, producto emblemático de la cultura de Viena de principios de siglo y muy influido por las teorías psicoanalíticas, es iluminar «los sótanos, las cavidades de las raíces y las cloacas del corazón» donde «pululan brillando fosforescentes las verdaderas y peligrosas fieras de la pasión». El erotismo juvenil, las relaciones de pareja, el nuevo papel emergente de la mujer son algunos de los ejes de estos relatos. En consonancia con sus palabras de que «ningún sufrimiento es tan sagrado como el que no se expresa por pudor», Stefan Zweig da en Confusión de los sentimientos un tratamiento realmente avanzado a un tema maldito como el de la homosexualidad; no sólo expone con notable sinceridad y humanidad la relación homoerótica entre un profesor y su alumno, sino que también esboza en el personaje de la mujer de este profesor un retrato moderno de mujer independiente e inteligente. Este volumen recoge también otra vertiente de Zweig, la que se deriva de la Primera Guerra Mundial y sus consecuencias, que marcaron profundamente al autor e hicieron que se abriera a nuevos temas y nuevos personajes; gentes sencillas y vapuleadas por la guerra y la inflación de los años veinte, como el entrañable personaje central de Mendel, el de los libros, o el no menos amable coleccionista imaginario y quijotesco de La colección invisible.
Novela del autor británico Charles Dickens (1812-1870), “Historia de dos ciudades” fue publicada en 1859. El libro narra los albores de la Revolución Francesa en el siglo XVIII, alternando la acción entre Londres y París, como una forma de contrastar la agitación social producida por el conflicto inminente y como un recordatorio a la aristocracia Británica de lo que podría pasar en Inglaterra si las cosas se salían de control. La historia se destaca por ser uno de los mejores y más famosos trabajos de Dickens, y como la mayoría de su obra, la novela trascendió su forma literaria y ha sido adaptada a muchas formas de arte diferentes.