No hay nada más eterno que un encuentro fugaz. Una noche en París. Dos caminos entrelazándose. No hay nada más eterno que un encuentro fugaz. Cuando Rhys y Ginger se conocen en las calles de la ciudad de la luz, no imaginan que sus vidas se unirán para siempre, a pesar de la distancia y de que no puedan ser más diferentes. Ella vive en Londres y a veces se siente tan perdida que se ha olvidado hasta de sus propios sueños. Él es incapaz de quedarse quieto en ningún lugar y cree saber quién es. Y cada noche su amistad crece entre emails llenos de confidencias, dudas e inquietudes. Pero ¿qué ocurre cuando el paso del tiempo pone a prueba su relación? ¿Es posible colgarse de la luna junto a otra persona sin poner en riesgo el corazón? Una historia sobre el amor, el destino y la búsqueda de uno mismo. Porque a veces, solo hace falta mirar la luna para sentirte cerca de otra persona.
La puerta de entrada a la Tierra Media. «Hay en ti muchas virtudes que tú mismo ignoras, hijo del bondadoso Oeste. Algo de coraje y algo de sabiduría, por partes iguales. Si muchos de nosotros dieran más valor a la comida, la alegría y las canciones que al oro atesorado, éste sería un mundo más feliz.»
Sentaro, un joven solitario, pasa los días trabajando en una pequeña tienda de pasteles dorayakis con un árbol de cerezo en frente. Una tarde conoce a Tokue, una anciana un poco excéntrica que prepara una pasta de porotos azuki excepcional. Ella comienza a enseñarle la manera precisa de preparar esa pasta y, de a poco, el vínculo entre ellos se convierte en una inesperada y entrañable amistad. El paso del tiempo acompasado con los cambios en la naturaleza, la belleza de lo pequeño, las marcas que dejan las heridas del pasado, la forma en que las personas lidian con la injusticia y el mal, la posibilidad de encontrar algún consuelo en realizar tareas cotidianas con absoluta dedicación: la prosa de Sukegawa aborda todo esto con sutileza en una historia sencilla y profunda. Dorayaki, traducida por primera vez al español, ha conmovido a miles de personas de todo el mundo.
En esta obra, la prosa poética de Mauricio Rosencof alcanza una hondura inusual. A través de un diálogo imposible con su hermano mayor, fallecido en la niñez, el autor ilumina las sombras de su cautiverio durante la dictadura uruguaya. Leonel -conservado en la memoria como un niño suspendido en el tiempo- se vuelve presencia que acompaña y confronta al "Ruso" en los días más oscuros del calabozo. En ese recorrido aparecen también las figuras de su madre, quebrada tras la pérdida de su hijo; su padre, sobreviviente del Holocausto en Polonia y testigo de un nuevo horror en el sur de América; y hasta un Dios que pasa a visitarlo con frecuencia. Mi hermano Leonel es un texto atravesado por la ternura, la compasión, el humor y la poesía, donde Rosencof ofrece una nueva página íntima y existencial de su vida. "Pero hay algo fantástico: todo esto ocurre acá, en un trozo de territorio del universo de dos por uno, donde no termino de saber qué soy, porque no hago nada… No espero a nadie. Solo venís vos, cuando se te canta. Pero tal vez no estés viniendo a mi mundo. Lo más sensato es pensar que soy yo quien está avanzando hacia el tuyo".
Los pintores de la Academia de los Portales son los únicos que saben cómo dibujar los extraordinarios portales de viaje que constituyen la red de comunicación y transporte más importante de Darusia. Sus rígidas normas y su exhaustiva formación garantizan una impecable profesionalidad y perfección técnica en todos sus trabajos. Cuando Tabit, estudiante de último año en la Academia, recibe el encargo de pintar un portal para un humilde campesino, no imagina que está a punto de verse involucrado en una trama de intrigas y secretos que podría sacudir los mismos cimientos de la institución.
Caroline, una joven prostituta independiente y desenfadada, conoce en 1958 al genial Alberto Giacometti, que queda intrigado y arrebatado por la extraña joven que pronto es la única mujer a la que quiere contemplar. La muchacha de veinte años terminará convirtiéndose en su diosa, su «desmesura» y su última modelo; ni siquiera Marlene Dietrich logrará desplazarla del taller ni del corazón del artista. Unas páginas fascinantes en las que Maubert da voz a la mujer que amó al gran escultor del siglo XX, su locura, su «Grisaille».
Ruedas dentadas y La vida de un estúpido son dos obras cumbre de Ryūnosuke Akutagawa, el padre del cuento japonés y uno de los autores más influyentes del siglo XX. Ambos relatos tienen un carácter autobiográfico y fueron escritos en 1927, año en que el autor se quitó la vida. La ansiedad, las alucinaciones y el fantasma de la locura, que había perseguido a Akutagawa desde su infancia, son los ejes de estos textos, híbridos entre el cuento y la prosa poética.
El hombre que camina es posiblemente la escultura más célebre del siglo xx, un emblema universal del ser humano en el que Giacometti trabajó incesantemente durante sus últimos años. Franck Maubert rastrea las circunstancias en las que la escultura fue concebida y nos descubre que, más allá del significado que cobró tras la devastación de la Segunda Guerra Mundial, la obra ha trascendido su época y dialoga tanto con las manifestaciones más primigenias de la civilización humana como con los hombres y las mujeres de hoy y de mañana.
Escritos en 1857 y 1858, estos dos relatos son un tributo a la pasión de Tolstói por la música y están inspirados en episodios de su vida. En «Lucerna» ofrece evocadoras descripciones de la ciudad junto al lago y recrea en primera persona los conflictos de su protagonista, el príncipe Nejliúdov, a quien una melodía encantadora saca por unos instantes de su pesadumbre y le devuelve el puro amor a la vida: «¿Qué más se necesita? Todo es tuyo, todo es bueno...». En «Albert» elabora la historia de un violinista de gran talento al que efectivamente tuvo ocasión de escuchar en San Petersburgo y cuya miserable suerte lo conmovió profundamente, a juzgar por una anotación en sus diarios donde se refería a él como un «maníaco genial». Dos cuentos en los que brilla el prodigioso talento para la observación y el detalle del gran escritor ruso.
Estas tres terroríficas historias son suficientes para inquietar incluso a los más valientes y temerarios. Si eres fan de Five Nights at Freddy's no querrás perderte esta nueva entrega de la serie que te mantendrá despierto toda la noche. Un artefacto prohibido ha llamado irresistiblemente la atención de Selena. Jessica lleva una doble vida lejos de sus amigos y compañeros en el ala de pediatría del hospital. Maya no puede resistir la tentación de explorar el área prohibida del Mega Pizzaplex de Freddy. Pero en el retorcido mundo de Five Night at Freddy's todo conlleva un coste inesperado... Algunos secretos están mejor guardados.
Ocho escenas de Tokio reúne, por primera vez en castellano, nueve relatos de uno de los escritores con más talento de la literatura nipona del siglo XX. Muy apreciado entre la juventud japonesa, Dazai goza en la actualidad de un reconocimiento equiparable al de ilustres compatriotas suyos como Soseki, Mishima y Kawabata. Aunque más conocido en Occidente por las dos novelas que publicó tras la Segunda Guerra Mundial, ''Indigno de ser humano'' y ''El ocaso'', Osamu Dazai mostró a lo largo de toda su vida predilección por el género breve. En sus relatos están presentes tanto el nihilismo como los demonios interiores que acecharon al escritor durante su corta vida, pero también encontramos un particular sentido del humor. Escritos entre 1933 y 1948, año en que Dazai se quitó la vida junto a su amante, los relatos aquí reunidos, a veces mordaces y sarcásticos, otras veces introspectivos y poéticos, nos ofrecen un retrato completo de un escritor avanzado a su tiempo y dotado de una sensibilidad poco común.
En Karuizawa, popular lugar de veraneo, Gimpei Momoi se somete a una sesión de masajes. Despedido tras un escandalo de su puesto de profesor de Lengua en un colegio secundario, odia sus pies deformes casi con la misma intensidad con que se siente atraído por las jovencitas.
¿Qué es aquello que más deseas? Oswald, Sarah y Millie creen conocer la respuesta a esta pregunta. Oswald desearía que su verano no fuera tan aburrido, Sarah desearía ser guapa y Millie desearía poder desaparecer de la faz de la tierra. Pero en el retorcido mundo de Five Nights at Freddy’s, los deseos más profundos de tu corazón siempre tienen un reverso y un coste inesperado.
El tiempo de la naturaleza y el tiempo humano se enlazan en las historias de navegantes y aventureros del Río de la Plata que, desde épocas remotas, protagonizan una épica de trabajo, conflictos y audacias reveladoras de las tensiones entre los puertos, el comercio, el contrabando y la lucha por la sobrevivencia. Carlos María Domínguez regresa sobre crónicas de libros anteriores para concentrar la ilusión de un solo y definitivo viaje por el río más ancho del planeta y el tercero más caudaloso, detrás del Amazonas y el Congo. La calidad y precisión de su prosa dan vida a los silencios del agua, que por su intensidad y exuberancia cargan con asombros aun mayores que los de la imaginación.
La fascinante y desconocida historia del británico que luchó por preservar los cerezos en flor japoneses. En Japón cada primavera la floración de los cerezos es una fiesta de los sentidos, y todo un símbolo de la cultura del país. Lo que casi nadie sabe es que si hoy sigue vivo ese patrimonio de la humanidad es gracias a un inglés llamado Collingwood Ingram, cuya historia nos descubre este libro. Ingram, hijo de una familia rica, se interesó en su adolescencia por la ornitología, y el entusiasmo lo llevó a viajar a Japón para escuchar el canto de los pájaros de aquellos parajes. Con el tiempo fue abandonando la pasión ornitológica y la sustituyó por la horticultura, y en el país asiático quedó fascinado por las múltiples variedades de cerezos, de las que se calcula que había unas doscientas cincuenta. Cuando en 1919 se instaló con su familia en Kent, descubrió alborozado que en el jardín de la casa había dos espléndidos cerezos japoneses, que cultivó con mimo. En 1926 emprendió un nuevo viaje a Japón en busca de esos árboles y descubrió alarmado que, debido a la occidentalización y modernización del país y a la decisión de apostar por una única variedad clonada, se estaba perdiendo la riquísima diversidad de cerezos japoneses, incluido el espectacular Taihaku o «gran blanco». Ingram dedicó su vida a salvaguardar esos árboles y a proteger la tradición de la sakura (palabra japonesa para referirse al cerezo en flor) hasta su muerte, ya centenario, en 1981. Este es en parte un libro sobre botánica, pero fundamentalmente trata sobre una pasión y una obsesión, sobre la preservación de un patrimonio estético mediante una lucha callada y constante. Trata también sobre la historia de dos países y dos culturas; sobre el final del mundo victoriano, en el que nació Ingram en 1880, y sobre el convulso siglo XX. La fascinante historia de un hombre enigmático y de un árbol cuya floración es de una belleza que admira al mundo entero.
La supervivencia de un soldado depende de lo que lleva. Pero un soldado también lleva su memoria, lleva amuletos, fantasmas del pasado, objetos triviales que le recuerdan que hay otra vida más allá de la guerra. Los soldados de la compañía Alfa, que combatió en Vietnam, llevaban todo lo que podían. Y esos hombres y esas cosas aparecen en las historias que nos cuenta Tim O’Brien, que también combatió en Vietnam, y participa en su libro a veces como un soldado de veintiún años, o como un escritor maduro que recuerda. Así, en «Viaje al campo», el autor vuelve a Vietnam a buscar el lugar donde murió su mejor amigo. Y «En el río Rainy» cuenta cómo, tras haber huido a Canadá, decidió regresar y aceptó ir a la guerra, porque sintió que, de no hacerlo, no podría soportar las miradas de la gente de su comunidad. Pero este «Timmy O’Brien» es también un personaje ficticio. Porque, como afirma el autor de estos espléndidos relatos, la mejor manera de contar «historias verdaderas» es inventarlas.
Dos hermanos, un secreto y una elección imposible. Llega a Montena L. J. Shen, la reina del romancespicy en TikTok, con un triángulo amoroso tan dramático como adictivo. Tras una tragedia espantosa, Everlynne pierde todo aquello que le importa: sus sueños, su familia y a Joe, su alma gemela. Acosada por la culpa, se recluye en Salem, Massachusetts. No es más que una sombra de la mujer que fue; vive sin pensar en el futuro, sin permitirse ninguna de esas alegrías que cree que les han sido negadas a sus seres queridos. Pero cuando entra en su vida el misterioso y atractivo Dominic, cada vez le resulta más difícil aislarse. Dominic es diferente: aventurero, alegre, apasionado por la vida y por hacer suya a Everlynne. Pero entonces sucede algo que abre las heridas del pasado, más sangrantes que nunca. Y es que no hay nada peor que estar enamorada de dos hombres. Sobre todo, si uno de ellos te detesta.
Sadie Revelare siempre ha pensado que la maldición de que se le rompa el corazón cuatro veces merece la pena si así retiene su magia. Pero cuando a su abuela le diagnostican un cáncer terminal y su primer amor, Jake McNealy, reaparece tras diez años, su vida tan cuidadosamente estructurada empieza a desmoronarse. Tras la noticia de su abuela, Seth, el hermano gemelo de Sadie, vuelve a casa, trayendo consigo secretos familiares que podrían ponerlo todo patas arriba. Si su abuela fallece, Sadie no está segura de poder mantener a la familia unida y su don bajo control. Cuando sus sentimientos por Jake se reavivan, y la salud de su abuela empeora día a día, Sadie tendrá que tomar una difícil decisión: ¿es el amor más importante que la magia? Una novela perfecta para lectoras de romántica y fantasía, con una historia y estilo que te hará sentir como en casa.
¿Cómo se enfrenta el autor a la hoja en blanco? ¿Cómo defiende el docente de Literatura un texto que lo desborda y que solo puede destruir en la clase? ¿Cómo se exhiben en palabras las ideas, las intuiciones que imantan al escritor? ¿Qué se pretende al escribir? ¿Qué se hace con lo leído? Apuntes es una reflexión autobiográfica, el relato de una búsqueda vital, pero se vuelve una lección sobre lo secretos de la escritura, una clase del poeta, profesor y tallerista.
Solo los elefantes encuentran mandrágora es casi el monólogo de una mujer apesadumbrada, Sembrando Flores de Médicis, sometida a interminables pruebas médicas para intentar curar un quilotórax. La mujer se asfixia; los médicos perforan, experimentan, y en la habitación contigua hay Óun tipo joven, desnudo, informe y blanco como masa cruda", acompañado por su madre: lo van a intervenir en la cabeza para que deje de masturbarse mientras mira a la madre. A partir de esta situación, colindante con lo inconfesable, se entrelaza la polifonía de Solo los elefantes encuentran mandrágora. Solo los elefantes encuentran mandrágora, corrobora la manera de disponer la escritura: la imaginería de animal gigante y planta milagrosa. Es una novela que desafía cualquier intento de domesticación teórica.