En 1900, un joven Horacio Quiroga emprende la larga travesía en barco hacia París, la meca a la cual peregrinaban los intelectuales modernistas del Río de la Plata. En ese viaje, lleno de obstáculos, el autor escribe dos libretas que nos acercan a su intimidad y nos dejan espiar en los comienzos de su vocación literaria. Sufrido y salvaje, este diario prefiguró quizás la historia de una vida marcada por la tragedia. Se publicó póstumamente como testimonio de la oscura aventura parisina de uno de los autores hispanoamericanos más importantes de su tiempo, maestro de maestros.
Tras vivir años de explotación y hambre, los animales de la Granja Señorial deciden rebelarse ante los humanos y organizan una revolución. En un inicio, todo parece perfecto: igualdad, trabajo en equipo y la promesa de un futuro mejor. Incluso, establecen sus propios mandamientos y principios, asegurándose de que nunca volverán a ser oprimidos. Pero pronto, los cerdos, liderados por el astuto y despiadado Napoleón, se apoderan del mando y empiezan a comportarse de manera sospechosamente... humana. Y lo que comienza como un sueño de libertad se convierte en una pesadilla de manipulación, mentiras y poder descontrolado.
Nadie encendía las lámparas reúne diez cuentos del autor uruguayo Felisberto Hernández, maestro de grandes escritores. Durante su residencia en París en 1947, en Buenos Aires se editaba por primera vez esta colección de relatos fundamentales en su obra, que ya habían sido publicados en prensa, tanto en Buenos Aires como en Montevideo. En estos cuentos se conjugan las evocaciones de época, de corte autobiográfico, con las atmósferas extrañas e inquietantes típicas del autor. Una gran entrada al universo de Felisberto, que desafía las certezas de la percepción y remueve los lugares comunes de la ficción.
Hay secretos de familia que merecen ser contados. Esta es la historia de uno de ellos. Una noche de febrero de 1900, recién estrenado el siglo XX, en el pazo de Espíritu Santo llegan al mundo dos niñas, Clara y Catalina, cuyos destinos ya estaban escritos. Sin embargo, una venganza inesperada sacudirá para siempre sus vidas y las de todos los Valdés. Doña Inés, matriarca de la saga y fiel esposa de don Gustavo, deberá sobrevivir al desamor, al dolor del abandono y a las luchas de poder hasta convertir a su verdadera hija en heredera de todo un imperio, en una época en la que a las mujeres no se les permitía ser dueñas de sus vidas.
Dominic Molise tiene 17 años, es feo, bajo y desgarbado, su familia está en la ruina y él aspira a ser un gran lanzador de béisbol. Los acontecimientos de su vida predicen su glorioso porvenir: se le aparece la Virgen María, su brazo privilegiado le habla; y cuando el padre quiere hacerle comprender la realidad de la vida, Dominic le roba una hormigonera oxidada para costearse el viaje a la celebridad. Un año pésimo es un diálogo inconcluso con el padre, trata de la decadencia de la familia y del redescubrimiento de los sentimientos familiares. Y como factor determinante, la voz cínica, delirante y cruelmente autoparódica de un protagonista-narrador irritado con el mundo y consigo mismo. La novela de Fante que concentra en estado más puro los recursos y características de su narrativa.
Manuel Roca y sus dos hijos viven en una vieja granja aislada. Un día, un Mercedes viejo con cuatro hombres sube por el camino que lleva a la casa. Como si desde siempre hubiera esperado ese momento, Manuel Roca llama a sus hijos. Algo tan terrible como indescriptible está a punto de suceder, algo que cambiará la vida de todos ellos de manera irremediable. Una historia vibrante que hurga en las profundidades del alma humana. Una historia de masacre y venganza, en dos tiempos; en el primero ha hecho evocar los nombres de Sergio Leone y A sangre fría de Capote, mientras que en el segundo, cincuenta años después, asistimos a un encuentro tan dramático como sorprendente.
Con esta novela, una de las cumbres de la literatura de esta década, Antonio Tabucchi logró la unanimidad de la crítica, los más prestigiosos galardones y la respuesta masiva de los lectores. Lisboa, 1938. La opresiva dictadura de Salazar, el furor de la guerra civil española llamando a la puerta, al fondo el fascismo italiano. En esta Europa recorrida por el virulento fantasma de los totalitarismos, Pereira, un periodista dedicado durante toda su vida a la sección de sucesos, recibe el encargo de dirigir la página cultural de un mediocre periódico, el Lisboa. Pereira tiene un sentido un tanto fúnebre de la cultura: prefiere la literatura del pasado, dedicarse a la elegía de los escritores desaparecidos, preparar necrológicas anticipadas. Necesitado de un colaborador, contacta con un joven, Monteiro Rossi, quien a pesar de haber escrito su tesis acerca de la muerte está inequívocamente comprometido con la vida. Y la intensa relación que se establece entre el viejo periodista, Monteiro y su novia Marta, cristalizará en una crisis personal, una maduración interior y una dolorosa toma de conciencia que transformará profundamente la vida de Pereira. En esta novela, Tabucchi ha conseguido crear un inolvidable personaje que sin duda dejará una profunda huella en el lector, Pereira. Y con la historia de este periodista, Tabucchi nos ofrece también una espléndida historia sobre las razones de nuestro pasado que pueden ser perfectamente las razones de nuestro incierto presente.
Con El sabotaje amoroso, Amélie Nothomb, volvió a demostrar por qué se ha convertido en uno de los más sugestivos fenómenos de las últimas décadas: es una escritora jovencísima de una enorme madurez que conecta con las inquietudes de su tiempo y las plasma en ficciones contundentes. El sabotaje amoroso recoge las conmovedoras vivencias de su infancia en China. En el gueto de los diplomáticos del barrio de San Li Tun, en Pekín, la narradora, que entonces tenía siete años, se enamora de una bellísima niña italiana, Elena. Ella le enseñará, con la cruel ingenuidad de la infancia, todos los padecimientos del amor. Nothomb es magistral tejiendo los géneros –el lirismo, el exotismo veraz, la voz profunda y tierna a la vez de quien aprende precozmente los laberintos de la pasión y se ve obligada a reflexionar sobre ellos–, y eso hace de esta novela una aventura irresistible en la senda de Lolita y de Ada o el ardor.
Recuperamos el libro que introdujo la obra en prosa de la poeta en España. Marina Tsvietáieva (1892-1941) es una de las más grandes poetas que dio la literatura rusa del siglo pasado. Sin embargo, su obra y su nombre, injustamente ignorados durante mucho tiempo, no fueron ampliamente reconocidos y valorados en diversos países hasta casi medio siglo después de su muerte. El núcleo de El poeta y el tiempo, que en su momento fue el primer volumen en español de la prosa de Marina Tsvietáieva, está constituido por tres ensayos: «Un poeta a propósito de la crítica», «El poeta y el tiempo» y «El arte a la luz de la conciencia». Estos son el producto de la constante reflexión de la autora sobre el arte, de su meditación sobre la conciencia y el tiempo y de su profunda preocupación por el sentido de la tarea del poeta. El volumen se abre con la «Respuesta a un cuestionario», en la que la propia autora se presenta al lector hablando de sí misma, de sus orígenes, de su evolución espiritual. Y se cierra con las reflexiones de Tsvietáieva a propósito de las cartas de Rilke, «sólo un pretexto para desplegar su fuerza creativa, remontar el vuelo y contagiarnos de su poesía», en palabras de Selma Ancira, estudiosa de la literatura rusa, a cuyo cargo ha corrido la edición y traducción de los textos.
Publicada en 1927 por Max Brod como obra póstuma con el título "América", Franz Kafka (1883-1924) escribió los capítulos destinados a "El desaparecido", su «novela americana», entre el otoño de 1912 y enero del año siguiente, publicándose el primero de ellos -«El fogonero»- de forma independiente en mayo de 1913. El relato de las aventuras de Karl Rossmann -un muchacho de dieciséis años que embarca para el Nuevo Continente en busca de fortuna- constituye, pese a quedar inconcluso, una de las piezas magistrales del gran escritor praguense.
Una lucha contra la compulsión a repetir el destino maldito materno de una de las (anti)heroínas literarias más singulares. La protagonista de esta novela es una niña llamada Plectrude –los nombres propios no carecen de significado en esta intensa fábula–, nacida en prisión de una madre de diecinueve años que asesinó a su marido, y padre de la niña, semanas antes de dar a luz. Su destino será, en buena medida, el de una lucha contra la compulsión a repetir el destino maldito de su madre. Criada con la familia de una tía, destaca enseguida por su belleza salvaje, por su talento para la danza, por un don casi sobrenatural de seducción que hace caer a sus pies a cuanto ser se cruza a su paso. Con la excepción, claro está, del chico que ella ama. El estilo directo y austero de Amélie Nothomb le permite atravesar en esas pocas páginas una serie casi infinita de peripecias, a través de las cuales Plectrude se convierte en una de las más singulares (anti)heroínas literarias de los últimos años. Y cuando todo parecía dicho ya, un golpe de efecto magistral cierra la novela con un final que dejará al lector en medio de auténtico «estupor y temblores». Al publicar la versión original de esta novela, la autora declaró: «Para un escritor no existe mayor tentación que la de escribir la biografía de su asesino». Sólo quienes se dejen llevar por el vértigo de estas páginas –algo casi irresistible después de leer la primera línea– sabrán por qué.
“Una novela cruda y honesta, pero a la vez delicada, inteligente y conmovedora que relata la historia de una familia a partir de retazos de recuerdos, chistes internos y rencores eternos, silencios de soledad y de tiranía, dolores de los lindos y de los feos. (…) Anderson observa las fisuras, lo oscuro, y lo convierte en una serie de escenas, descripciones y diálogos que van desde la superficie de lo tierno hasta lo más profundo de la angustia existencial. Repasa así las cláusulas de un contrato cargado de trampas, de esas que siempre aparecen cuando uno está dispuesto a leer la letra chica.” Inés Nogueiras “Contrato familiar convoca a un tiempo lo trágico y lo cómico, pero incluso en sus momentos de mayor absurdo conserva un muy palpable realismo. Esta novela cargada del peso de las eras y efímera a la vez, dejará en el lector la sensación de abrir una caja de recuerdos muy personal, que se le presenta bajo la aureola de misterio que alumbra los objetos preciosos legados en un testamento.” Pablo Casacuberta
El que quiere nacer tiene que destruir un mundo, responde Demian a dolorosa llamada de Emil Sinclair, el protagonista de esta obra de formación que crece ante los ojos del lector descubriendo su auténtico yo a través del rechazo de lo preestablecido. Tal es la significación de este libro: destrucción de un mundo, superación de una moral en favor de una poderosa vida interior reprimida, liberación definitiva de una herencia, una educación y un pasado.
Meursault, oficinista en Argel, se entera de que su madre ha muerto —hoy o ayer, no lo sabe—, en el asilo donde vivía olvidada. La entierra sin lágrimas, pues Mersault carece de la menor empatía hacia todo lo humano. «Humano soy, y por lo tanto, todo lo humano me es indiferente», parece rezar su singular código moral que le permite vivir de espaldas a la sociedad. De regreso en Argel, Meursault va a nadar y encuentra a una antigua colega, María. Van al cine a ver una película cómica y luego se hacen amantes. Un día Meursault es invitado por Raymond, un vecino exboxeador, a pasar un domingo en la playa. Meursault va allí con María y tras la comida, los hombres caminan por la playa y conocen a dos árabes, incluido el hermano de la amante de Raymond. Pelean y Raymond resulta herido. Luego Meursault, pistola en mano, solo en la playa y bajo un sol inclemente, encontrará por casualidad al árabe sobre la arena, junto a un cuchillo... Su destino cambiará en décimas de segundo y seguirá un largo proceso de once meses, durante los cuales nada alterará en lo más mínimo una conciencia que percibirá la propia existencia desde la extrañeza y la distancia, extranjero del mundo y de sí mismo.
Federico Médici, protagonista y narrador, mentiroso y sarcástico, novelista, dramaturgo y fundador del Teatro de la Locura, “cara de ángel”, etcétera, etcétera, etcétera, nos cuenta las sórdidas aventuras de su doble (el Niño Mierda), la muerte de un íntimo amigo e, incluso, publica con su nombre un drama-novela: “El alma del mundo” que antes había dado a conocer bajo el extraño seudónimo de Felipe Polleri. Siempre violento, brutal, “anti sistema”, Federico (hasta su nombre es sujeto de sospecha) nunca termina de gastar su odio contra sus orígenes burgueses, la estupidez y la vida misma. Tal vez, sin embargo, hay una pequeña fisura: el amor, tal vez.
Tras cumplir dieciocho años, la Esposa joven se presenta en casa de la Familia para casarse con el Hijo, su prometido. Pero éste ha partido en viaje de negocios, y nadie sabe cuándo va a volver, ni si lo hará. Durante su larga espera la joven irá conociendo al Padre, empeñado en mantener en orden su mundo; a la Madre, cuya belleza está en el origen de locuras y bancarrotas; a la Hija, que mantiene en secreto su propia espera; y al Tío, sumido en un sueño del que sólo despierta ocasionalmente. Todo bajo la mirada de Modesto, el mayordomo, capaz de asesorarla para moverse en ese excéntrico mundo. Una de las novelas más audaces de Baricco, que combina un erotismo inaudito, divertidas escenas de vida familiar, reflexiones sobre el arte de vivir y de morir y digresiones de un narrador que medita sobre esos personajes y mundos tras los que se enmascaran sus propias experiencias.
Al leer la obra de Carolina Bello se me vienen a la mente muchos nombres propios; entre los que saltan a la luz de su escritura: Juan Carlos Onetti, Juan Rulfo, Virginia Woolf o Scott Fitzgerald. Leí todos estos cuentos con la esencia de mi alma metida en las palabras escritas, mientras volaba por el aire del libro, por los sucesos que a mí mismo me han pasado, en mi casa, con los míos, con las enfermedades y los perros, con el susto y con el dolor que se junta con el silencio para apagarlo todo. Esta de Los niños se ahogan en silencio es una lectura que ordena el espíritu, como un aire de madrugada cuando ya no hay insomnio sino sueño. En esta sorpresa callada del dolor que transmite Carolina Bello con su hermoso modo de contar el amor deshilachado y la vida asustada de las personas hay una visita a la soledad, a una vida que en algún momento sentimos que podría ser también múltiple y multitudinaria, cuando en realidad nos está esperando con la palabra fin para convocarnos a la tristeza manca que se fabrica dentro de un silencio de bóveda.
"Las novelas de Fabián Muniz se destacan por el registro de las voces de los personajes y la construcción de ficciones familiares. También por la sutil y permanente presencia de rastros que remiten a diversas expresiones de la tradición literaria. Hay en ese gesto un elogio del placer de la lectura. El autor traza constelaciones o genealogías filiales que posibilitan una doble operación: contar una historia, sí, pero, al mismo tiempo, asumir el riesgo de una fisura que se precipite sobre el lenguaje y lo revele en su radicalidad estética". Mathías Iguiniz
Albinus, un respetable crítico de arte, conoce a Margot, mucho más joven que él. Albinus queda prendado y abandona a su esposa y a su hija para fugarse con ella. Pero entonces irrumpe Axel Rex, un joven y cínico artista, examante de Margot. Se completa así el último vértice de un triángulo amoroso de fatales consecuencias. Tras sufrir un accidente que lo deja ciego, Albinus se retira a una casa aislada con Margot. Pero lo que no sabe es que allí se instala también Axel, que hace el amor con Margot y se pasea retadoramente desnudo ante Albinus, que oye pasos e intuye que algo extraño está sucediendo. Fechada en 1932, esta novela aborda un tema clásico: un triángulo amoroso en el que se entremezclan la pasión y la degradación. «Una pequeña obra maestra rebosante de crueldad, uno de esos libros a los que no se puede quitar ni añadir nada sin causarles un daño irreparable» (Times Literary Supplement). «Una fábula moral sobre la dignidad y la perversión, entre paródica y farsesca. Novela espléndida» (Javier Aparicio Maydeu, El Periódico). «La escritura rezuma inteligencia; la disposición de los elementos narrativos es a menudo excelente; con un gran sentido de la elipsis, Nabokov rodea cada escena colocando detalles y matices de modo y manera tal que estos sugieren el corazón de la escena sin que necesite nombrarlo; este trabajo de gran sutileza y que realiza con evidente dominio de la técnica de la elipsis deja un amplio espacio para que el lector entre en la novela» (José María Guelbenzu, El País). «Fascinante novela, admirable artefacto literario, soberbio juego de contraespejos y de exquisito virtuosismo» (Francisco Solano, ABC).