Agnes, una muchacha peculiar que parece no rendir cuentas a nadie y que es capaz de crear misteriosos remedios con sencillas combinaciones de plantas, es la comidilla de Stratford, un pequeño pueblo de Inglaterra. Cuando conoce a un joven preceptor de latín igual de extraordinario que ella, se da cuenta enseguida de que están llamados a formar una familia. Pero su matrimonio se verá puesto a prueba, primero por sus parientes y después por una inesperada desgracia. Partiendo de la historia familiar de Shakespeare, Maggie O’Farrell transita entre la ficción y la realidad para trazar una hipnótica recreación del suceso que inspiró una de las obras literarias más famosas de todos los tiempos. La autora, lejos de fijarse únicamente en los acontecimientos conocidos, reivindica con ternura las inolvidables figuras que habitan en los márgenes de la historia y ahonda en las pequeñas grandes cuestiones de cualquier existencia: la vida familiar, el afecto, el dolor y la pérdida. El resultado es una prodigiosa novela que ha cosechado un enorme éxito internacional y confirma a O’Farrell como una de las voces más brillantes de la literatura inglesa actual.
En la Facultad de Derecho de Cornell no basta con ser un estudiante brillante. Para destacar, tienes que ser el mejor. Y para ser el mejor, tienes que conseguir la beca. Esto es algo que Vera Velasco tiene muy claro. Por eso, su plan al llegar a Cornell es sencillo: esforzarse y trabajar al máximo para ser una de las cuatro personas galardonadas con la beca. Y si en el camino se acaba aislando del resto y perdiéndose a sí misma, que así sea. Claro que lo que Vera no espera es toparse con un grupo de cuatro estudiantes que, al igual que ella, desean la beca. Todo el mundo le advierte que no se acerque, que son peligrosos, capaces de cualquier cosa por conseguir lo que quieren.
En esta colección de relatos, podrás conocer a fondo a los cuatro hermanos Hawthorne. Estas historias de amor y pérdida, poder, acertijos y secretos a vida o muerte que demuestran que cuando un Hawthorne quiere a alguien, no hay vuelta atrás. La colección incluye dos novelas cortas y seis relatos ambientados en la saga más emocionante del panorama juvenil.
Albert Camus escribió La muerte feliz en 1935, cuando contaba con solo veintitrés años de edad. Pese a dejar el texto casi terminado, nunca intentó publicarlo, y todo indica que lo aparcó para volcarse en su siguiente proyecto, El extranjero. Así pues, hubo que esperar hasta 1971, once años después de su muerte, para que el inédito saliera a la luz. Pero la espera no fue en vano. En sus evocaciones líricas del mar y el paisaje mediterráneo, La muerte feliz aporta claves sobre la experiencia de Camus en Argelia, mientras que su trama y sus personajes prefiguran la cosmovisión que el autor expuso poco después en su «ciclo del absurdo». Leída hoy, esta notable novela de juventud no solo es imprescindible para descubrir las primeras muestras del enorme talento de Camus, sino que resulta un libro fascinante por derecho propio.
Yuko tiene una sensibilidad poco común: es capaz de ver cosas que otros no pueden ver, y también de adivinar los deseos y pensamientos de quienes la rodean. Cuando cumple catorce años, esa sensibilidad se agudiza y todo parece adquirir matices misteriosos. En una academia de pintura, Yuko está aprendiendo a asignar un color a cada estado de ánimo y emoción; Kyu, su profesor, mayor que ella, le enseña. Y, cierto día, sólo él verá, al igual que ella, cómo un extraño hombrecito verde emerge del tallo de una planta que hay en el aula. Así comienzan lo que serán unos meses cruciales para la joven adolescente, quien, suspendida entre lo real y lo imaginario, afronta el día a día y descubre poco a poco la agitación del corazón, la ternura de los sentimientos y las dificultades de convertirse en adulta.
«Ni siquiera yo sé si me casaré o si tendré hijos. O puede que me muera antes. ¿Por qué tengo que renunciar a lo que quiero ser o hacer por un futuro que no sé si llegará o no?» Esta novela ha pasado de ser la breve historia de una joven coreana a convertirse en un terremoto que ha sacudido a las mujeres de medio mundo. Kim Ji-young (que lleva el nombre más común entre las mujeres coreanas nacidas en 1982) es aparentemente una mujer como cualquier otra, con una juventud sin pena ni gloria, siempre a la sombra. Todo se retuerce cuando, de repente, Kim empieza a hablar con las voces de su madre, de una amiga desaparecida, de otras muchas mujeres. Lo que parecía una broma adquiere el tono de una respuesta, de una insurrección y, para los demás, el tono de una enfermedad. Este libro ha sido una embestida para el panorama literario de todos los países en los que se ha publicado. Bajo su aparente sencillez, hay una sensación de peligro que palpita a lo largo de todas sus páginas y que ha abierto una grieta en los estándares de la literatura contemporánea.
La casa de las bellas durmientes sobresale en la obra de Yasunari Kawabata por su perfección formal. Comienza con la visita del viejo Eguchi a una casa secreta gobernada por una mujer ordinaria y práctica que, al final, como él mismo, revelará su esencia inhumana. En ese burdel, el protagonista, de sesenta y siete años, pasa varias noches junto a los cuerpos de jóvenes vírgenes narcotizadas. A la vez que admira el esplendor de las figuras dormidas, rememora su relación con las mujeres: su esposa, su madre, su amante, sus hijas… Erotismo, lujuria masculina, vejez y violencia se entretejen en esta fulgurante novela breve que amalgama, como es típico en la obra del Premio Nobel de Literatura, motivos tradicionales de la estética japonesa con temas modernos en ambientes casi irreales. Magnífica pero profundamente perturbadora, La casa de las bellas durmientes es una escalofriante meditación sobre la sexualidad y la muerte.
Fernando Pessoa nació y murió en Lisboa (1888-1935), ciudad en la que viviría casi toda su vida. Pasó parte de su juventud en Sudáfrica y durante ese tiempo recibió una educación británica, que le permitiría, más adelante, emplearse en una oficina de Lisboa como traductor de correspondencia comercial. En sus horas libres se entregaba a la creación literaria, eminentemente poética salvo algunos artículos, y los textos del Libro del desasosiego.
En esta novela se recogen las hazañas que realizó Miguel Strogoff para llevar a buen fin un encargo del Zar y asi evitar que los tártaros conquistaran la Rusia asiatica. Durante una fiesta en el Palacio Nuevo, llega un mensaje enviado desde Tomsk. El general Kisoff es el encargado de dar al Zar la mala noticia de que la comunicación con el Gran Duque está cortada. Los tártaros, persistentes en su objetivo de invadir Siberia, son los culpables de la nefasta acción. Las circunstancias obligan a buscar a una persona que responda a la urgencia de poner a salvo al hermano del Zar, pero también que ampare a las provincias de ser arrasadas por los invasores. El general Kisoff le sugiere al Zar la persona idónea: un hombre siberiano, de sangre fria, inteligente y lleno de coraje. Que triunfaria en su objetivo gracias a su corazón de oro, su coraje y su fuerza. Su nombre es Miguel Strogoff, y dejará a un lado sus arraigadas costumbres y en su misión conocerá a Nadia, de quien le será imposible separarse. Mientras tanto, las tropas soviéticas estarán cada vez más cerca de derrotar a los tártaros y hacer desaparecer la amenaza de invasión de sus tierras.
Ilustrativas de distintos momentos de la primera etapa creadora de Fiódor Dostoyevski (1821-1881), las tres narraciones recogidas en este volumen pertenecen al periodo anterior a la publicación de sus grandes novelas. Tanto Noches blancas (1848) -escrita mientras formaba parte de la redacción de la Gaceta de Petersburgo- como El pequeño héroe (1849) -centrada en el tema de la infancia y la iniciación en el misterio de la sexualidad- reflejan la estrecha y peculiar vinculación que tuvo con el romanticismo el Dostoyevski anterior al destierro en Siberia (1849-1859). Un episodio vergonzoso (1862) marca un decisivo cambio de tono e intención. En este relato, un escritor plenamente maduro traza con maestría una aguda caricatura de la clase dirigente en la Rusia del zar Alejandro II.
Esta novela inmensa, catalogada por algunos en la categoría de «novelas-mundo», imposible de situar en corriente literaria alguna, es una extensa e intensa meditación sobre el tiempo y la memoria, fundamentalmente, así como sobre el Arte, las pasiones y las relaciones humanas (como por ejemplo su descripción del proceso de los celos de Swann con Odette de Crécy, reflejo de los suyos propios con sus amantes, tanto femeninos como masculinos).
Es verano en Alegría Este, un rincón de Nueva Inglaterra en el que el tiempo parece haberse detenido y los espíritus del pasado se pasean entre coches abandonados. Alegría se alza sobre una costra de tierra a lo largo del río Connecticut; sobre el río se alza un puente de carga que lleva el nombre del jefe wampanoag que lideró una rebelión para recuperar su territorio de manos de los puritanos; y sobre el puente se alza Hai, de diecinueve años, pasando una pierna sobre la barandilla tras haber decidido lanzarse desde treinta metros de altura. Y entonces, de repente, algo interrumpe lo que parecía inevitable: una voz al otro lado del río. Es Grazina, una anciana atrapada en los laberintos de la memoria, con recuerdos de una guerra lejana y de su Lituania natal. En un microcosmos de pérdidas y sueños rotos, entre las calles polvorientas y los paisajes melancólicos de Alegría Este, ambos construirán un refugio efímero contra el desorden del mundo. En ese pasado laberíntico y difuminado de Grazina, Hai se convertirá en el sargento Pepper, personaje de una guerra imaginaria que les permitirá navegar juntos las turbulencias de la extrañeza. Unidos por una existencia vivida en los márgenes de lo social, se forjará entre esa dupla improbable un vínculo basado en la empatía y el reconocimiento; una relación tejida entre confusiones y momentos de lucidez que se convertirá en un viaje inesperado hacia una segunda oportunidad. Tras deslumbrar a público y crítica con su primera novela, En la Tierra somos fugazmente grandiosos, Ocean Vuong regresa con uno de los libros más esperados del momento: un relato conmovedor sobre las heridas que atormentan nuestra alma colectiva. Haciendo gala de una extraordinaria destreza para la innovación formal y de una capacidad única para aunar la fragilidad y la esperanza a través de la belleza, Vuong nos regala una sobrecogedora epopeya sobre la capacidad humana para encontrar destellos de alegría incluso en los lugares más insospechados.
Cuando Mary Shelley publicó "Frankenstein" tenía veinte años y era su primera novela, y lo hizo ocultando su nombre, un procedimiento habitual en la época. Nada hacía augurar que aquella novela adolescente pudiera convertirse en un mito contemporáneo. En algún momento de la última década del siglo XVIII, un estudiante llamado Victor Frankenstein, interesado por las ciencias naturales, concibió la posibilidad de crear un ser humano a través del descubrimiento del origen y el funcionamiento del principio de la vida. La criatura que finalmente logró componer resultó monstruosa y, al mismo tiempo, terriblemente lúcida.
El guardián del vergel, la primera novela de Cormac McCarthy, es ya un clásico de la literatura estadounidense. Situada en una pequeña y remota comunidad rural de Tennessee en el período de entreguerras, nos habla de la vida de John Wesley Rattner, un muchacho, y de Marion Sylder, un vagabundo fuera de la ley que ha matado al padre del chico, aunque ninguno de los dos lo sabe. Ambos, junto a Ather, el tío de Rattner, protagonizarán un drama que parece nacer de las entrañas de la tierra.
La transformación, o metamorfosis, de Gregor Samsa en un bicho monstruoso, similar a un enorme escarabajo, es uno de los hitos de la literatura universal. Franz Kafka escribió el relato en 1915 y lo publicó por primera vez en la revista mensual Die Weissen Blätter. En noviembre de ese mismo año, el título se imprimió como libro independiente bajo el sello de la editorial Kurt Wolff, con fecha anticipada de 1916. En este volumen, la más conocida y divulgada pesadilla kafkiana es objeto de una nueva traducción a cargo de Juan José del Solar, que ha tenido presentes la luz que arroja sobre la obra de Kafka la edición crítica de la editorial S. Fischer, que ha obligado, felizmente, a reeditar bajo nuevos parámetros a un autor que está considerado el más emblemático del siglo XX.
Carmilla, el clásico vampírico de Joseph Sheridan Le Fanu, se anticipó en un cuarto de siglo al Drácula de Bram Stoker, pero su valor va mucho más allá que el de ser el antecedente femenino del famoso conde de Transilvania. La escabrosa y atrevida relación entre sus protagonistas, Laura y Carmilla, aún hoy resulta sorprendente. La temática de la femme fatale alcanza aquí su máximo exponente, y los ecos de esta magnífica novela gótica la convierten en uno de los principales referentes del terror que se escribe en la actualidad. Todo un clásico cuya lectura hará las delicias de los amantes del género.
Knoxville, Tennessee, década de 1950. Cornelius Suttree deja atrás su vida acomodada, abandona a su mujer, compra una barcaza y se convierte en pescador. Su nuevo mundo es el río, donde su destino se une al de los vagabundos, ladrones, prostitutas y demás parias cuya vida transcurre entre la mera supervivencia y una muerte sórdida. Con la historia de Suttree, Cormac McCarthy explora la existencia en sus formas más rudas de un modo que no está exento de lirismo.
Comenzada por Franz Kafka en 1922 e inacabada a su muerte, El castillo cuenta los infructuosos intentos del agrimensor K. por acceder a las autoridades del castillo, que al parecer han reclamado sus servicios, y obtener el permiso para ejercer su trabajo y establecerse así en la aldea en la que ha sido recibido como un forastero. Conforme se va enfrentando a la esperanza y al miedo, a la razón y al sinsentido, K. se sume en un mundo absurdo y laberíntico que parece cifrar una verdad inalcanzable sobre la naturaleza de la existencia.
Lester Ballard es un joven solitario e inadaptado que, tras ser despojado de la tierra de sus antepasados, merodea por los alrededores de Frog Mountain, donde su sexualidad reprimida y el ejercicio de una imaginación rica y morbosa le conducirán a buscar en los bosques víctimas con las que satisfacer su insaciable lujuria. En Hijo de Dios, Cormac McCarthy ofrece una historia de brutalidad gótica y la recreación literaria de una época en la que se anticipa la problemática de una sociedad tan poderosa como desorientada.
Thomas Mann propone una reinterpretación del mito de Fausto. Su protagonista, Adrian Leverkühn, es un compositor brillante, así como un hombre solitario y exigente. Su obra, una música nueva, rompedora y radical, parece estar al filo de lo imposible. A pesar de su éxito, Adrian aspira a más hasta el punto de vender su alma y renunciar a cualquier posibilidad de amar. Esta obra, una de las más profundas del autor, reflexiona acerca de la figura del genio, al mismo tiempo que propone el mito de Fausto como un reflejo de la realidad de su tiempo.