Un hecho fortuito coloca a Andrés Lavriaga, un prófugo que acaba de robar una sucursal de préstamos, y a Julia Bazlin, una bióloga que llegó a un punto ciego en su vida, en el mismo escenario y con el mismo rótulo: son los únicos sobrevivientes de un triple accidente de tránsito en la ruta. Así empieza esta historia: con el desenlace de una secuencia que reconfigura la vida de los dos personajes, sus pasados y también un presente que comparten en el hospital al que son derivados. El resto del mundo rima narra la experiencia fantasmal de una mujer que desafía la lógica de la existencia. Que escapa de su internación, se esconde en un placar y usurpa la identidad de una doctora para acercarse al otro sobreviviente y, a partir de la vida de él, reinventar la suya. Julia, camuflada como Mónica Elzester, y Andrés, convaleciente, entablan una relación extraña y ambigua. Ambos buscan sentido en la memoria del otro, que se mezcla con películas, sueños y fragmentos leídos. Con una escritura precisa e imágenes punzantes, Carolina Bello compone una cartografía de sensaciones, que transitan entre lo visible y lo invisible, lo vivo y lo muerto, atravesada por una atmósfera melancólica, de violencia y erotismo.
Con su pasión y curiosidad habituales, Oliver Sacks se interna en el insondable silencio de los sordos profundos, de aquellos que han nacido sin uno de los sentidos básicos para el conocimiento, para la articulación del lenguaje y, por ende, del pensamiento. Pero este viaje al país del silencio, como todos los que emprende Sacks, será una jornada llena de descubrimientos. Y el lector conocerá así la historia de los sordos, los estragos que han causado los «oralistas», los defensores del lenguaje oral frente al de señas, y sabrá de la existencia de una comunidad que existió durante más de dos siglos en Martha’s Vineyard, Massachusetts, y en la que había una forma de sordera hereditaria y todos aprendían a hablar por señas. Y así, los que podían oír eran «bilingües», y podían pensar y hablar de viva voz y también en el lenguaje de señas, y había un intercambio libre y pleno entre oyentes y sordos. Porque, para el autor, el lenguaje de señas no es una mera traducción de las lenguas habladas, sino un idioma único y alternativo, tan complejo, tan rico y tan efectivo para el pensamiento y la transmisión de la cultura como las diferentes lenguas de los oyentes. Una obra hermosa y conmovedora, un viaje fascinante al corazón de una tierra muy extraña y una provocativa meditación sobre la comunicación, la biología y la cultura.
El vibrante corazón de un Japón en transformación, capturado por Kawabata. En 1920, el barrio de Asakusa era un lugar que permitía el anonimato, la libertad, la deriva; un lugar en el que la vida fluía por todas partes, lleno de placeres sexuales y sociales. Testimonio del choque de las tradiciones milenarias de Japón con el florecimiento de la ciudad moderna, esta novela retrata la energía desbordante de Asakusa mediante la crónica, el relato popular, las escenas callejeras y un rit-mo cinematográfico. Kawabata nos muestra Asakusa en su apogeo de preguerra. La pandilla de Asakusa captura la zona de una manera muy cercana a lo que era: cien millones de personas por año, una ola humana, el dinero derrochado en los espectáculos, restaurantes, casas de geishas, un mundo frívolo, frenético, repleto de cuerpos humanos.
Tercera novela del escritor francés y pionero de la ciencia ficción, Julio Verne (1828-1905). Viaje al Centro de la Tierra narra las aventuras de Axel, el profesor Otto Lidenbrock y Hans, mientras exploran las profundidades volcánicas de Islandia en busca de evidencia de que se puede alcanzar el centro de la tierra viajando a través de tubos volcánicos. Su periplo está lleno de encuentros fantásticos, de criaturas prehistóricas y peligros imposibles, en un mundo subterráneo que parece otro planeta para los exploradores. Si bien Verne no fue el precursor de este tipo de historias, sí fue responsable de su revitalización a los ojos de los lectores modernos, y cementó su reputación como un autor adelantado a su tiempo y cuyas ideas solo mejorarían con cada nueva historia publicada.
El miedo a la muerte, el amor, la pérdida del amor, la vejez, la poesía y la naturaleza de la ficción, las experiencias luminosas e inenarrables: todo cabe en esta monumental obra. En su obra póstuma, el excepcional novelista uruguayo Mario Levrero se entregó a la tarea de escribir una novela en la que fuera capaz de narrar ciertas experiencias extraordinarias, que él denominaba «luminosas», sin que perdieran tal cualidad. Una tarea imposible, según confiesa más adelante, pero en la que se embarca con el «Diario de la beca». En cada una de las entradas de este diario, que recorre un año de su vida, el autor nos habla de sí mismo, de sus manías, de su agorafobia, de sus trastornos del sueño, de su adicción a los ordenadores, de su hipocondría y del significado de sus sueños. Capítulo aparte merecen sus mujeres, en particular Chl, que lo alimenta y lo acompaña en sus escasos paseos por Montevideo en busca de libros de Rosa Chacel y de las novelas policíacas que lee compulsivamente.
No vemos con los ojos, sino con el cerebro; de ahí que muchas veces veamos cosas que no están delante de nosotros, cosas que a veces llamamos apariciones, fantasmas o visiones, conceptos, todos ellos, que obedecen al término genérico de «alucinaciones». Pero las alucinaciones no son sólo visuales. Como nos explica Oliver Sacks en su nuevo y fascinante libro, las alucinaciones también pueden ser olfativas o auditivas. Cuántas veces hemos «oído» que alguien nos llamaba y al volvernos no había nadie; o hemos experimentado un olor cuya presencia es físicamente imposible; o hemos creído que alguien nos seguía; o hemos «visto» algo que la razón nos dice que no pertenece a nuestro mundo. Asociadas en la mentalidad popular con la locura, las alucinaciones obedecen muchas veces a un simple problema neurológico con nombre y apellido, y tienen más que ver con la privación sensorial, la ebriedad, la enfermedad o algún tipo de lesión. Quienes padecen migrañas pueden ver arcos de luz o figuras liliputienses. La gente que pierde la vista puede compensar su carencia con un rico mundo visual alucinatorio, e incluso el simple hecho de dormirnos o despertarnos puede causar que el mundo onírico y el real se fusionen en una imaginería imposible. Gran parte de nuestra fantasía popular y nuestro folklore se basa en las alucinaciones, sin las cuales no podemos comprender figuras como los ángeles, las brujas y los alienígenas, ni tampoco algunas obras de autores tan conocidos como Dostoievski, Evelyn Waugh, August Strindberg o Amy Tan, víctimas todos ellos de alucinaciones en algún momento de su vida. Pero las alucinaciones no son fenómenos negativos sino positivos, y constituyen, de hecho, una de las mejores ventanas que poseemos para asomarnos a la complejidad de los circuitos cerebrales y a la forma en que éstos nos muestran la realidad o, a veces, crean la suya propia. Oliver Sacks vuelve a hacer gala de su singular talento como narrador, su sentido del humor y su inmensa cultura para plantear cuestiones que ponen en entredicho nuestra percepción del mundo y, muchas veces, nuestra propia identidad. Desde las visiones religiosas y su explicación fisiológica hasta el uso de drogas psicodélicas como puerta a una percepción interior que los sentidos nos niegan, los relatos del doctor Sacks van más allá del mero historial médico y constituyen una auténtica historia cultural de la percepción, un estudio antropológico de una supuesta anormalidad que no es, en el fondo, más que el reverso de lo que normalmente conocemos como realidad.
Una mujer que deja de cuidar a sus padres enfermos para fotografiar ardillas en el parque, un joven que asegura a su hermano que le ha vengado de la paliza que le dieron, un padre que sale a comprar un gran peluche de segunda mano y se encuentra con una historia inesperada, un hombre caído al que no pueden ayudar los transeúntes… Los cuentos del nuevo libro de Aramburu van de la emoción al terror, del absurdo a la sorpresa y el humor, de la angustia a la más inquietante normalidad, y todas son inolvidables. El nuevo libro de Fernando Aramburu es una lúcida inmersión en la naturaleza humana: desde la soledad de quienes no son comprendidos hasta el comportamiento con nuestros vecinos caídos en desgracia, desde las interioridades de las parejas a rivalidades de por vida, las envidas o los sentimientos más inconfesables.
«Sigo acostada. Tampoco tengo qué hacer. Pero no todo de acá es peor que antes. También hay algo bueno: nunca nadie que me diga allá descansa el cuerpo de tu madre, ese es tu padre, él mató; esta es la tierra que te hace ver, probala. Acá nadie me conoce y eso para mí es un tesoro.» Entre edificios que tapan el cielo, negocios y carteles que transforman la noche en día y multitudes en movimiento, Cometierra va acostumbrándose a la ciudad. Cuando resurge del insomnio y las pesadillas esquiva el reclamo de Miseria, la novia de su hermano Walter: "Cometierra, acá desaparece gente todo el tiempo. Acá tu don es oro". Sin embargo, un augurio de muerte, la llegada de un bebé y la necesidad de encontrar a las chicas que faltan la fuerzan a revisar su juramento de no volver a probar tierra. Ante peligros aun mayores deberá medir una vez más su poder, pero ahora cuenta con un puñado de amigos y una aliada incondicional: Miseria. En esta nueva novela, Dolores Reyes despliega el riquísimo universo de su libro debut, que le valiera el reconocimiento mundial y unánime de público y crítica.
El “Libro del desasosiego”, que presentamos traducido íntegramente por vez primera en lengua castellana, nació en 1913 y Pessoa trabajó en él durante toda su vida. Ésta es una obra inacabada e inacabable: un universo entero en expansión cuya pluralidad—literaria y vital—es infinita. Bernardo Soares, ayudante de tenedor de libros de contabilidad en la ciudad de Lisboa, autor ficticio de este libro, es, según Pessoa, «un semi-heterónimo, porque, no siendo mía la personalidad, es, no diferente de la mía, sino una simple mutilación de ella». Prosador que poetiza, soñador que razona y místico descreído, éste es el más pessoano de todos los heterónimos, y la riqueza inagotable de sus páginas—representación de todo un mundo—contiene el genio de Pessoa en toda su extensión.
Omar tiene diez años y pasa los días junto a la ventana, esperando a que su madre vuelva. Hace tanto tiempo que no la ve que ni siquiera sabe si está viva. Su hermano intenta animarlo, pero es incapaz: sin su madre, el mundo se desmorona. Solo le consuela la presencia de Nada, su forma de cogerle la mano, sus ojos celestes. Nada tiene once años, una vena en la frente que le palpita cuando se enfada y un hermano, Ivo, lo bastante mayor para ser llamado a filas. Nada y Omar son niños en la primavera de 1992, en Sarajevo. Para alejarlos de la guerra, una mañana de julio un autobús se los lleva contra su voluntad. Si es que la madre de Omar sigue viva, ¿cómo dará con ella? ¿Y si Ivo muere luchando? Mientras viajan por Italia, por carreteras reducidas a escombros, Nada conoce a Danilo, que tiene unas manos cálidas y una familia, a diferencia de ella, y que un día le hace una promesa. Inspirada en una historia real, Me limitaba a amarte es una novela de formación sobre la pérdida de la inocencia, las heridas con las que cargamos y la imperiosa necesidad de encontrar anclaje y comprensión cuando todo colapsa a nuestro alrededor. Con una escritura precisa y conmovedora, que se inscribe plenamente en la tradición de la gran novela europea, Rosella Postorino indaga en las historias individuales que se ven afectadas por las convulsiones más estremecedoras de la historia colectiva. Así, al tiempo que escala el conflicto que rompió por primera vez una larga paz en Europa, las vidas de Nada, Omar y Danilo se tambalean hasta plantearse la inconveniencia de haber nacido. ¿Cómo se crece cuando se ha sido mal amado de niño? ¿Y quién puede decir que fue amado como y cuanto quiso serlo?
Una mujer despierta en un auto volcado en plena avenida nocturna. Hay humo y olor a nafta. Apenas siente sus piernas, el alumbrado público que entra desde afuera y los vidrios incrustados en su espalda. Descubre que ella es la conductora y, al instante, oye una voz dulce y delicada que la nombra. En el asiento de atrás viajan también una joven de quince años y un perro. La mujer no recuerda quiénes son, ni qué están haciendo ahí. Lo único certero es que están vivos. La historia comienza cuando volvemos al pasado, ahí donde la narradora, Paulina, todavía está ilesa. Se separa de su pareja y emprende un viaje en su Peugeot 307 hacia la costa sur con Maite, su compañera de oficina, y con Gallardo, su perro. Una novela perturbadora, envolvente y esperanzada. Un libro que asalta al lector con la inusitada fuerza de su prosa, sencilla y directa solo en apariencia. Una narración que nos habla de traumas, realidades y deseos.
Esmeralda y Quasimodo: su historia de amor y de muerte, tal vez la mejor recreación del mito de la bella y la bestia, es una de las cumbres de la novela romántica universal. La seductora gitana que se gana la vida tocando la pandereta y bailando en las calles de París, en compañía de su cabra Djali, despierta dos pasiones irreprimibles: la loca atracción sexual del archidiácono de la catedral y el amor más absoluto y puro de su protegido, el forzudo jorobado campanero de la catedral. Pero la fascinante Esmeralda cae a su vez rendida de amor por Febo, el bello y egocéntrico capitán de los arqueros del rey… Esta trama de afectos entrelazados y enfrentados estará condenada a la tragedia y exigirá las mayores pruebas de amor y heroísmo. Con todo, por encima de estos personajes memorables, sobresale otro indiscutible: la propia Catedral de Nuestra Señora de París. Tal era el deseo de Víctor Hugo, quien comenzó a escribir su novela con el fin expreso de que sus contemporáneos fueran más conscientes del valor de la arquitectura gótica, por entonces descuidada y a menudo destruida para ser reemplazada por nuevos edificios. La obra es por ello, asimismo, un magnífico homenaje al arte prodigioso que alumbró la catedral.
Desde el mismo momento de su publicacion (1931), Las olas ha sido considerada una de las cumbres de la literatura del siglo XX, y su influencia no ha dejado todavia de sentirse en la novela de nuestros dias. Las olas teje el contrapunto de seis voces que evocan con intensidad los recuerdos de la infancia y la primera adolescencia desde el distanciamiento de la edad madura. Dialogos, emociones, pensamientos, sensaciones, todo fluye en un solo tapiz de delicado y minucioso trazo que evoca, como indica el titulo, el flujo y reflujo constante y eterno, pero siempre mudable, del mar. Las olas es sin duda la obra por excelencia de Virginia Woolf, y si ella ha quedado como una de las creadoras mas vigentes de su tiempo, esta novela sigue siendo su obra mas emblematica. La vida y la obra de Virginia Woolf no han dejado de despertar el interes de escritores, biografos, ensayistas, criticos literarios y cineastas muy diversos, y Nicole Kidman fue premiada en los BAFTA, Los Globos de Oro y los Oscar por su interpretacion de la escritora en Las horas. No hay duda de que es una de las escritoras del siglo xx mas ampliamente valoradas y conocida. Esta edicion se basa en la traduccion llevada a cabo por el Damaso Lopez (Universidad Complutense de Madrid), que recientemente ha revisado de nuevo este texto.
Los relatos de este libro son casi reales, todo lo reales que pueden ser los recuerdos. Casi todas las cosas pasaron, no sé si en ese orden y en esos momentos, quizás tienen agregados que me ayudaron a darles sentido. Muchos surgieron por las noches antes de que llegara el sueño, se empezaban a reiterar y descubrí que, la mayoría de las veces, cuando los escribía, dejaban de venir. Otros aparecieron en una charla, por una foto, un objeto, algunos para reflexionar sobre algo que me estaba ocurriendo o estaba viviendo. En todos los casos fue la necesidad de ponerlos ante mí. Algunos me hicieron un nudo en la garganta y, en muchos, busqué homenajear a gente que influyó en mi vida o me apoyó. Muchas historias quedan esperando, muchos otros merecen un homenaje, ya será. No soy escritor y me da cierta vergüenza que letras escritas por mí estén en un papel que se transforma en libro, pero todo lo que cuento fue con los sentimientos a flor de piel. Nací en una hermosa familia y construí una hermosa familia, tuve amigos y compañeros con los que quise cambiar el mundo, quizás en eso fracasé, pero sigo intentándolo a mi manera. Como todos, voy perdiendo por el camino días y vida, pero el triunfo está en recordarnos, recuperar nuestra memoria y disfrutar de haber vivido.
Minas, durante los años 60. El ambiente político y social está convulsionado. La guerrilla, que parecía lejana, comienza a provocar revuelo en el ambiente pueblerino y conservador de una ciudad del interior. El narrador de esta historia es un adolescente fantasioso que sueña con ser adulto. En un entorno que lo agobia y lo seduce al mismo tiempo, este joven, que aspira a ser escritor, vivirá sus primeras experiencias como si fueran las últimas. La muerte de su mejor amigo durante la toma de Pando lo despertará de esa ensoñación con la inequívoca señal de que todo está por cambiar. Apelando a la memoria de hechos en gran parte inventados, Milton Fornaro construye con maestría una atmósfera poética en la que se mueven sus personajes inolvidables, cómplices de papel de una historia que parece real.
Después de visitar el país de las maravillas, Alicia se metió en un espejo para descubrir el mundo al revés. Si Alicia renaciera en nuestros días, no necesitaría atravesar ningún espejo: le bastaría con asomarse a la ventana. Al comienzo del milenio, el mundo al revés está a la vista: es el mundo tal cual es, con la izquierda a la derecha, el ombligo en la espalda y la cabeza en los pies.
LA PRIMERA NOVELA DE MARÍA ESCLAPEZ, AUTORA DE ME QUIERO, TE QUIERO «Somos mujeres que arden. Nuestra fuerza es inquebrantable, y nuestra resistencia, eterna. Luchemos y dejemos huella en el mundo. Si nos queman, renaceremos de nuestras cenizas». Toledo, año 2023. Eleonor se ha dado cuenta de que lleva años viviendo una vida que no quiere. Atrapada en una relación tóxica, en una ciudad que la asfixia y con un trabajo que la consume, decide viajar hasta Toledo, su ciudad natal, e instalarse en casa de su abuelo, que murió hace unos meses. Pero cuando llega a la antigua residencia familiar, la encuentra casi tan desordenada como su cabeza: hay un sinfín de antigüedades y cientos de libros a medio catalogar, entre ellos, un estropeado diario manuscrito del siglo XVI. DOS MUJERES SEPARADAS POR SIGLOS. UN SECRETO QUE LAS UNE. UNA NOVELA PARA RENACER DE TUS CENIZAS En una intriga a dos tiempos descubriremos que Eleonor y la autora del diario deberán luchar contra un mismo enemigo: aquellos que quieren silenciar la violencia y que están dispuestos a todo para conseguirlo. Serán ellas las que nos muestren que solo nuestra fuerza interior nos salvará del fuego.
Estas dos nouvelles pertenecen a mundos inventados, esos territorios de ensoñación que Levrero maneja como nadie. Ambas habían sido publicadas en 1986 un solo volumen, como en esta oportunidad y se tratan de textos muy esperados por los fanáticos del autor uruguayo. Fauna es el apodo de una mujer exuberante y difícil de olvidar. La historia de un hombre solitario, fuertemente marcado por la parapsicología, cuya rutina y sueños se ven interrumpidos y vulnerados por la aparición de una enigmática mujer, que lo meterá en apuros. Desplazamientos es un relato entrañable sobre el encuentro con la casa de la infancia y todos los fantasmas y cuentas pendientes que aparecen con este movimiento. Y de nuevo, una mujer que tuerce el rumbo de la historia.
Una extraordinaria fábula sobre el sueño americano. Jay Gatsby, el caballero que reina sobre West Egg, es el arquetipo de los legendarios años veinte en los que todo parecía posible, tiempo de felicidad entre el horror de la Primera Guerra Mundial y la barbarie de la Segunda. Con los demás protagonistas, forma parte de la Generación Perdida, los «jóvenes tristes» que personificaron el mito de la pasión y el desafecto, la literatura que se funde con la vida. Publicada por primera vez en 1925, El gran Gatsby está considerada La Gran Novela Americana. Simboliza el triunfo, la perpetua juventud y el deslumbramiento que desembocan en la tragedia, la decadencia y la caída, vicisitudes reflejadas con asombrosa precisión en la propia vida de Fitzgerald.
El sueño de un hombre ridículo es una de las obras más conmovedoras y filosóficas de Fiódor Dostoyevski. En este relato breve, un hombre al borde del suicidio narra un sueño revelador que transforma su visión del mundo y de la existencia humana. A través de una fábula onírica y profundamente simbólica, Dostoyevski reflexiona sobre la verdad, la redención y la posibilidad de un amor universal. Escrita con intensidad emocional y profundidad metafísica, esta obra condensa la esencia del pensamiento del autor ruso.