Edmundo Dantes es un marino joven y existoso, enamorado de Mercedes, con quien ha venido a casarse a Marsela, aunque desconoce que la envidia circunda en silencio. Acusado de ser un agente bonapartista, sera encarcelado sin juicio previo en la isla If, de donde nadie sale vivo. En ese lugar encontrara al abad Faria quien le revelara todo un mundo de sabiduria, las razones por las que lo han traicionado y quienes. Una novela que muestra el engano, las posibilidades de la venganza y los frutos de la paciencia.
Cuando Penny Dahl contacta con Finders Keepers para que la ayuden a encontrar a su hija, algo en la voz desesperada de la mujer hace que Holly Gibney se vea obligada a aceptar el trabajo. A poca distancia del lugar en el que Bonnie Dahl desapareció, viven los profesores Rodney y Emily Harris. Son la quintaesencia de la respetabilidad burguesa: un matrimonio octogenario y dedicado de académicos semiretirados. Nadie diría que, en el sótano de su impecable casa forrada de libros, esconden un secreto directamente relacionado con la desaparición de Bonnie. Son astutos, pacientes y despiadados, y obligarán a Holly a emplear sus habilidades al máximo y a arriesgarlo todo si quiere cerrar el caso más oscuro al que se ha enfrentado jamás.
No hay nada más eterno que un encuentro fugaz. Una noche en París. Dos caminos entrelazándose. No hay nada más eterno que un encuentro fugaz. Cuando Rhys y Ginger se conocen en las calles de la ciudad de la luz, no imaginan que sus vidas se unirán para siempre, a pesar de la distancia y de que no puedan ser más diferentes. Ella vive en Londres y a veces se siente tan perdida que se ha olvidado hasta de sus propios sueños. Él es incapaz de quedarse quieto en ningún lugar y cree saber quién es. Y cada noche su amistad crece entre emails llenos de confidencias, dudas e inquietudes. Pero ¿qué ocurre cuando el paso del tiempo pone a prueba su relación? ¿Es posible colgarse de la luna junto a otra persona sin poner en riesgo el corazón? Una historia sobre el amor, el destino y la búsqueda de uno mismo. Porque a veces, solo hace falta mirar la luna para sentirte cerca de otra persona.
Los pintores de la Academia de los Portales son los únicos que saben cómo dibujar los extraordinarios portales de viaje que constituyen la red de comunicación y transporte más importante de Darusia. Sus rígidas normas y su exhaustiva formación garantizan una impecable profesionalidad y perfección técnica en todos sus trabajos. Cuando Tabit, estudiante de último año en la Academia, recibe el encargo de pintar un portal para un humilde campesino, no imagina que está a punto de verse involucrado en una trama de intrigas y secretos que podría sacudir los mismos cimientos de la institución.
Escondida entre riscos lejanos, en algún remoto lugar de las Guillerías transitado por cazadores de lobos, bandoleros, emboscados, carlistas, hechiceras, maquis, pilotos de rally, fantasmas, bestias y demonios, la masía Clavell se agarra al suelo como una garrapata. Es una casa, sobre todo, habitada por mujeres, y donde un solo día contiene siglos de recuerdos. Los de Joana, que para encontrar marido hizo un pacto que inauguró una progenie aparentemente maldita. Los de Bernadeta, a quien le faltan las pestañas y, de tanta agua de tomillo que le vertieron en los ojos cuando era una niña, acabó por ver lo que no debía. Los de Margarida, que en vez de un corazón entero tiene uno de tres cuartos, rabioso. O los de Blanca, que nació sin lengua, con la boca como un nido vacío, y no habla, solo observa. Estas mujeres, y más, hoy preparan una fiesta.
Las tragaperras, el bingo y los casinos son para muchos una distracción inofensiva, un vicio socialmente aceptado, lo más parecido a ir al burdel en familia. Para otros, en cambio, el juego es una experiencia extrema: erótica y mística, lúcida y absurda, una forma de enfrentarse al destino cuando ya no queda nada que perder. A punto de cumplir cuarenta años, Jorge —periodista y lector fervoroso de Dostoievski— deambula en ese territorio ambiguo donde el azar gobierna y la razón se suspende. Entre salas de bingo y casinos tan lujosos como decadentes, sesiones de psicoanálisis, viajes, amantes ocasionales y escapadas al refugio que alguna vez fue hogar, el protagonista ensaya una exploración radical del deseo, la adicción y la libertad. Publicada originalmente en 1992, esta novela se lee hoy con una vigencia inquietante: porque el juego sigue siendo el único lugar donde, como escribió Dostoievski, nada depende de nada. Si Dios juega a los dados, el jugador puede contestarle: «Yo, también». Cristina Peri Rossi despliega aquí una prosa incisiva, sensual y lúdica, capaz de convertir una noche de juego en una metáfora del mundo contemporáneo.
Tres cartas escritas desde el corazón, un secreto y un legado. Por la autora de Donde el corazón te lleve «El verdadero, y emocionante, mensaje de este libro es la posibilidad de construir nuestro propio destino de manera genuina.» Corriere della Sera «Con una escritura clara y precisa, la autora nos ofrece una novela apasionante, que cautiva, y con un toque de suspense y personajes tan auténticos que parece que los vemos en imágenes.» Giornale di Trieste Bajo el silencio de la nieve y con el año llegando a su fin, una madre afronta su mayor temor; mientras espera un diagnóstico, Chiara se confiesa en tres cartas. Dirige la primera a Alisha, su hija adoptiva nacida en la India, inmersa en una dolorosa búsqueda de su propia identidad. Otra a Ginevra, su hija biológica, concebida durante el proceso de adopción de Alisha. Y la última a Davide, su esposo, cuyo amor inquebrantable se puso a prueba por un error legal que hizo saltar sus vidas por los aires. Treinta años después de Donde el corazón te lleve, Susanna Tamaro nos adentra nuevamente en las complejas dinámicas familiares regalándonos una novela profunda y apasionante, un himno al legado entre generaciones a través de tres cartas que, escritas desde el corazón, esconden tres lecciones de vida inolvidables. Una de las autoras más reconocidas del panorama literario internacional, Tamaro «despliega una delicada magia» (Avvenire) para recordarnos la importancia de dotar de sentido a nuestras vidas: «el verdadero, y emocionante, mensaje de este libro es la posibilidad de construir nuestro propio destino de manera genuina» (Corriere della Sera).
Cuando Hervé Le Tellier descubre en su casa de campo en un pequeño pueblo de la región de la Drôme una placa con un nombre, André Chaix, decide investigar quién fue. Preguntando a la gente y recopilando fragmentos de la memoria colectiva del país, acaba descubriendo la trágica y breve vida de un joven de la Resistencia francesa que luchó y murió por su país durante la Segunda Guerra Mundial. Con su inconfundible estilo, lúdico, inteligente y exquisito, Le Tellier nos ofrece una apasionante reflexión sobre el pasado y la necesidad de honrar la memoria histórica: «Se han cumplido ochenta años desde la muerte de Chaix, pero viendo cómo va el mundo, no tengo duda de que hay que seguir hablando de la Ocupación, del colaboracionismo, del racismo y del fascismo, del rechazo del otro hasta su aniquilación». Una novela magníficamente documentada a caballo entre el relato periodístico y el autobiográfico con la que Le Tellier da voz a los ideales por los que André Chaix murió. Una lectura fascinante y enriquecedora, una novela importante y necesaria, que resuena con fuerza en el presente de la mano de uno de los autores imprescindibles de las letras francesas actuales.
Tras un devastador accidente de coche en el que muere su esposa, Ogi despierta en el hospital para descubrir que está atrapado en su propio cuerpo y bajo los cuidados de su suegra, que llora la pérdida de su única hija. Aislado, abandonado por quienes antes lo rodeaban, el mundo de Oghi se reduce a la habitación en la que yace y a sus recuerdos de su pareja, una mujer sensible que encontraba consuelo cultivando el jardín de su casa. Sin embargo, mientras Ogi permanece solo y paralizado, algo inquietante sucede tras las cuatro paredes de su habitación: día tras día, su suegra remueve la tierra del jardín, arrancando lo que su hija había plantado con tanto esmero y cavando, con una calma perturbadora, agujeros cada vez más hondos, como si buscara el fondo de un pozo invisible. En ese jardín que antes florecía, ahora germina otra cosa: el silencio, la sospecha y la venganza. El pozo es una novela psicológica inquietante y poética que se desliza con precisión quirúrgica hacia la oscuridad. Una historia sobre lo que dejamos sin decir y lo que puede hacernos cavar nuestra propia tumba. Considerada una de las autoras más destacadas de la literatura coreana contemporánea, Hye-young Pyun ha sido reconocida con los galardones más prestigiosos de su país.Su prosa inquietante y sofisticada ha conquistado también al público internacional, y El pozo, distinguida con el Premio Shirley Jackson a la mejor novela de terror psicológico, confirma su lugar como una voz única, original e imprescindible en el panorama literario actual.
Nick y Fiona son amigos, mejores amigos, y no cambiarían eso por nada del mundo. O, al menos, eso es lo que se dicen a sí mismos. Porque ellos nunca podrían estar juntos. Nick dejó de creer en los finales felices desde que ambos perdieron a sus madres de forma inesperada. Y Fiona a menudo se pregunta si lo único que tienen en común son sus corazones heridos. Pero, cuando un malentendido amenaza con arruinar el viaje por carretera que llevan meses planeando, descubren que lo único que se interpone entre ellos es la verdad.… El duelo no es nada sencillo, y volver a amar tampoco. Solo necesitan el valor para lanzarse a sus profundidades.
Publicada en 1774, revisada en 1787, Las penas del joven Werther es quizá una de las obras más influyentes de la literatura universal. El «efecto Werther» no sólo creó tendencias literarias y modas en el vestir, sino también una peculiar oleada de suicidios. Fue libro de cabecera de Napoleón? y también del monstruo de Frankenstein. Todos ?clásicos y románticos? quisieron apropiarse de él: fue icono del sentimentalismo y héroe de la exaltación revolucionaria; también fue, como dijo Thomas Mann, «el horror y el espanto de los moralistas». Al final de su vida, Goethe lamentaba que la mayoría de los jóvenes que peregrinaban a Weimar para visitarlo sólo conocieran esa obra suya. Hoy leer las desventuras de este joven artista burgués que, a raíz de un amor prohibido, descubre su insospechada comunidad con los locos, los humildes, los desdichados y hasta los asesinos no anula ni el distanciamiento ni la identificación. Werther sigue preguntándonos si pactar es una necesidad o una rendición. Sigue apuntando a nuestro yo, y lo que significa conservarlo. Sigue hablando de nosotros mismos.
«¿Te gusta la oscuridad? Perfecto. A mí también» es cómo inicia Stephen King el epílogo de este nuevo y magnífico volumen de doce relatos que se adentran en la parte más sombría de la vida. King lleva más de medio siglo siendo un maestro literario, y estas historias sobre el destino, la mortalidad, la suerte y los múltiples pliegos de la realidad son tan ricas y absorbentes como sus novelas. El autor escribe «para sentir la emoción de dejar atrás la rutina», y en Si te gusta la oscuridad los lectores sentirán, una y otra vez, esa misma emoción. «Dos cabrones con talento» nos revelará el secreto de cómo estos dos caballeros adquirieron sus habilidades. En «El mal sueño de Danny Coughlin», una explosión psíquica inesperada pone patas arriba la vida de docenas de personas, incluido Danny, con catastróficos resultados. «Serpientes de cascabel», secuela de la novela Cujo, nos presenta a un viudo que viaja a Florida buscando descanso y, en su lugar, se topa con una inesperada herencia... con más de una atadura. En «Los soñadores», un taciturno veterano de la guerra de Vietnam acepta un encargo y descubre que hay algunos rincones del universo que deberían quedar inexplorados. «Hombre Respuesta» nos plantea si el don de la clarividencia es una bendición o una maldición, y nos recuerda que incluso una vida marcada por la tragedia tiene significado. La habilidad del Rey del Terror para sorprender, inspirar y provocarnos tanto miedo como consuelo al mismo tiempo no tiene parangón. Cada uno de estos relatos contiene sus propios escalofríos, alegrías y misterios, y todos son icónicos. ¿Os gusta la oscuridad? Pues aquí la tenéis.
El viaje de un niño de nueve años a través de la estepa ucraniana, rumbo al instituto en que habrá de cursar sus primeros estudios, dibuja la línea argumental de La estepa (1888), la novela corta que proporcionó a Chéjov reconocimiento y que le convirtió en un escritor de éxito. En El barranco (1900), donde el adulterio alterna con el asesinato y los más variados delitos, una impresión de fluidez conseguida sin forzar en ningún momento el estilo caracteriza el relato de principio a fin. Estas dos narraciones son un magnífico ejemplo del arte de Chéjov, cuya influencia se dejó notar inmediatamente en sus contemporáneos y que aún hoy sigue vigente en modernas tendencias como el minimalismo y el realismo sucio.
Con esta leyenda novelada, Delgado Aparaín demuestra que la literatura es capaz de alumbrar la magia, la ética y los valores escondidos en el mar o en el barro. En la Italia del siglo XVI, en el puerto siciliano de Cefalú, Andrea Chiaramonte, una condesa adolescente, es secuestrada junto a su abuela por el pirata francés Etienne Moreau, traficante de esclavos. Tras una dramática travesía oceánica se establece con las cautivas en las costas uruguayas de Rocha, y apoyado por los indios guenoas, inicia un peligroso tráfico con el imperio de Portugal, hasta que Bruno Mauricio de Zabala, gobernador de la recién nacida Montevideo, pone fin a sus andanzas. La abuela Justiniana —heredera de los dones de Epiménides, filósofo cretense, célebre por haber dormido en una cueva una siesta de 57 años, protagoniza dramáticas peripecias. Églogas mágicas, viajes en el espacio y en el tiempo, monstruos marinos, profecías, tempestades y la furia endemoniada del mar configuran este vertiginoso universo fantástico.
Confesiones del estafador Félix Krull, probablemente la novela más juvenil jamás escrita por un anciano, es el más perfecto ejemplo de la ironía que caracteriza buena parte de la obra de Thomas Mann, quien se sitúa aquí en la estela de Cervantes y Stendhal para ofrecernos la que sin duda es la novela picaresca más importante del siglo XX. Parodiando las novelas de aprendizaje, tan arraigadas en la tradición literaria alemana, estas “confesiones” nos conducen por todas las etapas de una vida cuyo propósito explícito es convertirse en una obra de arte. A tenor de esta concepción estética de la vida, las trampas, los robos y las imposturas acaban no sólo por justificarse, sino incluso por constituir un estilo de vida de moralidad irreprochable. Thomas Mann, el autor de obras tan profundas y reflexivas como La montaña mágica, Muerte en Venecia, Doktor Faustus o Los Buddenbrook, legó a la posteridad una última novela desconcertante, irónica, burlona y probablemente una de las más sagaces y divertidas de todos los tiempos, sin por ello rebajar un ápice su exigencia literaria.
Verónica tarda, Verónica se demora inexplicablemente y el libro sigue hasta que ella regrese o hasta que Julián esté seguro de que ya no volverá. De eso va La vida privada de los árboles: de la noche larga y tal vez definitiva que Julián pasa esperando que su mujer regrese, que el libro termine. Hacia el final de ésta, la segunda novela del chileno Alejandro Zambra, Julián desea ser una voz en off, un coleccionista de historias ajenas; quiere escribir y no ser escrito, pero esperar es dejarse escribir: esperar es seguir una constante deriva de imágenes. Entonces la historia comienza mucho antes de esa noche última, tal vez una tarde de 1984, con la escena de un niño mirando televisión. Y termina con las inevitables conjeturas sobre la vida de Daniela, la hija de Verónica, a los veinte, a los veinticinco, a los treinta años, cuando ha pasado mucho tiempo desde que su padrastro le contaba historias sobre los árboles. ¿Por qué leer y escribir libros en un mundo a punto de quebrarse? Esta pregunta ronda cada página de La vida privada de los árboles, una novela que confirma a Alejandro Zambra como uno de los escritores más interesantes de las nuevas generaciones, después del asombro de Bonsái, su primera novela, que provocó numerosos comentarios en la prensa chilena: «Es literatura de la mejor clase, una obra de extraña madurez que hace de la brevedad una de sus mayores virtudes, por lo mucho que se puede decir y sobre todo sugerir en tan pocas páginas» (Rodrigo Pinto, El Mercurio); «No es novela, ni nouvelle, ni cuento. Es una deformación de todos esos formatos, tal como los bonsáis son árboles mutilados y distorsionados que buscan convertir lo convencional en algo único» (Matías Rivas, The Clinic); «Zambra ha tenido la valentía de enfrentarse con la estética de la clase media, de hablar de esos que ni siquiera callan, que esperan y pasan» (Rafael Gumucio); «Breve como un suspiro y contundente como un mazazo» (Juan Manuel Vial, Capital); «Un libro oscuro que sabe iluminar» (Hugo Forno, Rolling Stone, Chile).
Solo los elefantes encuentran mandrágora es casi el monólogo de una mujer apesadumbrada, Sembrando Flores de Médicis, sometida a interminables pruebas médicas para intentar curar un quilotórax. La mujer se asfixia; los médicos perforan, experimentan, y en la habitación contigua hay Óun tipo joven, desnudo, informe y blanco como masa cruda", acompañado por su madre: lo van a intervenir en la cabeza para que deje de masturbarse mientras mira a la madre. A partir de esta situación, colindante con lo inconfesable, se entrelaza la polifonía de Solo los elefantes encuentran mandrágora. Solo los elefantes encuentran mandrágora, corrobora la manera de disponer la escritura: la imaginería de animal gigante y planta milagrosa. Es una novela que desafía cualquier intento de domesticación teórica.
Se entra en La ciudad como en un sueño, con la inquietud y la expectativa, y también el desasosiego propio de no poder decidir qué va a pasar. Se entra en un trance atrapante, aunque libre de casi toda lógica. Esta primera novela de Mario Levrero, profundamente kafkiana, es un laberinto alegórico, una exploración literaria en la que Montevideo es un horizonte de luz al que aspirar en la confusión de un viaje absurdo, el viaje del deber ser de la vida adulta.
Dos hermanos, un secreto y una elección imposible. Llega a Montena L. J. Shen, la reina del romancespicy en TikTok, con un triángulo amoroso tan dramático como adictivo. Tras una tragedia espantosa, Everlynne pierde todo aquello que le importa: sus sueños, su familia y a Joe, su alma gemela. Acosada por la culpa, se recluye en Salem, Massachusetts. No es más que una sombra de la mujer que fue; vive sin pensar en el futuro, sin permitirse ninguna de esas alegrías que cree que les han sido negadas a sus seres queridos. Pero cuando entra en su vida el misterioso y atractivo Dominic, cada vez le resulta más difícil aislarse. Dominic es diferente: aventurero, alegre, apasionado por la vida y por hacer suya a Everlynne. Pero entonces sucede algo que abre las heridas del pasado, más sangrantes que nunca. Y es que no hay nada peor que estar enamorada de dos hombres. Sobre todo, si uno de ellos te detesta.
Sadie Revelare siempre ha pensado que la maldición de que se le rompa el corazón cuatro veces merece la pena si así retiene su magia. Pero cuando a su abuela le diagnostican un cáncer terminal y su primer amor, Jake McNealy, reaparece tras diez años, su vida tan cuidadosamente estructurada empieza a desmoronarse. Tras la noticia de su abuela, Seth, el hermano gemelo de Sadie, vuelve a casa, trayendo consigo secretos familiares que podrían ponerlo todo patas arriba. Si su abuela fallece, Sadie no está segura de poder mantener a la familia unida y su don bajo control. Cuando sus sentimientos por Jake se reavivan, y la salud de su abuela empeora día a día, Sadie tendrá que tomar una difícil decisión: ¿es el amor más importante que la magia? Una novela perfecta para lectoras de romántica y fantasía, con una historia y estilo que te hará sentir como en casa.