César Vallejo es, sin lugar a dudas, uno de los poetas en español más importantes de todos los tiempos. Su obra, de gran influencia en la literatura posterior, hizo saltar en pedazos la lírica occidental y sigue siendo "rabiosamente contemporánea" (La Vanguardia). Aunque partió del modernismo, pronto avanzó hacia la búsqueda de nuevas posibilidades expresivas. Con Trilce -"el más radical de los libros en lengua española" (Julio Ortega)- alcanzó a crear un nuevo lenguaje poético que lo situó como una de las cumbres de la poesía de vanguardia a nivel mundial. Su poesía escrita en Europa, casi toda póstuma -los llamados Poemas humanos y España, aparta de mí este cáliz-, no abandona la necesidad de explorar las máximas posibilidades de la palabra, que se impregna más abiertamente de referencias políticas e históricas, y se constituye, según muchos críticos, como lo mejor de su producción.
Roberto Bolaño se sintió siempre, en esencia, un poeta, pese a que el reconocimiento mundial le llegó por su narrativa. Este volumen recoge, además de los publicados en La Universidad Desconocida, Los perros románticos y Tres, más de sesenta poemas que aparecieron en revistas, plaquettes y volúmenes colectivos en sus comienzos literarios y que desde entonces han permanecido inencontrables. En su poesía, ahonda en los temas fundamentales de su literatura: el amor, la muerte, el exilio, la literatura o la política. La economía expresiva, la audacia formal y temática, el vanguardismo, la provocación y la tensión poética convierten a Bolaño en uno de los exponentes más singulares y modernos de la poesía contemporánea en español. «Vio en la poesía una forma de rebeldía y una intriga existencial que engrandecía la vida. Es curioso, porque sin esa apelación a la poesía no se puede entender el conjunto de su obra. Hay poesía escondida en sus novelas y hay novelas interrumpidas en su poesía. Porque todo son palabras. Bolaño buscó aquellas que más dolían o más decían, o más escondían, o más cercanas estaban de lo que el propio Bolaño vivió.» Del prólogo de Manuel Vilas
Alejandro Zambra vuelve en grande a la novela con este magnífico libro sobre familias hechizas, poetas y poetastros. Una hermosa, desenfadada y seriamente divertida declaración de amor a la poesía. Durante buena parte de esta novela Gonzalo es un poetastro que quiere ser poeta y un padrastro que se comporta como si fuera el padre biológico de Vicente, un niño adicto a la comida para gatos que años más tarde se niega a estudiar en la universidad porque su sueño principal es convertirse –también– en poeta, a pesar de los consejos de Carla, su orgullosamente solitaria madre, y de León, un padre mediocre dedicado a coleccionar autitos de juguete. El poderoso mito de la poesía chilena –un personaje secundario dice, aludiendo a los veredictos de la Academia Sueca, que los chilenos son bicampeones mundiales de poesía– es revisitado y cuestionado por Pru, una periodista gringa que se convierte en testigo accidental de ese esquivo e intenso mundo de héroes e impostores literarios. «La verdadera seriedad es cómica», decía Nicanor Parra, y esta novela sobre poetas que desprecian las novelas lo demuestra brillantemente. El laberinto masculino actual, los trágicos vaivenes del amor, las familias –o familiastras– fugaces, la omnipresente desconfianza en instituciones y autoridades, el deseo valiente y obcecado de pertenecer a una comunidad en parte imaginaria, el sentido de escribir y de leer en un mundo hostil que parece desmoronarse a toda velocidad... Son muchos los temas que este libro hermoso, contundente y desenfadado pone encima de la mesa. Autor de obras que se han vuelto emblemáticas, como Bonsái, Formas de volver a casa, Mis documentos o Facsímil, Alejandro Zambra regresa en grande a la novela con este libro que lo confirma como una de las voces fundamentales de la literatura latinoamericana en lo que va de siglo.
Corre el año 1929 y Federico García Lorca prepara un viaje a Nueva York. Quiere huir de una reciente ruptura amorosa, de la traición de sus amigos y también del éxito de Romancero gitano, que le abruma. En la ciudad de los rascacielos Lorca encuentra modernidad, vanguardia y libertad para conocer y conocerse, para dar rienda suelta a su creatividad. Pero Nueva York no solo fue la vía de escape perfecta para sanar las heridas del poeta granadino. De esa aventura de nueve meses surgió este poemario, uno de los más renovadores e impactantes de la lírica española del siglo xx.
El rescate de un libro esencial de la literatura latinoamericana del siglo XX, a cien años del nacimiento de Ángel Rama. El año 1974 no fue fácil en la vida de Ángel Rama. En enero decidió radicarse definitivamente en Venezuela para seguir allí su carrera universitaria. A mediados de año, cuando le negaron la renovación del pasaporte uruguayo, se definió su exilio. Al mismo tiempo, la fundación de la Biblioteca Ayacucho le encomendó la función de director literario. Marcada por los destierros y los desplazamientos, la historia de América Latina debía encontrar un legado civilizador en los textos seleccionados que formarían la colección. Rama encarnaba esos designios. En diciembre, fechaba el prólogo de un libro que, aunque su alcance parecía más modesto, ya formaba parte de un proyecto mayor, del cual contenía los principios fundamentales. Porque Primeros cuentos de diez maestros latinoamericanos, selección que Rama podía hacer en virtud del vasto conocimiento de los autores elegidos, se sostenía en dos principios esenciales: la plena confianza en el carácter humanizador de la literatura y la apuesta en ella como camino hacia la plena y total libertad de los pueblos latinoamericanos. Rama buscó el origen de la creación de diez escritores a lo largo de cincuenta años del siglo XX, obsequió al lector el placer de la lectura de los cuentos y lo ayudó a comprender ese proceso con diez introducciones acordes a cada escritor. El resultado fue este libro excepcional.
Prisión perpetua se compone de dos novelas cortas escritas casi simultáneamente, Prisión perpetua y Encuentro en Saint- Nazaire, que fueron publicadas por primera vez en un mismo volumen en 1988 en Buenos Aires. Ambas tienen un personaje en común: Emilio Renzi, el mismo que aparecería como narrador en Respiración artificial y es el alter ego de Ricardo Piglia. Además, también hallamos una serie de personajes oscuros y truculentos que se ven inmersos en tramas laberínticas enlazadas entre sí. Cabría destacar a Stephen Stevensen, un autor que vive encerrado en una habitación de hotel escribiendo su diario y tratando de reproducir su propio mundo, y al ex presidiario convencido de que existe una relación causal entre sus crímenes y su suerte en el juego, y que vive de acuerdo a la teoría de Hemingway: «lo más importante es lo que no se dice». Pero Prisión perpetua no es solamente un libro que reúne dos novelas cortas. En esta obra se adivina la obsesión de Piglia por encajar géneros muy diversos en un mismo texto. Así pues, aparecen destellos de relato policíaco, histórico, fantástico, el ensayo y el diario. Esta miscelánea, y sobre todo el interés de Piglia por la nota autobiográfica, convierten Prisión perpetua en una clara referencia a sus orígenes borgeanos. Construye una narración que transcurre en un ámbito cerrado, un mundo enumerado, una «novela carcelaria», donde hace una brillante demostración de su habilidad como escritor.
UN SECRETO FAMILIAR GUARDADO DURANTE DÉCADAS. UNA HISTORIA DE AMOR QUE DESEA VENCER LAS LEYES DEL TIEMPO. Cuando Aline, una joven actriz de teatro, escribe a una librería de segunda mano en busca de obras de teatro de Lorca que quiere adaptar en París, no espera conocer a Alberto, un librero con el que iniciará un intercambio epistolar donde los sentimientos, y la literatura, serán el punto de partida de una historia de amor que intentará a resistir al paso del tiempo. Décadas después, Helena, hija de Alberto y madre reciente, encuentra aquellas cartas escondidas en el dormitorio de su padre, justo después de su desaparición, y descubre su mayor secreto.
En el contexto de la celebración del VII Congreso Internacional de la Lengua Española en la ciudad argentina de Córdoba en marzo de 2019, esta edición rinde homenaje a uno de los autores en español más importantes de todos los tiempos y a su obra más emblemática, que conmocionó el panorama cultural de su tiempo y que no deja de encontrar lectores hasta nuestros días. La publicación de Rayuela en 1963 supuso una verdadera revolución en la narrativa en lengua castellana: por primera vez, un escritor llevaba hasta las últimas consecuencias la voluntad de transgredir el orden tradicional de una historia y el lenguaje para contarla. Rebosante de ambición literaria y vital, renovadora de las herramientas narrativas, destructora de géneros y convenciones, Rayuela es Cortázar en esencia, con toda su complejidad ética y estética, con su imaginación y su humor. La edición recupera, como complemento a la novela, tres textos magistrales de Gabriel García Márquez, Adolfo Bioy Casares y Carlos Fuentes, autores contemporáneos de Julio Cortázar, que dan cuenta de la dimensión del autor y de la recepción que tuvo la novela en su tiempo. Además, incluye trabajos de los escritores Mario Vargas Llosa y Sergio Ramírez, y de los críticos Julio Ortega, Andrés Amorós, Eduardo Romano y Graciela Montaldo, que muestran la intemporalidad de la propuesta narrativa cortazariana. Incluye, además, por primera vez desde 1983, la reproducción facsimilar del «Cuaderno de bitácora», la libreta en la que Cortázar fue anotando ideas, escenas y personajes de la novela durante el proceso de escritura. Este cuaderno permite, como un juego de los que tanto gustó Cortázar, un diálogo del autor con el lector sobre la novela que traspasa las fronteras del tiempo. De la lectura de esta novela el lector emerge tal vez con otra idea acerca del modo de leer los libros y de ver la vida. Es, sin duda, un mosaico donde toda una época se vio maravillosamente reflejada.
Por primera vez se edita "Rayuela" como un clásico de la novela contemporánea. Todo el conjunto de materiales que aporta esta edición (introducción, abundantes notas, plano, fotografías) servirán al lector para comprender mejor y disfrutar más con esta gran novela.
El orbe ficcional de ‘Reina Amelia’ se rige por sus propias leyes. Existe allí una organización política heterodoxa, una industria primitiva que fabrica hongos (comestibles, orgiásticos y alucinógenos), un orden sexual que mezcla edades y reinos diversos, y un sistema penal donde una niña hipersexuada termina en la cruz. Marosa di Giorgio es una de las escritoras más importantes de la literatura uruguaya. Su voz peculiar, su extraño e incandescente universo, la han transformado en una poeta de culto en toda Hispanoamérica.
Para quien la mire no es otra cosa que perfecta e inquebrantable. Popular. Preciosa. Inalcanzable.Una profesional de la mentira. Pero cuando todo se vuelve un caos y los muros que había construido a su alrededor comienzan a resquebrajarse, un chico y su gato malhumorado irrumpen en su vida como un soplo de aire fresco y lo ponen todo del revés. Aaron llena sus días de color y ruiseñores. Le muestra caras de sí misma que no sabía que tenía. Que la aterran. Que la increpan.Que la hacen desear ser esa chica que nunca creyó poder ser.
«Mi libro preferido, y el primero que escribí.» Gabriel García Márquez Con este libro, Gabriel García Márquez se descubrió a sí mismo como un narrador. Sin embargo, la intención primera era escribir un reportaje sobre un hombre, Luis Alejandro Velasco, que estuvo diez días a la deriva en una balsa mecida por el mar Caribe. El futuro Nobel de Literatura y entonces joven reportero que era García Márquez escuchó el relato de los hechos de boca de su protagonista y los transformó, tal vez sin pretenderlo, en un prodigioso ejercicio literario, una narración escueta y vigorosa donde late el pulso de un gran escritor. La publicación por entregas del reportaje en El Espectador de Bogotá supuso un alboroto político considerable -se revelaba la existencia de contrabando ilegal en un buque de la Armada colombiana, lo que costó la vida de siete marineros y el naufragio, más afortunado, de Velasco- y el exilio para su autor. «El 22 de febrero nos anunció que regresaríamos a Colombia. Teníamos ocho meses de estar en Mobile, Alabama, Estados Unidos, donde el A.R.C. Caldas fue sometido a reparaciones electrónicas y de sus armamentos. En los días de franquicia hacíamos lo que hacen todos los marineros en tierra: íbamos al cine con la novia y nos reuníamos después en Joe Palooka, una taberna del puerto, donde tomábamos whisky y armábamos una bronca de vez en cuando.»
Este debía ser el reportaje sobre un hombre, Luis Alejandro Velasco, que estuvo diez días a la deriva en una balsa mecida por el mar Caribe. El entonces joven periodista de El Espectador de Bogotá escuchó el relato de los hechos de boca de su protagonista, y lo transformó, tal vez sin pretenderlo, en un prodigioso ejercicio literario, una narración escueta y vigorosa donde late el pulso de un gran escritor. La publicación por entregas del reportaje en 1955 supuso un alboroto político considerable -se revelaba la existencia de contrabando ilegal en un buque de la Armada colombiana, lo que costó la vida de siete marineros y el naufragio, más afortunado, de Velasco- y el exilio para su autor, que se vio abocado a una nueva vida.
En esta última entrega de la serie en la que Carlos Castaneda describe las enseñanzas de don Juan Matus, el autor cruzará, mediante aterradoras y sorprendentes experiencias, las etapas que separan al "guerrero" del "hombre de conocimiento", dejando así de ser un aprendiz para volverse un brujo. En estas páginas los conceptos del tonal y el nagual cobran gran importancia, pues son clave en la manera en que el mundo invisible se articula con el que percibimos a diario y sirven para perfeccionar el dominio de uno mismo y la interacción consciente. Así, al final del aprendizaje, Castaneda asimilará el postulado que impera en la sabiduría de don Juan: con plantas o sin ellas, seguiremos en el reino de los ensueños, en el camino del hallazgo, en el mundo de los acertijos. Parecería que el viaje del lector termina aquí, pero en realidad esta obra es el verdadero inicio de su propio descubrimiento. Por ello, esta lectura, como el presagio esperado por el discípulo de don Juan, se volverá un buen augurio para todos aquellos que desean adentrarse en otros títulos del escritor o en cualquier ideología experimental, y así revelar al "guerrero" que se oculta en cada uno de nosotros. Éste es el último de los cuatro relatos sobre la transformación de Castaneda, quien habría de convertirse en el último eslabón de una larga cadena de sabios yaquis, profundos conocedores de la fuerza interior y de las virtudes de ciertas plantas para lograr que ese poder se libere y dé paso a lo mejor de uno mismo.
Escritor incansable, Roberto Bolaño se desenvuelve con igual maestría en las novelas de largo aliento que le han dado fama universal y en los relatos y novelas cortas. Este volumen incluye tres nouvelles inéditas -«Patria», «Sepulcros de vaqueros» y «Comedia del horror de Francia»- en las que está presente lo mejor del genio literario del autor chileno: el Mal, la violencia, la historia, la literatura, la ironía, México, Chile, el amor, el suspense, la búsqueda... a lo que se suma alguno de sus personajes más célebres, como el ubicuo detective salvaje Arturo Belano.
Con pleno dominio de su estilo y un profundo entendimiento de la naturaleza humana, Jorge Bafico nos recuerda que la vida está marcada por encuentros y desencuentros que definen nuestra existencia. En Sesiones de amor, su prolífica carrera como psicoanalista se entrelaza con la ficción para explorar la complejidad que nos define. Bafico nos lleva por un viaje escrito que no solo entretiene, sino que invita a la reflexión sobre nuestras relaciones, en el que el arte de escuchar y comprender se ofrece como una hoja de ruta para narrar historias lúcidas, irónicas y reveladoras. Versiones revisadas de los primeros cuentos de ¿Hablamos de amor? dialogan con nuevas historias que actualizan un tema tan universal como inagotable: el amor.
Solitario de amor, es el relato de una pasión amorosa y erótica, narrada desde la soledad que crea la imposibilidad de fusión-posesión con el cuerpo amado. El centro de esa pasión absoluta es Aída, el eje de toda la obra, no sólo su persona, sino especialmente su cuerpo, sus gestos, sus olores, sus secreciones, sus vísceras, sus palabras. Cada capítulo es una instantánea de Aída, la poetización de la intensidad emocional padecida por el narrador casi anónimo ("me siento un hombre sin pasado, sin rencores, sin heridas viejas: he nacido de Aída, soy el hijo virgen") desde el desamparo y la adoración sin límites. El amante ha contraído una adicción: el cuerpo de Aída, y necesita dosis cada vez mayores para sobrevivir. Por eso llega a decir:"El amor es una droga dura". El mundo exterior es hostil al amor: ha sido creado por el desamor. El estilo sutil, cargado de sensualidad de la autora, dibuja lenta y amorosamente el cosmos y el paraíso del amor, y el desierto y la soledad de su falta.
«¿Quién sentirá deseo sexual a los cuatro años? ¿De donde saqué ese diablo que me habita desde entonces?». Susurrando, jadeando, alhajado de lirismo en su grito rebelde con esta ofrenda insoslayable e impresa para todes, el gran José Arenas logra con creces liberarnos de tanto atavismo impúdico, más acá o allá de lo prohibido: nuestra patria gozosamente paria y sin límites para el deseo absoluto al fin desatado. Fernando Noy