Momentos estelares de la humanidad nos invita a ser espectadores, de esos instantes dramáticamente cargados, donde, en un breve intervalo de tiempo escogido por el autor, a lo largo de distintos siglos o milenios, asistimos al nacimiento de un nuevo ritmo histórico, un impás en el devenir de la humanidad. En una actualidad marcada por el flujo monótono de los acontecimientos, podemos disfrutar en cada uno de estos “momentos estelares” de la mayor virtud del autor como escritor e historiador: su instinto infalible para conjugar los umbrales psicológico e histórico, localizar ese justo punto de umbral, el instante crítico que termina desanudando las tensiones de una época.Con la clara influencia de los grandes clásicos griegos y latinos, la selección y combinación de materiales, de explicaciones, el trabajo de orfebre de Zweig en esta obra se acompaña de un trabajo narrativo que pretende seducir y elevar al lector hacia una perspectiva donde la trágica dignidad del hecho humano merece todo nuestro respeto y empatía. No tan interesado en registrar «lo que verdaderamente fue «como por lo grande que una vez existió», la prosa de Zweig busca condensar los hechos, subrayar el breve magnetismo de un gesto, el resplandor de una acción y los ensalza con la potencia de un estilo y una sutileza psicológica extraordinarias. Una gran obra en la que Zweig escribe como un educador que entiende que la historia es básicamente un relato, que debe conmover a todo tipo de lector para extraer lo mejor de sus disposiciones. Se ha dicho, y con razón, que Zweig busca casi siempre
Seria complicado llegar a un consenso global sobre los acontecimientos Smás importantes de la humanidad, si consideramos que la finca de tiempo de la civilización cada día se amplía más con los descubrimientos arqueológicos. En este sentido, la obra de Stefan Zweig: Momentos estelares de la humanidad, es un extraordinario ensayo histórico-literario dónde, a su juicio, se exponen 14 momentos importantísimos para el desarrollo de la civilización occidental: desde la retórica y la ética de Cicerón hasta los discursos de Lenin y Woodrow Wilson, o desde la toma de Constantinopla por los turcos hasta la derrota de Napoleón en Waterloo. Periodos históricos a cuya importancia aúna Zweig instantes únicos como la resurrección de Georg Friedrich Hendel en 1741 o el indulto a Dostoievski en 1849, pocos antes de su programado fusilamiento. Como un aperitivo para la curiosidad de los lectores, les mostramos un breve pasaje de la reflexión que hace Stefan Zweig de ese himno libertario enarbolado en Paris cuando el asalto a la Bastilla: La Marsellesa no es ninguna pieza de encargo para lucimiento de una buena voz de tenor ni está destinada a alternar con romanzas y arias Italianas en un salón de la pequeña burguesía. Es un canto vibrante, una llamada a las armas dirigida a una masa, a un pueblo; su orquesta deben ser las armas, los regimientos en marcha.
Obra maestra de Herman Melville, Moby Dick es una de las novelas más emblemáticas y complejas de la literatura universal. Publicada en 1851, este relato épico explora los abismos del alma humana y los misterios insondables de la naturaleza a través de la fascinante historia de una caza obsesiva. La narración comienza con el célebre «Llamadme Ismael» y nos lleva a bordo del ballenero Pequod, comandado por el enigmático y atormentado capitán Ahab. Consumido por un deseo implacable de vengar la pérdida de su pierna, Ahab lidera a su tripulación en una búsqueda fatídica para encontrar y destruir a Moby Dick, la legendaria ballena blanca. Melville entreteje una rica mezcla de aventura, filosofía y simbolismo en este relato monumental. A través de sus páginas, el lector no solo es testigo de los peligros del mar y la vida en el barco, sino que también se enfrenta a profundas reflexiones sobre el destino, la obsesión, la lucha del hombre contra la naturaleza y la fragilidad de la existencia humana. Con un estilo lírico y audaz, Moby Dick es mucho más que una novela de aventuras: es un viaje a los límites de la experiencia y el conocimiento. Esta obra inmortal desafía y cautiva a los lectores generación tras generación, consolidándose como un faro literario en la exploración del espíritu humano y los misterios del universo.
El amplio mar, la constante contemplación del horizonte en busca de la presa, la abigarrada tripulación del "Pequod", ballenero comandado por un capitán tullido y obsesionado por su venganza... Surgiendo de la profundidad de las aguas, como un espectro, la encarnación del Mal: Moby Dick, la ballena blanca...
Ismael es el narrador de esta historia, un joven marino que decide embarcarse en el ballenero Pequod, donde conoce al temperamental capitán Ahab, quien explica claramente a su tripulación el verdadero objetivo de su travesía: cazar a Moby Dick, un cachalote gigante que años atrás le había destruido una pierna. Para muchos, la novela es una alegoría del afán de venganza del capitán Ahab, quien arrastra y contagia en su obsesión a todos los tripulantes. Asimismo, como la obsesión del capitán termina siendo la de toda la tripulación (motivada, quizás, por la promesa de recompensa que Ahab les había hecho), Moby Dick de Herman Melville puede leerse también como una alegoría de la humanidad que, en sus diferencias, se une, pero no para trabajar por un mejor destino común, sino para dirigirse a su propia destrucción, movidos por el sentimiento común de odio y venganza.
¿Y si la humanidad fuese una mota insignificante en la vastedad de un cosmos mecánico y materialista, totalmente indiferente hacia ella, y poblado de deidades monstruosas? ¿Y si la capacidad del ser humano para saber si existe un sentido o propósito en la acción de los seres cósmicos fuese equivalente a la de una ameba para entender los motivos del comportamiento humano? ¿Y si todos estuviésemos ya condenados por un destino tan caprichoso como el que condena a un prodigioso hormiguero a desaparecer bajo la suela de un zapato en un parque? Inquietudes como éstas son las que dieron lugar a los turbadores relatos con los que H. P. Lovecraft renovó el género del terror. Ya no estamos ante un universo de horrores etéreos, sino ante un terror palpable que se materializa en criaturas monstruosas y entes alienígenas, seres primigenios provenientes de las estrellas o de oscuros rincones de la Tierra, y que acechan nuestro mundo desde antes incluso del inicio de los tiempos.
Una profesora de física decide dejar de lado la ciencia y vivir según las predicciones de su horóscopo durante un año, ¿Conseguirá sus metas? Miranda Reed, la profesora de astrofísica mas joven de su universidad, está a punto de lograr la titularidad. Su minuciosa preparación y su mentalidad práctica la acercan a su planeado objetivo, pero contra todo pronostico, la junta le niega ese ascenso que estaba mas que garantizado. Entonces su vida ordenada se convierte en un caos. Miranda decide tomarse un año sabático y con la fe en la ciencia tambaleando, empieza a mirar las estrellas sin buscar agujeros negros, y decide explorar algo que su mente siempre había rechazado: la astrologa. Así, decidida a descubrir por qué su vida de repente se ha torcido, se compromete a dejarse guiar por su horóscopo durante un año. ¿Pagar un anticipo por una casa? Nunca si Mercurio está¡ retrogrado. ¿Aceptar una invitación a una fiesta? Perdón, el horóscopo dice que Géminis no debe salir esta noche. ¿Y en lo que respecta a su solitario vecino pintor? Su energía de Aries está muy mal. Por otro lado, el padre carismático de su nueva alumna particular es la perfección de Sagitario. Hecho para ella? ¿o no? Mientras Miranda navega por la vida con una nueva perspectiva, poco a poco descubre que ni la ciencia ni las estrellas tienen todas las respuestas. Y que, cuando se trata de amor, a veces solo hay que confiar en el corazón.
Tras la muerte de su querida hermana Poppy, la vida de Savanna Litchfield se siente vacía. Por sugerencia de su terapeuta, se une a un grupo de adolescentes en duelo en un viaje alrededor del mundo, llevando bajo el brazo el diario que Poppy dejó y que ella aún no se atreve a leer. Cael Woods era el jugador de hockey más prometedor de las ligas menores, ahora ni siquiera es capaz de entrar a la pista de hielo. Su hermano murió el año pasado y a partir de entonces su vida ha ido en caída libre. Para intentar ayudarlo, sus padres lo inscriben en un viaje con otros jóvenes, a pesar de que él no tiene ganas de ir. Cael y Savannah se embarcan en el mismo viaje e, inesperadamente, encuentran consuelo mutuo. Y mientras sanan las heridas de sus corazones rotos, ¿será este el inicio de un gran amor entre dos personas que creyeron estar destinadas al dolor?
Intriga, sensualidad y el escenario íntimo de la ceremonia del té. En la ciudad de Kamakura, una mujer que oculta una mancha en uno de los pechos manipula los preciosos objetos de la ceremonia del té, que conecta a distintas generaciones con un erotismo sutil. Al ingresar en el recinto donde se celebra el rito, el narrador advierte a un trío de mujeres que le dan la espalda. Todas serán vértices de sucesivas rotaciones amorosas. Yasunari Kawabata explora en esta novela la fuerza del deseo, el asedio del remordimiento y la sensualidad de la nostalgia. Una bellísima historia en la que cada gesto tiene un significado y hasta el más leve roce o suspiro puede iluminar vidas enteras, a veces en el preciso instante en que son destruidas.
En esta novela se recogen las hazañas que realizó Miguel Strogoff para llevar a buen fin un encargo del Zar y asi evitar que los tártaros conquistaran la Rusia asiatica. Durante una fiesta en el Palacio Nuevo, llega un mensaje enviado desde Tomsk. El general Kisoff es el encargado de dar al Zar la mala noticia de que la comunicación con el Gran Duque está cortada. Los tártaros, persistentes en su objetivo de invadir Siberia, son los culpables de la nefasta acción. Las circunstancias obligan a buscar a una persona que responda a la urgencia de poner a salvo al hermano del Zar, pero también que ampare a las provincias de ser arrasadas por los invasores. El general Kisoff le sugiere al Zar la persona idónea: un hombre siberiano, de sangre fria, inteligente y lleno de coraje. Que triunfaria en su objetivo gracias a su corazón de oro, su coraje y su fuerza. Su nombre es Miguel Strogoff, y dejará a un lado sus arraigadas costumbres y en su misión conocerá a Nadia, de quien le será imposible separarse. Mientras tanto, las tropas soviéticas estarán cada vez más cerca de derrotar a los tártaros y hacer desaparecer la amenaza de invasión de sus tierras.
Irene vuelve a su Cartagena natal con una misión: lograr que Santiago le firme el divorcio. Así que sube al auto, se despide de Diego, su novio, y deja Bogotá con algo de incertidumbre, mucho entusiasmo por reencontrarse con su padre, la tía Te y sus amigas, y sentimientos bastante confusos hacia su exmarido. Las calles coloridas de la ciudad, el sol que todo lo ilumina, el mar al que tanto extraña, la casa de la infancia y el cariño familiar harán que los recuerdos broten con fuerza. Irene pasará unos días cálidos de charlas y salidas, volverá a probar los manjares de la tía Te, que fue una auténtica madre para ella, irá otra vez a la playa... Pero ¿qué pasará cuando vuelva a ver a Santi?
Addie Bundren, antigua maestra de escuela, yace agonizante mientras sus hijos y su marido aguardan el momento de su muerte y se disponen a cumplir su voluntad de ser enterrada en el cementerio de Jefferson, a más de sesenta kilómetros de distancia, junto a sus antepasados. La narración de las peripecias que corren los pobres e ignorantes miembros de la familia Bundren a lo largo del extraño y accidentado traslado del cadáver en carromato de mulas, da pie a William Faulkner (1897-1962) para levantar en las páginas de "Mientras agonizo" (1930) una de sus novelas más ricas. Sirviéndose del monólogo interior de los personajes, crea un relato poliédrico que, cual una piedra tallada, va reflejando, según la faceta a través de la cual apreciamos su unidad, los infinitos claroscuros de la naturaleza humana.
El mundo creado por Faulkner es un trasunto imaginario de su tierra natal, un espectáculo sorprendente, rico y variado, de hechos y dramas casi siempre directa o indirectamente motivados por el recuerdo y las secuelas de la Guerra Civil. Profundo conocedor de la historia de su país, ilustra y describe en "Mientras agonizo" la decadencia del Sur tradicional.
Ésta es la obra más enloquecida de Hunter S. Thompson, figura legendaria del Nuevo Periodismo. Una acción delirante: Thompson entró en Las Vegas pertrechado con un arsenal verdaderamente mágico de «nefandas sustancias químicas» en su búsqueda del Sueño Americano. Sus peligrosos enfrentamientos, dopado hasta las cejas, con los empleados de casinos, camareros, policías especializados en narcóticos y demás representantes de la Mayoría Silenciosa, segregan un humor alucinado y un clima de terror muy infrecuentes.
San dejó de trabajar después de su boda. Un día observa con cierta alarma que su cara y la de su marido se parecen cada vez más. El marido, que proclama no querer «pensar en nada cuando está en casa», engulle toneladas de comida apoltronado en el sofá mientras ve la televisión. San se pregunta, desconcertada, si no se habrá casado con un ser que no pertenece a la especie humana. Finalmente, los rasgos de la pareja se empiezan a mezclar... A la novela breve que da título al volumen, galardonada con el premio literario más prestigioso de Japón, el Akutagawa, en la que la autora trata de la convención conocida como «matrimonio» de una manera muy original, siguen tres relatos sobre la alienación de lo cotidiano que revelan una imaginación ingeniosa y radicalmente libre.
Brett Bohlinger tiene un buen trabajo, un amplio loft, un novio irresistible... La vida no podría irle mejor. O al menos eso cree. Hasta que su madre muere, dejando un testamento con una única condición. Para recibir su herencia, Brett debe cumplir una lista de deseos que ella misma elaboró cuando solo tenía catorce años. Brett no consigue entender la decisión de su madre. Sus deseos de entonces no tienen nada que ver con los de ahora. Algunos parecen irrealizables, como mejorar la relación con su padre fallecido hace años. Otros, como ser una maestra maravillosa, le exigirán cambiar toda su vida. ¿Y qué hay de tener un bebé, o tal vez dos? ¿Y de enamorarse? ¿O de tener un caballo? A través de cartas, que irá leyendo cada vez que cumpla un deseo, su madre le hará entender que es más fuerte de lo que cree, que los regalos más maravillosos de la vida se encuentran en las cosas sencillas, y que nunca es tarde para recuperar los sueños olvidados.
"No perdamos el tiempo, porque el tiempo no va a nuestro favor sino en nuestra contra. En una epoca en la que reina el sinsentido, no nos apoyemos en el sólido intelecto y abandonemos ya la vana creencia humanista de que en un mundo plagado de armas y repleto de desconfianza mutua pueda conseguirse algo con palabras." Mensajes de un mundo olvidado recoge por vez primera en nuestra lengua diez textos de procedencia diversa íartículos, ensayos, conferenciasí, que el autor escribiera entre los años 1914 y 1940. Algunos de estos textos devienen en recuerdos desgarradores de un mundo que tocaba a su fin, ante el avance inevitable de la barbarie de la guerra. Sin embargo, en aquellos años de oscuridad, enajenación y miedo que ensombrecieron el viejo continente durante la primera mitad del siglo xx, algunos, como Stefan Zweig, alzaron su voz en pos de la concordia y la unidad, rechazando el sectarismo y el fanatismo de los totalitarismos y nacionalismos exacerbados que se extendieron por Europa en una espiral de violencia sin parangón. Una reflexión muy actual sobre Europa de una de las grandes voces del siglo XX.
Territorio Modiano: el narrador evoca experiencias, personas y lugares que conoció cuando tenía veinte años. «Cuando regresé a Francia, tras una ausencia de diez años, me informé a través de las pocas personas susceptibles de darme noticias de los miembros del grupo. No fueron noticias muy buenas, y me hicieron comprender aún mejor que el tiempo había pasado. Yo, que tan a menudo observaba el envejecimiento ajeno, tuve que acostumbrarme, a mi vez, a la idea de que mi juventud tocaba a su fin.» En la época en que tenía veinte años, el narrador conoció a varias personas con las que compartió complicidades y confidencias. Visitó con ellas lugares que en algunos casos ya no existen: un restaurante en el que comían hombres solitarios, un bar que regentaba una martiniquesa, ciertas calles de París, una casa en la Costa Azul… Era aquel un mundo elegante y sofisticado, de sastrerías, partidas de bridge, olor de pinares y noches interminables… Pero en el que, bajo el refulgente esplendor, también había recodos sombríos. Un mundo contenido en el estribillo de una canción titulada «Memory Lane». Patrick Modiano, arropado en este caso por los exquisitos dibujos de Pierre Le-Tan, se desliza una vez más por los territorios de la memoria evanescente, por escenarios y personajes que permanecen ya inalcanzables en el pasado, por instantes irrepetibles que perviven todavía en el recuerdo. Como la belleza de aquella chica, Françoise, cuyo rostro agigantado se le aparece de pronto al protagonista en el cartel de un cine, porque ahora ella es actriz y protagoniza otros ensueños…
François René de Chateaubriand (1768-1848) fundió en las "Memorias de ultratumba" lo individual y lo universal, su vida doméstica y su existencia de estadista. Destinadas a ser publicadas después de su muerte, pudo analizar en ellas con entera libertad su compleja trayectoria literaria, sentimental y política, que incluye una decisiva intervención en 1823 en los asuntos de España, y los sucesos más representativos de la agitada historia francesa de la época: la Revolución Francesa, Napoleón y los reinados de Luis XVIII, Carlos X y Luis Felipe de Orleans, en los que tuvo una activa participación. Especial interés tienen, asimismo, las descripciones de sus viajes por América, Inglaterra, Italia, Jerusalén, Berlín, Venecia, Praga y otros muchos lugares. La presente selección de esta cumbre del género memorialístico ofrece al lector los hitos más relevantes de una obra en la que la distancia entre las fechas de escritura y las de los acontecimientos relatados permitió a su autor establecer una enriquecedora dialéctica entre la memoria y el tiempo que Marcel Proust tuvo en su día muy en cuenta a la hora de abordar su labor literaria.
En Siberia se ubica la prisión donde llegan todos los criminales: ladrones, contrabandistas y prisioneros del Estado; entre ellos, Dostoievski, quien convivió con reclusos provenientes de diversas partes de Rusia. Conoció sus hábitos, sus miedos y sus conciencias desbordados por el peso del pasado. Memorias de la casa muerta ofrece un escalofriante recorrido por este lugar sombrío y tortuoso.