Son los felices y locos años veinte. El jazz corre por las venas de los jóvenes estadounidenses tanto como el champán, a pesar de la ley seca y gracias al contrabando. Todos persiguen "el sueño americano", que parece estar encarnado en el anfitrión de las mejores fiestas de Long Island: el misterioso Jay Gatsby. En el éxtasis de las noches veraniegas, mientras la luz de la luna baña los jardines de la mansión, sus invitados se interrogan sobre él, pero nadie le conoce realmente. El hombre que lo tiene todo esconde un gran vacío, un deseo imposible que arrastrará su mundo hasta la aniquilación. Le falta Daisy. F. Scott Fitzgerald (1896-1940) publicó El gran Gatsby en 1925. Murió sin saber que la crítica la consideraría "la gran novela americana" y que alcanzaría un éxito universal.
Aunque F. Scott Fitzgerald era un autor popular cuando publicó El gran Gatsby, esta no se convirtió en novela de culto hasta después de su fallecimiento. Gatsby encarna el arquetipo del millonario cuyo éxito radica en la juventud y la popularidad, y que al mismo tiempo oculta con celo sus miserias personales y el origen de su fortuna. Es, en resumen, la metáfora perfecta de los Estados Unidos de los felices años veinte y de la ley seca. Imitada hasta la extenuación y siempre admirada, El gran Gatsby es, casi un siglo después, la auténtica Gran Novela Americana.
Jay Gatsby, joven, bien parecido, de enigmático origen y de gran fortuna. Todo tipo de especulaciones rodean al héroe protagonista, él irá dando ciertas explicaciones clave para comprender su actitud En el fondo todo lo que ha hecho y la mansión con grandes jardines que ha comprado en una zona lujosa y muy precisa de Long Island, más todos sus movimientos, está destinados a recuperar el amor de una joven con quien no pudo la relación y hoy está casada, DaisyJay Gatsby, joven, bien parecido, de enigmático origen y de gran fortuna. Todo tipo de especulaciones rodean al héroe protagonista, él irá dando ciertas explicaciones clave para comprender su actitud En el fondo todo lo que ha hecho y la mansión con grandes jardines que ha comprado en una zona lujosa y muy precisa de Long Island, más todos sus movimientos, está destinados a recuperar el amor de una joven con quien no pudo la relación y hoy está casada, Daisy
Una extraordinaria fábula sobre el sueño americano. Jay Gatsby, el caballero que reina sobre West Egg, es el arquetipo de los legendarios años veinte en los que todo parecía posible, tiempo de felicidad entre el horror de la Primera Guerra Mundial y la barbarie de la Segunda. Con los demás protagonistas, forma parte de la Generación Perdida, los «jóvenes tristes» que personificaron el mito de la pasión y el desafecto, la literatura que se funde con la vida. Publicada por primera vez en 1925, El gran Gatsby está considerada La Gran Novela Americana. Simboliza el triunfo, la perpetua juventud y el deslumbramiento que desembocan en la tragedia, la decadencia y la caída, vicisitudes reflejadas con asombrosa precisión en la propia vida de Fitzgerald.
Francis Scott Fitzgerald nos relata en esta cruda e intensa novela la vida de un personaje singular, el enigmático y misterioso Jay Gatsby, un caballero que reina sobre West Egg, un anfitrión de suntuosas fiestas sin fin, y lo hace a través de un narrador implicado directamente en la historia, Nick Carraway, reciente “viejo amigo” que al final se convierte en el único que siente un verdadero afecto hacia el potentado. Gatsby parece un triunfador, con su imagen espléndida y sus derroches incesantes de dinero, sus continuos excesos y la trivialidad de su devenir, con las dudas que surgen sobre su pasado y su extraño comportamiento; pero a la vez está marcado por el trágico destino de la soledad no buscada, del amor interrumpido que nunca se olvida, y por el que estaría dispuesto a hacer cualquier cosa para recuperarlo. A surge el inevitable drama. Un materialismo ordinario e insustancial se proyecta sobre la idea esencial del sueño americano. Son los años de la Prohibición, de los gángsters, los contrabandistas y de la corrupción política.
El gran Gatsby es el claro reflejo del furor y los problemas que oprimían en un momento histórico a los Estados unidos, pues presenta una sociedad apenas recuperándose de la primera guerra mundial y que ni siquiera imagina la gran depresión de 1929, así pues, F. Scott Fitzgerald muestra un opaco reflejo, a manera de crítica, del sueño americano y de una generación frívola y aburrida de sí misma; de la misma manera, crea una reflexión sobra la necesidad humana de un pasado idealizado por la visualización de un futuro nostálgico.
A lo largo de la historia, algunos libros han cambiado el mundo. Han transformado la manera en que nos vemos a nosotros mismos y a los demás. Han inspirado el debate, la discordia, la guerra y la revolución. Han iluminado, indignado, provocado y consolado. Han enriquecido vidas, y también las han destruido. Taurus publica las obras de los grandes pensadores, pioneros, radicales y visionarios cuyas ideas sacudieron la civilización y nos impulsaron a ser quienes somos. Recreando vívidamente la segunda venida y detención de Jesucristo durante la época de la Inquisición española, esta parábola relatada en Los hermanos Karamazov es una profunda y delicada exploración de la fe, el sufrimiento, la naturaleza humana y la libre voluntad. Se incluyen también los impactantes y perturbadores escritos de Dostoyevski durante el tiempo que estuvo exiliado en un campo de prisioneros de Siberia.
Al igual que otros escritores de su tiempo, Charles Dickens (1812-1870) no fue ajeno al gran interés que despertaron en su época el espiritismo y los fenómenos sobrenaturales relacionados con el más allá. Fruto de ello fueron varios cuentos que tienen como fondo la atmósfera lúgubre, misteriosa, escalofriante y, a veces, terrorífica propia de este mundo crepuscular, protagonizados por personajes o espíritus inquietantes o siniestros. "El guardavía y otros cuentos de miedo" reúne los relatos más renombrados y brillantes de esta parcela de la obra de Dickens en una recopilación que entusiasmará tanto a los amantes del género como a los de este autor formidable.
El guardián del vergel, la primera novela de Cormac McCarthy, es ya un clásico de la literatura estadounidense. Situada en una pequeña y remota comunidad rural de Tennessee en el período de entreguerras, nos habla de la vida de John Wesley Rattner, un muchacho, y de Marion Sylder, un vagabundo fuera de la ley que ha matado al padre del chico, aunque ninguno de los dos lo sabe. Ambos, junto a Ather, el tío de Rattner, protagonizarán un drama que parece nacer de las entrañas de la tierra.
La incursión de Siri Hustvedt en el thriller psicológico de la mano de Lily Dahl, una joven en pleno despertar a la vida y a la sexualidad y enfrentada a un inquietante misterio. La joven Lily Dahl vive en Webster, Minnesota, en una habitación sobre la cafetería de la calle principal donde trabaja como camarera y sueña con convertirse en actriz; allí sirve desayunos a los perturbados y sucios granjeros Frank y Dick, de cuyo padre se rumorea que enterró viva a su esposa Helen, así como a otro pariente de la difunta, el excéntrico solitario Martin Petersen, antiguo compañero de juegos de la infancia de Lily. Así que cuando empiezan a ocurrir sucesos realmente inquietantes en el pueblo los sospechosos no escasean, incluido Ed Shapiro, el atractivo pintor forastero que trabaja en sus misteriosos lienzos durante la noche y roba el corazón de Lily. La historia de Lily es también la historia de un pequeño pueblo, donde las personas están unidas por un poderoso sentido de pertenencia, tanto geográfica como espiritualmente, y donde los chismes y los secretos son tan esenciales para el vínculo entre sus habitantes como las fronteras que lo delimitan.
Gustave Flaubert (1821-1880) es uno de los gigantes de la literatura de los que se ha conservado una cantidad apreciable de la abundantísima correspondencia mantenida a lo largo de su vida con amigos, colegas, amantes y otras relaciones. En su caso, no es descabellado afirmar que ésta es como el hilo del collar que ensarta no sólo toda su vida, sino también su pensamiento y su poética (detalle no menor en alguien que hizo de la escritura su razón de ser) desde su infancia hasta su muerte. Engarzado por un profundo conocedor de la vida y de la obra del autor, este volumen reúne por primera vez en español una selección tan completa como atinada de la integridad de este epistolario, de modo que a través de ella es posible aislar las claves de su experiencia vital, apreciar sus distintas "caras" biográficas y reconocer la imagen de nuestra sempiterna condición humana.
La puerta de entrada a la Tierra Media. «Hay en ti muchas virtudes que tú mismo ignoras, hijo del bondadoso Oeste. Algo de coraje y algo de sabiduría, por partes iguales. Si muchos de nosotros dieran más valor a la comida, la alegría y las canciones que al oro atesorado, éste sería un mundo más feliz.»
Brandon Sanderson, el gran autor de fantasía del siglo XXI, nos lleva a un futuro de su universo del Cosmere en el que un perpetuo vagabundo planetario deberá decidir si seguir huyendo o quedarse y ayudar en un mundo atribulado. El Hombre Iluminado es una de las cuatro increíbles novelas con las que Sanderson ha protagonizado la mayor campaña de micromecenazgo de la historia de Kickstarter. Hace años tenía compañeros de armas y una causa en la que creer, pero ahora el hombre que se hace llamar Nómada solo conoce la vida a la fuga. Obligado a saltar de un mundo a otro en el Cosmere cada vez que la implacable Brigada Nocturna le gana demasiado terreno, Nómada acaba en un nuevo planeta y de inmediato se ve implicado en la trifulca entre un tirano y los rebeldes que solo pretenden evitar que los conviertan en esclavos sin mente. Y todo bajo la amenaza constante de un amanecer cuyo calor derrite la misma piedra. Incapaz de comprender su idioma, ¿sabrá navegar el conflicto y obtener el suficiente poder para saltar fuera del planeta antes de que su mente o su cuerpo paguen el precio definitivo?
En esta colección de historias entrelazadas, el narrador anónimo conoce a El Hombre Ilustrado, un curioso personaje con el cuerpo completamente cubierto de tatuajes. Sin embargo, lo más remarcable e inquietante es que las ilustraciones están mágicamente vivas y cada una de ellas empieza a desarrollar su propia historia, como en La pradera donde unos niños llegan un juego de realidad virtual más allá de sus límites. O en «Calidoscopio», el sobrecogedor relato de un astronauta que se dispone a reentrar en la atmósfera terrestre sin la protección de una nave espacial. O en La hora cero, en el que los invasores extraterrestres han encontrado unos aliados lógicos y sorprendentes: los niños humanos.
En esta fantasía de 1897, H. G. Wells advierte sobre los peligros de la ciencia mal utilizada y critica ferozmente las ambiciones de sus contemporáneos. La trama se centra en las investigaciones de un brillante científico que descubre la forma de hacerse invisible. Sin embargo, incapaz de revertir sus experimentos y trastornado por los sufrimientos que le causan, decide utilizar la invisibilidad para sembrar el mal, sin detenerse siquiera ante el asesinato. Novela precursora de la ciencia ficción, El hombre invisible ha dado lugar a un sinnúmero de imitaciones y adaptaciones, enraizando como pocas en el imaginario popular. Nuestra edición, en la traducción canónica de Julio Gómez de la Serna, se completa con una introducción a la vez amena y erudita a cargo de Lourdes López Ropero, Profesora Titular de literatura inglesa en la Universidad de Alicante.
Chesterton publicó la colección de relatos de El homore que sabía demasiado en 1922, en cuyos episodios el investigador Horne Fisher resuelve los crimenes más por su profundo conocimiento de las intimidades y los detalles de los involucrados en cada caso, que por sus propios conocimientos en cualquier rama del saber. La obra está dividida en ocho capítulos independientes, ambientados en lugares parecidos y con idéntico tratamiento policiaco: El rostro en la diana, El principe fugaz, Alma de colegial, El pozo sin fondo, La manía del pescador, El agujero en el muro, El templo del silencio y La venganza de la estatua. GILBERT KEITH CHESTERTON, más conocido como G. K. Chester-ton, nació el 29 de mayo de 1874 en Londres, Fue periodista, novelis-ta, ensayista y escritor de libros de viajes cuyo sentido del humor y sentido común lo convirtieron en uno de los autores más admirados del siglo xx. Su educación básica tuvo lugar de 1881 a 1886, e ingresó en 1887 en un centro educativo privado. Chesterton describió aquel sistema educativo por el que tuvo que pasar como ser instruido por alguien a quien yo no conocía, sobre algo que yo no quería saber. Murió el 14 de junio de 1936 en Beaconsfield. Al parecer, en un estado más lúcido de su agonía dijo: «El asunto está claro ahora. Está entre la luz y la sombra, y cada uno debe elegir de qué lado está».
La fascinante y desconocida historia del británico que luchó por preservar los cerezos en flor japoneses. En Japón cada primavera la floración de los cerezos es una fiesta de los sentidos, y todo un símbolo de la cultura del país. Lo que casi nadie sabe es que si hoy sigue vivo ese patrimonio de la humanidad es gracias a un inglés llamado Collingwood Ingram, cuya historia nos descubre este libro. Ingram, hijo de una familia rica, se interesó en su adolescencia por la ornitología, y el entusiasmo lo llevó a viajar a Japón para escuchar el canto de los pájaros de aquellos parajes. Con el tiempo fue abandonando la pasión ornitológica y la sustituyó por la horticultura, y en el país asiático quedó fascinado por las múltiples variedades de cerezos, de las que se calcula que había unas doscientas cincuenta. Cuando en 1919 se instaló con su familia en Kent, descubrió alborozado que en el jardín de la casa había dos espléndidos cerezos japoneses, que cultivó con mimo. En 1926 emprendió un nuevo viaje a Japón en busca de esos árboles y descubrió alarmado que, debido a la occidentalización y modernización del país y a la decisión de apostar por una única variedad clonada, se estaba perdiendo la riquísima diversidad de cerezos japoneses, incluido el espectacular Taihaku o «gran blanco». Ingram dedicó su vida a salvaguardar esos árboles y a proteger la tradición de la sakura (palabra japonesa para referirse al cerezo en flor) hasta su muerte, ya centenario, en 1981. Este es en parte un libro sobre botánica, pero fundamentalmente trata sobre una pasión y una obsesión, sobre la preservación de un patrimonio estético mediante una lucha callada y constante. Trata también sobre la historia de dos países y dos culturas; sobre el final del mundo victoriano, en el que nació Ingram en 1880, y sobre el convulso siglo XX. La fascinante historia de un hombre enigmático y de un árbol cuya floración es de una belleza que admira al mundo entero.
Todos conocemos a alguien como Thomas. El vecino gruñón que se queja de tu comportamiento incívico en las reuniones de la comunidad de vecinos. El señor que te chista si tiene que esperar un minuto detrás de ti en la cola del supermercado. El compañero que manda un mail con copia a toda la empresa si por error acabas el último rollo de papel higiénico. Thomas está perfectamente satisfecho yendo siempre por su cuenta, alejándose de los demás y de sus problemas. Pero bajo esa fachada gruñona se esconden una historia y una tristeza que a todos nos resultan dolorosamente familiares. Y está a punto de encontrar una familia que cambiara su manera de ver las cosas. Un hombre que había dado el mundo por perdido. Una familia que le enseñará a vivir. El hombre que se fue a Marte porque quería estar solo es una historia irresistible y reconfortante sobre sobre amistades improbables y segundas oportunidades, perfecta para los lectores de La tentación de ser felices, El insólito peregrinaje de Harold Fry y Un hombre llamado Ove. Te hará reír, llorar y reconciliarte con todos los cascarrabias que han pasado por tu vida.
Hay juegos que solo tienen un final posible. Todo comenzó el día del terrible accidente, durante la feria, cuando Eddie, de doce años, conoció al Hombre de Tiza. Fue el Hombre de Tiza quien le dio la idea de los dibujos, una manera de intercambiar mensajes secretos entre su grupo de amigos. Fue divertido hasta que los dibujos condujeron al cuerpo sin vida de una niña. Sucedió hace treinta años y Ed creía que todo había quedado olvidado. Sin embargo, un día recibe una carta que contiene solo dos cosas: una tiza y el dibujo de un muñeco. La historia se repite y Ed se da cuenta de que el juego, en realidad, nunca terminó... Todos tenemos secretos. Todos somos culpables de algo. Y los niños no son siempre tan inocentes como parecen.
Como en la mejor obra de teatro, las intenciones de los personajes se revelan ante nuestros ojos a través de las mentiras que profieren sin pudor y, entre una maraña de leyendas engañosas y honores trasnochados, la realidad termina asomando la cabeza y delatando a los farsantes. El 11 de junio de 1940, Italia entera celebra la entrada en guerra como si fuera un «billete de lotería premiado». En Vigàta, tras cinco años de confinamiento por «difamación sistemática del glorioso régimen fascista», Micheli Ragusano se presenta de improviso en el Círculo Fascismo y Familia. Como era de esperar, nadie lo saluda, pero los ánimos se encrespan y la tensión sube hasta que Manueli Persico, ferviente fascista de noventa y siete años, cae fulminado por un infarto. Empieza así una curiosa y disparatada ronda de homenajes y celebraciones póstumos, en la cual, entre verdades soterradas y sospechas maquilladas, cada uno ejercita a su manera ese arte tan sutil propio de todas las épocas: el revisionismo y la componenda.