¿Nuestra vida está marcada por el apellido que llevamos? Una novela sobre realidades paralelas. Antonio es un empresario gallego con una ambición desmedida. Cuando por fin asume la dirección de la fábrica de ataúdes fundada por su padre, hasta entonces reacio a ceder el testigo, da un cambio radical al negocio. Quiere situarlo en lo más alto y pone la vista en el sector del lujo. Eso lo lleva de viaje por Houston y Ciudad de México, donde alcanza el éxito con el que ha vivido siempre obsesionado. Pero apenas lo toca, sus sueños se desvanecen de una injusta e inexplicable manera, capaz de hacer perder la cabeza al más juicioso. A su regreso a España va a percibir paulatina, dramática e irremediablemente que todo ha cambiado, y sin solución. Casi nada es como era cuando lo dejó quince días antes: ni la familia, ni la casa, ni los amigos, ni el trabajo, ni la ciudad, ni el mundo, ni siquiera él mismo. Nada tiene sentido, todo escapa a lo posible. ¿Qué ha pasado? ¿Cómo, en qué instante o circunstancia se distorsionó la realidad? Juan Tallón se adentra en una historia que aborda la experiencia de la extrañeza, esa sensación tan repetida a lo largo de la vida, y lo hace a través de un personaje contradictorio, implacable, violento, a ratos tierno, sin demasiados límites morales, que no encaja en el mundo, que no entiende –como en algún momento nos ocurre a todos– muchas de las cosas que suceden a su alrededor, a las que, sin embargo, tendrá que desafiar para salir adelante. Dueño de un pasado tormentoso, enfrentado a un padre que lo aborrece, víctima incluso de un apellido atroz, Antonio es el vivo ejemplo de cómo resistir al vapuleo de las grandes adversidades y satisfacer cualquier ambición, siempre y cuando uno esté dispuesto a hacer todo lo que haga falta.
Diez años después de Trainspotting, Sick Boy está en franca decadencia. Acaba de dejar su piso en un barrio pijo de Londres y se ha mudado a un agujero miserable, y tras una noche de drogas y sexo indiscriminados, decide aceptar la oferta de su tía Paula: lo dejará a cargo de su pub en Leith y se marchará con su amante español a Alicante. Pero en el Port Sunshine el negocio no está solamente en las bebidas: Sick Boy descubre que un grupo liderado por «Juice» Terry Lawson, su antiguo conocido, se reúne a follar y a filmar sus orgías en uno de los salones privados. Y que en Edimburgo hay un floreciente negocio de vídeos porno realizados en las trastiendas de los pubs, con los clientes como estrellas. Y Sick Boy, que siempre está maquinando negocios, se pondrá, con la ayuda de la guapa Nikki Fuller-Smith, estudiante de cine de día y trabajadora del sexo por las noches, a hacer una película porno de altura, con calidad suficiente como para ser vendida internacionalmente y circular por Internet. Y también incluirá en el equipo a su viejo amigo Renton, el que diez años antes los traicionó y huyó a Ámsterdam con el dinero del alijo de heroína. Pero cuando Sick Boy maquina algo, la cosa tiene más complicaciones y trampas que la tela de una araña, y entre los hilos también se mueven Spud, el único que había recibido a escondidas su parte del dinero de la droga, y Begbie, el psicópata del grupo, que después de pasar unos años en la cárcel volverá a la acción aún más paranoico y furioso que antes.
Ocho años después de su última novela, Baricco regresa con un western excepcional y trascendente. El sheriff Abel Crow tiene 27 años y ya es un personaje de leyenda. Sus dotes innatas como tirador —su disparo preferido es «el Místico», uno doble, cruzado y simultáneo, con ambas manos, sobre blancos distintos—, no podrán evitar, sin embargo, que en un momento crítico se replantee el sentido de la existencia. Las relaciones, entre otros, con su novia, que entra y sale libremente de su vida, pero que lo conoce incluso mejor que él mismo; con sus hermanos (un predicador, un rico minero, un cartero demente y una visionaria, empeñada en reunirlos a todos para rescatar del patíbulo a su madre, que los abandonó cuando eran niños); con las curanderas y una bruja indias, portadoras de la sabiduría ancestral de los nativos; y con su Maestro, quien siendo adolescente logró aniquilar a casi toda la tripulación de un barco pirata, constituyen parte de un viaje espiritual que culmina con la percepción de que no existe (o no funciona como pensamos) la relación causa-efecto, de que no hay un antes y un después claramente definibles. Buena prueba de ello es también la estructura no lineal del relato, que avanza, retrocede y se repite, y donde cada uno de los veintisiete capítulos (o cantos) constituye una pieza de un puzle que al final nos devolverá la imagen caleidoscópica de Abel Crow durante su aprendizaje. Baricco nos presenta así un western que pone en cuestión una de las piedras angulares del género, la noción de frontera, desplazándola aquí del exterior al interior: es límite y confín entre lo visible y lo invisible, entre lo físico y lo metafísico, entre la vida y la muerte. Si los espacios son los propios del género, como en una película de Sergio Leone (las praderas interminables, el pueblo, con su banco y su saloon, las aldeas indias, el río de aguas bravas, el desierto abrasador…), no dejan de ser también reverberaciones de una unidad profunda del universo, del mismo modo que todos y cada uno de nosotros somos parte de un único aliento.
Sola en su vieja casa de la costa noruega, Signe mira por la ventana y se ve a sí misma veinte años atrás, sentada ante la misma ventana, mientras espera el regreso de su marido, Asle, durante una terrible tarde de finales de noviembre en la que él se subió a su bote de remos para no regresar. En una suerte de caleidoscopio, las imágenes de aquel trágico día se superponen a visiones del pasado y su vida en común, pero también con recuerdos que abarcan cinco generaciones de un clan familiar y su lucha constante contra la inclemente naturaleza que les rodea, hasta llegar a Ales, la tatarabuela de Asle. En la prosa vívida y alucinatoria de Jon Fosse, todos esos momentos habitan el mismo espacio, y los fantasmas del pasado colisionan con los vivos. Ales junto a la hoguera es una visionaria obra maestra, una inquietante exploración del amor y de la pérdida que se encuentra entre las más bellas meditaciones sobre el matrimonio y el destino humano.
Las narraciones incluidas en este libro singular y fascinante tienen un hilo conductor que las entrelaza: la ciencia, con sus búsquedas, tentativas, experimentos e hipótesis, y los cambios que –para bien y para mal– introduce en el mundo y en nuestra visión de él. Por estas páginas desfilan descubrimientos reales que forman una larga cadena perturbadora: el primer pigmento sintético moderno, el azul de Prusia, creado en el siglo XVIII gracias a un alquimista que buscaba el Elixir de la Vida mediante crueles experimentos con animales vivos, se convierte en el origen del cianuro de hidrógeno, gas mortal que el químico judío alemán Fritz Haber, padre de la guerra química, empleó para elaborar el pesticida Zyklon, sin saber que los nazis acabarían utilizándolo en los campos de exterminio para asesinar a miembros de su propia familia. También asistimos a las exploraciones matemáticas de Alexander Grothendieck, que le llevaron al delirio místico, el aislamiento social y la locura; a la carta enviada a Einstein por un amigo moribundo desde las trincheras de la Primera Guerra Mundial, con la solución de las ecuaciones de la relatividad y el primer augurio de los agujeros negros; y a la lucha entre los dos fundadores de la mecánica cuántica –Erwin Schrödinger y Werner Heisenberg– que generó el principio de incertidumbre y la famosa respuesta que Einstein le gritó a Niels Bohr: «¡Dios no juega a los dados con el universo!» La literatura explora la ciencia, la ciencia se convierte en literatura. Benjamín Labatut ha escrito un libro inclasificable y poderosamente seductor, que habla de descubrimientos fruto del azar, teorías que bordean la locura, búsquedas alquímicas del conocimiento y la exploración de los límites de lo desconocido. «Labatut penetra el corazón de una realidad que pocos han visto antes que él, y que nadie ha descrito de esta manera. Un libro de terrorífica belleza» (Wolfram Eilenberger, autor de Tiempo de magos). «El prodigio de los escritos de Benjamín Labatut radica en su capacidad de acceder a dominios de enorme complejidad sin renunciar al rigor, al mismo tiempo en que convierte a estos científicos en personajes de carne y hueso, figuras literarias puras que probablemente sean más verdaderas cuanto más parecen inventadas» (José Mário Silva, Expresso, Portugal).
Confesiones del estafador Félix Krull, probablemente la novela más juvenil jamás escrita por un anciano, es el más perfecto ejemplo de la ironía que caracteriza buena parte de la obra de Thomas Mann, quien se sitúa aquí en la estela de Cervantes y Stendhal para ofrecernos la que sin duda es la novela picaresca más importante del siglo XX. Parodiando las novelas de aprendizaje, tan arraigadas en la tradición literaria alemana, estas “confesiones” nos conducen por todas las etapas de una vida cuyo propósito explícito es convertirse en una obra de arte. A tenor de esta concepción estética de la vida, las trampas, los robos y las imposturas acaban no sólo por justificarse, sino incluso por constituir un estilo de vida de moralidad irreprochable. Thomas Mann, el autor de obras tan profundas y reflexivas como La montaña mágica, Muerte en Venecia, Doktor Faustus o Los Buddenbrook, legó a la posteridad una última novela desconcertante, irónica, burlona y probablemente una de las más sagaces y divertidas de todos los tiempos, sin por ello rebajar un ápice su exigencia literaria.
Un hijo le escribe una larga carta a su madre, que no sabe leer. La carta es en realidad un examen de conciencia, un repaso a los elementos clave que han ido conformando su identidad: como hijo de una familia de vietnamitas que huyeron de su país rumbo a Estados Unidos y como joven que descubre y asume su homosexualidad. El entorno familiar del chico se compone de la abuela ahora anciana y moribunda, que tuvo que marcharse de Vietnam con sus hijas después de pasar por experiencias muy duras para sobrevivir acabada la guerra: se había casado con un militar estadounidense y años después del triunfo del Vietcong la familia fue evacuada a Filipinas, donde pasó un tiempo en un campo de refugiados, y desde allí emigró a América. Hay también un padre maltratador y ausente, que fue arrestado por agredir a su esposa. Y está la madre maltratada, que trabaja en un salón de manicura y mantiene una compleja relación con su hijo. Y, por último, el joven protagonista de esta historia, que creció en Hartford, Connecticut, sufrió acoso escolar por su doble marginalidad como inmigrante y como homosexual y descubrió siendo un adolescente el amor y la sexualidad con Trevor... Un libro bellísimo y veraz, inspirado en las vivencias íntimas del autor, que combina momentos de extrema crudeza con otros de una belleza sutil y elusiva. Ocean Vuong nos deslumbra con esta primera novela en la que la literatura se convierte en una precisa y potente herramienta de evocación, descubrimiento y exploración para narrar el paso de la adolescencia a la madurez.
Dos hermanos, un secreto y una elección imposible. Llega a Montena L. J. Shen, la reina del romancespicy en TikTok, con un triángulo amoroso tan dramático como adictivo. Tras una tragedia espantosa, Everlynne pierde todo aquello que le importa: sus sueños, su familia y a Joe, su alma gemela. Acosada por la culpa, se recluye en Salem, Massachusetts. No es más que una sombra de la mujer que fue; vive sin pensar en el futuro, sin permitirse ninguna de esas alegrías que cree que les han sido negadas a sus seres queridos. Pero cuando entra en su vida el misterioso y atractivo Dominic, cada vez le resulta más difícil aislarse. Dominic es diferente: aventurero, alegre, apasionado por la vida y por hacer suya a Everlynne. Pero entonces sucede algo que abre las heridas del pasado, más sangrantes que nunca. Y es que no hay nada peor que estar enamorada de dos hombres. Sobre todo, si uno de ellos te detesta.
Sadie Revelare siempre ha pensado que la maldición de que se le rompa el corazón cuatro veces merece la pena si así retiene su magia. Pero cuando a su abuela le diagnostican un cáncer terminal y su primer amor, Jake McNealy, reaparece tras diez años, su vida tan cuidadosamente estructurada empieza a desmoronarse. Tras la noticia de su abuela, Seth, el hermano gemelo de Sadie, vuelve a casa, trayendo consigo secretos familiares que podrían ponerlo todo patas arriba. Si su abuela fallece, Sadie no está segura de poder mantener a la familia unida y su don bajo control. Cuando sus sentimientos por Jake se reavivan, y la salud de su abuela empeora día a día, Sadie tendrá que tomar una difícil decisión: ¿es el amor más importante que la magia? Una novela perfecta para lectoras de romántica y fantasía, con una historia y estilo que te hará sentir como en casa.
En Karuizawa, popular lugar de veraneo, Gimpei Momoi se somete a una sesión de masajes. Despedido tras un escandalo de su puesto de profesor de Lengua en un colegio secundario, odia sus pies deformes casi con la misma intensidad con que se siente atraído por las jovencitas.
Ocho escenas de Tokio reúne, por primera vez en castellano, nueve relatos de uno de los escritores con más talento de la literatura nipona del siglo XX. Muy apreciado entre la juventud japonesa, Dazai goza en la actualidad de un reconocimiento equiparable al de ilustres compatriotas suyos como Soseki, Mishima y Kawabata. Aunque más conocido en Occidente por las dos novelas que publicó tras la Segunda Guerra Mundial, ''Indigno de ser humano'' y ''El ocaso'', Osamu Dazai mostró a lo largo de toda su vida predilección por el género breve. En sus relatos están presentes tanto el nihilismo como los demonios interiores que acecharon al escritor durante su corta vida, pero también encontramos un particular sentido del humor. Escritos entre 1933 y 1948, año en que Dazai se quitó la vida junto a su amante, los relatos aquí reunidos, a veces mordaces y sarcásticos, otras veces introspectivos y poéticos, nos ofrecen un retrato completo de un escritor avanzado a su tiempo y dotado de una sensibilidad poco común.
Caroline, una joven prostituta independiente y desenfadada, conoce en 1958 al genial Alberto Giacometti, que queda intrigado y arrebatado por la extraña joven que pronto es la única mujer a la que quiere contemplar. La muchacha de veinte años terminará convirtiéndose en su diosa, su «desmesura» y su última modelo; ni siquiera Marlene Dietrich logrará desplazarla del taller ni del corazón del artista. Unas páginas fascinantes en las que Maubert da voz a la mujer que amó al gran escultor del siglo XX, su locura, su «Grisaille».
¿Qué es aquello que más deseas? Oswald, Sarah y Millie creen conocer la respuesta a esta pregunta. Oswald desearía que su verano no fuera tan aburrido, Sarah desearía ser guapa y Millie desearía poder desaparecer de la faz de la tierra. Pero en el retorcido mundo de Five Nights at Freddy’s, los deseos más profundos de tu corazón siempre tienen un reverso y un coste inesperado.
Ruedas dentadas y La vida de un estúpido son dos obras cumbre de Ryūnosuke Akutagawa, el padre del cuento japonés y uno de los autores más influyentes del siglo XX. Ambos relatos tienen un carácter autobiográfico y fueron escritos en 1927, año en que el autor se quitó la vida. La ansiedad, las alucinaciones y el fantasma de la locura, que había perseguido a Akutagawa desde su infancia, son los ejes de estos textos, híbridos entre el cuento y la prosa poética.
Escritos en 1857 y 1858, estos dos relatos son un tributo a la pasión de Tolstói por la música y están inspirados en episodios de su vida. En «Lucerna» ofrece evocadoras descripciones de la ciudad junto al lago y recrea en primera persona los conflictos de su protagonista, el príncipe Nejliúdov, a quien una melodía encantadora saca por unos instantes de su pesadumbre y le devuelve el puro amor a la vida: «¿Qué más se necesita? Todo es tuyo, todo es bueno...». En «Albert» elabora la historia de un violinista de gran talento al que efectivamente tuvo ocasión de escuchar en San Petersburgo y cuya miserable suerte lo conmovió profundamente, a juzgar por una anotación en sus diarios donde se refería a él como un «maníaco genial». Dos cuentos en los que brilla el prodigioso talento para la observación y el detalle del gran escritor ruso.
La historia sigue a Walt Rawley, un huérfano de 9 años que vive en St. Louis durante la Gran Depresión. Es reclutado por un enigmático personaje llamado Master Yehudi para aprender a volar. Bajo la tutela de Master Yehudi, Walt se embarca en un viaje de autodescubrimiento y aprendizaje, enfrentando desafíos físicos y emocionales mientras intenta dominar el arte de volar. La novela aborda temas como la búsqueda de la identidad, la realización personal y el precio del éxito, todo ello enmarcado en un relato lleno de magia, aventura y nostalgia por una época pasada.
La familia Moskat es la historia de una familia y de la comunidad judía a la que perteneció. Es también la crónica de una sociedad que floreció en Varsovia a lo largo de casi tres décadas hasta su total destrucción tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial. A través de varias generaciones de personajes, va emergiendo un mundo de una insólita riqueza, un asombroso mosaico humano que se mueve entre la tradición y la modernidad.
La fascinante y desconocida historia del británico que luchó por preservar los cerezos en flor japoneses. En Japón cada primavera la floración de los cerezos es una fiesta de los sentidos, y todo un símbolo de la cultura del país. Lo que casi nadie sabe es que si hoy sigue vivo ese patrimonio de la humanidad es gracias a un inglés llamado Collingwood Ingram, cuya historia nos descubre este libro. Ingram, hijo de una familia rica, se interesó en su adolescencia por la ornitología, y el entusiasmo lo llevó a viajar a Japón para escuchar el canto de los pájaros de aquellos parajes. Con el tiempo fue abandonando la pasión ornitológica y la sustituyó por la horticultura, y en el país asiático quedó fascinado por las múltiples variedades de cerezos, de las que se calcula que había unas doscientas cincuenta. Cuando en 1919 se instaló con su familia en Kent, descubrió alborozado que en el jardín de la casa había dos espléndidos cerezos japoneses, que cultivó con mimo. En 1926 emprendió un nuevo viaje a Japón en busca de esos árboles y descubrió alarmado que, debido a la occidentalización y modernización del país y a la decisión de apostar por una única variedad clonada, se estaba perdiendo la riquísima diversidad de cerezos japoneses, incluido el espectacular Taihaku o «gran blanco». Ingram dedicó su vida a salvaguardar esos árboles y a proteger la tradición de la sakura (palabra japonesa para referirse al cerezo en flor) hasta su muerte, ya centenario, en 1981. Este es en parte un libro sobre botánica, pero fundamentalmente trata sobre una pasión y una obsesión, sobre la preservación de un patrimonio estético mediante una lucha callada y constante. Trata también sobre la historia de dos países y dos culturas; sobre el final del mundo victoriano, en el que nació Ingram en 1880, y sobre el convulso siglo XX. La fascinante historia de un hombre enigmático y de un árbol cuya floración es de una belleza que admira al mundo entero.
Esta novela demuestra una vez más que a Martin Amis no le tiembla el pulso a la hora de abordar temas controvertidos. Después de la demoledora Lionel Asbo. El estado de Inglaterra, que levantó ampollas por su crudo retrato de lo peor de la sociedad británica, el autor regresa al nazismo y al Holocausto, que ya había tratado en La flecha del tiempo. Y lo hace desde un ángulo cuando menos sorprendente, cediendo la palabra a los verdugos, y sin renunciar a incomodar al lector con ciertos toques de comedia negra. Golo, un joven oficial sobrino del jerarca nazi Martin Bormann, llega a un campo de exterminio para trabajar en la puesta en marcha de una fábrica con mano de obra esclava. Seductor nato, no tarda en quedar prendado de Hannah, la esposa del comandante del campo, el grotesco Paul Doll. Y a este triángulo se une una cuarta pieza, el Sonderkommando Szmul, es decir, uno de esos judíos que colaboraban con los verdugos. Con la maquinaria de la crueldad como telón de fondo, la novela desarrolla una historia de amor y celos entre funcionarios de la barbarie. Es el marco para indagar en el horror y preguntarse: ¿qué sucede cuando descubrimos quiénes somos en realidad? ¿Cómo podemos llegar a aceptar las consecuencias de nuestros actos? Envuelta en la polémica y rechazada por algunos de los editores habituales de Martin Amis, incómodos con sus planteamientos, La Zona de Interés ha recibido sin embargo una extraordinaria acogida crítica en Estados unidos y Gran Bretaña, donde ha sido saludada como una de sus obras mayores.
La obra del escritor norteamericano H. P. Lovecraft (1890-1937) es vasta y variada. Sus relatos cortos representan la mayoría de su obra escrita y cubren todos los temas oscuros imaginables, con su recargado y característico estilo. Las historias contenidas en este volumen tratan de muchos temas diferentes, sin perder el sabor particular de Lovecraft por el horror cósmico y el peligro inminente. Hasta nuestros días se ha mantenido como un escritor de culto, recordado por su imaginación extremadamente prolífica, sus visiones oscuras del universo y por ayudar a la literatura de terror a entrar en el siglo XX y en el futuro.