Reescritos a menudo en un lapso de medio siglo, rescatados de los archivos polvorientos de los inéditos, arañados con tesón al olvido, fruto de años de esfuerzo obsesivo, los Cuentos completos de Marguerite Yourcenar forman un compendio de las preocupaciones de una narradora fundamental en la literatura del siglo XX, a la vez que construyen una cámara de ecos en la que resuenan las contradicciones entre la convención social y el arrebato de las pasiones, la experiencia y la inocencia, la necesidad de saber y la conciliación de las ansias enfebrecidas con la áspera realidad de la historia. Por primera vez en un único volumen, los cuatro libros de relatos de la autora de Memorias de Adriano: un auténtico prodigio narrativo. «Si hubiera que caracterizar con una sola palabra el conjunto de su obra, no lo dudaría un momento: Yourcenar o el saber, naturalmente. Yourcenar o la serenidad, sin duda. Pero sobre todo, Yourcenar o la altura. Yourcenar o la elevación.» Jean D'Ormesson
En la obra de Thomas Mann, los cuentos están en pie de igualdad con las grandes novelas. En este primer volumen, que abarca desde sus comienzos en 1893 hasta su madurez en 1912, aparecen algunas de las obras maestras del género, como «Tonio Kröger», «Tristán» y «Sangre de Welsungos», en los que destacan ya las reflexiones de Mann sobre el proceso creativo y sus indagaciones en los deseos reprimidos de la burguesía. No faltan las estampas sobre el ambiente literario de fin de siglo, las exploraciones de figuras históricas, los estudios clínicos de personajes ni las aproximaciones a temas simbólicos de la gran tradición germánica. Contiene: Visión (1893) La caída (1894) La voluntad de ser feliz (1896) La muerte (1897) Decepción (1898) El pequeño señor Friedemann (1897) El payaso (1897) Luisita (1900) Tobias Mindernickel (1898) El armario (1899) Venganza (1899) El camino al cementerio (1900) Gladius Dei (1902) Tonio Kröger (1903) Tristán (1903) Los hambrientos (1903) Un instante de felicidad (1904) El niño prodigio (1903) En casa del profeta (1904) Hora difícil (1905) Sangre de Welsungos (1905) Anécdota (1908) El accidente ferroviario (1909) De cómo Jappe y Do Escobar se enzarzaron en una pelea (1911) La muerte en Venecia (1912)
En este segundo volumen de relatos se recoge la narrativa breve de Thomas Mann escrita entre 1919 y 1953, un periodo clave de su vida, cuando se afianzan sus posiciones socialdemócratas y sus convicciones humanistas. De los textos incluidos, quizá el más famoso sea «Mario y el mago», que retrata a un siniestro hipnotizador italiano en el que se ha visto un trasunto de Mussolini y una denuncia de los totalitarismos incipientes en los años veinte. Aparecen a su lado obras muy conocidas como «Señor y perro» y «La engañada», pero también rarezas como «Cantar de la niñita», un cuento escrito en hexámetros nunca antes traducido al español. Contiene: Señor y perro (1919) El cantar de la niñita (1919) Tristán e Isolda (1923) Desorden y dolor precoz (1925) Mario y el mago (1930) Las cabezas trocadas (1940) La ley (1943) La engañada (1953)
Estoy cansada de buscar una filosofía que concuerde conmigo y con mi mundo, quiero buscar un mundo que concuerde conmigo y con mi filosofía. Escritos cuando tenía unos veinticinco años y vivía en Francia con su marido, el poeta y banquero norteamericano Hugh Parker Guiler, estos dieciséis relatos inéditos en castellano sorprenden por su madurez y frescura, a la vez que muestran ya los dos elementos que luego se afianzarían en su obra —la ironía y el feminismo— y también sus obsesiones —el deseo femenino, la sexualidad, el adulterio, la belleza y el retrato de una masculinidad tan deslumbradora como tóxica—. Algunas de estas historias están protagonizadas por claros alter ego de Nin; otras, por apasionadas bailarinas de flamenco, misteriosos extranjeros, músicos... Poco después de escribir estos cuentos, Nin conocerá a Henry Miller, que diría de ella: «Cuando trato de imaginar de quién es deudor tu estilo, me siento frustrado, no recuerdo a nadie con el que tengas el más ligero parecido. Me recuerdas únicamente a ti misma». Melancólicos y punzantes, revelan ya a una gran autora que hizo saltar por los aires las convenciones literarias y sociales de su época.
Un relato admirable y ya clásico, en la estupenda traducción de Julio Cortázar. Un emperador romano se inclina sobre su pasado: el poder, las conquistas, los turbios episodios palaciegos, las horas de triunfo y de peligro… Adriano cuenta su propia historia y poco a poco el César va dejando asomar al hombre, su atormentada intimidad, su secreto, que habría de fijarse en estatuas, en poemas, en templos. Bajo la forma de una autobiografía imaginaria minuciosamcnte fundamentada en la realidad histórica, Marguerite Yourcenar reconstruye un tramo espectacular del gran pasado clásico. La autora cuenta que una vez encontró, en una carta de Flaubert, esta frase inolvidable: ‘Los dioses no estaban ya, y Cristo no estaba todavía, de Cicerón a Marco Aurelio hubo un momento único en que el hombre estuvo solo’. Es el momento que inmortaliza su «Memorias de Adriano». Marguerite Yourcenar.
Fruto de la imaginación del autor estadounidense, nacionalizado británico, Henry James (1843-1916), esta selección de sus cuentos de fantasmas es el abreboca perfecto para la obra de este prolífico y celebrado escritor.
El hombre rebelde ofrece una luminosa filosofía política contra el totalitarismo. Todo aquel que se sienta oprimido bajo cualquier tipo de tiranía, hundido en una época de ansiedad y nihilismo, encontrará en estas páginas un sublime canto a la esperanza. La confianza en el hombre y en el futuro de Camus se basa en su capacidad d decir «no», pues la revuelta es una de las dimensiones esenciales de la humanidad. El hombre rebelde es alguien que dice no, pero sin renunciar a otro sí innegociable que es el que le da sentido.
En un idílico pueblo de los Estados Unidos, Lemuel Sears, que está a un paso de la vejez, mantiene intacta la capacidad de enamorarse perdidamente de hombres y mujeres desconocidos. Su historia es la de un romántico que en el ocaso de su vida reúne las fuerzas para abrir la puerta a la homosexualidad y para iniciar una batalla legal contra los especuladores que contaminan el lago de su pueblo. Cheever escribió esta última novela antes de morir, una historia luminosa que revela un testamento sereno, alejado de la amargura que marcó su obra, una coda vitalista que reivindica la capacidad del individuo para tenerse en pie cuando todo invita a entregarse a la gravedad.
El descubrimiento de un manuscrito perdido de Irène Némirovsky causó una auténtica conmoción en el mundo editorial francés y europeo. Novela excepcional escrita en condiciones excepcionales, Suite francesa retrata con maestría una época fundamental de la Europa del siglo XX. En otoño de 2004 le fue concedido el premio Renaudot, otorgado por primera vez a un autor fallecido. Imbuida de un claro componente autobiográfico, Suite francesa se inicia en París los días previos a la invasión alemana, en un clima de incertidumbre e incredulidad. Enseguida, tras las primeras bombas, miles de familias se lanzan a las carreteras en coche, en bicicleta o a pie. Némirovsky dibuja con precisión las escenas, unas conmovedoras y otras grotescas, que se suceden en el camino: ricos burgueses angustiados, amantes abandonadas, ancianos olvidados en el viaje, los bombardeos sobre la población indefensa, las artimañas para conseguir agua, comida y gasolina. A medida que los alemanes van tomando posesión del país, se vislumbra un desmoronamiento del orden social imperante y el nacimiento de una nueva época. La presencia de los invasores despertará odios, pero también historias de amor clandestinas y públicas muestras de colaboracionismo. Concebida como una composición en cinco partes —de las cuales la autora sólo alcanzó a escribir dos— Suite francesa combina un retrato intimista de la burguesía ilustrada con una visión implacable de la sociedad francesa durante la ocupación. Con lucidez, pero también con un desasosiego notablemente exento de sentimentalismo, Némirovsky muestra el fiel reflejo de una sociedad que ha perdido su rumbo. El tono realista y distante de Némirovsky le permite componer una radiografía fiel del país que la ha abandonado a su suerte y la ha arrojado en manos de sus verdugos. Estamos pues ante un testimonio profundo y conmovedor de la condición humana, escrito sin la facilidad de la distancia ni la perspectiva del tiempo, por alguien que no llegó a conocer siquiera el final del cataclismo que le tocó vivir.
La más famosa novela de Tom Sharpe, en la que el autor no deja títere con cabeza. El protagonista, Henry Wilt, encadenado a un empleo demencial como profesor en un politécnico, acaba de ver postergado su ascenso una vez más. Mientras, las cosas no marchan mejor en casa, donde su maciza esposa, Eva, se entrega a imprevisibles arrebatos de entusiasmo por la meditación trascendental, el yoga o la última novedad recién olfateada. Wilt, que se siente impotente con respecto a su empleo, no vacila en entregarse a fantasías cada vez más concretas y asesinas acerca de su mujer, con la colaboración de una espectacular muñeca hinchable. A partir de la inopinada desaparición de Eva, Wilt se convierte en el principal sospechoso de la presunta muerte de su esposa, y se pone en marcha una desopilante investigación policíaca...
Los vagabundos y otros cuentos constituyen un espléndido ramillete de breves relatos en los que London transporta al lector a exóticos parajes para hacerle vivir trepidantes y dramáticas aventuras. En estos textos de extensión reducida emerge la intensidad narrativa del personalísimo escritor norteamericano.
Porterhouse es un college de Cambridge que, si nunca se ha distinguido por su buen nivel académico, destaca, en cambio, por su excelente cocina y por sospechosa facilidad con la que «expenden» títulos universitarios. De hecho, su decadencia empezó cuando uno de sus administradores dilapidó los bienes de Porterhouse en Montecarlo, lo que obliga a que su subsistencia se base en donaciones con las que los padres de los alumnos logran que estos ingresen y se gradúen. Más he aquí que, en tan anticuada y sobornable institución, aparece un nuevo rector, un ex político bastante ñoño, pero con espíritu reformista, que decide darle aires nuevos a Porterhouse, sin saber que con su actitud puede dar al traste con los sucios manejos a los que el college estaba acostumbrado. El zafarrancho está servido. Tom Sharpe, con su maestría habitual, manejará los hilos de la trama de modo que se vaya preparando el desastre, ¡y qué desastre! El nuevo rector tendrá que enfrentarse a las fuerzas vivas de la oposición reaccionaria, representadas por un enemigo nada pequeño: el portero del college, un clásico personaje de Sharpe que, a la manera de Blott, luchará con todas sus fuerzas por impedir que las cosas cambien, por el «buen» nombre de la casa. «Uno de esos productos infrecuentes que siempre se reciben con alegría: un libro intelegentísimo y divertidísimo» (Sunday Times). «Un libro que garantiza las carcajadas» (Books and Bookmen). «El novelista más divertido de nuestros días», según el Times, galardonado en Francia con el Gran Premio del Humor Negro.
En Kreshev, un pacífico y diminuto shtetl situado a orillas del río San, en Ucrania, y bordeado por espesos bosques, la vida transcurrió siempre sin grandes sobresaltos. Sus habitantes, bajo la pesada carga de sus humildes oficios, «carecían de fuerzas e inclinación para cometer grandes pecados». Pero la llegada a ese remoto lugar de un rico negociante en maderas, al que acompañan su esposa enferma y su jovencísima hija, desencadenará, ante la mirada atónita del lector, una cadena de insólitos acontecimientos, guiados implacablemente por la mano de Satanás (cuya voz escuchamos de la primera a la última línea del libro). Tentación y pecado, fe y superstición, fantasía y realidad, inocencia y perversión, arrepentimiento y castigo se entremezclan en un crescendo imparable que conduce hasta un trágico final.
¿Y si la humanidad fuese una mota insignificante en la vastedad de un cosmos mecánico y materialista, totalmente indiferente hacia ella, y poblado de deidades monstruosas? ¿Y si la capacidad del ser humano para saber si existe un sentido o propósito en la acción de los seres cósmicos fuese equivalente a la de una ameba para entender los motivos del comportamiento humano? ¿Y si todos estuviésemos ya condenados por un destino tan caprichoso como el que condena a un prodigioso hormiguero a desaparecer bajo la suela de un zapato en un parque? Inquietudes como éstas son las que dieron lugar a los turbadores relatos con los que H. P. Lovecraft renovó el género del terror. Ya no estamos ante un universo de horrores etéreos, sino ante un terror palpable que se materializa en criaturas monstruosas y entes alienígenas, seres primigenios provenientes de las estrellas o de oscuros rincones de la Tierra, y que acechan nuestro mundo desde antes incluso del inicio de los tiempos.
Hace muchos años, en medio de algún océano, una fragata de la marina francesa naufragó. 147 hombres intentaron salvarse subiendo a una enorme balsa y confiándose al mar. Un formidable escenario en el que se mostraron la peor de las crueldades y la más dulce de las piedades. Hace muchos años, a orillas de algún océano, llegó un hombre. Lo había llevado hasta allí una promesa. La posada donde se alojó se llamaba Almayer. Siete habitaciones. Todos estaban allí buscando algo, en equilibrio sobre el océano... Este libro puede leerse como una historia de suspense, como un poema en prosa, un conte philosophique, una novela de aventuras. En cualquier caso, domina la alegría furiosa de contar historias a través de una escritura y una técnica narrativa sin modelos ni antecedentes ni maestros.
Rose, una botánica de 40 años, viaja por primera vez en su vida a Japón para conocer el testamento de su padre, un hombre al que nunca conoció. Solitaria y distante, con el paso de los años se ha cerrado a la vida. En Kioto es recibida en la casa tradicional de su padre y conoce a Paul, un belga de su edad que trabajó con él durante años. Rose está en tensión por toda la situación y su comportamiento es exasperante, pero pronto Paul y Rose comenzarán a reconocer sus fragilidades. Mientras Rose comprende poco a poco quién era su padre, cuánto la amaba y que se limitó a respetar el deseo de la madre de Rose de no intervenir nunca en sus vidas, descubrirá también la belleza de la cultura japonesa y se abrirá de nuevo a la alegría del amor.
Una crónica de la sublime historia e ideas peculiares de la muerte y el más allá, esta inquietante cronología se adentra en las barreras fractales de la psicología, cultura, biología y física, explorando temas como los dioses mayas de la muerte, goles, espiritismos, zombis e inmortalidad cuántica. En cada página encontrará bellas imágenes de la muerte de lo que puede haber al otro lado.
El 10 de mayo de 1940, las tropas nazis de Hitler invaden los Países Bajos. Desde febrero de 1941, a cargo del cuerpo de la expedición encargado del expolio, el Reichsleiter Rosenberg se apresura en llegar a Ámsterdam para confiscar la biblioteca de Spinoza. ¿Qué misteriosa fascinación puede ejercer, tres siglos después, la obra del filósofo judío sobre el ideólogo nazi Rosenberg? ¿Quién fue aquel hombre, excomulgado en 1656 por la comunidad judía de Ámsterdam y expulsado de su propia familia? A través de una figura como Spinoza, Yalom utiliza los recursos de análisis psicológico y de la intriga para hablar del miedo, de Dios y la fe. En la línea de su bestseller El día que Nietzsche lloró, esta nueva novela de Irvin Yalom, a una vez incisiva y palpitante, nos mantiene en vilo frente a la gran incógnita que plantea El problema de Spinoza.
En esta novela autobiográfica de sus años de juventud, el autor nos describe la vida de su alter ego Henry Chinaski saltando de un empleo a otro, todos sórdidos, duros, sin sentido, emborrachándose a muerte, con la obsesión de follar, intentando materializar su vida de escritor y nos ofrece una visión brutalmente divertida y melancólicamente horrorizada de la ética del trabajo, de cómo doblega el «alma» de los hombres. Se ha dicho que Bukowski con su prosa lacónica, escueta y contundente como un uppercut es el novelista atroz de la gran selva urbana, de los desheredados, las prostitutas, los borrachos, los desechos humanos del Sueño Americano a nivel del arroyo, y se le ha comparado con Henry Miller, Céline y Hemingway. «Tomar una porción de Hemingway, añadir una dosis de humor (del que Hemingway extrañamente carece, mientras que Bukowski es un virtuoso), mezclar con un puñado de hojas de afeitar y varios litros de vino barato, luego una o dos gotas de ironía, agitar bien y leerlo al final de la noche: así tendrá el auténtico sabor Bukowski» (Neil Baldwin).
El éxito de ventas de The New York Times, Mystic River, es un apasionante y perturbador thriller psicológico sobre los efectos de un salvaje asesinato en una cerrada comunidad de Boston. Aquel día de 1975, cuando un coche se detiene junto a ellos, Dave Boyle, Sean Devine y Jimmy Marcus son demasiado pequeños para imaginar que su destino va a cambiar de forma irremediable. Dos hombres que pretenden ser policías hacen subir a Dave al vehículo con el pretexto de llevarlo a su casa. El crío aparecerá cuatro días después, pero nunca llegará a saberse qué ha pasado durante ese tiempo. Veinticinco años más tarde, Sean trabaja como detective de homicidios, Jimmy es un expresidiario que regenta un pequeño comercio y Dave está intentando salvar su matrimonio mientras mantiene a raya a sus demonios, que lo impulsan a hacer cosas horribles. Cuando la hija de Jimmy, Katie, es terriblemente asesinada, los ecos del secuestro de Dave vuelven a sus vidas. La crítica ha dicho... «Lehane se aventura más allá de su aclamada serie de detectives privados con este desgarrador drama sobre los efectos de un salvaje asesinato sobre tres antiguos amigos, en la estrechamente unida comunidad de un barrio trabajador de Boston. La historia de Lehane golpea al lector con incómodas imágenes, un entorno hermosamente descrito y un inquietante final. Con su sexta novela, el autor sustituye las gráficas descripciones de crimen y violencia que encontramos en la serie de Patrick Kenzie y Angela Gennaro (Plegarias en la noche; Desapareció una noche) con una visión más introspectiva de los oscuros rincones de la vida. Es un cambio que da a sus temas (arrepentimiento de las decisiones tomadas, las huellas psicológicas de la infancia, compromiso personal y profesional) un contexto más rico y a sus personajes una más profunda exploración.» Publishers Weekly «Este conocido escritor es cada vez mejor, y esta intensa, inteligente e intrigante novela seguro que le ganará un montón de nuevos seguidores. De niños, Jimmy, Sean y Dave tienen un extraño tipo de amistad, nacida más de la proximidad geográfica que de verdadero afecto de los unos por los otros. Un cuarto de siglo más tarde, Sean es un oficial de policía de Boston, Jimmy un ex presidiario y Dave es... bueno, digamos solamente que tiene muchas cosas que esconder, incluida la verdad de algo que sucedió hace mucho tiempo. Cuando la hija de Jimmy es asesinada, los tres antiguos amigos se reúnen de nuevo, pero esta vez, al menos uno de ellos está atrapado por la autodestrucción. La creciente reputación de Lehane hse ha basado hasta ahora en su superlativa serie de Patrick Kenzie y Angela Gennaro. Con este libro se muestra igualmente soberbio fuera de la serie. Lehane pertenece al pequeño grupo de escritores de novela negra cuyos libros revelan una profunda fascinación por la gente, por sus motivaciones, sus conflictos íntimos y las sutiles cosas que hacen que los personajes estén vivos. Como sucede con los mejores escritores del género, cuando leemos a Lehane rara vez nos preocupamos de resolver el enigma. Sus personajes son demasiado absorbentes como para eso. Hay que dejar de hablar de Lehane como de una estrella emergente y reconocer que es uno de nuestros mejores escritores contemporáneos.» David Pitt, Booklist