Una nueva y alocada aventura de Winnie, la bruja preferida de los niños (y también de los adultos). Los cielos ya no son un lugar tan seguro como antaño, ni siquiera para las brujas. Como toda bruja que se respete, a Winnie le encanta volar a bordo de su escoba en compañía de su gato negro, Wilbur. Sin embargo, los cielos ya no son lo que solían ser. Antes eran espacios abiertos y solitarios, pero últimamente se han llenado de aviones, helicópteros y globos. También hay edificios cada vez más altos. Todo esto representa un peligro para Winnie, quien ha decidido buscar una forma más segura de viajar. Sin embargo, trasladarse en bicicleta, patineta y caballo también entraña sus riesgos
"ERES TODO UN MISTERIO PARA MÍ.áUNA ROSA SILVESTRE, SUS ESPINASáCONTRA MI COSTADO". Blythe Hawthorne jamás ha dejado que nadie le diga lo que debeáhacer: ni la sociedad, ni su sobreprotector padre y, ciertamente, noápermitirá que lo haga el hombre al que se ha unido, sin importarleálo insufrible y maleducado que sea. De hecho, está decidida a seráuna espina clavada en su costado durante el resto de su vida, aunqueáeso signifique que sus días en palacio no sean para nada como en unácuento de hadas. Sin embargo, cuando descubre un nuevo aspecto de su vida que laávincula al pasado de el, Blythe tendrá que preguntarse si está dispuesta aádejar que una chispa inesperada prenda fuego. Y si está preparadaápara descubrir toda la verdad sobre su pasado.
Antes de Charlie, y antes de la fábrica de chocolate, hubo una historia llena de ingenio y de imaginación... Las mejores cosas de la vida empiezan con un sueño. Y es que, desde niño, Willy Wonka había imaginado poder crear su propio chocolate y compartirlo con el mundo entero. Cuando era joven, llegó a las famosísimas Galerías Gourmet, dispuesto a cambiarlo todo con cada uno de los bocados de sus deliciosos dulces. Pero un trío de chocolateros envidiosos lo engañó y lo condenó a trabajar de por vida en una lavandería. Con algo de suerte y muchísima magia, además de la ayuda de sus amigos, conseguirá cumplir su sueño. Porque, cuando eres Willy Wonka, todo es posible. Esta deliciosa historia sobre sueños, amistad y chocolate está basada en la película Wonka, dirigida por Paul King, quien creó la historia y escribió el guion junto a Simon Farnaby. La exitosa autora Sibeal Pounder ha adaptado la historia en esta novela.
Alicia no quiere ayuda de nadie, ¡ella ya no es un bebé! Ya sabe hacer muchas cosas ella sola: lavarse los dientes, cambiarse de ropa, comer sin ensuciarse, hacer las actividades del cole,... Lo que Alicia no sabe aún es que ser un poco bebé ¡puede ser muy divertido!
Yanisa la mulita es creadora de música. Pero un día ocurre algo que perturba la tranquilidad del pueblo y la de Yanisa: el vecino que vive al lado de su casa comienza a hacer ruidos molestos en el jardín. Y él no comprende que esto es un problema. Y ahora, ¿Cómo podrá concentrarse?
Teo, Noa y Valentina se sienten inseguros y miedosos el primer día de cole. Todos se chupan el dedo para sentirse mejor. Marco quiere jugar con sus nuevos amigos, pero no es capaz de conseguir que se saquen el dedo de la boca. Hasta que a la profe Paula se le ocurre una idea... ¿Funcionará?
Llega la noche y, antes de ir a dormir, es la hora de los cuentos. Es un momento mágico, en el que el tiempo se para para compartir historias y sueños con los más pequeños y pequeñas. Se abren puertas a la fantasía, a la imaginación y, sobre todo, a la posibilidad de vivir juntos la experiencia de la literatura en un período clave de la vida de las personas. Este libro nos ofrece dos relatos para cada día: uno más corto y sencillo que podrá leer el niño o la niña, y otro más largo y elaborado que le podrán leer los adultos. En conjunto, 56 historias para ir a dormir: 28 en las que las niñas y los niños toman la palabra para decir «yo te leo», y 28 más en las que se intercambian los papeles y «tú me cuentas».
En lugar de presentar las indicaciones como un listado de pasos a seguir, los tres libros de esta colección enseñan las habilidades a través de un ameno diálogo entre un conejito ?protagonista de los tres títulos- con un amigo diferente en cada uno: un osito, un elefante y un cocodrilo. Yo ya sé atarme los cordones, con su modelo de zapatilla de cartón que puede retirarse del libro, permite a los pequeños lectores practicar todo lo necesario hasta que dominen la habilidad.
En lugar de presentar las indicaciones como un listado de pasos a seguir, los tres libros de esta colección enseñan las habilidades a través de un ameno diálogo entre un conejito -protagonista de los tres títulos- con un amigo diferente en cada uno: un osito, un elefante y un cocodrilo. Yo ya se cepillarme los dientes trae un reloj de arena que indica el tiempo que debe dedicar el lector al cepillado para que esté bien hecho. También puede verse cepillándose en el espejo adhesivo en tapa.
Es muy divertido practicar con el conejito. ¡Qué bueno será no tener que usar más pañales! Puede haber accidentes, pero eso forma parte del aprendizaje. ¡Buena suerte y a disfrutar! Antes de que te des cuenta, serás capaz de ir a la pelela sin ayuda ¡y te ganarás una medalla!
Beth ha logrado acceder al programa de estudios al que siempre aspiró, aunque no esperaba que traspasar esa meta fuera a tambalear todos los cimientos de lo construido en los últimos meses. Eso que descubrió con un chico que quiso hacer volar sus mariposas y le entregó toda la esperanza tatuada en su piel. Lo que encuentra en el grupo de Teatro era el mayor sueño de Beth. La peor pesadilla de Chris. Y para Ben… Para Ben será un reto difícil de superar. ¿Se puede elegir otro camino después de mirar a los ojos al destino?
Zoilo, el zorrillo, no salía mucho de su casa salvo cuando llegaba la primavera; para él era la estación del amor. Pero esta vez, algo pasaba. No lograba llamarla atención de ninguna zorrilla. ¡Y qué sorpresa se lleva cuando los bichos le cuentan que todavía es invierno!