En qué sentido el poder es una bestia magnífica? Michel Foucault no lo piensa como un monstruo frío o un leviatán, a la manera de Nietzsche o Hobbes, sino como un conjunto de dispositivos que hay que analizar para ver cómo funcionan, qué producen, cuáles son sus discursos y sus prácticas. Ahora bien, ¿cuándo y por qué Foucault empieza a interesarse en el poder? A través de entrevistas, conferencias e intervenciones en su mayor parte inéditas o inaccesibles en español, este volumen esclarece las circunstancias políticas y las preocupaciones personales que están en el origen de los libros y de los cursos del autor, y permite situarlos en el marco de una elaboración teórica en constante mutación. En estos escritos sólo en apariencia laterales, Foucault relaciona con claridad de síntesis los saberes y las luchas: así, por ejemplo, revisa la función de la policía, las interpretaciones del terrorismo y de la violencia política, la dinámica de los nacionalismos, la medicalización de la sociedad, la situación de las instituciones penitenciarias. De estos textos surge un Foucault muchas veces coloquial, que articula sus ideas en el cruce entre la erudición y esa cotidianidad que se desprende de los programas televisivos, de la lectura de los diarios o de los sucesos puntuales en los que ha decidido intervenir. El criterio de selección de los textos aquí reunidos incorpora los nuevos horizontes de lectura abiertos por los trabajos de Foucault recientemente publicados. En este sentido, el presente volumen busca funcionar como un puente entre sus cursos y sus libros, así como entre sus investigaciones y la actualidad. El poder, una bestia magnífica inicia una serie abierta, que contribuirá sin duda a una mejor comprensión del pensamiento foucaultiano.
La verdad es plural, la ambigüedad semántica es objetiva. El significado no está en la cabeza, sino que es compartido y múltiple. Esta teoría se pone a prueba implícita y pasa en multicolor de alto vuelo en estos guiones filosóficos, escritos por el filósofo superventas Michael Picard para mostrar las paradojas, juegos de palabras y paralogismos que resultan de las suposiciones opuestas. Refutando los pensamientos que interpreta con simpatía, Picard es conocido como un divulgador que rompe las cosas, buscando revelar a las masas inocentes las locuras y riquezas tradicionales de su amada y a menudo despreciada Filosofía.
La interpretación que hace Jaspers en este libro se basa en todo el proceso filosófico de Nietzsche que, reflejándose en la historia universal, parte del cristianismo y a través del nihilismo conduce hasta la idea del hombre superior. Este texto fue escrito en 1938 por uno de los grandes pensadores del siglo XX. Muestra tanto la radicalidad con la que Nietzsche rechazó el cristianismo como las diversas declaraciones totalmente incompatibles con tal rechazo. Karl Jaspers interpreta esta contradicción diciendo que Nietzsche jamás llegó a asumir las ideas cristianas. Por lo tanto, tampoco tuvo necesidad de rechazar nada que previamente hubiera aceptado. Sin embargo, la fuerza de estos impulsos cristianos, aun despojados de contenido, sí que constituyó la base del pensamiento de Nietzsche hasta su filosofía tardía. Estos impulsos lo llevaron a postular su revisión de todos los valores. Nietzsche dio el paso a la edad posnihilista con todo el arrojo y la pretensión de absolutez que tenían los primeros cristianos, pero sin compartir sus valores.
¿Cuándo fue la última vez que hiciste un regalo? Quizá en una de esas ocasiones en que son prácticamente obligatorios —un cumpleaños, una boda— o tal vez fue algo más espontáneo, como llevar una botella de vino a una cena. Seguramente no te detuviste a considerar que la capacidad de dar, como sostiene el gran pensador estoico Séneca, es parte esencial de lo que nos hace humanos. Séneca afirma que el impulso de dar a los demás constituye el fundamento mismo de la sociedad. Sin la capacidad de ayudarnos unos a otros, de compartir recursos, somos criaturas indefensas con pocas posibilidades de sobrevivir. Pero no se trata de dar de cualquier manera. Cuando hay segundas intenciones, el dar se degrada y se convierte en otra cosa. La belleza del mundo nos recuerda que la creación es el regalo supremo que la divinidad nos otorga sin esperar nada a cambio. Para Séneca, estamos llamados a dar a la manera de los dioses. El arte de dar y recibir presenta una magnífica selección de pasajes del tratado más extenso y minucioso de Séneca, Sobre los beneficios. Presentada con una introducción esclarecedora, esta obra transmite la esencia del pensamiento del autor sobre un tema de interés perenne: el significado profundo de la generosidad y la gratitud.
En su vehemente ensayo Sobre la ira, Séneca, célebre pensador romano del siglo I de nuestra era y una de las figuras más destacadas del estoicismo, argumenta que la ira es la pasión más destructiva para la raza humana. Su propia vida es una prueba de ello: apenas pudo conservarla bajo el reinado del colérico emperador Calígula y la perdió bajo el gobierno de Nerón. Esta nueva traducción es una certera selección de la sabiduría esencial de Sobre la ira. Presentada con una introducción esclarecedora, ofrece a los lectores una guía atemporal para evitar y controlar la ira. Ilustra vívidamente por qué esta emoción es tan peligrosa y por qué saber gestionarla tiene grandes beneficios para las personas y para la sociedad. Las reflexiones de Séneca sobre la ira nunca han sido más relevantes que hoy, cuando el discurso incivil contamina cada vez más el debate público. Ya sea que los lectores estén interesados en su propio desarrollo personal o anhelen una renovación de la esfera política, encontrarán en la sabiduría de Séneca un antídoto valioso para los males de una época iracunda.
Año 2045. Estás en un centro de programación mental decidiendo qué mejora quieres incorporar a tu cerebro para ampliar tu memoria, aumentar tus habilidades musicales o matemáticas. O quizá ya te estás planteando volcar tu mente en un medio completamente artificial. Un escenario como este no es ciencia ficción, sino una posibilidad cada día más tangible: estamos rodeados de inteligencias artificiales, desde algoritmos hasta asistentes virtuales que gestionan nuestros dispositivos. Y los próximos objetivos son el desarrollo de sistemas artificiales conscientes y la integración de componentes electrónicos en un cerebro biológico. En algunos, estas innovaciones generan gran optimismo, en otros, grandes temores. La filósofa y científica Susan Schneider se centra en los significados profundos y las implicaciones éticas de las nuevas tecnologías, y en la forma en que estas pueden cambiar radicalmente nuestra definición de humano. ¿Es realmente posible crear inteligencia artificial consciente? ¿Cómo podremos reconocerla? Si reemplazamos nuestro cerebro pieza por pieza con chips, ¿podemos todavía decir que somos nosotros mismos? ¿Es la mente solo un programa? Este libro analiza hipótesis y escenarios de futuro para empujarnos a cuestionar la naturaleza profunda de nuestra identidad.
El Ensayo sobre el libre albedrío, también conocido bajo el nombre de Sobre la libertad de la voluntad humana, fue escrito por el notable filósofo alemán, Arthur Schopenhauer (1788-1860), en el año de 1837, siendo premiado por la Real Sociedad Noruega de las Ciencias. En el ensayo, Schopenhauer se interroga en relación a la validez o invalidez del concepto libre albedrío, y para ello discurre buscando precisar el significado del vocablo libertad, exponiendo tres niveles o especies de libertad, a saber, la libertad física, la libertad moral y la libertad intelectual.
Humano, demasiado humano es un libro que, como el mismo Nietzsche dirá tiempo después, deriva de una transformación interior radical, que él vive como un auténtico proceso de curación de una enfermedad. En esta revisión retrospectiva señala el romanticismo como esa enfermedad de la que llegó a un punto en la vida en que no tuvo más remedio que depurarse. No hay otra manera de entender este libro y esta época, que partiendo de esta experiencia vital convulsiva que está de fondo. Solo a partir de ella se comprenden y cobran sentido sus tesis más arriesgadas.
Las Investigaciones filosóficas constituyen el texto más leído, discutido y citado por los teóricos del lenguaje del siglo XX. De una forma voluntariamente asistemática y fragmentaria, Wittgenstein abandona el ideal de un lenguaje perfecto y lógicamente ordenado, para dar paso a una visión más dinámica, pragmática y convencional del lenguaje. En torno a la tesis central de que el significado está en el uso del lenguaje, se desarrolla una serie de pensamientos que coinciden en entender al lenguaje como una manera de actuar y de comportarse, una «forma de vida» específica el ser humano definido desde antiguo como «el animal que habla». El lenguaje es visto como un juego o una diversidad de juegos que reflejan la especial relación de los humanos entre sí y con el mundo. Las propuestas de Wittgenstein han marcado una nueva orientación en todas las disciplinas –filosofía, lingüística, semiótica– que se ocupan del lenguaje. También las ciencias sociales –sociología, antropología– encuentran en Wittgenstein, y muy especialmente en las Investigaciones filosóficas, sugerencias y perspectivas innovadoras para la comprensión del fenómeno social.
Los estudiosos modernos de poesía o de poética tienen como referencia obligada la obra del pensador francés Gastón Bachelard (1884-1962), uno de los espíritus intelectuales más generosos y desplegados de nuestro tiempo. Bachelard no fue un mero teórico ni un trabajador intelectual especulativo: mostró la vida en los textos, puso en relación la imaginación poética con lo que solemos llamar el mundo del exterior. De una formación múltiple y una notable erudición, Bachelard supo -con alegría y rigor únicos- modificar la concepción de la crítica literaria y, con ello, nutrir los movimientos más avanzados en el análisis del lenguaje literario. Fue un conocedor de varias disciplinas -la ciencia y su historia, la psicología, el psicoanálisis y, por supuesto, la literatura y en particular la poesía- y un filósofo en el estricto sentido de la palabra. En este libro el lector encontrará, tratada con un sentido eminentemente lírico, la función de la poesía y sus estrechas relaciones con lo imaginario. La imaginación no sólo es la facultad de formar imágenes, sino de transformarlas en una movilidad constante. «Si no hay cambio de imágenes -escribe el autor-, unión inesperada de imágenes, no hay imaginación». Desde la psicología y la filosofía Bachelard aborda ese problema con el fin de descubrir cómo el poeta une el dinamismo psíquico y la reflexión filosófica en la imagen poética. Además de ser una forma de comunicación, las palabras adquieren en la poesía nuevos significados y se unen a los símbolos y a los pensamientos para construir los tres planos en que se expresa la realidad de lo poético. Mas la poesía, cree Bachelard, no es simplemente lo que sus palabras describen ni lo que evocan ni lo que afirman; por debajo del verso y de su significado, prevalece el silencio que es un pensamiento oculto, secreto, aflorado desde sus raíces hundidas en el sueño. A ni la grandilocuencia ni la declamación ni la sonoridad definen lo poético.
¿Te preocupa que la vejez inevitablemente signifique perder tu libido, tu salud e, incluso, tus ganas de jugar? Bueno, Cicerón tiene buenas noticias para ti. En El arte de envejecer, el gran político y filósofo romano describe elocuentemente cómo podemos lograr que la segunda mitad de la vida sea la mejor parte de todas, y quizá descubrir que la lectura y la jardinería son en realidad mucho más placenteros que el sexo. Lleno de sabiduría atemporal y orientación práctica, este breve y encantador clásico aborda directamente los grandes temores a envejecer y argumenta por qué estas preocupaciones son muy exageradas, o totalmente equivocadas. Montaigne dijo que el libro de Cicerón «le abre a uno el apetito por envejecer». En un mundo obsesionado con la búsqueda inútil de la juventud, sus lecciones son hoy más relevantes que nunca. Presentado en una nueva traducción que adapta este clásico a nuestro tiempo, El arte de envejecer de Cicerón ha deleitado e inspirado a muchos lectores durante más de dos mil años.
Nacido como esclavo en Roma, el filósofo estoico Epicteto nos enseña que la libertad mental es suprema, ya que puede liberarnos en cualquier lugar, incluso en una prisión. El arte de ser libre es una nueva y magnífica edición del célebre manual de Epicteto sobre la filosofía de vida estoica, el Enquiridión. Ofrece, además, una selección de reflexiones relacionadas con la libertad, recogidas en sus Disertaciones, que muestran lo más estimulante de su filosofía. La libertad, para Epicteto, es un logro psicológico y ético, un regalo que solo nosotros podemos otorgarnos. Todos podemos ser libres si aprendemos a asignar un valor primordial a lo que podemos controlar —deseos, juicios, motivaciones y reacciones—, a tratar lo que no depende de nosotros con ecuanimidad y a ver nuestras circunstancias como oportunidades para actuar y estar bien, sin importar lo que nos sucede o las acciones de otras personas. Este famoso manual de Epicteto sobre estoicismo, plenamente vigente hoy, es un poderoso método para gestionar emociones como el miedo, la ansiedad, la envidia, la ira o el rencor. Nos muestra cómo manejar las situaciones de la vida, desde las más comunes hasta las más exigentes, aplicando la esencia de las enseñanzas estoicas: tranquilidad de ánimo, ausencia de miedos y libertad.
Textos de filosofía, política y economía; Manuscritos de París; Manifiesto del Partido Comunista; Crítica del programa de Gotha
En un mundo donde las redes sociales, las relaciones online y un creciente aislamiento amenazan la idea misma de las amistades profundas y auténticas, la búsqueda de verdaderos amigos es más importante que nunca. En este breve libro, uno de los mejores sobre el tema, el célebre político y filósofo romano Cicerón nos ofrece una cautivadora guía para encontrar, conservar y valorar a los amigos. Con ingenio y sabiduría, Cicerón nos muestra no solo cómo construir amistades sino también por qué deben ser una parte clave de nuestras vidas. Porque, como dice Cicerón, una vida sin amigos no merece la pena ser vivida. Presentado en una nueva traducción, que adapta este clásico a nuestro tiempo, El arte de cultivar la verdadera amistad está lleno de reflexiones y consejos atemporales que han inspirado a lectores durante más de dos mil años, desde san Agustín y Dante hasta nuestros días. Una guía honesta y elocuente para encontrar y atesorar verdaderos amigos, El arte de cultivar la verdadera amistad habla hoy tan poderosamente como cuando se escribió.
El Ensayo sobre el entendimiento humano (1690) de John Locke (1632-1704) es una de las obras clásicas de la filosofía y fue tan definitiva de su hora que se llegó a hablar de la Edad de Locke, así como se hablaba de la Edad de Newton. Expone el Ensayo sobre el entendimiento humano las tramas íntimas del conocer racional y, sin caer en el psicologismo, desemboca en las corrientes más fértiles de la gnoseología contemporánea. Además de su valor filosófico y epistemológico, la obra importa como fuente histórica de primera magnitud. Aquí encontramos los primeros testimonios de lo que se conoce con el nombre de empirismo inglés; aquí las ideas de la Ilustración francesa y, a través de Hume, del idealismo kantiano hallaron firme punto de partida.
La voz de Heráclito, como la de una pitonisa, nos alcanza todavía hoy a través de los milenios. Aprender a escucharla mediante un ordenamiento de los fragmentos heraclíteos distinto al canónico fue el objetivo de la última clase que Martin Heidegger dictó en la Universidad de Friburgo. Esta obra es el producto de ese seminario, impartido junto con su discípulo Eugen Fink, en el semestre de invierno de 1966-1967. A lo ls pensadores clave de Occidente. Lejos de la problemática filológica y de la reconstrucción del escrito perdido de Heráclito, los participantes se propuargo de trece sesiones, Heidegger, Fink y sus interlocutores muestran las dificultades que están presentes en el ejercicio hermenéutico alrededor de uno de losieron adentrarse en la cuestión misma del pensar y aprender cómo es que lo más lejano nos es próximo, mientras que lo más familiar se nos vuelve ajeno.
Arthur Schopenhauer (1788-1860) es autor de una de las obras filosóficas y ensayísticas más notables de su tiempo. Poco apreciado en algunos círculos filosóficos, ejerció sin embargo una gran influencia en los medios artísticos y literarios de Europa, y grandes escritores, pensadores y músicos, como Wagner y Nietzsche, manifestaron su deuda con el filósofo alemán. Su carácter hosco, su pesimismo y su misoginia contribuyeron a crear de él una imagen poco atractiva, que no obstante conviene revisar para poder valorar su pensamiento objetivamente, tal como se viene haciendo desde hace unos años.
Norte de Italia, finales del siglo XVI. El Santo Oficio acusa de herejía a un molinero, Domenico Scandella, al que todos llaman Menocchio. El procesado sostiene que el mundo se originó en «un caos» del que surgió «una masa, como se hace el queso con la leche, y en él se formaron gusanos, y éstos fueron los ángeles». A lo largo de dos procesos inquisitoriales la peculiar cosmogonía del reo se opone tozudamente a la de aquellos que le interrogan. A partir del análisis de las creencias de Menocchio —finalmente declarado culpable y sentenciado a arder en la hoguera— y de los expedientes judiciales del caso, Carlo Ginzburg reconstruye en este clásico contemporáneo un fragmento de la llamada «cultura popular» —condenada, en general, al ostracismo— que se erige, por su singularidad, en símbolo de su tiempo y en una especie de eslabón perdido de un mundo oscuro, difícilmente asimilable al presente, pero del que de alguna manera somos deudores.
En su nuevo libro, Zizek plantea una de las preguntas clave de nuestro tiempo: ¿cuál ha de ser el papel de la filosofía a la hora de abordar los problemas contemporáneos? Y más concretamente: ¿qué tipo de filósofos necesitamos, los que «corrompen» a la juventud y la hacen pensar –como Sócrates– o los «normalizadores» –como Aristóteles–, que intentan conciliar la filosofía con el orden establecido? Según Zizek, la filosofía debe combatir el creciente orden nihilista que se nos quiere vender como el dominio de las nuevas libertades, esta civilización sin mundo que afecta de manera evidente a los jóvenes. Ante las alternativas del populismo o el fundamentalismo religioso, Zizek propone la construcción de nuevas zonas emancipadoras, empezando por las ciudades –entre las que pone como ejemplo a Barcelona–, la ruptura del dominio patriarcal, la reivindicación del materialismo y la invención de una nueva sociedad que corrija los errores del capitalismo y el comunismo. Más combativo y lúcido que nunca, Zizek nos alerta de los cantos de sirena de la agonía del capitalismo, que en su última evolución ideológica nos ofrece una falsa libertad a cambio de nuestra sumisión absoluta, en esta era «poshumana» en la que solo podremos recuperar nuestra individualidad llevando a cabo una evolución social emancipadora e igualitaria. «Zizek, siempre audaz a la hora de identificar los peligros del capitalismo, posee una fe inquebrantable en la capacidad del hombre para crear algo mejor» (Colin Fox, Scottish Socialist Voice). «Pocos pensadores ilustran las contradicciones del capitalismo mejor que Slavoj Zizek» (John Gray, The New York Review of Books).