En esta popular aventura llena de magia, amistad y valentía, Dorothy y su perro Totó son arrojados por un violento tornado a la fabulosa tierra de Oz. Con la ayuda del espantapájaros, que busca un cerebro, el leñador de hojalata, que anhela un corazón, y el león cobardica, que desea armarse de valor, la joven emprende un viaje para encontrar al poderoso mago de Oz y regresar a su casa en Kansas. A lo largo del camino, los personajes descubren que la auténtica magia reside en el coraje, el amor propio y el compañerismo. Considerado el primer libro de literatura infantil fantástica propiamente, esta es una historia encantadora que enseña que la fuerza y el coraje se hallan siempre en nuestro interior.
Sigmund Freud fue una de las figuras más influyentes del pensamiento contemporáneo. Sus estudios en torno a la mente humana sacudieron la ciencia del siglo XX y le hicieron candidato al Premio Nobel en más de una ocasión. Pero la modernidad de sus propuestas removió también conciencias y tradiciones, de tal modo que sus ideas se vieron siempre rodeadas de polémica. Tal controversia continúa vigente en El malestar en la cultura, uno de los ensayos con más repercusión hasta nuestros días, y en donde el padre del psicoanálisis utiliza su método para diseccionar al ser humano que vive en sociedad y que, por ello mismo, está condenado a la infelicidad. «El hombre civilizado ha cambiado un trozo de felicidad por un trozo de seguridad.
El lobo estepario, publicado en su versión definitiva en 1928, es la obra maestra del escritor suizo Hermann Hesse, Premio Nobel de Literatura en 1946. Se trata de una apasionante recreación del problema de la enajenación a través de la personalidad de su protagonista, sumido en su soledad como un lobo de la estepa y debatiendo en el conflicto entre conciencia moral y naturaleza animal. La novela es un empeño por eliminar la zona oscura de la condición humana (el subconsciente) a fin de poner al descubierto su carga trágica y su incierto destino. Fue un libro de culto para la generación hippie, surgida como protesta por la guerra de Vietnam.
Encrucijada de todas las obsesiones e intuiciones de Hermann Hesse (1877-1962) y exponente de su singular talento para el relato, El lobo estepario se inscribe dentro del empeño, patente a lo largo de toda su obra, por iluminar la zona oscura de la condición humana a fin de poner al descubierto su carga trágica y su incierto destino. Ser solitario e incomunicado, extraño y extrañado, Harry Haller, protagonista de esta emblemática novela, ha acabado convirtiéndose en un arquetipo literario en el que se reconocen quienes padecen los efectos deshumanizadores de una sociedad que no conoce la solidaridad y propicia el aislamiento.
Esta colección contiene 17 cuentos publicados por Juan Rulfo a partir de 1945, cuan¬do aparece “Nos han dado la tierra” en las revistas América y Pan. Rulfo comenta los relatos que sigue escribiendo en cartas a su novia Clara Aparicio. En 1951 se publica el séptimo en América, “Diles que no me maten” (Elías Canetti lo consideraba uno de los mejores de la literatura universal y Gunther Grass es otro admirador del mismo). Gracias a la primera beca que recibe del Centro Mexicano de Escritores puede termi¬nar los ocho que aparecerán con los previos en 1953, en el libro titulado —por otro cuento— El Llano en llamas, dedicado a Clara. Dos relatos más, aparecidos en revis¬tas en 1955, serán incluidos en 1970. Sus cuentos fueron considerados por Rulfo como su aproximación a Pedro Páramo, en particular “Luvina”. Enrique Vila Matas dice de éste que es “el mejor relato que he leído en mi vida”. (Texto definitivo de la obra establecido por la Fundación Juan Rulfo).
El libro de la selva es, a grandes rasgos, la historia de Mowgli, un «cachorro humano» acogido por los lobos y criado por una loba (como en la fábula), que lo defenderá desde el principio y hasta el final, en pleno corazón de la selva. Una selva la de este libro inspirada o basada en un lugar real: el Parque Natural de Kanha, creado en el año 1955, ampliado en 1962 y 1970 y ubicado en el Estado del Madhya Pradesh, en la India septentrional.
El Libro de la Selva es una colección de relatos cortos de la pluma del escritor inglés Rudyard Kipling (1865 – 1936). El autor usa la fábula como recurso literario y crea historias de animales que hablan para dar lecciones morales. Los relatos fueron escritos cuando Kipling vivía en Vermont, Estados Unidos, como un regalo a su pequeña hija Josephine e inspirado en su India natal, en las leyendas oídas en su infancia y por la abundante fauna y flora de los paisajes en los que creció.
Los relatos de El libro de la selva y de su continuación, que reunimos en un solo volumen, conforman un libro inmortal, en el que los animales son los verdaderos protagonistas y en cuyas fábulas Kipling nos enseña la importancia del respeto a la naturaleza, la colaboración y el compañerismo en un mundo cambiante y cada vez más necesitado de valores.
La vida de Lazarillo de Tormes sigue las andanzas de Lázaro, un muchacho que, en su intento por salir adelante en un mundo lleno de injusticias, pasa por diferentes amos y ocupaciones, y se enfrenta a situaciones muchas veces cómicas, pero cargadas también de realismo y crudeza, planteando, así, una fuerte crítica y proponiendo una reflexión sobre la corrupción, la impostura y las desigualdades de su sociedad. A pesar de haber sido escrita hace ahora casi cinco siglos, esta obra innovadora —e incluso revolucionaria— anticipó la novela moderna y conserva la plena vigencia de los grandes clásicos.
Este volumen contiene dos relatos del escritor ruso Fiódor Dostoyevski (1821-1881), considerado como uno de los mejores novelistas de todos los tiempos. En el primero, se refleja con singular maestría la propia ludopatía del autor durante aquellos años, a través de la desafortunada figura de su protagonista. Un tema de ayer, pero un alegato que no ha perdido su urgencia, impulsado por un sentimiento de siempre: el del amor. Y nos ofrece un acabado retrato psicológico de su época que completa con el segundo relato, más breve, de la clase dirigente en la Rusia del zar Alejandro II (1853-1881), con descarnados rasgos caricaturescos.
Una novela pionera sobre la ludopatía y sus trágicas consecuencias para el individuo y la sociedad, basada en las experiencias del propio Dostoievski. Publicada por primera vez en 1866, El jugador es una de las novelas sobre la ludopatía más famosas de la literatura. La historia se centra en Alexei Ivanovitch, un joven que trabaja como tutor en el seno de una familia rusa afincada en un hotel alemán. La familia tiene problemas económicos, y Alexei se vuelve adicto a la ruleta en parte para emular la intrépida actitud de sus empleadores hacia el dinero. Así, gana y pierde enormes sumas mientras busca el amor, la riqueza y la aceptación. Sin embargo, sus relaciones humanas son fugaces y superficiales, y acaban siendo sacrificadas en el altar de la adicción. La historia ofrece un retrato implacable sobre las trágicas consecuencias del juego, algo que Fiódor Dostoievski no solo conocía de primera mano, sino que se vincula estrechamente con la génesis de esta obra, escrita en una carrera contrarreloj para conseguir dinero con que saldar sus propias deudas.
Con un claro trasfondo autobiográfico, El jugador, originalmente publicado en 1866, refleja los dos grandes impulsos -el juego y la pasión amorosa- que dominaron la vida de Fiódor Dostoyevski. En medio de una galería de personajes desarraigados y trashumantes que deambulan por la ciudad-balneario de Wiesbaden (el <> de la ficción), la patética figura de Aleksei Ivanovich personifica el goce y la angustia del tipo humano que acaba por canalizar toda su capacidad de protesta en la pasión por el juego como vía de acceso, mediante el dolor y el envilecimiento, a una libertad vorazmente deseada. Esta obra fue escrita al mismo tiempo que Crimen y Castigo,debido a la necesidad de enfrentar las deudas que apremiaban al autor producto de su afición por el juego.
Escrita por Dostoyevski en un tiempo récord para saldar una deuda y no perder los derechos de autor de su obra posterior, El jugador documenta el descenso a los infiernos de la adicción al juego, de la expatriación forzosa y de los amores destructivos e imposibles. Dostoyevski nunca incorporó tantos elementos autobiográficos a una novela suya, lo cual la hace más terrible y descorazonadora, si cabe. El jugador es una novela intensa, apasionante y repleta de humor. Sin duda, una de las cumbres literarias del realismo psicológico ruso.
Próxima al compendio de las concepciones de Hermann Hesse (1877-1962) sobre la condición humana y la creación literaria, "El juego de los abalorios" (1943) -última novela que publicó- es la representación plástica de la visión milenarista siempre presente en su obra. Escrita supuestamente por un narrador anónimo de la mítica Castalia hacia el año 2400, la obra gira en torno al extraño juego del que toma título, abarcador de todos los contenidos y valores de la cultura, y vinculado con el advenimiento del Tercer Reino del espíritu, unificación de todos los tiempos del hombre.
Poeta, ensayista, compositor y pintor, Rabindranath Tagore fue el primer escritor no europeo que ganó el Premio Nobel de Literatura en 1913. Con su aspecto de gurú venerable, viajó por todo el mundo y fue el representante de la sabiduría oriental y símbolo del movimiento nacionalista indio. En 1914 publicó El jardinero, una recopilación de poemas que constituye uno de los ejemplos más perdurables del estilo sencillo pero profundo con el que Tagore supo cautivar a varias generaciones de lectores.
Qué simple si El jardín de los cerezos fuese tan solo la dramatización de las fuerzas sociales en pugna: una aristocracia que desaparece corrompida por la inercia y el tedio, y el pujante Lopajin, hijo de campesinos, convertido en próspero burgués. Qué cosa más fácil sería ver, en la transacción social, sacrificada la belleza pasiva del jardín bajo las garras del inversor. Como los pases de magia de Charlotta o la palabrería envolvente de Trofimov, la obra de Antón Chéjov burla el conflicto, suspende su sentido, lo sofoca suavemente en la contemplación. Pero lo retoma en la crisis interior de sus personajes, que deben superar el vacío de sus vidas y la incomunicación con la historia que se cierra y que nace ante sus ojos.
El invitado de Drácula y otros relatos, es una recopilación de narraciones cortas. Su mujer Florence publicó en 1914 una edición póstuma dos años después de la muerte de Stoker. Se cree que inicialmente El invitado de Drácula fue escrito para ser el capítulo uno de la novela Drácula, pero los editores no lo consideraron oportuno y optaron por no incluirlo. Aparte de El invitado de Drácula, están los siguientes relatos: La casa del juez, La Squaw, El secreto del oro creciente, Una profecía gitana, La venida de Abel Behenna, El entierro de las ratas, Un sueño con manos rojas y Arenas de Crooken.
Bram Stoker pasó los primeros siete años de su vida recluido en su casa a causa de una enfermedad. Su único entretenimiento eran las oscuras leyendas irlandesas que su madre le contaba. No sería de extrañar que esas crónicas hilvanadas con elementos sobrenaturales generaran el caldo de cultivo que llevó a Stoker a convertirse en uno de los más grandes autores de terror gótico. Durante mucho tiempo se consideró «El invitado de Drácula» un primer capítulo eliminado de Drácula, la obra capital de Stoker, si bien el estudio de las notas del autor a partir de los años setenta desechó esta idea y dio pie a otras teorías. Sea como fuere, la historia, que funciona de manera independiente, vio la luz en 1914, dos años después de la muerte del escritor irlandés, como parte de una recopilación de sus mejores relatos. Reunidas de nuevo en esta edición, estas ocho joyas del género demuestran la maestría de Bram Stoker para desarrollar ficciones escalofriantes que pondrán a prueba los límites de nuestro miedo.
El invitado de Drácula. Es el primero de los relatos compilados. La acción se desarrolla en la noche de Walpurgis, la noche del 30 de abril, la «noche del espanto y del horror» en la que los muertos salen de sus tumbas y caminan. El protagonista decide adentrarse esa noche especial, en la que no cree, en una población abandonada, contra la opinión del cochero alemán que lo lleva. Allí visita el cementerio, empieza una gran tormenta de nieve, se refugia en un mausoleo y es sorprendido por una criatura medio demoníaca de la que lo salva un grupo de soldados. Los soldados lo llevan de vuelta al hotel y el director del mismo le muestra una nota del mismo Drácula en la que le recomienda que lo cuide mucho.
EI conde Drácula-después de más de un siglo de la publicación de la novela de Bram Stoker en 1897- se ha convertido en uno de los personajes más populares en la imaginería del terror. Literatura, teatro y cine se han encargado de promover y ampliar una cultura vampiresca, de gran atractivo entre la juventud. En la edición se incluye el cuento el invitado de Drácula en el que aparece Jonathan Harker, el mismo personaje de la novela, donde las acciones transcurren en Münich, Viena y Budapest, con presencia de truenos y un ambiente tenebroso en el cementerio. Posteriormente, el protagonista proseguirá su camino a Transilvania, desde Bistritz hasta la mansión de Drácula, después de pasar por el desfiladero del Borgo. La trama, con el confinamiento en el castillo, la presencia de tres doncellas vampiresas y la persecución de Drácula, entre otras escenas impactan tes son de gran atractivo para los amantes del terror y las emociones fuertes. No faltará el lector que despierte una noche por el ataque de un mosquito, soñando que es el mismo Conde quien desliza sus suaves y hospitalarios colmillos en su cuello inerme.