Las dos mejores obras del gran poeta del romanticismo español Gustavo Adolfo Bécquer nació en Sevilla en 1836 y murió en Madrid en 1870. La lectura de los grandes poetas románticos despertó muy pronto su vocación literaria, que siempre compaginó con un vivo interés por el mundo del arte. A los dieciocho años, abandonando sus estudios de pintura, Bécquer se trasladó a Madrid, paso obligado para abrirse camino en la literatura. Fueron años difíciles en los que tuvo que recurrir a colaboraciones en la prensa y a las adaptaciones teatrales para subsistir, ya que no llegó a ver sus obras editadas. Este volumen ofrece reunidas las RIMAS y una selección de LEYENDAS en una nueva edición prologada, anotada y comentada por Francisco López Estrada y M.ª Teresa López García-Berdoy. La aparente sencillez de la poesía de Bécquer frente a la variedad de recursos estilísticos que maneja; la comunidad de motivos que animan su prosa y su verso; el amor, la tradición; las fuentes literarias en las el poeta se inspiró; la depuración que realizó de la creación romántica procedente y su apertura hacia nuevos ideales literarios son algunas de las cuestiones que aborda esta edición de la obra del poeta más representativo del Romanticismo español.
Tanto los cuatro relatos breves de Lumínile como la nouvelle que da título a este volumen pertenecen –por sus personajes, el ambiente y las historias- a esa zona de ensueños en que transcurre toda la obra de la Marosa. Dramas vividos y soñados por señoras-niñas objeto del relato, o más bien de la alucinación Osvaldo Aguirre La voz que surge de su obra construye un autorretrato de estética monumental y respiración minimalista que en ningún momento busca explicarse o traducirse. Quizá no retrata a su autora pero funda su leyenda.
En Secretos de un jardín, Diego Fischer nos propone un recorrido por la historia de Carrasco. A través de un relato cautivante y ameno, el autor va desgranando pequeñas historias, grandes personajes y leyendas del balneario que, con el transcurso de los años, devino en el barrio jardín más hermoso del Cono Sur. La visión de sus impulsores, la edificación de los primeros chalés, la visita de personajes ilustres y de otras figuras tan polémicas como famosas, acontecimientos que conmovieron al mundo y tuvieron su epicentro en la zona, aparecen como telón de fondo de historias cotidianas y leyendas que van tejiendo a lo largo de más de un siglo. No se trata de un libro de historia, pero sí de episodios marcados por los sucesos que conmovieron en su tiempo al mundo y al Río de la Plata. El lector sabrá cómo y por qué se construyeron algunas de las mansiones más emblemáticas del balneario. Se enterará de los entretelones de la visita del poeta Federico García Lorca, dos años antes de ser fusilado en Granada. Cómo un embajador británico, en su afán de contrarrestar la influencia italiana y alemana en la antesala de la Segunda Guerra Mundial, promovió el tenis y dio el empujón inicial para la creación de uno de los clubes más famosos de América del Sur. De cómo Carrasco fue la escala previa al desembarco triunfal de Eva Perón, a su regreso de Europa, y por qué resultó la antesala del nacimiento de Evita, el mito. Con abundantes fotografías de época, que muestran un balneario de cuento y de cuentos, Secretos de un jardín es el viaje a un tiempo que hoy parece aún más lejano de lo que realmente es. Secretos que el mar intentó borrar, pero este libro recupera y devela sin nostalgias. Hoy, otras historias y otras leyendas se están escribiendo para ser los secretos del jardín de mañana.
¿Cuánta verdad hay en lo que se ha escrito y reescrito sobre Delmira? ¿Quién fue realmente Enrique Job Reyes, su marido? ¿Qué papel jugó el entorno familiar en su vida y en su muerte?Basado en una investigación periodística, Serás mía o de nadie rescata documentos inéditos de Delmira y la familia Agustini que arrojan luz sobre hechos silenciados durante cien años.Serás mía o de nadie es la semblanza de dos víctimas y varios victimarios. Es también el retrato de una época y de un país: el Uruguay del Novecientos.
Con pleno dominio de su estilo y un profundo entendimiento de la naturaleza humana, Jorge Bafico nos recuerda que la vida está marcada por encuentros y desencuentros que definen nuestra existencia. En Sesiones de amor, su prolífica carrera como psicoanalista se entrelaza con la ficción para explorar la complejidad que nos define. Bafico nos lleva por un viaje escrito que no solo entretiene, sino que invita a la reflexión sobre nuestras relaciones, en el que el arte de escuchar y comprender se ofrece como una hoja de ruta para narrar historias lúcidas, irónicas y reveladoras. Versiones revisadas de los primeros cuentos de ¿Hablamos de amor? dialogan con nuevas historias que actualizan un tema tan universal como inagotable: el amor.
Siempre se entra a la vida del sentido in medias res, en medio de una trama ya empezada, y nos toca emprender el trabajo sostenido de comprender cuál es esa historia que será la nuestra, una vez que manejemos con soltura el fluir constante de signos que se confunde con nuestra existencia. En un mundo mediático de creciente aceleración, saturado de ruido, vértigo y confusión, los textos que dan forma a este trabajo de Fernando Andacht abren un paréntesis propicio para la reflexión crítica que llevará a sus lectores a un auténtico viaje del pensamiento. Al bucear en materiales de la más diversa índole —desde celebrados largometrajes a efímeras series contemporáneas, pasando por reality shows, poderosas instalaciones artísticas y discursos de figuras políticas de inmensa popularidad— el autor enfoca su mirada en aspectos que muy probablemente hayamos pasado por alto la primera vez que los observamos. De este modo, detalles aparentemente mínimos adquieren una dimensión nueva y aparecen ante nosotros con una inusual y reveladora potencia. En Signos del imaginario cotidiano, mediante la praxis de su penetrante capacidad de interpretación, Andacht nos invita a dejar de ser pasivos e inadvertidos consumidores de sentidos prefabricados para convertirnos en libres creadores de nuestro propio destino al acceder a una comprensión más profunda y verdadera de los signos que nos rodean y que dan forma a la sociedad en la que vivimos.
Agudo, preciso y provocador, este trabajo incita una discusión sobre los tiempos actuales, como sociedad y como hombres del mañana. Nuestra ubicación geopolítica, periférica; nuestro tamaño reducido; nuestra cultura conservadora y nostálgica; nuestra relativa cerrazón a la realidad mundial; todo conspira para adormecer a nuestro querido Uruguay. Nadie parece creer que esta elección sea un evento trascendente. Se ve apenas como uno más. Que ocurre solo porque así lo marca el calendario. Nosotros no estamos mal. Tenemos certezas, estabilidad institucional, un gobierno serio, previsibilidad, parámetros económicos razonables… No es poca cosa. Pero tampoco es suficiente y, sobre todo, no está garantizado. El mundo vive grandes cambios y va a una velocidad que no es la nuestra. No se trata de caer en una suerte de creacionismo. Se trata de abrir los ojos a lo que se debe encarar. Siempre hay cambios para enfrentar. Al mismo tiempo, vivimos tiempos de vacíos espirituales, de crisis de valores. Nuestra sociedad está muy marcada por un laicismo esterilizante que va dejando a nuestra democracia sin otro apoyo que la ley de las mayorías, sin otra ley que la positiva, sin otro eje moral que el relativismo o el emotivismo. Hay que retomar los llamados a la reflexión filosófica y teológica. Sin ella el hombre no puede aspirar a una vida plena. El libro apunta a despertar inquietudes, a provocar razonamientos, a sacudir nuestra modorra y nuestra complacencia.
Solitario de amor, es el relato de una pasión amorosa y erótica, narrada desde la soledad que crea la imposibilidad de fusión-posesión con el cuerpo amado. El centro de esa pasión absoluta es Aída, el eje de toda la obra, no sólo su persona, sino especialmente su cuerpo, sus gestos, sus olores, sus secreciones, sus vísceras, sus palabras. Cada capítulo es una instantánea de Aída, la poetización de la intensidad emocional padecida por el narrador casi anónimo ("me siento un hombre sin pasado, sin rencores, sin heridas viejas: he nacido de Aída, soy el hijo virgen") desde el desamparo y la adoración sin límites. El amante ha contraído una adicción: el cuerpo de Aída, y necesita dosis cada vez mayores para sobrevivir. Por eso llega a decir:"El amor es una droga dura". El mundo exterior es hostil al amor: ha sido creado por el desamor. El estilo sutil, cargado de sensualidad de la autora, dibuja lenta y amorosamente el cosmos y el paraíso del amor, y el desierto y la soledad de su falta.
Solo los elefantes encuentran mandrágora es casi el monólogo de una mujer apesadumbrada, Sembrando Flores de Médicis, sometida a interminables pruebas médicas para intentar curar un quilotórax. La mujer se asfixia; los médicos perforan, experimentan, y en la habitación contigua hay Óun tipo joven, desnudo, informe y blanco como masa cruda", acompañado por su madre: lo van a intervenir en la cabeza para que deje de masturbarse mientras mira a la madre. A partir de esta situación, colindante con lo inconfesable, se entrelaza la polifonía de Solo los elefantes encuentran mandrágora. Solo los elefantes encuentran mandrágora, corrobora la manera de disponer la escritura: la imaginería de animal gigante y planta milagrosa. Es una novela que desafía cualquier intento de domesticación teórica.
María Eugenia Vaz Ferreira, una mujer en la penumbra Diego Fischer construye en esta biografía novelada el retrato profundo y conmovedor de una poetisa clave de nuestra historia. Muy joven deslumbró en los salones burgueses de su época con una poesía profunda y desenfadada. José Enrique Rodó y Julio Herrera y Reissig reconocieron tempranamente su talento, seguidos por otros intelectuales del Novecientos. También despertó la admiración de Rubén Darío, el hombre que revolucionó la poesía con la creación del modernismo latinoamericano. Sin embargo, María Eugenia no fue feliz. Su carácter melancólico, su compleja espiritualidad, sus extravagancias y su inclinación por la atmósfera de la noche la impulsaron a aislarse y refugiarse en su arte. Rechazó siempre las propuestas para publicar su obra, quizás porque ello significaba exponer su convulsionado mundo interior. Su temperamento y su manera de ir por la vida no se amoldaban a los cánones de la época, y la pacata sociedad que la rodeaba la condenó a la incomprensión y el rechazo. Con Sufrir en el silencio, Fischer completa una trilogía clave de la producción bibliográfica contemporánea, junto con los trabajos sobre Juana de Ibarbourou y Delmira Agustini. Los tres libros constituyen el fresco de un momento fundacional de nuestra identidad cultural, una época en que la poesía era popular y los poetas conmovían a todos y convocaban multitudes.
Sebastián y Eliana vivieron una historia de amor hasta que ella se fue a vivir a Chicago. Cuando Eliana vuelve al país para quedarse, reanudan la relación pero no logran que sea la misma. Ellos cambiaron, crecieron y se dan cuenta de que ocurren otras cosas importantes a su alrededor que no pueden ser ignoradas. Sebastián conocerá a Rufino, quien parece estar un poco loco pero que logra conmoverlo cuestionándole su vida, y a Chuli, una chica con mucha onda que conseguirá que Sebastián baile “cumbia” y se divierta.
La sobrecogedora Tan triste como ella (1963) abre el ciclo de madurez de las nouvelles de Juan Carlos Onetti, que recorre los cuarenta años transcurridos hasta su último libro, Cuando ya no importe (1993), a caballo de La muerte y la niña (1973) y Cuando entonces (1987). Es en estas páginas que el genial escritor alcanza su plenitud creativa y afina las obsesiones que destila toda su obra. Sus personajes deambulan como barcos sin rumbo ni estela hasta perderse en la vastedad de un universo sombrío y abrumador en el que asoma el humo y las botellas vacías de un Onetti hastiado que supo intuir mejor que nadie el persistente naufragio del mundo. Reseñas: «Su estilo hace inverosímil lo incierto y se aproxima a veces a un auténtico prodigio lingüístico.» J.M. Caballero Bonald «El clásico por antonomasia de las letras hispanoamericanas contemporáneas.» Augusto Roa Bastos
«Tal vez, si escribiéramos muchas veces un tiempo, podríamos saltar más hondo, preguntar más fuerte, oír el nacimiento de las frecuencias que inventaron la posibilidad de escuchar. Tratar de entender el mundo. Descubrir que fuimos capaces de salvar algo del pasado remoto, antes de que la muerte fuera irrefutable. Haber sido capaces de ponerle voz al tiempo de algo, de alguien, así haya sido que ese algo, ese alguien —una sierra, ballenas sordas, afluentes, frutas, pajonales— lo supiera o recordara. Tamara Silva Bernaschina nos regala en esta novela —de páginas de celulosa, hechas de agua, como un inicio— hitos de ascensos y descensos por los rayos que inauguran o fulminan confianza y desazón, frustración y empeño, pero por sobre todo —y por debajo de todo— la demostración de algo que puede ser y no ser al mismo tiempo, algo que mata y resucita las nociones, y es la escritura.» Emocionante como una playa, por primera vez. Magela Ferrero
«Un desaparecido por fin hallado es justo eso: un desafío. Es la restitución de un cierto orden, de una secuencia que borre el caos de la desaparición.» ¿Qué pasa cuando se descubre una sepultura clandestina en un cuartel? ¿Quiénes se ocupan de desenterrar el esqueleto? ¿Qué sienten ellos cuando hablan con los muertos? Después de investigar durante casi una década, en agosto de 2019 un puñado de antropólogos forenses logró encontrar otra aguja en el inmenso pajar del Ejército: los restos del dirigente comunista Eduardo Bleier, desaparecido cuarenta y cuatro años antes. Tierra mínima reflexiona sobre los puentes que unen este presente con aquel pasado de oscuridad y resistencia. El autor interpela los hechos, duda de los testigos, analiza las búsquedas y los ocultamientos, revisa cada error y habla con los protagonistas. En sus páginas están la jueza y el fiscal, el coronel a cargo, unos maquinistas, el pequeño universo en la noche del monte. Y los antropólogos con su trabajo, sus pesadillas y sueños.
El cantar popular -de hondas raíces peninsulares- trasciende y se renueva en el Río de la Plata. Desde el albor independentista -cielos y coplas de Hidalgo- pasando por la copla hernandiana y sus caminos hasta un tiempo más cercano con Yupanqui y Meloni (con quien Gerardo Molina compartió el libro "De Coplas Somos"), sigue fluyendo -más allá de los ismos de moda- desde aquel ancestral legado hispánico. Así, nuestro autor amplía y enriquece sus variantes formales y crea la "copla gerardiana" que han cultivado, también otros autores hispanoamericanos.
La espera ha valido la pena: veinte años más tarde, Cristina Peri Rossi vuelve al territorio de la novela con estas historias perfectamente engarzadas, y cuyo eje es la forma en que los seres humanos nos relacionamos, pese a las asimetrías. Diferentes relatos son entrelazados por personajes con destinos cruzados, y confluyen en esta obra cuyo innegable carácter cinematográfico es combinado con pasajes de una belleza lírica cautivadora. Reflexiones sobre el amor, la posesión, la soledad y el deseo: todas manifestaciones de la insondable esencia humana. Una mixtura de humor, ironía, ternura y lucidez, en una novela de elevado voltaje erótico y transgresión de múltiples convenciones sociales, donde la autora no elude a su Montevideo natal en el contexto de la dictadura, como excusa para una de las distintas historias. «Peri Rossi salta sin red». Elena Poniatowska
Los acordes de un blues surgido en el delta del Mississippi pero desmontado y vuelto a ejecutar, entre profusos solos de armónica y el tufo de un guiso de chancho, paladeado de madrugada en un living en penumbras en los suburbios de Treinta y Tres, acompaña como una esperpéntica banda sonora esta nueva –y esperada– novela de Gustavo Espinosa. Presentada como una serie discontinua de entregas para una separata cultural de la revista 3 Puentes, dedicada a documentar diversos episodios de la historia de “nuestro pago menos occidental”, Todo termina aquí es un viaje al pretendido glamoroso pasado de unos seres anónimos que chapotean entre viejas baladas de Los Iracundos pantagruélicas dosis de mariscos del Pacífico y un concepto de la amistad forjado en la más cerrada intemperie. En este libro se desdibujan las fronteras entre ficción y realidad, convirtiéndose en un bestiario suburbano del esplendor y el fracaso, sobre el que planea, ominosa, la sombra fatal del suicidio. Con esta nueva novela, además de agregar otra muesca de su arte al espacio que ocupa como uno de los más interesantes escritores del país, Espinosa presenta una crónica coral de la tristeza que sigue sonando, como el eco fantasmal de una melodía nocturna, una vez que se deja atrás la página final.
En Treinta años de stalinismo, el profesor Fernando Aparicio analiza el derrotero del Partido Comunista del Uruguay durante tres décadas (1938-1968). Fue una época convulsa, atravesada por una serie de acontecimientos internacionales y nacionales que, cual efecto dominó, fueron golpeando la apacibilidad de un mundo que desde el punto de vista geopolítico se estaba reconfigurando. El autor desentraña las claves del culto a la personalidad de Stalin y de sus réplicas vernáculas —los héroes y antihéroes de los comunismos «satélites»—, su lado más oscuro y atroz, ese que algunos no vieron o no quisieron ver en pos de una «lucha por la paz», pero que, a fin de cuentas, se convirtió en un hecho irrefutable. Asimismo, aborda la esencia del stalinismo en tanto régimen social, político e ideológico, así como el énfasis en la total subordinación de los comunistas uruguayos a la política exterior soviética y a su sistema. Avances y retrocesos, contradicciones y controversias, y sobre todo mucha discrecionalidad, caracterizaron a la doctrina política del stalinismo que, así como supo entronarse, se desmoronó, dejando en evidencia el fracaso del socialismo real.
La ciudad, El lugar y París son las tres primeras novelas de Mario Levrero. Publicadas entre 1970 y 1982, componen lo que él llamó "Trilogía involuntaria", pues comparten, sin deberse a un plan inicial, cierta unidad temática e incluso topológica. Sus personajes pueblan escenarios sembrados de lastre y dilación, en los que el sueño da paso a la amenaza y lo fantástico aparece entre las ruinas de lo real. En un volumen único, que incluye los prólogos de Ignacio Echevarría, Julio Llamazares y Constantino Bértolo, estas nouvelles ocupan un lugar central en la obra de este maestro secreto.