¿Caíste bajo el hechizo de Al final mueren los dos? ¿Lloraste junto a Mateo y Rufus? Ahora ha llegado el momento de conocer el origen de Muerte Súbita con otra historia emotiva y desgarradora de Adam Silvera. ¿ESTÁS LISTO? Bienvenido a la primera noche de Muerte Súbita. Orion Pagan lleva años esperando a que alguien le diga que va a morir. Ahora que se ha registrado en Muerte Súbita para saber si la grave enfermedad cardiovascular que padece acabará con él, está listo para empezar a vivir. Ese es el motivo por el que decide ir a un evento único e irrepetible: la víspera de Muerte Súbita en Times Square. Recibir su llamada de Último Día es algo que Valentino Prince jamás había imaginado, ya que ni siquiera se registró en la aplicación. Su carrera como modelo está a punto de despegar y va a pasar su primera noche en Nueva York en la fiesta de lanzamiento de Muerte Súbita. Orion y Valentino se conocen y su conexión es innegable. Pero el destino siempre es inesperado. Y cuando Muerte Súbita hace su primera ronda de llamadas, uno de los dos es el que está a punto de morir. Y, como sabes, es probable que la vida del que quede vivo nunca vuelva a ser la misma. Porque después de perder a alguien, nunca volvemos a ser los mismos.
Grandes aprendizajes Montessori para pequeñas manos, cuenta con 60 recetas sanas, fáciles y deliciosas y una actividad Montessori para cada una de ellas. El libro incluye más de 70 actividades Montessori ilustradas paso a paso. Cuenta con 30 páginas con material Montessori para organizar las actividades con tarjetas de vocabulario, letras y números, líneas geométricas, fichas Montessori, tablas de colores... Este libro permite que los padres ayuden a sus hijos en su aprendizaje y participen en actividades cotidianas de la vida dentro de la cocina. Elaborar recetas juntos le permitirá poner en práctica numerosas actividades Montessori cuyos beneficios, desde el cerebro hasta el estómago, son numerosos y extraordinarios. Si al niño le cuesta escribir, se le puede ayudar a desarrollar la musculatura de sus dedos y las muñecas amasando la base de una tarta. O si la maestra ha comentado su falta de concentración, se le puede poner a desgranar guisantes. También se le enseña a utilizar un cuchillo y a cascar un huevo él solo, si le cuesta tener confianza en sí mismo o para reforzarla. Y si le interesan las letras y los números debe aprovechar algunas recetas para trabajar la fonología o repasar las proporciones haciéndole medir ingredientes.