Perdido, 1928. El clan Caskey se desmorona con la cruenta guerra personal entre Mary-Love y Elinor. En los recovecos del caserón donde viven Elinor y Oscar se esconden crisis conyugales y existenciales con repercusiones que desafían la imaginación, mientras los peores recuerdos, aquellos que uno se esfuerza por mantener ocultos, acechan para tejer sus mortíferas redes y salir a flote.
El barrio de las librerías y de las editoriales, paraíso de los lectores. Un rincón tranquilo y ajeno al tiempo, a pocos pasos del metro y de grandes edificios modernos. Filas y filas de escaparates llenos de libros, nuevos o de segunda mano. Takako, con veinticinco años y una vida bastante descolorida, no suele frecuentar ese barrio. Sin embargo, es allí donde se encuentra con la librería Morisaki, que ha pertenecido a su familia durante tres generaciones. Una tienda de apenas ocho tatamis en un antiguo edificio de madera, con una habitación en la planta superior que se utiliza como almacén. Es el reino de Satoru, el excéntrico tío de Takako, que, entusiasta y un poco trastornado, dedica su vida a los libros. Pero Takako es el polo opuesto de su tío; no ha salido de casa desde que el hombre del que estaba enamorada le dijo que quería casarse con otra. Es Satoru quien le lanza un salvavidas y le ofrece mudarse al primer piso de la librería. Ella, que no es una gran lectora, se encuentra viviendo en medio de torres de libros que se desmoronan y de clientes que no dejan de hacerle preguntas y de citar a escritores desconocidos. Entre discusiones cada vez más apasionantes sobre la literatura japonesa moderna, un encuentro en un café con un tímido desconocido y unas revelaciones sobre la historia de amor de Satoru, Takako irá descubriendo poco a poco una forma de comunicarse y de relacionarse que parte de los libros para llegar al corazón.
Tokio. En Jinbocho, el barrio de librerías más grande del mundo, los días transcurren con tranquilidad. En las callejuelas alejadas del tráfico, la gente pasea curioseando entre centenares de libros, cómics, guiones de cine e incluso mapas antiguos: hay variedad para todo tipo de lectores. En la librería Morisaki, un pequeño negocio familiar, apenas caben cinco personas. Montones de libros atestan las estanterías hasta invadir todos sus rincones y, cuando el timbre sobre la puerta anuncia la llegada de un cliente, su propietario, el tío Satoru, se asoma de inmediato desde el mostrador. Recientemente su esposa, Momoko, lo ha estado ayudando, pero su sobrina Takako también lo acompaña en sus ratos libres. Para el aniversario de bodas de Satoru y Momoko, la joven les regala un viaje romántico. Satoru está preocupado por la librería, pero acepta que Takako lo reemplace durante unos días y se mude a la habitación de la planta superior, como ya hizo en el pasado. Volver a sumergirse en la atmósfera atemporal de Jinbocho, con su colorido panorama de habituales y visitantes, será el empujón que Takako necesitaba. Por primera vez en mucho tiempo, se siente entusiasmada. Porque una librería, descubre, está poblada de historias; no solo las que esconden los libros, sino también las de quienes la frecuentan. Y esas historias crean lazos. Pero entonces, ¿por qué Satoru se comporta de manera tan extraña? ¿Y qué quiere la mujer del paraguas rojo que está al final de la calle? ¿Cuántas historias, emociones y tesoros más custodia entre sus paredes la librería Morisaki?
Cuatro estaciones en Japón es una bellísima novela dentro de otra novela que nos habla sobre la literatura, el propósito de la vida y el significado de pertenecer a un lugar. Flo está harta de su vida en Tokio. No confía en sí misma, se siente atascada, no tiene ningún encargo de traducción y está metida de lleno en una relación que ha llegado a su fin. Hasta que, por casualidad, encuentra un libro misterioso que un pasajero ha olvidado en el metro. Desde la primera página, esa novela transforma a Flo, que siente la imperiosa necesidad de traducirla. Y esa decisión la llevará por un camino que le cambiará la vida... El libro narra la historia de Ayako, una anciana feroz y estricta que regenta una cafetería en la pequeña ciudad de Onomichi, donde empieza a cuidar de su nieto, Kyo. Asediados por una tragedia familiar que decidieron enterrar hace mucho tiempo, ambos han experimentado una dura pérdida y se ven incapaces de hablar de lo que sienten. A medida que Flo sigue la vida de estos personajes a lo largo de un año en el Japón rural, a través de los altibajos de la relación incipiente entre abuela y nieto, no tarda en darse cuenta de que tiene que aventurarse más allá de las páginas de la novela para buscar a su esquivo autor. Y, cuando comprende que sus dos protagonistas tienen más cosas en común con su vida de lo que parecía en un principio, los límites entre traducción y traductora se tornan difusos. Está claro que su viaje no ha hecho más que empezar.
Apasionante y con una acción trepidante, De sangre y cenizas es una fantasía adictiva e inesperada, perfecta para los lectores de Sarah J. Maas. UNA DONCELLA Elegida desde su nacimiento para dar comienzo a una nueva era, la vida de Poppy nunca le ha pertenecido. La vida de la Doncella es solitaria. Jamás la tocarán. Jamás la mirarán. Jamás le hablarán. Jamás sentirá placer. Mientras espera el día de su Ascensión, preferiría estar con los guardias luchando contra el mal que se llevó a su familia que preparándose para que los dioses la encuentren lo bastante digna. Pero la elección nunca ha sido suya. UN DEBER El futuro del reino entero recae sobre los hombros de Poppy, algo que ni siquiera está demasiado segura de querer para ella. Porque la Doncella tiene corazón. Y alma. Y deseo. Y cuando Hawke, un guardia de ojos dorados que ha jurado garantizar su Ascensión, entra en su vida, el destino y el deber se entremezclan con el deseo y la necesidad. Él incita su ira, hace que se cuestione todo aquello en lo que cree y la tienta con lo prohibido. UN REINO Abandonado por los dioses y temido por los mortales, un reino caído está resurgiendo, decidido a recuperar lo que cree que es suyo mediante la violencia y la venganza. Y a medida que la sombra de los malditos se acerca, la línea entre lo prohibido y lo correcto se difumina. Poppy no solo está a punto de perder el corazón y ser considerada indigna por los dioses, sino que también está a punto de perder la vida cuando los ensangrentados hilos que mantienen unido su mundo empiezan a deshilacharse.
Madrid, invierno de 1938 Clotilde, una artista gráfica que dibuja caricaturas para los diarios republicanos, asiste en Madrid a los últimos meses de la Guerra Civil. La caída de la República es inminente, por lo que su marido, militante comunista que trabaja para los rusos, decide enviar a Moscú a su hijo Pablo, de tan solo cinco años, en contra de su voluntad. Clotilde se resiste con todas sus fuerzas, pero no logra evitar que el comandante Borís Petrov emprenda ese arriesgado viaje por una España en llamas para cumplir con el deseo de su camarada de llevar a Pablo a la Unión Soviética, donde Stalin está levantando un nuevo país sobre las ruinas del antiguo régimen. Moscú, primavera de 1939 Allí es recibido por su nueva familia que, conmovida por su trágico exilio, acoge con afecto a un niño exhausto y enfermo. Anya no duda en cuidar de Pablo como si fuese su propio hijo, sin hacer distinciones con Igor, su hermano de adopción. Hija y esposa de dos orgullosos héroes de la Revolución -su padre luchó junto a Lenin, su marido a las órdenes de Stalin-, Anya ama la poesía y la música, aficiones sospechosas y burguesas a los ojos del poder. Mientras sus ilusiones naufragan en el ambiente cada vez más opresivo del terror estalinista, su espíritu se rebela contra la injusticia, la miseria, la ausencia de libertad y el Gulag. Pablo crece entre el recuerdo cada vez más tenue de su madre, que no ceja en su empeño por recuperarlo, y el cariño de Anya, quien le transmite su amor por la música, la literatura y sus deseos de libertad. Dos mujeres unidas por el destino de un niño y enfrentadas al mismo espejo: el de las ideologías totalitarias a las que sucumbió el siglo xx. Se puede perder una guerra, pero se puede ganar la libertad
En abril de 1912, la adinerada viuda de Peñasco tuvo un mal presentimiento mientras almorzaba en su palacete de Madrid. Algo les había pasado a su único hijo y su nuera, a quienes en ese momento creía en París, disfrutando de su luna de miel. La dama no se equivocaba: a pesar de las advertencias que les había hecho, los recién casados se habían embarcado en el que se creía el barco más seguro del mundo y sin duda era el más lujoso: El Titanic. Pocos días después las funestas nuevas llegaron a la mansión de la viuda: su hijo había perecido y su nuera estaba sana y salva, pero rota de dolor en Nueva York. Se pone en marcha así una intriga al más puro estilo Carmen Posadas, ambientada en el Madrid de principios de siglo y entre cuyo elenco destacan Emilia Pardo Bazán y uno de sus personajes ¿de ficción?, el dandy reconvertido en detective Ignacio Selva. Años después del hundimiento del Titanic, entra en contacto con Selva una dama adinerada de Avilés con una noticia insólita: su hermano, un indiano millonario que había sido dado por muerto en el naufragio, aparece en su mansión de La Habana para susto primero y alegría después de su viuda. Tras la sorpresa inicial, se despierta la sospecha en la familia. ¿Ha vuelto ese hombre de entre los muertos o no es más que un impostor?
Tras la muerte de su querida hermana Poppy, la vida de Savanna Litchfield se siente vacía. Por sugerencia de su terapeuta, se une a un grupo de adolescentes en duelo en un viaje alrededor del mundo, llevando bajo el brazo el diario que Poppy dejó y que ella aún no se atreve a leer. Cael Woods era el jugador de hockey más prometedor de las ligas menores, ahora ni siquiera es capaz de entrar a la pista de hielo. Su hermano murió el año pasado y a partir de entonces su vida ha ido en caída libre. Para intentar ayudarlo, sus padres lo inscriben en un viaje con otros jóvenes, a pesar de que él no tiene ganas de ir. Cael y Savannah se embarcan en el mismo viaje e, inesperadamente, encuentran consuelo mutuo. Y mientras sanan las heridas de sus corazones rotos, ¿será este el inicio de un gran amor entre dos personas que creyeron estar destinadas al dolor?
Cuando la Tate Modern descubre que el hueso utilizado en una de las esculturas más famosas de la célebre y ya fallecida artista Vanessa Chapman es humano y no pertenece a un animal, como se creía, todas las miradas se centran en ella y en la misteriosa desaparición de su marido, Julian. Temiendo la posible devaluación de la obra de la artista, Douglas Lennox, director de la Fundación Fairburn, envía al conservador James Becker a la remota isla escocesa en la que Vanessa vivía para investigar qué oculta el macabro hallazgo. Pero lo que parecía una empresa fácil pronto se convierte en algo mucho más oscuro, mucho más peligroso y mucho más imprevisible que puede poner en peligro su propia vida.
¿Y si no existen las casualidades y todo pasa por algo? Céline ha estado enferma desde pequeña, y eso ha condicionado su presente y desdibujado su futuro. Hasta que la vida le da una segunda oportunidad y su pequeño mundo se llena de esperanza. Ante ella se abre un futuro repleto de posibles, pero también de decepciones y desengaños que la obligarán a salir de la burbuja en la que siempre ha vivido. Julien siente que ha perdido el control de su vida y que su mundo se desmorona. Ya no soporta las luces, el ruido ni las prisas de una ciudad como París. Y se ahoga dentro de una pregunta para la que no puede encontrar respuesta. Un tropiezo fortuito hará que las vidas de Céline y Julien se unan. O no. Porque hay casualidades que conectan a las personas, pero hay otras que las separan irremediablemente.
Gala Marlborough viaja con sus dos hijas, Kate y Adele, a un pequeño pueblo del Empordà con la única intención de cobrar la herencia de un familiar desconocido y retomar cuanto antes su vida en Nueva York. Ignora que esa decisión activará una perfecta, sutil y acompasada maquinaria dispuesta a desempolvar mentiras enterradas, secretos familiares y sanar almas entregadas a la amargura del dolor. La Tierra de las Mujeres narra un episodio singular de nuestra historia: las mujeres que, durante la guerra civil, tuvieron que hacerse cargo de la tierra cuando sus maridos, hermanos y padres fueron llamados a filas. Un viaje fascinante al corazón de La Muga, un diminuto lugar del planeta gobernado por un singular círculo de ancianas de corazón infinito, sabedoras de que lo minúsculo puede llegar a ser inconmensurable. Reflexiva, contemporánea, mágica, rebelde..., una apasionada vuelta a los orígenes, un redescubrimiento, la certeza de que con la fuerza y el consentimiento de los antepasados cualquiera puede tentar al destino.
Un amor más fuerte que el destino más oscuro. Soy el hijo de la oscuridad. En mi sangre corren gritos, colores, drogas y alcohol. Cometí muchos errores, el primero fue destrozar su alma. El alma más dulce… Y me quedé ahí, al costado de la vida, evitando que mi oscuridad engullera la luz de los ojos que amo, dejando que el dolor me consumiera. Hoy ardo en el infierno, uno incapaz de extinguir el deseo de volver a besar su boca.
En la cárcel de Santiago de Compostela, en el verano de 1936, un pintor dibuja el Pórtico de la Gloria con un lápiz de carpintero. Los rostros de los profetas y de los ancianos de la Orquesta del Apocalipsis son los de sus compañeros republicanos de presidio. Un guardián, su futuro asesino, lo observa fascinado... La historia de ese lápiz, conductor de memorias, portador de almas, continuará hasta nuestros días. Después de La lengua de las mariposas, Manuel Rivas retoma el hilo de la tragedia española, la guerra que estremeció al mundo y marcó la historia del siglo XX. Pero El lápiz del carpintero no es una historia más sobre la guerra. Trata de la vida de los hombres y las mujeres en el lado más salvaje de la historia. Trata de la fuerza del amor ocupando el hueco abismal de la desesperanza. Con el lápiz del carpintero, con las manos de las lavanderas, con el dolor fantasma de los amputados, con la belleza tísica de los enfermos... va tejiéndose la red de la realidad inteligente. Aquí el lenguaje se confunde con el aliento de la vida, con el código morse de las vísceras. Una novela escrita desde hoy y para siempre.
Esta es la historia de un asesinato. O quizá esto no sea del todo cierto. En el fondo, es sobre todo una historia de amor. Lana Farrar es una antigua estrella de cine, un icono de la moda admirado durante años. Desde que su marido falleció, vive reclusa en su mansión de Londres. Cada año invita a sus amigos más íntimos a escapar del clima inglés y pasar la Pascua en su idílica isla griega privada, un pequeño islote de lujo azotado por un poderoso viento que los lugareños llaman «la furia». Cuando la furia deja al grupo atrapado en la isla sin poder salir, las viejas amistades acaban sacando a flote el odio, la envidia y el deseo de venganza reprimidos durante años. Y, de repente, alguien desaparece. Así se inicia un juego de encerronas y trampas, una batalla de ingenio llena de giros y sorpresas que desemboca en un final inolvidable donde resuenan los ecos del temible The Grove, el célebre hospital psiquiátrico de La paciente silenciosa.
La lámpara (1946) es la segunda novela de Clarice Lispector y, como el objeto que lleva por título, deslumbra hasta cegar, a la vez ilumina aspectos cruciales de la narrativa de la siempre personalísima autora brasileña. Reducido a su núcleo esencial, el texto cuenta la historia de un probable incesto —el de los hermanos Virgínia y Daniel— y de una soledad segura, la de ella, que con su aislamiento distorsiona todas las formas de lo real, enfrentándose y enfrentándonos a la evidencia de la fragilidad de nuestra manera de relacionarnos con los demás y con el mundo. Porque la mirada de Virgínia no hace concesiones y penetra hasta esos rincones del yo que los adultos convenimos desde siempre en ocultar. Por eso, cuando llega el sorprendente y rápido desenlace de la trama, todos asentimos al unísono, comprendiendo de inmediato que era el único final posible.
Cerca del corazón salvaje es el intento de construir la biografía de Joana desde la infancia hasta la madurez, buscando la verdad interior, estudiando la complejidad de las relaciones humanas, intentando olvidar la muerte, la muerte del padre, que Joana no aceptará jamás. Nadie duda hoy de que la obra de Clarice Lispector es, en nuestro tiempo, una de las experiencias más profundas para expresar temas que nos desbordan: el silencio y el ansia de comunicación, la soledad en un mundo en el que la comunicación ficticia nos abisma en el desamparo, la situación de la mujer en un mundo creado por los hombres...
Esta novela de intensa profundidad humana y psicológica ocupa un lugar crucial en la obra de Clarice Lispector y ejemplifica su mundo literario. La manzana en la oscuridad, cuarta novela de Clarice Lispector, es la crónica, casi como experiencia mística, de la reconstrucción de un yo destruido. Martim está convencido de que ha asesinado a su esposa. En un delirio de culpa y pena, en mitad de la noche comienza una huida que lo llevará al desierto más árido de Brasil, donde las piedras son sus únicas interlocutoras. Llegará a una hacienda aislada a cargo de Vitória, una solterona con miedo de vivir, y de su obsesiva prima Ermelinda, que tiene pánico a la muerte. En el asfixiante verano brasileño, estos tres personajes tan distintos, pero igualmente dominantes, irán tomando conciencia de su propio aislamiento.
Cada noche, en el antiguo cementerio de la universidad, cinco personas se reúnen mientras trabajan en el turno de noche: un camarero, una taxista, la recepcionista de un hotel, el guardián de la iglesia en ruinas que se cierne sobre ellos y la redactora jefe del periódico de la universidad, siempre en busca de alguna historia. Pero, una noche oscura de octubre, encuentran en el cementerio olvidado un agujero que no estaba allí antes: una tumba recién abierta donde no debería haber ninguna. Pero ¿quién la ha excavado y para qué? Antes de separarse, el culpable regresa. Al seguirlo, descubren que quizás sea la clave para esclarecer una serie de extraños sucesos que ocurren en la ciudad y que han sido noticia en las últimas semanas..., y puede que estén más cerca del misterio de lo que pensaban.
Medio sol amarillo recrea un período de la historia contemporánea de África: la lucha de Biafra por conseguir una república independiente de Nigeria, y la consecuente guerra civil que segó la vida de miles de personas. Con gran empatía y la naturalidad de una narradora comprometida, Chimamanda Ngozi Adichie recrea la vida de tres personajes atrapados en las turbulencias de la década: el joven Ugwu, empleado de la casa de un profesor universitario de ideas revolucionarias; Olanna, la hermosa mujer del profesor, que por amor ha abandonado su privilegiada vida en Lagos para residir en una polvorienta ciudad, y Richard, un joven y tímido inglés que está enamorado de la hermana de Olanna, una mujer misteriosa que renuncia a comprometerse con nadie. A medida que las tropas nigerianas avanzan, los protagonistas de esta historia deben defender sus creencias y reafirmar sus lealtades.
La Herencia es la primera parte de la trilogía La maldición de las siete novias de la autora número uno en ventas del New York Times Nora Roberts. Una historia de tragedias, amores encontrados y perdidos, y una familia atormentada durante generaciones. 1806: Astrid Poole está sentada con su traje de novia, abrumada por la felicidad. Pero antes de que se pueda consumar su matrimonio, la asesinan y le arrancan el círculo de oro de su dedo. Sus últimas palabras son una promesa a Collin de no dejarlo nunca... La diseñadora gráfica Sonya MacTavish se sorprende al saber que su difunto padre tenía un gemelo del que nunca supo y que su tío recién descubierto, Collin Poole, le ha dejado casi todo lo que poseía, incluida una majestuosa casa victoriana en la costa de Maine, que el testamento estipula que debe vivir en ella durante al menos tres años. Tras romper recientemente su compromiso, se propone descubrir por qué los niños fueron separados al nacer y por qué todo se mantuvo en secreto hasta que un sitio web de genealogía lo sacó a la luz. Trey, el joven abogado que la recibe en la enorme mansión situada en lo alto de un acantilado, nota la inquietud de Sonya y reconoce que sí, el lugar está embrujado... pero sólo un poco. Efectivamente, Sonya encuentra objetos movidos y música sonando de la nada. Ve un cuadro de su padre colgado inexplicablemente en la oficina de su difunto tío, y un retrato de una mujer llamada Astrid, a quien el abogado se refiere como “la primera novia perdida”. Cada vez está más claro que Sonya ha heredado mucho más que una casa. Ha heredado una maldición de siglos de antigüedad y un enigma que debe resolverse si existe alguna esperanza de romperlo...